miércoles, 6 de septiembre de 2017

Opel Grandland X. Espíritu aventurero.



Opel, recientemente adquirida por el Grupo PSA, ha decidido que este va ha ser su año, ya que las novedades que nos llegan de la marca alemana no cesan. Primero fue el Opel Insignia, después el Crossland X y ahora,  nos presentan al nuevo Grandland X, un SUV de tamaño medio que viene a luchar de manera frontal con lo más reputado del segmento más competido del momento. De hecho, sólo en la clase compacta, la cuota de SUV ha aumentado del siete por ciento en 2010 a casi el 20% hoy, por lo que en Opel han decidido que también quieren un trozo de ese pastel tan suculento.


El carácter deportivo de la marca del rayo se une al espíritu de la aventura, con unas líneas modernas y dinámicas, un fresco aspecto off-road y una posición de los asientos elevada con buena visibilidad general típica de un SUV.


Así se nos muestra el nuevo Opel Grandland X, con una gran cantidad de elementos de tecnología avanzada a bordo y un amplio espacio para un máximo de cinco pasajeros, su equipaje y su equipamiento deportivo.

El atlético Grandland X, de 4,48 m de largo, cuenta con unas dimensiones exteriores definidas, líneas tensas y cortos voladizos. Y con el acabado opcional en dos colores, el SUV compacto muestra su propia personalidad.


Muy bien posicionado y con un amplio equipamiento, el nuevo Grandland X llegará al mercado en otoño como el tercer miembro de la familia X de Opel. Se une a sus hermanos fabricados en Zaragoza, el Opel Crossland X y al superventas Opel Mokka X, ambos unos 20 centímetros de longitud más cortos respectivamente. Al mismo tiempo, el Grandland X expande la extensa gama de Opel en el popular segmento de coches compactos a los que pertenecen el Astra y Zafira, cada uno en su tipo de carrocería.

En la parte delantera sobre el cubre cárter, la marcada parrilla exhibe orgullosa el Blitz de Opel. Las barras cromadas con forma de ala, abarcan el logotipo de la marca y fluyen hacia el exterior hasta los delgados faros LED con la característica forma de doble ala, ensanchando ópticamente el frontal y dando al Grandland X una apariencia potente y sólida.

En su vista lateral los pasos de rueda ensanchados y esculpidos y el revestimiento protector en la parte inferior de la carrocería dan al Grandland X un atractivo off-road real. Opcionalmente, el acabado en dos tonos con el techo en contraste negro añade un toque extra de personalización y el suave flujo del resto de la carrocería se acentúa por el innovador pilar "C", que también crea una dinámica unión con la parte posterior.

Por último, la vista trasera del Grandland X muestra hasta el más mínimo detalle lo que significa el diseño real de un SUV. Una posición ancha, la protección inferior cromada con tubos de escape integrados a izquierda y derecha, y por encima de ese revestimiento protector y delgado, las luces LED traseras, subrayan el carácter deportivo y musculoso del recién llegado.


Si nos incorporamos al interior, el panel de instrumentos y la consola central con pantalla táctil están claramente colocados y alineados horizontalmente con el conductor y la consola tiene tres filas de controles horizontales para un acceso rápido e intuitivo a las funciones multimedia, climatización y control del chasis.


Las superficies interiores están dotadas de acabados de alta calidad, dando al conductor y pasajeros una sensación de bienestar y comodidad en todos los asientos, con unos materiales sólidos y agradables al tacto y a la vista.


Su larga distancia entre ejes de 2.675 milímetros también asegura que el SUV de la clase compacta tenga mucho espacio para hasta cinco personas y el maletero con un volumen de carga de entre 514 hasta un máximo de 1.652 litros (con todos los asientos abatidos) ofrece un generoso espacio para equipaje y equipamiento deportivo. Con todas estas características, el Opel Grandland X puede competir incluso con los Station Wagon compactos más espaciosos.


La oferta de avanzados sistemas de asistencia al conductor y las características de confort del Grandland X son de primera clase, y entre el equipo de serie u opcional disponible, encontraremos el Control de Crucero Adaptativo con detección de peatones y frenado automático de emergencia, la Alerta de Somnolencia del Conductor, el Asistente Avanzado de Aparcamiento y la Cámara de visión 360​​°, los asientos ergonómicos certificados por AGR (campaña para espaldas más saludables), el volante calefactable, la calefacción de los asientos delanteros y traseros o el portón trasero, que se abre con un simple movimiento del pie, son solo unos pocos ejemplos y garantizan el máximo confort y seguridad a bordo.


Como es característico en Opel, el conductor y los pasajeros del Grandland X disfrutarán de la mejor conectividad con la última generación de sistemas multimedia IntelliLink y el asistente personal de conectividad y servicio Opel OnStar, que ahora incluye nuevas posibilidades como la reserva de habitaciones de hotel y la búsqueda de aparcamiento. Los smartphones pueden incluso cargarse de forma inalámbrica a través de la carga inductiva.

Por otra parte, Opel vuelve a cumplir su compromiso con el liderazgo en tecnología de iluminación, equipando al Grandland X con una brillante iluminación gracias a los Faros Delanteros Adaptivos (AFL) con tecnología LED. Funciones tales como luces en curva, asistencia de haz de carretera y nivelación automática garantizan una óptima iluminación de la carretera, garantizando el placer de conducir incluso en la oscuridad. Son unos faros muy efectivos y además; bastante asequibles puesto que es un opcional que cuesta alrededor de unos 800 Euros y merece mucho la pena.


Pero el Grandland X ofrece una característica por encima de todo: diversión al volante asegurada todo el año y en todas las superficies.


Esto es también gracias al control electrónico de agarre opcional Grip Control que, especialmente con los neumáticos M & S, garantiza la tracción superior en diversas situaciones. Gracias a este sistema, el conductor tiene opción de elegir entre cinco modos de conducción. Según el modo escogido, el sistema adapta entonces la distribución del par a las ruedas delanteras, permite el patinamiento de la rueda si es necesario, y con la transmisión automática ajusta los puntos de cambio así como la respuesta del acelerador. Esto asegura una mejor tracción y un comportamiento estable independientemente de si el Grandland X está circulando sobre nieve, barro, arena o superficies húmedas.


En apariencia y sobre el papel; en Opel han creado un auténtico "matagigantes" del segmento SUV compacto y no dudamos lo más mínimo; que tendrá un tirón importante dentro de ese segmento tan disputado. Que así sea.

Si queréis conocer algo más sobre la marca Opel, pulsad en este ENLACE. Si lo que queréis es conocer más en profundidad el mundo de los SUV, pulsad en este otro ENLACE.







Opel Grandland X. Espíritu aventurero.



Opel, recientemente adquirida por el Grupo PSA, ha decidido que este va ha ser su año, ya que las novedades que nos llegan de la marca alemana no cesan. Primero fue el Opel Insignia, después el Crossland X y ahora,  nos presentan al nuevo Grandland X, un SUV de tamaño medio que viene a luchar de manera frontal con lo más reputado del segmento más competido del momento. De hecho, sólo en la clase compacta, la cuota de SUV ha aumentado del siete por ciento en 2010 a casi el 20% hoy, por lo que en Opel han decidido que también quieren un trozo de ese pastel tan suculento.


El carácter deportivo de la marca del rayo se une al espíritu de la aventura, con unas líneas modernas y dinámicas, un fresco aspecto off-road y una posición de los asientos elevada con buena visibilidad general típica de un SUV.


Así se nos muestra el nuevo Opel Grandland X, con una gran cantidad de elementos de tecnología avanzada a bordo y un amplio espacio para un máximo de cinco pasajeros, su equipaje y su equipamiento deportivo.

El atlético Grandland X, de 4,48 m de largo, cuenta con unas dimensiones exteriores definidas, líneas tensas y cortos voladizos. Y con el acabado opcional en dos colores, el SUV compacto muestra su propia personalidad.


Muy bien posicionado y con un amplio equipamiento, el nuevo Grandland X llegará al mercado en otoño como el tercer miembro de la familia X de Opel. Se une a sus hermanos fabricados en Zaragoza, el Opel Crossland X y al superventas Opel Mokka X, ambos unos 20 centímetros de longitud más cortos respectivamente. Al mismo tiempo, el Grandland X expande la extensa gama de Opel en el popular segmento de coches compactos a los que pertenecen el Astra y Zafira, cada uno en su tipo de carrocería.

En la parte delantera sobre el cubre cárter, la marcada parrilla exhibe orgullosa el Blitz de Opel. Las barras cromadas con forma de ala, abarcan el logotipo de la marca y fluyen hacia el exterior hasta los delgados faros LED con la característica forma de doble ala, ensanchando ópticamente el frontal y dando al Grandland X una apariencia potente y sólida.

En su vista lateral los pasos de rueda ensanchados y esculpidos y el revestimiento protector en la parte inferior de la carrocería dan al Grandland X un atractivo off-road real. Opcionalmente, el acabado en dos tonos con el techo en contraste negro añade un toque extra de personalización y el suave flujo del resto de la carrocería se acentúa por el innovador pilar "C", que también crea una dinámica unión con la parte posterior.

Por último, la vista trasera del Grandland X muestra hasta el más mínimo detalle lo que significa el diseño real de un SUV. Una posición ancha, la protección inferior cromada con tubos de escape integrados a izquierda y derecha, y por encima de ese revestimiento protector y delgado, las luces LED traseras, subrayan el carácter deportivo y musculoso del recién llegado.


Si nos incorporamos al interior, el panel de instrumentos y la consola central con pantalla táctil están claramente colocados y alineados horizontalmente con el conductor y la consola tiene tres filas de controles horizontales para un acceso rápido e intuitivo a las funciones multimedia, climatización y control del chasis.


Las superficies interiores están dotadas de acabados de alta calidad, dando al conductor y pasajeros una sensación de bienestar y comodidad en todos los asientos, con unos materiales sólidos y agradables al tacto y a la vista.


Su larga distancia entre ejes de 2.675 milímetros también asegura que el SUV de la clase compacta tenga mucho espacio para hasta cinco personas y el maletero con un volumen de carga de entre 514 hasta un máximo de 1.652 litros (con todos los asientos abatidos) ofrece un generoso espacio para equipaje y equipamiento deportivo. Con todas estas características, el Opel Grandland X puede competir incluso con los Station Wagon compactos más espaciosos.


La oferta de avanzados sistemas de asistencia al conductor y las características de confort del Grandland X son de primera clase, y entre el equipo de serie u opcional disponible, encontraremos el Control de Crucero Adaptativo con detección de peatones y frenado automático de emergencia, la Alerta de Somnolencia del Conductor, el Asistente Avanzado de Aparcamiento y la Cámara de visión 360​​°, los asientos ergonómicos certificados por AGR (campaña para espaldas más saludables), el volante calefactable, la calefacción de los asientos delanteros y traseros o el portón trasero, que se abre con un simple movimiento del pie, son solo unos pocos ejemplos y garantizan el máximo confort y seguridad a bordo.


Como es característico en Opel, el conductor y los pasajeros del Grandland X disfrutarán de la mejor conectividad con la última generación de sistemas multimedia IntelliLink y el asistente personal de conectividad y servicio Opel OnStar, que ahora incluye nuevas posibilidades como la reserva de habitaciones de hotel y la búsqueda de aparcamiento. Los smartphones pueden incluso cargarse de forma inalámbrica a través de la carga inductiva.

Por otra parte, Opel vuelve a cumplir su compromiso con el liderazgo en tecnología de iluminación, equipando al Grandland X con una brillante iluminación gracias a los Faros Delanteros Adaptivos (AFL) con tecnología LED. Funciones tales como luces en curva, asistencia de haz de carretera y nivelación automática garantizan una óptima iluminación de la carretera, garantizando el placer de conducir incluso en la oscuridad. Son unos faros muy efectivos y además; bastante asequibles puesto que es un opcional que cuesta alrededor de unos 800 Euros y merece mucho la pena.


Pero el Grandland X ofrece una característica por encima de todo: diversión al volante asegurada todo el año y en todas las superficies.


Esto es también gracias al control electrónico de agarre opcional Grip Control que, especialmente con los neumáticos M & S, garantiza la tracción superior en diversas situaciones. Gracias a este sistema, el conductor tiene opción de elegir entre cinco modos de conducción. Según el modo escogido, el sistema adapta entonces la distribución del par a las ruedas delanteras, permite el patinamiento de la rueda si es necesario, y con la transmisión automática ajusta los puntos de cambio así como la respuesta del acelerador. Esto asegura una mejor tracción y un comportamiento estable independientemente de si el Grandland X está circulando sobre nieve, barro, arena o superficies húmedas.


En apariencia y sobre el papel; en Opel han creado un auténtico "matagigantes" del segmento SUV compacto y no dudamos lo más mínimo; que tendrá un tirón importante dentro de ese segmento tan disputado. Que así sea.

Si queréis conocer algo más sobre la marca Opel, pulsad en este ENLACE. Si lo que queréis es conocer más en profundidad el mundo de los SUV, pulsad en este otro ENLACE.