miércoles, 27 de septiembre de 2017

Prueba: Kia Optima PHEV

El otro día en las redes sociales, entré en una conversación en la que se intentaba vaticinar cuando llegaría la electrificación total o parcial de los vehículos y cuando se desterraría el diésel del catálogo de los fabricantes.


Mi percepción es que es ya una realidad y todas las marcas poco a poco están incorporando nuevos modelos con estas tecnologías y eso lo estamos percibiendo también nosotros en nuestras pruebas. Antes probábamos un eléctrico o un híbrido cada cierto tiempo, pero durante las ultimas semanas y si tiramos de hemeroteca, observamos que la tendencia está cambiando. Recordaréis la prueba al Volkswagen e-Golf o al Hyundai Ioniq y próximamente, intentaremos probar el MINI Countryman Híbrido enchufable recién salido al mercado. Son nuevas tendencias que sin apenas darnos cuenta, se incorporan a nuestras vidas y no podremos hacer nada por remediarlo.

Hoy de hecho, os mostramos lo que probablemente podríamos denominar como una de las mejores y más completas berlinas híbridas enchufables del momento; el Kia Optima PHEV (Plug-In Hybrid Vehicle).

Su rival más directo por concepto y tamaño es el Volkswagen Passat GTE, aunque es más caro (también ligeramente más potente). Otros representantes como el Ford Mondeo HEV o el más conocido Lexus IS 300h no son comparables, ya que son híbridos, pero no son enchufables.

¿Cuál es la diferencia?, pues básicamente que gracias a que podemos enchufarlo y cargar sus baterías en una red doméstica o en una WallBox de carga rápida, circularemos en modo totalmente eléctrico, en este caso, durante unos 50 Km más o menos, hasta una velocidad máxima de 120 Km/h, distancia más que suficiente para olvidarnos durante una buena temporada de nuestra gasolinera, ya que normalmente, 50 Km son aproximadamente los que recorremos en nuestra rutina diaria.


Ir al trabajo, volver del trabajo, ir de compras o a llevar a los niños al colegio o sus clases extraescolares a diario, podremos hacerlo sin consumir una gota de combustible ni emitir un gramo de CO2. Luego al llegar a casa y aparcar en nuestro garaje lo volvemos a enchufar y listo para el día siguiente.

Si realizamos una conducción predictiva y suave, podremos "estirar" un poco más el consumo de la batería, ya que el Kia Optima también cuenta con sistemas como la frenada regenerativa, que va recargando las baterías con la energía de las frenadas o cuando descendemos una cuesta, por poner dos ejemplos.

Pero si se agotan las baterías o realizamos un viaje, no os preocupéis porque no nos quedaremos tirados en mitad de la nada, ya que el Optima sigue siendo un vehículo híbrido, que en este caso cuenta con una mecánica 2.0 con 156 cv. El motor eléctrico tiene una potencia equivalente de 68 cv, por lo que ambos motores suman la nada desdeñable cifra total de 205 cv.



Con esta configuración, sus prestaciones finales son de 195 Km/h, con una aceleración de 0-100 Km/h en 9,4 segundos y un consumo homologado por la marca de tan sólo 1,6 l/100 Km. Lo del consumo, bien es cierto que gracias al motor eléctrico, que se activa de forma aleatoria y según en qué circunstancias es un coche con unos muy parcos consumos, pero no es del todo ajustado a una utilización real.


Estas homologaciones se realizan en circuito cerrado y en condiciones óptimas con la batería cargada al máximo y a una velocidad constante, así que es más que probable que se circule con el motor eléctrico casi de una manera continuada, por lo que los datos de consumo homologados son casi nulos.

No obstante; el Kia Optima PHEV es una alternativa real a todo lo que a partir de ahora se nos viene encima y un paso intermedio tangible al cambio evolutivo hacia los vehículos eléctricos puros.

La centralita del vehículo gestiona el funcionamiento de los dos motores a la perfección, procurándonos siempre el mejor criterio en base a un consumo mejorado o a una respuesta contundente, según sean nuestros requerimientos y todo, de una manera automática e imperceptible. Ambos motores están asociados a un cambio automático de 6 relaciones para transmitir la potencia al suelo con las ruedas delanteras.



En el panel de mandos situado alrededor del selector de cambios, encontramos dos botones con los que podremos intentar gestionar mejor cómo queremos que funcione el coche. Por una parte nos encontramos con el botón ECO, que está activado por defecto y que hace que ambos motores se coordinen para favorecer un menor consumo posible en todo momento, utilizando la carga eléctrica siempre que se pueda. Cuando desactivamos este modo ECO, se activa el modo Sport, haciendo que la respuesta sea más contundente y primando las prestaciones antes de los consumos, además de que la inclusión del motor térmico se hace más patente.

Por otra parte, nos encontramos con un botón con la nomenclatura HEV que si lo pulsamos, se supone que el Optima mantendría la carga disponible en las baterías para una utilización posterior, aunque sinceramente; no supe realmente como funcionaba, porque con él activado el coche seguía consumiendo de la batería siempre que era necesario...


En cuanto a todo lo demás; el Kia Optima es un viejo conocido por nosotros, ya que hemos probado su versión diésel de 150cv, tanto en carrocería berlina, como en carrocería break (familiar), por lo que tan solo nos detendremos en las diferencias que existen en esta nueva versión PHEV respecto a las versiones más convencionales.


Empezamos por el maletero. Al abrirlo, es evidente que se ha perdido capacidad de carga, puesto que las baterías van situadas justo detrás del respaldo de los asientos posteriores y ahora contamos con tan solo 307 litros, algo que nos choca en una gran berlina de 4,85 metros. Además; esta posición hace que el espacio disponible tampoco sea regular y aprovechable al 100%. Uno de los sacrificios que hay que asumir con la evolución...


En el frontal, también sufre cambios sustanciales que mejoran el coeficiente aerodinámico de la berlina surcoreana. Se incorpora una nueva parrilla activa, que se abre y se cierra según las necesidades de refrigeración del motor, mejorando de esta forma, el flujo de aire que circula alrededor del vehículo. Paragolpes rediseñados delanteros y traseros y unas nuevas llantas específicas, junto con unos neumáticos de baja fricción, completan el paquete de mejoras que hacen que el coeficiente aerodinámico del Optima PHEV pase de Cx 0,27 a Cx 025, lo que favorece unos consumos, tanto en energía como en gasolina, bastante más ajustados.

En el interior todo se mantiene igual que en un Optima convencional,con excepción del tablero de la instrumentación, que en esta ocasión, sustituye el cuentarevoluciones por un indicador en el que se nos muestra como interfiere y actúa el equipo propulsor en cada momento.


El resto del habitáculo no cambia. Mantiene unas grandes cotas de habitabilidad tanto en sus plazas traseras, como delanteras, con unos asientos muy confortables con un mullido muy logrado y una suficiente sujeción del cuerpo en general.

La posición de conducción se encuentra muy fácilmente, gracias a las multiples regulaciones tanto del volante como del asiento, que en nuestro caso, era eléctrico y contaba con tres memorias de posición.

Una vez acomodados, lo que percibimos es un habitáculo construido con materiales muy solventes y agradables tanto al tacto como a la vista, además de contar con unos ajustes excelentes en apariencia. Por otra parte; también nos percatamos que el Optima PHEV viene "alicatado" hasta el techo, además de una manera literal, ya que el techo es un techo de cristal panorámico, dividido en dos secciones y es practicable en su sección delantera.

Es una versión extremadamente bien equipada y no cabe lugar a las opciones. Asientos delanteros con regulación eléctrica y tres memorias de posición, calefactados y ventilados, volante multifunción con los mandos del Bluetooth, el equipo de audio, el ordenador de a bordo y el control de velocidad de crucero, que en este caso es adaptativo, además de contar con el aro calefactado, navegador y equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil de 8 pulgadas y compatible con Apple Car Play y Android, climatizador automático bi-zona, asistente de aparcamiento semiautónomo, con sensores de aparcamiento delanteros y traseros y cámara de asistencia de 360º, sensores de lluvia y luces, asistente de alerta por tráfico cruzado, alerta de cambio involuntario de carril, asistente de arranque en pendientes o detector de vehículos en ángulo muerto, entre otros muchos elementos, componen el equipo de serie del Kia Optima PHEV.


En materia dinámica y de conducción, tampoco apreciamos diferencias sustanciales respecto a cualquier otro componente de la gama Optima, salvo que podemos circular de manera eléctrica sin percibir ningún tipo de ruido ni vibración que proceda de la mecánica. No obstante; el Kia Optima es ya de por sí, un vehículo muy bien insonorizado.


Pulsamos el botón de arranque y, por supuesto, no escuchamos absolutamente nada. Siempre arrancaremos en modo eléctrico y si es necesario, el motor ya se activará de manera automática cuando sea imprescindible.

Si somos cuidadosos a la hora de emprender la marcha y no realizamos ningún tipo de acelerón o una conducción en la que la centralita interprete que necesitamos potencia; podemos avanzar en modo totalmente eléctrico sin consumir ni una gota de combustible. Incluso si salimos a cualquiera de las radiales o autovías que rodean las grandes ciudades, podemos mantener esa conducción eléctrica hasta 120 Km/h si nuestra conducción es progresiva.

Manteniendo esa conducción responsable, las ruedas delanteras siempre se moverán con energía eléctrica hasta que agotemos la batería 50 Km más tarde. Durante el trayecto, podemos "jugar" a mantener más o menos tiempo esa autonomía gracias a las frenada regenerativa y otras pocas situaciones en las que si no pisamos el acelerador, esas baterías se van cargando con la energía que en otras circunstancias, se perdería.

Una vez que el sistema detecte que queda alrededor de un 20% de carga, la mecánica de gasolina puede empezar a intervenir de una manera puntual, y además de impulsar al vehículo, también puede ir alimentando a la batería.

Si agotamos la capacidad de esa batería y ya hemos recorrido los 50 Km de rigor, el motor térmico hace su aparición ya casi de una manera continuada. Es el que mueve al coche y además, puede ir cargando mínimamente a la batería, ya que cada vez que detenemos el coche el motor térmico se apaga y a la hora de emprender la marcha, siempre lo haremos en modo eléctrico.

La combinación de ambos motores se realiza de una manera óptima (valga la redundancia) y sin que tengamos que hacer absolutamente nada. De esta manera, y siempre que sea posible o la carga sea suficiente, el Kia Optima PHEV circulará en modo totalmente eléctrico, haciendo que los consumos reales en general, sean muy ajustados, teniendo en cuenta que, al fin y al cabo, es un coche de gasolina.


Si hablamos de la dinámica de conducción, nos encontramos ante una berlina en el que el confort de los ocupantes es una de las premisas fundamentales, así que vemos como el sistema de suspensiones de tarado blando absorbe con diligencia las imperfecciones del asfalto, aunque eso no redunda en posibles derivas de la carrocería al tomar curvas (si no las tomamos como si estuviéramos compitiendo), ya que el Kia Optima es un coche bastante bien asentado en términos generales.


Por su parte, no parece que el Optima cuente con más de 200cv que suman sus dos mecánicas, ya que el funcionamiento en general es muy progresivo y nunca nos encontraremos una "patada" que nos pegue la espalda a los asientos. De todas formas, esa sensación podemos encontrarla de una manera fugaz a la salida de los semáforos, ya que el motor eléctrico entrega el par de manera instantánea y sin filtros, pero si demandamos potencia con el pedal, enseguida se incorpora el motor térmico.


No quiere decir que no tenga aceleraciones contundentes, solo que la entrega de potencia en el motor de combustión es más progresiva. La dirección es ligera, lo que favorece una cierta agilidad en ámbitos urbanos, aunque se mantiene con esa cierta ligereza cuando aumentamos el ritmo, por lo que no es del todo comunicativa y puede dar lugar a tener que realizar pequeñas correcciones a la hora de afrontar una curva.


En términos generales, la marca surcoreana nos muestra una gran berlina que se aproxima a los casi 5 metros de longitud, con una gran habitabilidad interior, muy confortable, un equipo de serie realmente excelso y además con tecnología híbrida enchufable, que nos permite un ahorro sustancial de combustible en nuestro día a día.

Está orientado todas aquellas personas que necesiten una berlina; sin más. Con cierta prestancia, un gran equipamiento de serie, una agradable dinámica de conducción, una estética atractiva y que utilizan el vehículo a diario para sus quehaceres en la ciudad, que es en realidad en donde sacarán el "jugo" a la autonomía de 50 Km del Optima, pero que también utilicen el coche para viajar o desplazarse los fines de semana con toda la familia, ya que no deja de ser un vehículo convencional y plenamente funcional con una mecánica de gasolina que gracias a ese apoyo eléctrico, no consume mucho.


El único "pero" es que como consecuencia de la incorporación de la batería, es que la capacidad del maletero corresponde más a un utilitario que a una berlina de estas características, pero no obstante es suficiente para alojar un buen grupo de maletas y enseres.


Si vais a compraros una berlina, tenéis un garaje propio (por eso de la instalación y las tomas de corriente para enchufar el coche), realizáis la mayoría de vuestros recorridos por la ciudad y las escapadas y viajes, son comunes a los que hacemos el resto de los mortales (al pueblo, de vacaciones...); ¿por qué no os planteáis la opción de un Kia Optima PHEV?. Los motores diésel agonizan en su lecho de muerte y esta es la alternativa real y tangible. Adelantaros al futuro. No os arrepentiréis.


Si queréis ver más cosas y artículos sobre la marca coreana Kia, pulsad en este ENLACE. Si queréis ver más sobre el segmento de las berlinas, pulsad en este otro ENLACE. Si por último queréis ver otras de nuestras pruebas dinámicas, pulsad este otro ENLACE.



miércoles, 27 de septiembre de 2017

Prueba: Kia Optima PHEV

El otro día en las redes sociales, entré en una conversación en la que se intentaba vaticinar cuando llegaría la electrificación total o parcial de los vehículos y cuando se desterraría el diésel del catálogo de los fabricantes.


Mi percepción es que es ya una realidad y todas las marcas poco a poco están incorporando nuevos modelos con estas tecnologías y eso lo estamos percibiendo también nosotros en nuestras pruebas. Antes probábamos un eléctrico o un híbrido cada cierto tiempo, pero durante las ultimas semanas y si tiramos de hemeroteca, observamos que la tendencia está cambiando. Recordaréis la prueba al Volkswagen e-Golf o al Hyundai Ioniq y próximamente, intentaremos probar el MINI Countryman Híbrido enchufable recién salido al mercado. Son nuevas tendencias que sin apenas darnos cuenta, se incorporan a nuestras vidas y no podremos hacer nada por remediarlo.

Hoy de hecho, os mostramos lo que probablemente podríamos denominar como una de las mejores y más completas berlinas híbridas enchufables del momento; el Kia Optima PHEV (Plug-In Hybrid Vehicle).

Su rival más directo por concepto y tamaño es el Volkswagen Passat GTE, aunque es más caro (también ligeramente más potente). Otros representantes como el Ford Mondeo HEV o el más conocido Lexus IS 300h no son comparables, ya que son híbridos, pero no son enchufables.

¿Cuál es la diferencia?, pues básicamente que gracias a que podemos enchufarlo y cargar sus baterías en una red doméstica o en una WallBox de carga rápida, circularemos en modo totalmente eléctrico, en este caso, durante unos 50 Km más o menos, hasta una velocidad máxima de 120 Km/h, distancia más que suficiente para olvidarnos durante una buena temporada de nuestra gasolinera, ya que normalmente, 50 Km son aproximadamente los que recorremos en nuestra rutina diaria.


Ir al trabajo, volver del trabajo, ir de compras o a llevar a los niños al colegio o sus clases extraescolares a diario, podremos hacerlo sin consumir una gota de combustible ni emitir un gramo de CO2. Luego al llegar a casa y aparcar en nuestro garaje lo volvemos a enchufar y listo para el día siguiente.

Si realizamos una conducción predictiva y suave, podremos "estirar" un poco más el consumo de la batería, ya que el Kia Optima también cuenta con sistemas como la frenada regenerativa, que va recargando las baterías con la energía de las frenadas o cuando descendemos una cuesta, por poner dos ejemplos.

Pero si se agotan las baterías o realizamos un viaje, no os preocupéis porque no nos quedaremos tirados en mitad de la nada, ya que el Optima sigue siendo un vehículo híbrido, que en este caso cuenta con una mecánica 2.0 con 156 cv. El motor eléctrico tiene una potencia equivalente de 68 cv, por lo que ambos motores suman la nada desdeñable cifra total de 205 cv.



Con esta configuración, sus prestaciones finales son de 195 Km/h, con una aceleración de 0-100 Km/h en 9,4 segundos y un consumo homologado por la marca de tan sólo 1,6 l/100 Km. Lo del consumo, bien es cierto que gracias al motor eléctrico, que se activa de forma aleatoria y según en qué circunstancias es un coche con unos muy parcos consumos, pero no es del todo ajustado a una utilización real.


Estas homologaciones se realizan en circuito cerrado y en condiciones óptimas con la batería cargada al máximo y a una velocidad constante, así que es más que probable que se circule con el motor eléctrico casi de una manera continuada, por lo que los datos de consumo homologados son casi nulos.

No obstante; el Kia Optima PHEV es una alternativa real a todo lo que a partir de ahora se nos viene encima y un paso intermedio tangible al cambio evolutivo hacia los vehículos eléctricos puros.

La centralita del vehículo gestiona el funcionamiento de los dos motores a la perfección, procurándonos siempre el mejor criterio en base a un consumo mejorado o a una respuesta contundente, según sean nuestros requerimientos y todo, de una manera automática e imperceptible. Ambos motores están asociados a un cambio automático de 6 relaciones para transmitir la potencia al suelo con las ruedas delanteras.



En el panel de mandos situado alrededor del selector de cambios, encontramos dos botones con los que podremos intentar gestionar mejor cómo queremos que funcione el coche. Por una parte nos encontramos con el botón ECO, que está activado por defecto y que hace que ambos motores se coordinen para favorecer un menor consumo posible en todo momento, utilizando la carga eléctrica siempre que se pueda. Cuando desactivamos este modo ECO, se activa el modo Sport, haciendo que la respuesta sea más contundente y primando las prestaciones antes de los consumos, además de que la inclusión del motor térmico se hace más patente.

Por otra parte, nos encontramos con un botón con la nomenclatura HEV que si lo pulsamos, se supone que el Optima mantendría la carga disponible en las baterías para una utilización posterior, aunque sinceramente; no supe realmente como funcionaba, porque con él activado el coche seguía consumiendo de la batería siempre que era necesario...


En cuanto a todo lo demás; el Kia Optima es un viejo conocido por nosotros, ya que hemos probado su versión diésel de 150cv, tanto en carrocería berlina, como en carrocería break (familiar), por lo que tan solo nos detendremos en las diferencias que existen en esta nueva versión PHEV respecto a las versiones más convencionales.


Empezamos por el maletero. Al abrirlo, es evidente que se ha perdido capacidad de carga, puesto que las baterías van situadas justo detrás del respaldo de los asientos posteriores y ahora contamos con tan solo 307 litros, algo que nos choca en una gran berlina de 4,85 metros. Además; esta posición hace que el espacio disponible tampoco sea regular y aprovechable al 100%. Uno de los sacrificios que hay que asumir con la evolución...


En el frontal, también sufre cambios sustanciales que mejoran el coeficiente aerodinámico de la berlina surcoreana. Se incorpora una nueva parrilla activa, que se abre y se cierra según las necesidades de refrigeración del motor, mejorando de esta forma, el flujo de aire que circula alrededor del vehículo. Paragolpes rediseñados delanteros y traseros y unas nuevas llantas específicas, junto con unos neumáticos de baja fricción, completan el paquete de mejoras que hacen que el coeficiente aerodinámico del Optima PHEV pase de Cx 0,27 a Cx 025, lo que favorece unos consumos, tanto en energía como en gasolina, bastante más ajustados.

En el interior todo se mantiene igual que en un Optima convencional,con excepción del tablero de la instrumentación, que en esta ocasión, sustituye el cuentarevoluciones por un indicador en el que se nos muestra como interfiere y actúa el equipo propulsor en cada momento.


El resto del habitáculo no cambia. Mantiene unas grandes cotas de habitabilidad tanto en sus plazas traseras, como delanteras, con unos asientos muy confortables con un mullido muy logrado y una suficiente sujeción del cuerpo en general.

La posición de conducción se encuentra muy fácilmente, gracias a las multiples regulaciones tanto del volante como del asiento, que en nuestro caso, era eléctrico y contaba con tres memorias de posición.

Una vez acomodados, lo que percibimos es un habitáculo construido con materiales muy solventes y agradables tanto al tacto como a la vista, además de contar con unos ajustes excelentes en apariencia. Por otra parte; también nos percatamos que el Optima PHEV viene "alicatado" hasta el techo, además de una manera literal, ya que el techo es un techo de cristal panorámico, dividido en dos secciones y es practicable en su sección delantera.

Es una versión extremadamente bien equipada y no cabe lugar a las opciones. Asientos delanteros con regulación eléctrica y tres memorias de posición, calefactados y ventilados, volante multifunción con los mandos del Bluetooth, el equipo de audio, el ordenador de a bordo y el control de velocidad de crucero, que en este caso es adaptativo, además de contar con el aro calefactado, navegador y equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil de 8 pulgadas y compatible con Apple Car Play y Android, climatizador automático bi-zona, asistente de aparcamiento semiautónomo, con sensores de aparcamiento delanteros y traseros y cámara de asistencia de 360º, sensores de lluvia y luces, asistente de alerta por tráfico cruzado, alerta de cambio involuntario de carril, asistente de arranque en pendientes o detector de vehículos en ángulo muerto, entre otros muchos elementos, componen el equipo de serie del Kia Optima PHEV.


En materia dinámica y de conducción, tampoco apreciamos diferencias sustanciales respecto a cualquier otro componente de la gama Optima, salvo que podemos circular de manera eléctrica sin percibir ningún tipo de ruido ni vibración que proceda de la mecánica. No obstante; el Kia Optima es ya de por sí, un vehículo muy bien insonorizado.


Pulsamos el botón de arranque y, por supuesto, no escuchamos absolutamente nada. Siempre arrancaremos en modo eléctrico y si es necesario, el motor ya se activará de manera automática cuando sea imprescindible.

Si somos cuidadosos a la hora de emprender la marcha y no realizamos ningún tipo de acelerón o una conducción en la que la centralita interprete que necesitamos potencia; podemos avanzar en modo totalmente eléctrico sin consumir ni una gota de combustible. Incluso si salimos a cualquiera de las radiales o autovías que rodean las grandes ciudades, podemos mantener esa conducción eléctrica hasta 120 Km/h si nuestra conducción es progresiva.

Manteniendo esa conducción responsable, las ruedas delanteras siempre se moverán con energía eléctrica hasta que agotemos la batería 50 Km más tarde. Durante el trayecto, podemos "jugar" a mantener más o menos tiempo esa autonomía gracias a las frenada regenerativa y otras pocas situaciones en las que si no pisamos el acelerador, esas baterías se van cargando con la energía que en otras circunstancias, se perdería.

Una vez que el sistema detecte que queda alrededor de un 20% de carga, la mecánica de gasolina puede empezar a intervenir de una manera puntual, y además de impulsar al vehículo, también puede ir alimentando a la batería.

Si agotamos la capacidad de esa batería y ya hemos recorrido los 50 Km de rigor, el motor térmico hace su aparición ya casi de una manera continuada. Es el que mueve al coche y además, puede ir cargando mínimamente a la batería, ya que cada vez que detenemos el coche el motor térmico se apaga y a la hora de emprender la marcha, siempre lo haremos en modo eléctrico.

La combinación de ambos motores se realiza de una manera óptima (valga la redundancia) y sin que tengamos que hacer absolutamente nada. De esta manera, y siempre que sea posible o la carga sea suficiente, el Kia Optima PHEV circulará en modo totalmente eléctrico, haciendo que los consumos reales en general, sean muy ajustados, teniendo en cuenta que, al fin y al cabo, es un coche de gasolina.


Si hablamos de la dinámica de conducción, nos encontramos ante una berlina en el que el confort de los ocupantes es una de las premisas fundamentales, así que vemos como el sistema de suspensiones de tarado blando absorbe con diligencia las imperfecciones del asfalto, aunque eso no redunda en posibles derivas de la carrocería al tomar curvas (si no las tomamos como si estuviéramos compitiendo), ya que el Kia Optima es un coche bastante bien asentado en términos generales.


Por su parte, no parece que el Optima cuente con más de 200cv que suman sus dos mecánicas, ya que el funcionamiento en general es muy progresivo y nunca nos encontraremos una "patada" que nos pegue la espalda a los asientos. De todas formas, esa sensación podemos encontrarla de una manera fugaz a la salida de los semáforos, ya que el motor eléctrico entrega el par de manera instantánea y sin filtros, pero si demandamos potencia con el pedal, enseguida se incorpora el motor térmico.


No quiere decir que no tenga aceleraciones contundentes, solo que la entrega de potencia en el motor de combustión es más progresiva. La dirección es ligera, lo que favorece una cierta agilidad en ámbitos urbanos, aunque se mantiene con esa cierta ligereza cuando aumentamos el ritmo, por lo que no es del todo comunicativa y puede dar lugar a tener que realizar pequeñas correcciones a la hora de afrontar una curva.


En términos generales, la marca surcoreana nos muestra una gran berlina que se aproxima a los casi 5 metros de longitud, con una gran habitabilidad interior, muy confortable, un equipo de serie realmente excelso y además con tecnología híbrida enchufable, que nos permite un ahorro sustancial de combustible en nuestro día a día.

Está orientado todas aquellas personas que necesiten una berlina; sin más. Con cierta prestancia, un gran equipamiento de serie, una agradable dinámica de conducción, una estética atractiva y que utilizan el vehículo a diario para sus quehaceres en la ciudad, que es en realidad en donde sacarán el "jugo" a la autonomía de 50 Km del Optima, pero que también utilicen el coche para viajar o desplazarse los fines de semana con toda la familia, ya que no deja de ser un vehículo convencional y plenamente funcional con una mecánica de gasolina que gracias a ese apoyo eléctrico, no consume mucho.


El único "pero" es que como consecuencia de la incorporación de la batería, es que la capacidad del maletero corresponde más a un utilitario que a una berlina de estas características, pero no obstante es suficiente para alojar un buen grupo de maletas y enseres.


Si vais a compraros una berlina, tenéis un garaje propio (por eso de la instalación y las tomas de corriente para enchufar el coche), realizáis la mayoría de vuestros recorridos por la ciudad y las escapadas y viajes, son comunes a los que hacemos el resto de los mortales (al pueblo, de vacaciones...); ¿por qué no os planteáis la opción de un Kia Optima PHEV?. Los motores diésel agonizan en su lecho de muerte y esta es la alternativa real y tangible. Adelantaros al futuro. No os arrepentiréis.


Si queréis ver más cosas y artículos sobre la marca coreana Kia, pulsad en este ENLACE. Si queréis ver más sobre el segmento de las berlinas, pulsad en este otro ENLACE. Si por último queréis ver otras de nuestras pruebas dinámicas, pulsad este otro ENLACE.