miércoles, 4 de octubre de 2017

Prueba: Skoda Octavia 1.6 TDI Ambition




Hablar del Skoda Octavia es hablar de un valor seguro y la verdad es que es una de las berlinas que más me gustan por diferentes y dispares factores.

El primero podría decir que es el factor económico, ya que el Octavia se puede adquirir desde poco más de 18.000 euros, eso sí; en su versión de gasolina más básica. El segundo es por su enorme versatilidad, ya que sin ser una berlina especialmente grande (4,67 m de longitud), esconde una gran habitabilidad y un gran maletero. Y el tercero, que no el último, la adaptación de nuevas tecnologías en materia de seguridad, confort y conectividad, me resultan muy atractivas, además de contar con una amplia gama de mecánicas adaptadas para todos los gustos.


Hace pocos meses, esta berlina cambio un tanto su aspecto y se actualizó en base al nuevo lenguaje de diseño de la marca. Esos cambios afectaron especialmente a la vista de su frontal, que es totalmente nuevo e incorpora unos nuevos grupos ópticos dobles, nuevos paragolpes, delanteros y traseros rediseñados y adapta la nueva parrilla inherente en toda la gama de vehículos Skoda.


Esos grupos ópticos delanteros pueden incorporar luces diurnas LED e iluminación con la misma tecnología, o combinar faros halógenos con diurnas de LED, aunque no era nuestro caso, en el que todas las funciones de alumbrado eran con luces halógenas, puesto que nuestra unidad de pruebas tenía uno de los acabados menos dotados denominado Ambition. Pero no os asustéis, puesto que a pesar de ser el equipamiento más básico, no quiere decir que no venga muy bien equipado de serie, como veremos más adelante.

El resto de las formas y proporciones de las líneas de la carrocería se mantienen, aunque en este restyling, el Octavia ha crecido 1,1 cm en longitud total. En la zaga muy pocos cambios, si exceptuamos la incorporación de los faros traseros con iluminación LED.

También se ha beneficiado de pequeñas mejoras en el chasis, que lo hacen más aplomado en términos generales de conducción y se reduce la sonoridad general de rodadura. Por último; han aprovechado para incorporar elementos de confort y equipamientos acordes con otros modelos similares del segmento que antes no podía contar con ellos.

Son pequeñas actualizaciones que van acordes con los nuevos tiempos y que los compradores del nuevo Skoda Octavia saben apreciar y lo valoran en su justa medida.



Mantiene su frescura sin cambiar en exceso y como hemos dicho, su inmensa versatilidad de uso lo postulan como una de las berlinas más completas del mercado y con una de las mejores relaciones entre precio y equipamiento.


Podemos elegir entre carrocería berlina o combi (familiar), ambas, con los maleteros más grandes dentro del segmento. En nuestro caso, la capacidad de carga cuenta con 590 litros, de espacio muy aprovechable y que además, cuenta con varios huecos porta objetos en los laterales, ganchos para colgar bolsas e incluso, una linterna extraíble que sirve también como luz de cortesía. En el caso de la versión combi, la capacidad de carga asciende hasta los increíbles 610 litros.


Si nos incorporamos al interior, pocos cambios respecto al Octavia precedente en cuanto a habitabilidad se refiere. Cuenta con muy buenas cotas tanto en altura, como en espacio para las rodillas en las plazas posteriores y los asientos son, simplemente, muy cómodos.

En la posición del conductor, también nos encontramos ante unos asientos muy confortables, con un mullido muy logrado y una sujeción lateral suficiente para un coche que no tiene, en este caso, una pretensión deportiva.

Los materiales empleados no son lujosos, pero tampoco son básicos. Predominan los plásticos de buena apariencia, de aspecto sólido y con muy buenos ajustes, además de ser agradables al tacto. También encontramos numerosos huecos repartidos por todo el habitáculo, guanteras, porta-botellas e incluso; la guantera principal del asiento del acompañante puede estar refrigerada.

La capilla de relojes es de fácil interpretación al primer golpe de vista y todos los mandos de control están orientados al conductor y a una buena altura para poder accionarlos sin apenas tener que desviar la atención. Todo es muy sencillo y nos encontramos a gusto nada más situarnos en la correcta posición, gracias a los múltiples reglajes del asiento y el volante.



Cobra especial protagonismo la pantalla central del equipo de infoentretenimiento, que en nuestro caso correspondía a la serie denominada Bolero, con un tamaño de 8 pulgadas, táctil y con detección pseudo capacitiva de aproximación. Cuando acercamos la mano para activar alguna función, el menú inferior se despliega y aumenta las opciones para facilitarnos la tarea.

Esta pantalla cuenta con una gran definición y desde ahí, podremos controlar y visionar ciertos parámetros referentes al ordenador de viaje, con gráficas respecto a nuestro tipo de conducción, la cámara de asistencia al aparcamiento (en el caso de montarla) o el navegador. También es compatible con Apple Car Play y Android Auto, además de contar con función Mirror Sreen, que proyecta la pantalla del teléfono en la pantalla del equipo, siempre y cuando esté vinculado.


Y es que a pesar de ser la combinación con uno de los acabados más básicos de serie, en nuestro Octavia contamos con elementos como el climatizador bi-zona, equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil de 8 pulgadas, volante multifunción con los mandos del Bluetooth, el equipo de audio y el control de velocidad de crucero con limitador, asistente de arranque en pendiente, sensores de aparcamiento trasero, asistente de luces y lluvia automático, sensor de presión de neumáticos, reposacabezas activo, lunas tintadas, Start/Stop o llantas de 16 pulgadas entre otros elementos.

El nuevo Octavia es un coche solvente y válido para cualquier situación y casi cualquier tipo de perfil de cliente. Nuestra unidad cuenta en este caso, con la conocida mecánica 1.6 TDI con 115cv (10 cv más que en la edición anterior). Es una mecánica rumorosa en frío, pero que apenas se percibe en el interior en orden de marcha, puesto que el habitáculo ha mejorado en ese aspecto y se han utilizado nuevos materiales aislantes.

Esta asociado a un cambio manual, con unas inserciones precisas y de tan sólo 5 relaciones. Su funcionamiento y relaciones de cambio están muy bien estudiadas, aunque una sexta marcha para desahogar un poco a la mecánica en trayectos largos, tampoco vendría mal...

De todas formas, es una mecánica con unos parcos consumos, ya que se conforma con tan solo 5 l/100 Km, homologados por la marca, además de conseguir unas prestaciones notables, si tenemos en cuenta la envergadura y la escasa cilindrada de la mecánica. Alcanza una velocidad máxima de 205 Km/h y acelera de 0-100 Km/h en 10, 1 segundos, lo que no son malas cifras para un coche así.


Es un motor que ofrece una buena entrega de par desde muy bajas revoluciones y que funciona muy coherente a medio régimen, aunque sí que es cierto que en cuanto exigimos un poco más; es una mecánica que tiende a desfallecer y le cuesta escalar revoluciones una vez superada la barrera de las 3.500 rpm, en donde su respuesta se vuelve más constante y relativamente paulatina.


Su comportamiento es muy aceptable dentro del segmento en el que se mueve. El esquema de suspensiones es muy efectivo, absorbiendo irregularidades del asfalto con una gran diligencia y no dejándolas filtrarse hacia el habitáculo, y por otra parte; son los suficientemente firmes para asegurarnos una gran sensación de estabilidad y aplomo en todo momento.


La dirección es directa, aunque adolece un poco de falta de información real de lo que ocurre debajo de los neumáticos y de los límites de adherencia. No obstante, se nos muestra como una dirección reactiva y precisa. El equipo de frenos es suficiente y aparentemente, no acusa mucho el uso intensivo.

En términos generales, el Skoda Octavia es una de las berlinas más completas del momento. Vamos; que ya lo era, pero con esta nueva actualización se mantiene en el candelero, dentro del segmento de berlinas más demandadas.


Es de los más versátiles, cuenta con una amplia gama de motores optimizados y de última generación, un equipamiento muy aceptable, incluso desde su versión más económica y tanto por habitabilidad, como por capacidad de maletero, es uno de los vehículos más atractivos dentro de su categoría y tamaño.


Personalmente yo soy más de su versión RS con 245cv, aunque esta versión probada, con este equipamiento y por poco más de 22.000 euros, no desmerece para nada... Si buscáis una berlina capaz, solvente, atractiva y económica, no os comáis mucho la cabeza; la vida es mucho más "Simply Clever" que todo eso...


Si queréis saber más sobre Skoda por medio de nuestros artículos, pulsad en este ENLACE. Si queréis ver más de nuestras últimas pruebas, pulsad en este otro ENLACE. Si por último, lo que queréis es ver más artículos sobre el segmento de las berlinas, pulsad en este ENLACE.



Prueba: Skoda Octavia 1.6 TDI Ambition




Hablar del Skoda Octavia es hablar de un valor seguro y la verdad es que es una de las berlinas que más me gustan por diferentes y dispares factores.

El primero podría decir que es el factor económico, ya que el Octavia se puede adquirir desde poco más de 18.000 euros, eso sí; en su versión de gasolina más básica. El segundo es por su enorme versatilidad, ya que sin ser una berlina especialmente grande (4,67 m de longitud), esconde una gran habitabilidad y un gran maletero. Y el tercero, que no el último, la adaptación de nuevas tecnologías en materia de seguridad, confort y conectividad, me resultan muy atractivas, además de contar con una amplia gama de mecánicas adaptadas para todos los gustos.


Hace pocos meses, esta berlina cambio un tanto su aspecto y se actualizó en base al nuevo lenguaje de diseño de la marca. Esos cambios afectaron especialmente a la vista de su frontal, que es totalmente nuevo e incorpora unos nuevos grupos ópticos dobles, nuevos paragolpes, delanteros y traseros rediseñados y adapta la nueva parrilla inherente en toda la gama de vehículos Skoda.


Esos grupos ópticos delanteros pueden incorporar luces diurnas LED e iluminación con la misma tecnología, o combinar faros halógenos con diurnas de LED, aunque no era nuestro caso, en el que todas las funciones de alumbrado eran con luces halógenas, puesto que nuestra unidad de pruebas tenía uno de los acabados menos dotados denominado Ambition. Pero no os asustéis, puesto que a pesar de ser el equipamiento más básico, no quiere decir que no venga muy bien equipado de serie, como veremos más adelante.

El resto de las formas y proporciones de las líneas de la carrocería se mantienen, aunque en este restyling, el Octavia ha crecido 1,1 cm en longitud total. En la zaga muy pocos cambios, si exceptuamos la incorporación de los faros traseros con iluminación LED.

También se ha beneficiado de pequeñas mejoras en el chasis, que lo hacen más aplomado en términos generales de conducción y se reduce la sonoridad general de rodadura. Por último; han aprovechado para incorporar elementos de confort y equipamientos acordes con otros modelos similares del segmento que antes no podía contar con ellos.

Son pequeñas actualizaciones que van acordes con los nuevos tiempos y que los compradores del nuevo Skoda Octavia saben apreciar y lo valoran en su justa medida.



Mantiene su frescura sin cambiar en exceso y como hemos dicho, su inmensa versatilidad de uso lo postulan como una de las berlinas más completas del mercado y con una de las mejores relaciones entre precio y equipamiento.


Podemos elegir entre carrocería berlina o combi (familiar), ambas, con los maleteros más grandes dentro del segmento. En nuestro caso, la capacidad de carga cuenta con 590 litros, de espacio muy aprovechable y que además, cuenta con varios huecos porta objetos en los laterales, ganchos para colgar bolsas e incluso, una linterna extraíble que sirve también como luz de cortesía. En el caso de la versión combi, la capacidad de carga asciende hasta los increíbles 610 litros.


Si nos incorporamos al interior, pocos cambios respecto al Octavia precedente en cuanto a habitabilidad se refiere. Cuenta con muy buenas cotas tanto en altura, como en espacio para las rodillas en las plazas posteriores y los asientos son, simplemente, muy cómodos.

En la posición del conductor, también nos encontramos ante unos asientos muy confortables, con un mullido muy logrado y una sujeción lateral suficiente para un coche que no tiene, en este caso, una pretensión deportiva.

Los materiales empleados no son lujosos, pero tampoco son básicos. Predominan los plásticos de buena apariencia, de aspecto sólido y con muy buenos ajustes, además de ser agradables al tacto. También encontramos numerosos huecos repartidos por todo el habitáculo, guanteras, porta-botellas e incluso; la guantera principal del asiento del acompañante puede estar refrigerada.

La capilla de relojes es de fácil interpretación al primer golpe de vista y todos los mandos de control están orientados al conductor y a una buena altura para poder accionarlos sin apenas tener que desviar la atención. Todo es muy sencillo y nos encontramos a gusto nada más situarnos en la correcta posición, gracias a los múltiples reglajes del asiento y el volante.



Cobra especial protagonismo la pantalla central del equipo de infoentretenimiento, que en nuestro caso correspondía a la serie denominada Bolero, con un tamaño de 8 pulgadas, táctil y con detección pseudo capacitiva de aproximación. Cuando acercamos la mano para activar alguna función, el menú inferior se despliega y aumenta las opciones para facilitarnos la tarea.

Esta pantalla cuenta con una gran definición y desde ahí, podremos controlar y visionar ciertos parámetros referentes al ordenador de viaje, con gráficas respecto a nuestro tipo de conducción, la cámara de asistencia al aparcamiento (en el caso de montarla) o el navegador. También es compatible con Apple Car Play y Android Auto, además de contar con función Mirror Sreen, que proyecta la pantalla del teléfono en la pantalla del equipo, siempre y cuando esté vinculado.


Y es que a pesar de ser la combinación con uno de los acabados más básicos de serie, en nuestro Octavia contamos con elementos como el climatizador bi-zona, equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil de 8 pulgadas, volante multifunción con los mandos del Bluetooth, el equipo de audio y el control de velocidad de crucero con limitador, asistente de arranque en pendiente, sensores de aparcamiento trasero, asistente de luces y lluvia automático, sensor de presión de neumáticos, reposacabezas activo, lunas tintadas, Start/Stop o llantas de 16 pulgadas entre otros elementos.

El nuevo Octavia es un coche solvente y válido para cualquier situación y casi cualquier tipo de perfil de cliente. Nuestra unidad cuenta en este caso, con la conocida mecánica 1.6 TDI con 115cv (10 cv más que en la edición anterior). Es una mecánica rumorosa en frío, pero que apenas se percibe en el interior en orden de marcha, puesto que el habitáculo ha mejorado en ese aspecto y se han utilizado nuevos materiales aislantes.

Esta asociado a un cambio manual, con unas inserciones precisas y de tan sólo 5 relaciones. Su funcionamiento y relaciones de cambio están muy bien estudiadas, aunque una sexta marcha para desahogar un poco a la mecánica en trayectos largos, tampoco vendría mal...

De todas formas, es una mecánica con unos parcos consumos, ya que se conforma con tan solo 5 l/100 Km, homologados por la marca, además de conseguir unas prestaciones notables, si tenemos en cuenta la envergadura y la escasa cilindrada de la mecánica. Alcanza una velocidad máxima de 205 Km/h y acelera de 0-100 Km/h en 10, 1 segundos, lo que no son malas cifras para un coche así.


Es un motor que ofrece una buena entrega de par desde muy bajas revoluciones y que funciona muy coherente a medio régimen, aunque sí que es cierto que en cuanto exigimos un poco más; es una mecánica que tiende a desfallecer y le cuesta escalar revoluciones una vez superada la barrera de las 3.500 rpm, en donde su respuesta se vuelve más constante y relativamente paulatina.


Su comportamiento es muy aceptable dentro del segmento en el que se mueve. El esquema de suspensiones es muy efectivo, absorbiendo irregularidades del asfalto con una gran diligencia y no dejándolas filtrarse hacia el habitáculo, y por otra parte; son los suficientemente firmes para asegurarnos una gran sensación de estabilidad y aplomo en todo momento.


La dirección es directa, aunque adolece un poco de falta de información real de lo que ocurre debajo de los neumáticos y de los límites de adherencia. No obstante, se nos muestra como una dirección reactiva y precisa. El equipo de frenos es suficiente y aparentemente, no acusa mucho el uso intensivo.

En términos generales, el Skoda Octavia es una de las berlinas más completas del momento. Vamos; que ya lo era, pero con esta nueva actualización se mantiene en el candelero, dentro del segmento de berlinas más demandadas.


Es de los más versátiles, cuenta con una amplia gama de motores optimizados y de última generación, un equipamiento muy aceptable, incluso desde su versión más económica y tanto por habitabilidad, como por capacidad de maletero, es uno de los vehículos más atractivos dentro de su categoría y tamaño.


Personalmente yo soy más de su versión RS con 245cv, aunque esta versión probada, con este equipamiento y por poco más de 22.000 euros, no desmerece para nada... Si buscáis una berlina capaz, solvente, atractiva y económica, no os comáis mucho la cabeza; la vida es mucho más "Simply Clever" que todo eso...


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