martes, 7 de noviembre de 2017

BMW M5. O todo o nada.




El BMW M5 siempre ha sido un objeto de deseo por mi parte. Desde que era pequeño, sin saber porqué; los productos de la marca bávara siempre me han atraído, pero si hay un coche de la firma por el que siempre he "babeado", es sin lugar a dudas el M5.


Igual me llamaba la atención el concepto de berlina deportiva, dos mundos que en un principio no deberían estar unidos; o el hecho de que todos los M5 de la historia, en mayor o menor grado, tuviesen un aspecto muy vitaminado y una apariencia amenazante, sin perder la clase y la versatilidad de uno de los mejores representantes del segmento de las berlinas Premium. La cuestión es que desde siempre; he estado enamorado del increíble BMW M5.


Ya cuenta con varias generaciones en su haber y desde que tuve la oportunidad de conocer al nuevo Serie 5 de última hornada y de probar sus versiones 520d y 540i; estaba ansioso por conocer cómo sería la versión más radical y potente de esta impresionante berlina alemana. 

La verdad es que no defrauda, ya que al excelente trabajo realizado por los diseñadores, manteniendo una imagen fresca, pero plenamente reconocible como un Serie 5; debemos añadir aditamentos estéticos y aerodinámicos que hacen de la versión más enérgica, una berlina extremadamente efectiva y vistosa, sin caer en la vulgaridad. Pero donde realmente reside mi "amor" por el M5 no es en su estética, sino en todo lo demás.

De todos es sabido, que la marca alemana siempre ha preferido la tracción trasera en sus vehículos más prestacionales, por todas las ventajas que ello ofrecía y además, por las sensaciones de conducción que debía procurarnos un coche así. Pues parece ser que con esta nueva generación, esa característica tiende a cambiar y ahora el M5 cuenta con tracción total, aunque eso sí; con diferentes programas electrónicos específicos, que transforman el carácter del coche de una manera radical.


De hecho; en el seno de la marca nos aseguran que el nuevo BMW M5 lleva el dinamismo de conducción a otra dimensión. Como novedad en esta sexta generación de esta berlina de altas prestaciones, encontramos el sistema de tracción a las cuatro ruedas, denominado M xDrive.


Este sistema de tracción no solo le permite al BMW M5 alcanzar nuevas cotas de rendimiento dinámico, sino que además destaca por su practicidad en el día a día y proporciona un equilibrio supremo en todas las situaciones de conducción. Por un lado, la capacidad del vehículo para su uso cotidiano y, por otro, el puro placer de conducir y el magnífico rendimiento en circuito, se logran gracias a la función de control inteligente central del sistema M xDrive.


Al arrancar el motor, el nuevo BMW M5 se encuentra en modo de tracción a las cuatro ruedas (4WD) con el Control Dinámico de Estabilidad (DSC) activado. El conductor puede entonces modificar las características de manejo del BMW M5 activando varios modos de conducción dinámica, entre otros, un modo de tracción trasera sin DSC, con el que nos podremos asegurar unas "cruzadas" interminables. En este modo de tracción a dos ruedas, el nuevo BMW M5 permite a los conductores experimentados disfrutar de un placer de conducir en estado puro.


También son legendarios los motores que montan estas versiones, siendo los más avanzados de la gama y por supuesto; estamos hablando de la mecánica más potente de todas.

En esta ocasión; bajo el capó del nuevo BMW M5, trabaja a pleno ritmo la última y más avanzada versión del motor V8 de 4,4 litros con tecnología M TwinPower Turbo. La potencia de 600 CV y el par máximo de 750 Nm, prometen una aceleración extraordinaria y un rendimiento formidable en cualquier gama de revoluciones.

Por poner un ejemplo de sus prestaciones puras, la unidad V8 Twin Turbo propulsa al nuevo BMW M5 de 0 a 100 km/h en tan solo 3,4 segundos y como velocidad máxima, alcanza los 250 Km/h (autolimitados).


De transmitir esta potencia al asfalto se encarga el cambio M Steptronic de ocho velocidades con Drivelogic, que se alía con el sistema M xDrive para traducir la potencia de este motor de alto régimen con turbocompresión a la carretera y lograr un efecto óptimo en todas las situaciones de conducción.


El resultado de todo esto es que el nuevo BMW no solo es el más rápido de todos los modelos M5 fabricados desde 1984, sino también es el más ágil, ya que como certificamos en ambas pruebas dinámicas con sus "hermanos" más modestos; el chasis del nuevo Serie 5 se comporta a las mil maravillas en cualquier tipo de circunstancia. Seguiremos la pista a esta nueva generación del M5. Sobre todo yo...



martes, 7 de noviembre de 2017

BMW M5. O todo o nada.




El BMW M5 siempre ha sido un objeto de deseo por mi parte. Desde que era pequeño, sin saber porqué; los productos de la marca bávara siempre me han atraído, pero si hay un coche de la firma por el que siempre he "babeado", es sin lugar a dudas el M5.


Igual me llamaba la atención el concepto de berlina deportiva, dos mundos que en un principio no deberían estar unidos; o el hecho de que todos los M5 de la historia, en mayor o menor grado, tuviesen un aspecto muy vitaminado y una apariencia amenazante, sin perder la clase y la versatilidad de uno de los mejores representantes del segmento de las berlinas Premium. La cuestión es que desde siempre; he estado enamorado del increíble BMW M5.


Ya cuenta con varias generaciones en su haber y desde que tuve la oportunidad de conocer al nuevo Serie 5 de última hornada y de probar sus versiones 520d y 540i; estaba ansioso por conocer cómo sería la versión más radical y potente de esta impresionante berlina alemana. 

La verdad es que no defrauda, ya que al excelente trabajo realizado por los diseñadores, manteniendo una imagen fresca, pero plenamente reconocible como un Serie 5; debemos añadir aditamentos estéticos y aerodinámicos que hacen de la versión más enérgica, una berlina extremadamente efectiva y vistosa, sin caer en la vulgaridad. Pero donde realmente reside mi "amor" por el M5 no es en su estética, sino en todo lo demás.

De todos es sabido, que la marca alemana siempre ha preferido la tracción trasera en sus vehículos más prestacionales, por todas las ventajas que ello ofrecía y además, por las sensaciones de conducción que debía procurarnos un coche así. Pues parece ser que con esta nueva generación, esa característica tiende a cambiar y ahora el M5 cuenta con tracción total, aunque eso sí; con diferentes programas electrónicos específicos, que transforman el carácter del coche de una manera radical.


De hecho; en el seno de la marca nos aseguran que el nuevo BMW M5 lleva el dinamismo de conducción a otra dimensión. Como novedad en esta sexta generación de esta berlina de altas prestaciones, encontramos el sistema de tracción a las cuatro ruedas, denominado M xDrive.


Este sistema de tracción no solo le permite al BMW M5 alcanzar nuevas cotas de rendimiento dinámico, sino que además destaca por su practicidad en el día a día y proporciona un equilibrio supremo en todas las situaciones de conducción. Por un lado, la capacidad del vehículo para su uso cotidiano y, por otro, el puro placer de conducir y el magnífico rendimiento en circuito, se logran gracias a la función de control inteligente central del sistema M xDrive.


Al arrancar el motor, el nuevo BMW M5 se encuentra en modo de tracción a las cuatro ruedas (4WD) con el Control Dinámico de Estabilidad (DSC) activado. El conductor puede entonces modificar las características de manejo del BMW M5 activando varios modos de conducción dinámica, entre otros, un modo de tracción trasera sin DSC, con el que nos podremos asegurar unas "cruzadas" interminables. En este modo de tracción a dos ruedas, el nuevo BMW M5 permite a los conductores experimentados disfrutar de un placer de conducir en estado puro.


También son legendarios los motores que montan estas versiones, siendo los más avanzados de la gama y por supuesto; estamos hablando de la mecánica más potente de todas.

En esta ocasión; bajo el capó del nuevo BMW M5, trabaja a pleno ritmo la última y más avanzada versión del motor V8 de 4,4 litros con tecnología M TwinPower Turbo. La potencia de 600 CV y el par máximo de 750 Nm, prometen una aceleración extraordinaria y un rendimiento formidable en cualquier gama de revoluciones.

Por poner un ejemplo de sus prestaciones puras, la unidad V8 Twin Turbo propulsa al nuevo BMW M5 de 0 a 100 km/h en tan solo 3,4 segundos y como velocidad máxima, alcanza los 250 Km/h (autolimitados).


De transmitir esta potencia al asfalto se encarga el cambio M Steptronic de ocho velocidades con Drivelogic, que se alía con el sistema M xDrive para traducir la potencia de este motor de alto régimen con turbocompresión a la carretera y lograr un efecto óptimo en todas las situaciones de conducción.


El resultado de todo esto es que el nuevo BMW no solo es el más rápido de todos los modelos M5 fabricados desde 1984, sino también es el más ágil, ya que como certificamos en ambas pruebas dinámicas con sus "hermanos" más modestos; el chasis del nuevo Serie 5 se comporta a las mil maravillas en cualquier tipo de circunstancia. Seguiremos la pista a esta nueva generación del M5. Sobre todo yo...