miércoles, 11 de octubre de 2017

Prueba: Ssang Yong Korando D22T Limited



Ssang Yong, aunque no nos lo creamos, es la marca más antigua de Corea del Sur, ya que lleva produciendo vehículos desde 1954. Kia y Hyundai son más conocidas, puesto que su gama es más extensa y existen múltiples variables en todos sus modelos, pero el decano en Corea es Ssang Yong.


De hecho; concretamente el modelo que os mostramos en la siguiente prueba tiene, nada más y nada menos, que 40 años a sus espaldas. Durante todo ese tiempo han sido varias las generaciones que han aparecido y en su día, se trataba de un todo terreno rudo y muy campero, que ha ido evolucionando poco a poco en un SUV, que a fin de cuentas, es lo que se lleva.


No quiere decir que con el tiempo el Korando haya perdido esas aptitudes Off Road (que en realidad un poco sí), sino que su imagen a ido transformándose en algo más cotidiano y utilizable a diario por la mayoría de usuarios.


El mercado es el que manda y es por eso que hoy os ofrecemos la prueba de uno de los SUV más accesibles del momento, ya que su tarifa de venta parte desde los 19. 150 Euros en su versión más básica en materia de equipamiento.

¿Quién no se puede permitir conducir un todo-camino con una estética acertada y un equipamiento suficiente por ese precio?. La verdad es que juega muy bien esa baza, ya que en términos generales, un SUV de casi cualquier marca rival parte desde los 25.000 Euros y en cuanto a equipo de serie, suelen venir bastante justos.


Pero que el Korando sea tan relativamente barato, no quiere decir que sea un mal coche, todo lo contrario. Es un gran todo camino compacto, con 4,41 metros de longitud y en el que se aprovecha mucho el espacio, tanto en el habitáculo, como en la zona de carga, ya que cuenta con un gran maletero de 486 litros que lo sitúan en un término medio dentro de su segmento. Es un maletero con un espacio muy aprovechable y una gran boca de carga, aunque la misma, nos queda un poco alta respecto al suelo.


En cuanto al equipamiento de serie, en donde nos detendremos más adelante, también son unidades muy dotadas desde el acabado más básico Line, por lo que nos ofrece una gran relación entre precio y equipamiento.

Antes, nos detendremos un poco en su estética, puesto que el Ssang Yong Korando se ha visto reestilizado hace poco tiempo y esos cambios afectan, sobre todo, a su parte frontal, en donde se han incorporado unos nuevos paragolpes, que incluyen las luces intermitentes y los antinieblas, una nueva parrilla frontal, flanqueada por unos nuevos grupos ópticos que incorporan luces LED diurnas y se ha rediseñado el capó delantero como nota final.

De ahí a la zaga, los cambios han sido menores. En el lateral destacan unos nuevos diseños de llantas, que pueden variar entre las medidas de 16, 17 y 18 pulgadas y en la zaga, se han incorporado unos pilotos con una imagen similar a la generación precedente, solo que ahora son de tecnología LED y también se ha retocado un tanto el paragolpes trasero, que culmina con una doble salida de escape.


En términos globales, me parece una estética muy atractiva, ya que mantiene esa visión poderosa, pero con unas líneas de diseño algo más refinadas y actualizadas para acercarse a un gusto más europeo.


En el interior, también se ha mejorado en diferentes aspectos. La marca asegura que ha realizado mejoras en materia de aislamiento, materiales y han mejorado algunos aspectos en materia ergonómica, para favorecer el confort de los ocupantes.


En este sentido debo decir que efectivamente, el interior es muy agradable y encontramos una buena postura de conducción enseguida. Todo el cuadro de mandos es muy sencillo de accionar, con botones muy grandes y accesibles sin tener que desviar demasiado la mirada de la carretera, y nuestra posición elevada, nos aporta una gran sensación de seguridad y visibilidad respecto al resto de los usuarios.

Los materiales que nos encontramos son plásticos básicos, con un tacto agradable y visualmente, bastante aparentes. Los ajustes de los diferentes paneles tampoco es malo, ya que no se notan crujidos ni sonidos extraños procedentes desde el interior. La insonoridad del habitáculo ya es otro cantar, porque a velocidades reducidas, percibimos de una manera evidente el sonido procedente del motor, algo que se disipa totalmente cuando aumentamos el régimen de marcha, no siendo molesto en esas circunstancias.

La habitabilidad en general, está bastante lograda para tratarse de un SUV compacto, y ninguno de sus ocupantes tendrá ningún problema para acomodarse en cualquiera de sus plazas, sea cual sea su envergadura. Los asientos cuentan con un mullido muy cómodo, que no cansa en un viaje largo y en nuestro caso, esos asientos estaban tapizados en cuero. Por su parte; las plazas traseras pueden inclinar sus respaldos alrededor de unos 17º, por lo que podremos viajar en una posición más relajada si el trayecto se nos hace eterno...


Otra de las peculiaridades que más me sorprendió de esas plazas y disponible con nuestro acabado de equipamiento Limited; era la posibilidad de asientos calefactados en las dos plazas laterales y que se podían accionar por medio de un mando en el panel interior de las puertas posteriores, de manera individual. Si es complicado encontrar un modelo con asientos calefactados en la parte delantera (si no es con sobrecoste), imaginaros ya en la parte trasera.

En la posición de mando, el panel principal está situado de una manera muy vertical, cuenta con unos botones muy grandes y la pantalla del sistema multimedia está situada en una buena posición para acceder a todos los menús disponibles. Es táctil y de 7 pulgadas, aunque no ofrece una gran resolución y puede acusar algún tipo de reflejo según incidan los rayos solares. También nos encontramos con un problema similar en la capilla de relojes, puesto que están adornados con una banda cromada que también puede deslumbrarnos con los reflejos del sol, sobre todo, si circulamos con el techo solar descubierto.


Por lo demás; todos los mandos son muy sencillos, fáciles de accionar y la información que nos llega es simple y concisa. Desde esa pantalla táctil del equipo multimedia podemos visionar los diferentes menús referentes al sistema de audio, la cámara de visión trasera o el navegador, en el caso de montarlo (no era nuestro caso). También cuenta con el visionado de algunas funciones del ordenador de a bordo y desde ahí, podremos cambiar el color del cuadro de instrumentos, por si nos aburrimos siempre de la misma tonalidad. Es una banalidad, pero bueno; mola...

No obstante; nuestra unidad con el acabado Limited era la más dotada de serie, aunque carecía de algunos gadgets que sí encontraremos en el catálogo, puesto que era una unidad de primera edición y entre otros elementos, montaba techo solar practicable eléctricamente, volante multifunción con los mandos del Bluetooth el equipo de audio, el ordenador de a bordo o el control de velocidad de crucero con limitador, sensores de lluvia y luces, asistente de arranque en pendiente, climatizador automático, equipo multimedia con pantalla táctil de 7 pulgadas, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, cámara de visión trasera, asientos de cuero y calefactados delante y detrás, lunas tintadas, llantas de 18 pulgadas, sensor de presión de neumáticos y además; en condiciones normales podrá incluir el navegador o el arranque y apertura sin llave.


La única mecánica disponible para todas las versiones, es un comprobado y fiable motor 2.2 con unos impresionantes 178cv y un par máximo de 400 Nm, lo que no está nada mal. Esta mecánica tan poderosa no se traduce en prestaciones puras, puesto que no es un vehículo con esa orientación, aunque son suficientes para cualquier usuario medio de este tipo de vehículos. Su velocidad máxima es de 185 Km/h y lo más interesante es quizás su consumo en ciclo mixto homologado por la marca, que se queda en unos frugales 5,3 l/100 Km, aunque en una conducción normal; es probable que aumente en uno o dos litros más.


Es una mecánica que nos ofrece bastante fuerza, aunque siempre a partir de las 2.000 rpm. Por debajo de ese rango y a pesar de su potencia; hay que tener mucho cuidado de incluso, no calar el coche. La entrega de esa potencia es muy progresiva, ascendiendo de velocidad de una manera continua, pero sin una entrega inmediata que nos pegue la espalda al respaldo de los cómodos asientos.

En cuanto a las recuperaciones, no anda nada mal y enseguida vuelve a ofrecernos una buena aceleración, aún habiéndolo dejado "morir", pero siempre que lo llevemos en esa zona dulce que marcan esas 2.000 rpm como el límite.

En nuestro caso, contábamos con una caja de cambios manual de 6 relaciones y podemos contar también con una caja de cambios automática con el mismo número de velocidades si así lo deseamos. Transmite la potencia al eje delantero, aunque podemos configurar nuestro Korando con tracción total y la posibilidad de bloqueo del diferencial central por medio de un mando en la consola, que distribuye la fuerza entre ambos ejes al 50%, en el caso de que sea necesario y siempre a bajas velocidades.


De ahí que no haya perdido su estirpe de 4x4, ya que el Korando con tracción total, nos permite algunas licencias fuera del asfalto, aunque su altura respecto al suelo de 18 cm, con un ángulo de ataque de 22,6º, un ángulo de salida de 28,3º y una capacidad ventral de 18,5º; sean tan solo suficientes para circular con ciertas garantías por pistas que no estén excesivamente deterioradas.


Pero nuestro Korando tan sólo disponía de tracción delantera y en esas condiciones, se nos mostraba como un SUV bastante ágil y confortable sobre asfalto. El esquema de suspensiones es de tarado blando, lo que favorecía una conducción muy agradable sobre cualquier tipo de vía, pero que nos invitaba a dosificar un poco más el pedal del acelerador a la hora de afrontar un tramo con muchas curvas.


No nos daba la sensación de inseguridad o falta de motricidad en ningún momento, pero la carrocería sí que inclinaba más de lo deseado y era ese hecho el que nos hacía ser más prudentes en nuestra conducción, algo que probablemente, no sufrirán los clientes habituales de un coche como el Korando, ya que saben perfectamente cuales son las limitaciones de este tipo de vehículos. Pero claro; nosotros lo estamos probando...


La dirección también se nos presentaba un tanto ligera, algo que nos facilitaba la tarea en una circulación ciudadana, pero que en carretera abierta nos costaba pillarle el truco definitivo para no tener que hacer micro-correcciones en mitad de una curva. No es nada preocupante, ni mucho menos; pero puede restar algo de confort al interior con esos pequeños vaivenes...

¿Qué tipo de cliente es el del nuevo Ssang Yong Korando?. Pues puede haber muchos perfiles, pero generalmente se decantarán por él padres de familia de mediana edad, que necesiten un coche amplio, cómodo, con un gran maletero, un buen equipamiento de serie y a los que no les importe que la presentación sea algo más básica o sencilla que en el resto de sus competidores, si ello repercute en un precio de compra más bajo.

De todas formas, podréis pensar que Ssang Yong es una marca de tercera, poco fiable y bla bla bla... Pero no existe ningún SUV en el mercado con una mejor relación calidad-equipamiento, ni con un motor tan potente y con una aparente fiabilidad, ya que la marca nos brinda 5 años de garantía, por un precio tan económico.


¿Cómo pueden ofrecer un precio tan ajustado?. Pues además del ahorro en costes, al utilizar plásticos más sencillos (que no implica que sean malos ni frágiles), también ahorran en el desarrollo de varias mecánicas, ofreciendo tan sólo una opción, o simplemente, descartan montar elementos como el aviso de vehículo en ángulo muerto o el asistente de frenada con detección de peatones, que sí pueden montar sus rivales o incluso, sus hermanos de gama el Tivoli y el XLV.


Una renovada imagen, un gran equipamiento de serie, una gran habitabilidad y capacidad de carga, una mecánica potente y fiable y un precio muy económico. Esas son las cartas con las que juega el nuevo Ssang Yong Korando. Ahora eres tú el que elige entrar en la partida.





miércoles, 11 de octubre de 2017

Prueba: Ssang Yong Korando D22T Limited



Ssang Yong, aunque no nos lo creamos, es la marca más antigua de Corea del Sur, ya que lleva produciendo vehículos desde 1954. Kia y Hyundai son más conocidas, puesto que su gama es más extensa y existen múltiples variables en todos sus modelos, pero el decano en Corea es Ssang Yong.


De hecho; concretamente el modelo que os mostramos en la siguiente prueba tiene, nada más y nada menos, que 40 años a sus espaldas. Durante todo ese tiempo han sido varias las generaciones que han aparecido y en su día, se trataba de un todo terreno rudo y muy campero, que ha ido evolucionando poco a poco en un SUV, que a fin de cuentas, es lo que se lleva.


No quiere decir que con el tiempo el Korando haya perdido esas aptitudes Off Road (que en realidad un poco sí), sino que su imagen a ido transformándose en algo más cotidiano y utilizable a diario por la mayoría de usuarios.


El mercado es el que manda y es por eso que hoy os ofrecemos la prueba de uno de los SUV más accesibles del momento, ya que su tarifa de venta parte desde los 19. 150 Euros en su versión más básica en materia de equipamiento.

¿Quién no se puede permitir conducir un todo-camino con una estética acertada y un equipamiento suficiente por ese precio?. La verdad es que juega muy bien esa baza, ya que en términos generales, un SUV de casi cualquier marca rival parte desde los 25.000 Euros y en cuanto a equipo de serie, suelen venir bastante justos.


Pero que el Korando sea tan relativamente barato, no quiere decir que sea un mal coche, todo lo contrario. Es un gran todo camino compacto, con 4,41 metros de longitud y en el que se aprovecha mucho el espacio, tanto en el habitáculo, como en la zona de carga, ya que cuenta con un gran maletero de 486 litros que lo sitúan en un término medio dentro de su segmento. Es un maletero con un espacio muy aprovechable y una gran boca de carga, aunque la misma, nos queda un poco alta respecto al suelo.


En cuanto al equipamiento de serie, en donde nos detendremos más adelante, también son unidades muy dotadas desde el acabado más básico Line, por lo que nos ofrece una gran relación entre precio y equipamiento.

Antes, nos detendremos un poco en su estética, puesto que el Ssang Yong Korando se ha visto reestilizado hace poco tiempo y esos cambios afectan, sobre todo, a su parte frontal, en donde se han incorporado unos nuevos paragolpes, que incluyen las luces intermitentes y los antinieblas, una nueva parrilla frontal, flanqueada por unos nuevos grupos ópticos que incorporan luces LED diurnas y se ha rediseñado el capó delantero como nota final.

De ahí a la zaga, los cambios han sido menores. En el lateral destacan unos nuevos diseños de llantas, que pueden variar entre las medidas de 16, 17 y 18 pulgadas y en la zaga, se han incorporado unos pilotos con una imagen similar a la generación precedente, solo que ahora son de tecnología LED y también se ha retocado un tanto el paragolpes trasero, que culmina con una doble salida de escape.


En términos globales, me parece una estética muy atractiva, ya que mantiene esa visión poderosa, pero con unas líneas de diseño algo más refinadas y actualizadas para acercarse a un gusto más europeo.


En el interior, también se ha mejorado en diferentes aspectos. La marca asegura que ha realizado mejoras en materia de aislamiento, materiales y han mejorado algunos aspectos en materia ergonómica, para favorecer el confort de los ocupantes.


En este sentido debo decir que efectivamente, el interior es muy agradable y encontramos una buena postura de conducción enseguida. Todo el cuadro de mandos es muy sencillo de accionar, con botones muy grandes y accesibles sin tener que desviar demasiado la mirada de la carretera, y nuestra posición elevada, nos aporta una gran sensación de seguridad y visibilidad respecto al resto de los usuarios.

Los materiales que nos encontramos son plásticos básicos, con un tacto agradable y visualmente, bastante aparentes. Los ajustes de los diferentes paneles tampoco es malo, ya que no se notan crujidos ni sonidos extraños procedentes desde el interior. La insonoridad del habitáculo ya es otro cantar, porque a velocidades reducidas, percibimos de una manera evidente el sonido procedente del motor, algo que se disipa totalmente cuando aumentamos el régimen de marcha, no siendo molesto en esas circunstancias.

La habitabilidad en general, está bastante lograda para tratarse de un SUV compacto, y ninguno de sus ocupantes tendrá ningún problema para acomodarse en cualquiera de sus plazas, sea cual sea su envergadura. Los asientos cuentan con un mullido muy cómodo, que no cansa en un viaje largo y en nuestro caso, esos asientos estaban tapizados en cuero. Por su parte; las plazas traseras pueden inclinar sus respaldos alrededor de unos 17º, por lo que podremos viajar en una posición más relajada si el trayecto se nos hace eterno...


Otra de las peculiaridades que más me sorprendió de esas plazas y disponible con nuestro acabado de equipamiento Limited; era la posibilidad de asientos calefactados en las dos plazas laterales y que se podían accionar por medio de un mando en el panel interior de las puertas posteriores, de manera individual. Si es complicado encontrar un modelo con asientos calefactados en la parte delantera (si no es con sobrecoste), imaginaros ya en la parte trasera.

En la posición de mando, el panel principal está situado de una manera muy vertical, cuenta con unos botones muy grandes y la pantalla del sistema multimedia está situada en una buena posición para acceder a todos los menús disponibles. Es táctil y de 7 pulgadas, aunque no ofrece una gran resolución y puede acusar algún tipo de reflejo según incidan los rayos solares. También nos encontramos con un problema similar en la capilla de relojes, puesto que están adornados con una banda cromada que también puede deslumbrarnos con los reflejos del sol, sobre todo, si circulamos con el techo solar descubierto.


Por lo demás; todos los mandos son muy sencillos, fáciles de accionar y la información que nos llega es simple y concisa. Desde esa pantalla táctil del equipo multimedia podemos visionar los diferentes menús referentes al sistema de audio, la cámara de visión trasera o el navegador, en el caso de montarlo (no era nuestro caso). También cuenta con el visionado de algunas funciones del ordenador de a bordo y desde ahí, podremos cambiar el color del cuadro de instrumentos, por si nos aburrimos siempre de la misma tonalidad. Es una banalidad, pero bueno; mola...

No obstante; nuestra unidad con el acabado Limited era la más dotada de serie, aunque carecía de algunos gadgets que sí encontraremos en el catálogo, puesto que era una unidad de primera edición y entre otros elementos, montaba techo solar practicable eléctricamente, volante multifunción con los mandos del Bluetooth el equipo de audio, el ordenador de a bordo o el control de velocidad de crucero con limitador, sensores de lluvia y luces, asistente de arranque en pendiente, climatizador automático, equipo multimedia con pantalla táctil de 7 pulgadas, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, cámara de visión trasera, asientos de cuero y calefactados delante y detrás, lunas tintadas, llantas de 18 pulgadas, sensor de presión de neumáticos y además; en condiciones normales podrá incluir el navegador o el arranque y apertura sin llave.


La única mecánica disponible para todas las versiones, es un comprobado y fiable motor 2.2 con unos impresionantes 178cv y un par máximo de 400 Nm, lo que no está nada mal. Esta mecánica tan poderosa no se traduce en prestaciones puras, puesto que no es un vehículo con esa orientación, aunque son suficientes para cualquier usuario medio de este tipo de vehículos. Su velocidad máxima es de 185 Km/h y lo más interesante es quizás su consumo en ciclo mixto homologado por la marca, que se queda en unos frugales 5,3 l/100 Km, aunque en una conducción normal; es probable que aumente en uno o dos litros más.


Es una mecánica que nos ofrece bastante fuerza, aunque siempre a partir de las 2.000 rpm. Por debajo de ese rango y a pesar de su potencia; hay que tener mucho cuidado de incluso, no calar el coche. La entrega de esa potencia es muy progresiva, ascendiendo de velocidad de una manera continua, pero sin una entrega inmediata que nos pegue la espalda al respaldo de los cómodos asientos.

En cuanto a las recuperaciones, no anda nada mal y enseguida vuelve a ofrecernos una buena aceleración, aún habiéndolo dejado "morir", pero siempre que lo llevemos en esa zona dulce que marcan esas 2.000 rpm como el límite.

En nuestro caso, contábamos con una caja de cambios manual de 6 relaciones y podemos contar también con una caja de cambios automática con el mismo número de velocidades si así lo deseamos. Transmite la potencia al eje delantero, aunque podemos configurar nuestro Korando con tracción total y la posibilidad de bloqueo del diferencial central por medio de un mando en la consola, que distribuye la fuerza entre ambos ejes al 50%, en el caso de que sea necesario y siempre a bajas velocidades.


De ahí que no haya perdido su estirpe de 4x4, ya que el Korando con tracción total, nos permite algunas licencias fuera del asfalto, aunque su altura respecto al suelo de 18 cm, con un ángulo de ataque de 22,6º, un ángulo de salida de 28,3º y una capacidad ventral de 18,5º; sean tan solo suficientes para circular con ciertas garantías por pistas que no estén excesivamente deterioradas.


Pero nuestro Korando tan sólo disponía de tracción delantera y en esas condiciones, se nos mostraba como un SUV bastante ágil y confortable sobre asfalto. El esquema de suspensiones es de tarado blando, lo que favorecía una conducción muy agradable sobre cualquier tipo de vía, pero que nos invitaba a dosificar un poco más el pedal del acelerador a la hora de afrontar un tramo con muchas curvas.


No nos daba la sensación de inseguridad o falta de motricidad en ningún momento, pero la carrocería sí que inclinaba más de lo deseado y era ese hecho el que nos hacía ser más prudentes en nuestra conducción, algo que probablemente, no sufrirán los clientes habituales de un coche como el Korando, ya que saben perfectamente cuales son las limitaciones de este tipo de vehículos. Pero claro; nosotros lo estamos probando...


La dirección también se nos presentaba un tanto ligera, algo que nos facilitaba la tarea en una circulación ciudadana, pero que en carretera abierta nos costaba pillarle el truco definitivo para no tener que hacer micro-correcciones en mitad de una curva. No es nada preocupante, ni mucho menos; pero puede restar algo de confort al interior con esos pequeños vaivenes...

¿Qué tipo de cliente es el del nuevo Ssang Yong Korando?. Pues puede haber muchos perfiles, pero generalmente se decantarán por él padres de familia de mediana edad, que necesiten un coche amplio, cómodo, con un gran maletero, un buen equipamiento de serie y a los que no les importe que la presentación sea algo más básica o sencilla que en el resto de sus competidores, si ello repercute en un precio de compra más bajo.

De todas formas, podréis pensar que Ssang Yong es una marca de tercera, poco fiable y bla bla bla... Pero no existe ningún SUV en el mercado con una mejor relación calidad-equipamiento, ni con un motor tan potente y con una aparente fiabilidad, ya que la marca nos brinda 5 años de garantía, por un precio tan económico.


¿Cómo pueden ofrecer un precio tan ajustado?. Pues además del ahorro en costes, al utilizar plásticos más sencillos (que no implica que sean malos ni frágiles), también ahorran en el desarrollo de varias mecánicas, ofreciendo tan sólo una opción, o simplemente, descartan montar elementos como el aviso de vehículo en ángulo muerto o el asistente de frenada con detección de peatones, que sí pueden montar sus rivales o incluso, sus hermanos de gama el Tivoli y el XLV.


Una renovada imagen, un gran equipamiento de serie, una gran habitabilidad y capacidad de carga, una mecánica potente y fiable y un precio muy económico. Esas son las cartas con las que juega el nuevo Ssang Yong Korando. Ahora eres tú el que elige entrar en la partida.





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