martes, 15 de agosto de 2017

Prueba: Skoda Kodiaq 2.0 TDI Style


Probablemente, ningún otro Skoda de la historia haya generado tanta expectación como el nuevo Kodiaq, un SUV muy original y versátil, cuya plataforma y tamaño se acerca peligrosamente al consolidado Audi Q7 y es además; la “joya de la corona” dentro de la gama de vehículos de la marca checa, junto con el también espectacular Superb.


Ya no es un secreto que este tipo de carrocería es la que más ventas acapara de todos los segmentos, por encima de las tradicionales berlinas o los capaces monovolúmenes. De hecho; si tiráis de hemeroteca, comprobaréis que la mayoría de los últimos modelos que hemos probado para vosotros en los últimos tiempos son SUV, de todas las formas y tamaños posibles.

El único representante que tenía en este segmento la marca centroeuropea era el Skoda Yeti, una mezcla de monovolumen compacto y 4x4 muy capaz, con una gran habitabilidad, un buen maletero y muy polivalente, que podíamos elegir con una gran variedad de mecánicas y con tracción delantera o total, pero no era precisamente un auténtico SUV, o lo que entendemos como tal; un vehículo con estética de todo-terreno.

Por eso en el seno de la marca se replantearon la situación y en este caso, han querido empezar a lo grande (literalmente hablando), para ofrecernos un autentico todo-camino a ojos de todo el mundo, aprovechando la universal plataforma MQB del Grupo Volkswagen a la que han acoplado subchasis para alcanzar una considerable longitud de 4,69 metros y la posibilidad de albergar hasta a siete pasajeros.

Destaca sobre todo un original frontal con la característica parrilla de lamas en negro y el emblema sobre la chapa del capó delantero, pero que pierde protagonismo ante el original diseño de los grupos ópticos delanteros diferenciados en dos grupos; los faros principales con iluminación LED adaptativa e inteligente (AFL), que en nuestro caso incluían las luces diurnas también de LED, y los antinieblas, situados en una posición inusualmente alta y que forman parte de esa mirada que empieza a popularizarse en los modelos de la marca, cada uno con matices diferentes.


Tienen una doble intención, ya que al estar en esa posición tan alta, quedan protegidos de posibles golpes en una conducción off road y cuando la iluminación es demasiado escasa, entran automáticamente en acción y nos aportan una mayor visibilidad nocturna.


En la visión lateral es en donde nos damos realmente cuenta de la magnitud del vehículo. Los pasos de rueda nos sorprenden con un corte cuadrado y nos dejan intuir el posible recorrido de las suspensiones. Las llantas en nuestro caso, eran de aleación de 19 pulgadas y un diseño muy atractivo. Por lo demás; mantiene un diseño lineal y clásico.




En la zaga, los faros son muy similares a los que nos podríamos encontrar en su “primo” lejano Seat Ateca. Son también de tecnología LED de alta visibilidad y flanquean un portón de carga (eléctrico en nuestra unidad de pruebas) grande, aunque un poco elevado respecto al suelo.


La habitabilidad interior es generosa gracias a su enorme envergadura y como hemos dicho; nos permite adaptar hasta siete plazas. Cuando ocultamos los asientos suplementarios, el maletero es realmente inmenso con 720 litros y una superficie totalmente plana. Si replegamos todas las plazas, aún podríamos aprovechar 270 litros pata ubicar nuestros enseres. Las plazas complementarias están especialmente diseñadas para niños de corta estatura, pero en un momento determinado, nos pueden sacar del paso.

La banqueta posterior, se puede desplazar unos centímetros hacia adelante o hacia atrás, según sean nuestras necesidades. En esas plazas, los ocupantes gozan de un enorme espacio en términos generales, tanto en altura, como en anchura o en espacio disponible para las rodillas. Probablemente se vaya más cómodo en un Superb y cuente con una mayor amplitud en esas plazas, pero el Kodiaq está dentro de lo que se estila en vehículos de su tamaño.


Por su parte; el puesto de mando nos recibe con unas banquetas de un mullido muy aceptable y muy cómodas, que nos ofrecen una buena sujeción lateral y múltiples regulaciones para que encontremos pronto la postura de conducción ideal.


Nos encontramos ante un cockpit sólido, con unos detalles de gran calidad, como paneles con efecto en madera o el tacto de la mayoría de los mandos y elementos de control. Pero en un coche de estas características, no deberían abusar de plásticos con aspecto básico y hay zonas visibles que desmerecen un poco la gran calidad general percibida y los excepcionales ajustes del panel de mandos. No obstante, tienen un gran tacto y se nos presentan muy sólidos.


En cuanto al equipamiento de serie, el Kodiaq con el acabado Style nos ofrece innumerables gadgets que nos harán una vida a bordo mucho más confortable y nos brindarán una conducción muy segura, ya que contaba con volante multifunción con los mandos del bluetooth, equipo de audio y ordenador de a bordo, control de velocidad de crucero con limitador, climatizador trizona, asistente de arranque en pendientes, asistente de luces y lluvia, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara de visión trasera o en 360º, asientos delanteros calefactados, equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil de 20,3 cm, lunas tintadas, techo solar practicable eléctricamente, apertura y arranque sin llave, apertura de maletero eléctrica, reconocimiento de señales de tráfico, avisador de presión de los neumáticos o regulación adaptativa del tren de rodaje con 4 modos de conducción: Normal, ECO, Sport e Individual, entre otras cosas.

A todo este equipamiento, debemos añadir las prácticas soluciones denominadas Simply Clever, como la incorporación de dos paraguas en el marco de las puertas delanteras, el rascador de hielo en la tapa del depósito de combustible, la luz de cortesía del maletero que se convierte en una linterna LED extraíble o lo que más me llamó la atención; un sistema mecánico que se despliega al abrir las puertas y que evita que golpeemos con las mismas en el coche de al lado.

La marca siempre se ha caracterizado por ofrecernos mucho equipamiento de serie desde la versión básica a un precio algo inferior que la competencia más directa y eso, es una clara ventaja para todos aquellos que busquen un gran coche, con un equipo de serie que haga enrojecer a vehículos con un cierto tono premium, pero que en realidad; no necesite sentirse admirado por el vecino por conducir uno u otro símbolo. Con el Kodiaq podremos tenerlo todo, por menos dinero y con una calidad muy destacable, además de la seguridad y fiablilidad que nos aporta una marca que pertenece a un gigante como el Grupo VAG.


Y hablando de fiabilidad, la mecánica del Kodiaq que ilustra este test es de sobra conocida. Se trata del bloque 2.0 de 150cv con un par de 340 Nm y que es capaz de lanzarlo hasta los 100 Km/h en 10,1 segundos y alcanzar una punta de 200 Km/h, con unos parcos consumos que se aproximan a los 5 l/100 Km homologados por la marca.


Esta mecánica va asociada a por defecto a la excelente caja de cambios DSG de 7 relaciones y en nuestro caso, tan sólo contábamos con tracción delantera, aunque podemos pedir nuestro Kodiaq con tracción integral.

Tiene un carácter progresivo y la suavidad en orden de marcha es lo que prima en todo momento, aunque se nos muestra como una mecánica muy "llena" desde las 1.500 rpm, pero nunca nos proporcionará esa "patada" que nos deja pegados al asiento. No debemos olvidar que supera los 1.500 kg de peso y todo eso, hay que moverlo...

Es un vehículo que nos ofrece una conducción relajada sobre vías bien asfaltadas y con el cual, podremos mantener velocidades de crucero muy aceptables con la mayor sensación de confort y seguridad en todo momento, donde nunca nos faltará empuje a la hora de realizar adelantamientos o afrontar un repecho. Las suspensiones son de tarado blando y absorben muy bien las posibles imperfecciones de la carretera, filtrando en todo momento lo que ocurre debajo de las ruedas con la mayor diligencia.

Si la carretera se retuerce, el Kodiaq ya no se siente tan cómodo y a pesar de su gran aplomo, en las curvas más cerradas la carrocería tiende a balancear y cabecear un poco y los cambios bruscos de apoyo no son precisamente uno de sus fuertes debido a su tamaño y configuración.


Aunque llevemos activo el modo de conducción Sport y notemos que en ese aspecto mejora, la dirección se vuelve más directa, los cambios se realizan más tarde y parece que podemos realizar una conducción un tanto más salvaje; no os fiéis demasiado, puesto que el Kodiaq sigue siendo un SUV de magnificas proporciones y la física es inapelable.


De todas maneras; la conducción en general es muy satisfactoria y el aplomo del SUV más grande de la marca checa es considerable y todo ello; con un confort que para sí quisieran muchos de sus rivales directos.


También apunta maneras en una conducción off road gracias a un esquema de suspensiones de tarado blando, aunque creemos que con cierto poco recorrido, puesto que nos dio la impresión de que "levanta la pata" enseguida, como podéis ver en las imágenes. No quiere decir que sea torpe sobre terrenos más agresivos, sino que sus capacidades camperas, probablemente se vean limitadas a caminos de grava y pequeñas trialeras sin mucha complicación. 


Debemos recordar que la mayoría de los SUV actuales están diseñados para destacar sobre asfalto y tan sólo, contar con ciertas aptitudes fuera de él y el Kodiaq, no tendría porqué ser diferente...


En definitiva; el Skoda Kodiaq me ha parecido un gran acierto por parte de la marca checa. En un "envoltorio" muy original, nos ofrecen un atractivo SUV, con una estética rompedora, con una gran habitabilidad interior con hasta siete plazas, muy versátil, con un gran equipo de serie, buenos, sólidos y aparentes acabados, mecánicas contrastadas y potentes y un comportamiento esperado, en donde principalmente; destaca por su confort general y un rodar muy silencioso. 


Por original, por capaz, por cómodo, por amplio, por silencioso, por fiable y por bien equipado; no me extraña que sea el checo que más deseamos. Señores, abran su mente y valoren a Skoda como lo que se merece; como un buen SUV que sin lugar a dudas, os sorprenderá y cautivará. ¿No me creéis?. Probadlo... 



Si queréis ver más pruebas dinámicas como esta, pulsad en este ENLACE. Si queréis leer más artículos sobre Skoda; pulsad en este ENLACE. Si por último, queréis ver en qué segmento competirá el Kodiaq, buscad en este ENLACE.



martes, 15 de agosto de 2017

Prueba: Skoda Kodiaq 2.0 TDI Style


Probablemente, ningún otro Skoda de la historia haya generado tanta expectación como el nuevo Kodiaq, un SUV muy original y versátil, cuya plataforma y tamaño se acerca peligrosamente al consolidado Audi Q7 y es además; la “joya de la corona” dentro de la gama de vehículos de la marca checa, junto con el también espectacular Superb.


Ya no es un secreto que este tipo de carrocería es la que más ventas acapara de todos los segmentos, por encima de las tradicionales berlinas o los capaces monovolúmenes. De hecho; si tiráis de hemeroteca, comprobaréis que la mayoría de los últimos modelos que hemos probado para vosotros en los últimos tiempos son SUV, de todas las formas y tamaños posibles.

El único representante que tenía en este segmento la marca centroeuropea era el Skoda Yeti, una mezcla de monovolumen compacto y 4x4 muy capaz, con una gran habitabilidad, un buen maletero y muy polivalente, que podíamos elegir con una gran variedad de mecánicas y con tracción delantera o total, pero no era precisamente un auténtico SUV, o lo que entendemos como tal; un vehículo con estética de todo-terreno.

Por eso en el seno de la marca se replantearon la situación y en este caso, han querido empezar a lo grande (literalmente hablando), para ofrecernos un autentico todo-camino a ojos de todo el mundo, aprovechando la universal plataforma MQB del Grupo Volkswagen a la que han acoplado subchasis para alcanzar una considerable longitud de 4,69 metros y la posibilidad de albergar hasta a siete pasajeros.

Destaca sobre todo un original frontal con la característica parrilla de lamas en negro y el emblema sobre la chapa del capó delantero, pero que pierde protagonismo ante el original diseño de los grupos ópticos delanteros diferenciados en dos grupos; los faros principales con iluminación LED adaptativa e inteligente (AFL), que en nuestro caso incluían las luces diurnas también de LED, y los antinieblas, situados en una posición inusualmente alta y que forman parte de esa mirada que empieza a popularizarse en los modelos de la marca, cada uno con matices diferentes.


Tienen una doble intención, ya que al estar en esa posición tan alta, quedan protegidos de posibles golpes en una conducción off road y cuando la iluminación es demasiado escasa, entran automáticamente en acción y nos aportan una mayor visibilidad nocturna.


En la visión lateral es en donde nos damos realmente cuenta de la magnitud del vehículo. Los pasos de rueda nos sorprenden con un corte cuadrado y nos dejan intuir el posible recorrido de las suspensiones. Las llantas en nuestro caso, eran de aleación de 19 pulgadas y un diseño muy atractivo. Por lo demás; mantiene un diseño lineal y clásico.




En la zaga, los faros son muy similares a los que nos podríamos encontrar en su “primo” lejano Seat Ateca. Son también de tecnología LED de alta visibilidad y flanquean un portón de carga (eléctrico en nuestra unidad de pruebas) grande, aunque un poco elevado respecto al suelo.


La habitabilidad interior es generosa gracias a su enorme envergadura y como hemos dicho; nos permite adaptar hasta siete plazas. Cuando ocultamos los asientos suplementarios, el maletero es realmente inmenso con 720 litros y una superficie totalmente plana. Si replegamos todas las plazas, aún podríamos aprovechar 270 litros pata ubicar nuestros enseres. Las plazas complementarias están especialmente diseñadas para niños de corta estatura, pero en un momento determinado, nos pueden sacar del paso.

La banqueta posterior, se puede desplazar unos centímetros hacia adelante o hacia atrás, según sean nuestras necesidades. En esas plazas, los ocupantes gozan de un enorme espacio en términos generales, tanto en altura, como en anchura o en espacio disponible para las rodillas. Probablemente se vaya más cómodo en un Superb y cuente con una mayor amplitud en esas plazas, pero el Kodiaq está dentro de lo que se estila en vehículos de su tamaño.


Por su parte; el puesto de mando nos recibe con unas banquetas de un mullido muy aceptable y muy cómodas, que nos ofrecen una buena sujeción lateral y múltiples regulaciones para que encontremos pronto la postura de conducción ideal.


Nos encontramos ante un cockpit sólido, con unos detalles de gran calidad, como paneles con efecto en madera o el tacto de la mayoría de los mandos y elementos de control. Pero en un coche de estas características, no deberían abusar de plásticos con aspecto básico y hay zonas visibles que desmerecen un poco la gran calidad general percibida y los excepcionales ajustes del panel de mandos. No obstante, tienen un gran tacto y se nos presentan muy sólidos.


En cuanto al equipamiento de serie, el Kodiaq con el acabado Style nos ofrece innumerables gadgets que nos harán una vida a bordo mucho más confortable y nos brindarán una conducción muy segura, ya que contaba con volante multifunción con los mandos del bluetooth, equipo de audio y ordenador de a bordo, control de velocidad de crucero con limitador, climatizador trizona, asistente de arranque en pendientes, asistente de luces y lluvia, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara de visión trasera o en 360º, asientos delanteros calefactados, equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil de 20,3 cm, lunas tintadas, techo solar practicable eléctricamente, apertura y arranque sin llave, apertura de maletero eléctrica, reconocimiento de señales de tráfico, avisador de presión de los neumáticos o regulación adaptativa del tren de rodaje con 4 modos de conducción: Normal, ECO, Sport e Individual, entre otras cosas.

A todo este equipamiento, debemos añadir las prácticas soluciones denominadas Simply Clever, como la incorporación de dos paraguas en el marco de las puertas delanteras, el rascador de hielo en la tapa del depósito de combustible, la luz de cortesía del maletero que se convierte en una linterna LED extraíble o lo que más me llamó la atención; un sistema mecánico que se despliega al abrir las puertas y que evita que golpeemos con las mismas en el coche de al lado.

La marca siempre se ha caracterizado por ofrecernos mucho equipamiento de serie desde la versión básica a un precio algo inferior que la competencia más directa y eso, es una clara ventaja para todos aquellos que busquen un gran coche, con un equipo de serie que haga enrojecer a vehículos con un cierto tono premium, pero que en realidad; no necesite sentirse admirado por el vecino por conducir uno u otro símbolo. Con el Kodiaq podremos tenerlo todo, por menos dinero y con una calidad muy destacable, además de la seguridad y fiablilidad que nos aporta una marca que pertenece a un gigante como el Grupo VAG.


Y hablando de fiabilidad, la mecánica del Kodiaq que ilustra este test es de sobra conocida. Se trata del bloque 2.0 de 150cv con un par de 340 Nm y que es capaz de lanzarlo hasta los 100 Km/h en 10,1 segundos y alcanzar una punta de 200 Km/h, con unos parcos consumos que se aproximan a los 5 l/100 Km homologados por la marca.


Esta mecánica va asociada a por defecto a la excelente caja de cambios DSG de 7 relaciones y en nuestro caso, tan sólo contábamos con tracción delantera, aunque podemos pedir nuestro Kodiaq con tracción integral.

Tiene un carácter progresivo y la suavidad en orden de marcha es lo que prima en todo momento, aunque se nos muestra como una mecánica muy "llena" desde las 1.500 rpm, pero nunca nos proporcionará esa "patada" que nos deja pegados al asiento. No debemos olvidar que supera los 1.500 kg de peso y todo eso, hay que moverlo...

Es un vehículo que nos ofrece una conducción relajada sobre vías bien asfaltadas y con el cual, podremos mantener velocidades de crucero muy aceptables con la mayor sensación de confort y seguridad en todo momento, donde nunca nos faltará empuje a la hora de realizar adelantamientos o afrontar un repecho. Las suspensiones son de tarado blando y absorben muy bien las posibles imperfecciones de la carretera, filtrando en todo momento lo que ocurre debajo de las ruedas con la mayor diligencia.

Si la carretera se retuerce, el Kodiaq ya no se siente tan cómodo y a pesar de su gran aplomo, en las curvas más cerradas la carrocería tiende a balancear y cabecear un poco y los cambios bruscos de apoyo no son precisamente uno de sus fuertes debido a su tamaño y configuración.


Aunque llevemos activo el modo de conducción Sport y notemos que en ese aspecto mejora, la dirección se vuelve más directa, los cambios se realizan más tarde y parece que podemos realizar una conducción un tanto más salvaje; no os fiéis demasiado, puesto que el Kodiaq sigue siendo un SUV de magnificas proporciones y la física es inapelable.


De todas maneras; la conducción en general es muy satisfactoria y el aplomo del SUV más grande de la marca checa es considerable y todo ello; con un confort que para sí quisieran muchos de sus rivales directos.


También apunta maneras en una conducción off road gracias a un esquema de suspensiones de tarado blando, aunque creemos que con cierto poco recorrido, puesto que nos dio la impresión de que "levanta la pata" enseguida, como podéis ver en las imágenes. No quiere decir que sea torpe sobre terrenos más agresivos, sino que sus capacidades camperas, probablemente se vean limitadas a caminos de grava y pequeñas trialeras sin mucha complicación. 


Debemos recordar que la mayoría de los SUV actuales están diseñados para destacar sobre asfalto y tan sólo, contar con ciertas aptitudes fuera de él y el Kodiaq, no tendría porqué ser diferente...


En definitiva; el Skoda Kodiaq me ha parecido un gran acierto por parte de la marca checa. En un "envoltorio" muy original, nos ofrecen un atractivo SUV, con una estética rompedora, con una gran habitabilidad interior con hasta siete plazas, muy versátil, con un gran equipo de serie, buenos, sólidos y aparentes acabados, mecánicas contrastadas y potentes y un comportamiento esperado, en donde principalmente; destaca por su confort general y un rodar muy silencioso. 


Por original, por capaz, por cómodo, por amplio, por silencioso, por fiable y por bien equipado; no me extraña que sea el checo que más deseamos. Señores, abran su mente y valoren a Skoda como lo que se merece; como un buen SUV que sin lugar a dudas, os sorprenderá y cautivará. ¿No me creéis?. Probadlo... 



Si queréis ver más pruebas dinámicas como esta, pulsad en este ENLACE. Si queréis leer más artículos sobre Skoda; pulsad en este ENLACE. Si por último, queréis ver en qué segmento competirá el Kodiaq, buscad en este ENLACE.