viernes, 24 de noviembre de 2017

Mercedes-AMG Project One. De la F1 a las calles.


En todos los salones del automóvil, siempre hay una marca en concreto que pega el "pelotazo", con la presentación de un concept o un modelo nuevo totalmente revolucionario.


En esta edición del Salón Internacional de Frankfurt han sido muchas, y muy buenas, las novedades que se han presentado en todas las marcas, pero si hay una que ha destacado sobre el resto; esa ha sido Mercedes y su prototipo AMG Project One, una suerte de hyper-deportivo con tecnología procedente directamente de la F1.



Este prototipo de superdeportivo biplaza marca el cenit de la celebración de los 50 años de la marca AMG y es la primera vez que se incorpora, prácticamente sin modificaciones, la tecnología híbrida más avanzada y eficiente de la Fórmula 1 en un modelo para carretera.  Este híbrido de altas prestaciones desarrollará previsiblemente una potencia de más de 1.000 CV, y su velocidad máxima superará los 350 km/h sin problema.

El showcar combina las impresionantes prestaciones en el circuito de competición con tecnología híbrida de Fórmula 1, de eficiencia ejemplar y la hace apta para el uso cotidiano (bueno; el uso cotidiano que se le podría dar a una máquina como esta...). 


La división deportiva y de competición,Mercedes-AMG, ha sido la responsable de dirigir la realización del Project ONE y la implementación de este complejo proyecto de desarrollo se llevó a cabo en estrecha cooperación con los expertos en Fórmula 1 de Mercedes-AMG High Performance Powertrains de Brixworth, así como con la empresa Mercedes-AMG Petronas Motorsport, con sede en Brackley. Junto con el AMG GT Concept de cuatro puertas, el Mercedes-AMG Project ONE es otro anticipo de la futura estrategia de propulsión híbrida de altas prestaciones de la marca de automóviles deportivos de Mercedes-Benz.


Desde los inicios del automovilismo deportivo, los ingenieros siempre han soñado con trasladar a la carretera la tecnología de competición. Mercedes‑AMG hace ahora realidad este sueño al más alto nivel.

El sistema de propulsión híbrida enchufable de altas prestaciones del Mercedes-AMG Project ONE procede directamente de la Fórmula 1. Consta de una unidad altamente integrada e interconectada de forma inteligente, formada por un motor de combustión híbrido sobrealimentado y un total de cuatro motores eléctricos. Un motor está integrado en el turbocompresor, otro se encuentra junto al motor de combustión, unido directamente con el cigüeñal, y los dos restantes propulsan las ruedas delanteras.


El motor V6 híbrido de gasolina y 1,6 litros de cilindrada con inyección directa y turbocompresor sencillo con asistencia eléctrica procede directamente del monoplaza de Fórmula 1 de Mercedes-AMG Petronas. Sí, el mismo que conduce Lewis Hamilton.


El motor dispuesto en posición central por delante del eje trasero alcanza sin esfuerzo un régimen máximo de 11.000 rpm, una cota única en un vehículo para carretera. No obstante, esta cifra se mantiene deliberadamente por debajo del límite de revoluciones de la F1 a fin de asegurar una mayor durabilidad y la posibilidad de repostar gasolina Súper Plus convencional en lugar de combustible de competición.

Los motores eléctricos instalados en el eje delantero alcanzan también un régimen excepcional, con hasta 50.000 rpm del rotor. El estado de la técnica convencional son 20.000 rpm.


Por su parte, el motor de altas revoluciones recibe asistencia de un turbocompresor de tecnología punta. La turbina de gases de escape y la turbina del compresor están separadas para asegurar una posición ideal respecto al lado de escape y el lado de admisión del motor, y se unen a través de un árbol de transmisión. En este árbol se ha dispuesto un motor eléctrico de 90 kW de potencia que, en función del estado de servicio, puede impulsar la turbina del compresor hasta un régimen de 100.000 rpm. Por ejemplo, al ponerse en marcha, o después de cambios de carga.


La principal ventaja de utilizar estas técnicas es que se elimina completamente la caída en sobrealimentación, es decir, el retardo en la respuesta a las órdenes del acelerador debida a la inercia del turbocompresor de gran tamaño, algo que ocurre en cualquier motor sobrealimentado. El tiempo de reacción efectivo se reduce considerablemente, siendo más corto que en un motor V8 atmosférico, lo cual es decir mucho.

El turbocompresor eléctrico tiene una segunda ventaja. Aprovecha una parte de la energía sobrante de los gases de escape y la convierte en energía eléctrica, operando como un generador. Esta energía alimenta la batería de alto voltaje de iones de litio (recuperación) o se utiliza en otro de los motores eléctricos como fuente de propulsión adicional. Se trata de otra tecnología que aporta máxima eficiencia y potencia a la Fórmula 1.


A esto se sumarán otros dos motores eléctricos, de 120 kW cada uno, en el eje delantero. El eje delantero con propulsión eléctrica permitirá acelerar y frenar por separado las dos ruedas delanteras y, por lo tanto, configurar una distribución selectiva del par motor para aumentar el dinamismo de conducción. Al mismo tiempo, los motores en los ejes permiten aprovechar de modo ideal la energía de frenado para recuperación. Esta energía se almacena en la batería y está a disposición para aumentar la autonomía en régimen eléctrico. En este caso, cada motor eléctrico cuenta con su propia electrónica de potencia, ubicada en los bajos del vehículo, muy cerca de los motores eléctricos.


El showcar extrae de cada litro de combustible una cantidad de energía notablemente mayor que otros automóviles que existen en el mercado. De este modo, resulta tan austero como potente (quién lo diría...). 

Con este concepto, que con el tiempo veremos si llega a materializarse en un coche de calle tal y como lo conocemos; Mercedes-AMG ha cumplido el sueño de todos los ingenieros del mundo de la automoción, construyendo un coche, que podría ser real en un futuro, con la tecnología aplicada en la más alta competición. 


Este showcar igual tardamos en verlo o simplemente se quedará en un estudio de diseño e ingeniería; pero la tecnología aplicada en su grupo motriz, es más que seguro que se adapte a futuros modelos de calle de la marca de la estrella. Estaremos atentos.



viernes, 24 de noviembre de 2017

Mercedes-AMG Project One. De la F1 a las calles.


En todos los salones del automóvil, siempre hay una marca en concreto que pega el "pelotazo", con la presentación de un concept o un modelo nuevo totalmente revolucionario.


En esta edición del Salón Internacional de Frankfurt han sido muchas, y muy buenas, las novedades que se han presentado en todas las marcas, pero si hay una que ha destacado sobre el resto; esa ha sido Mercedes y su prototipo AMG Project One, una suerte de hyper-deportivo con tecnología procedente directamente de la F1.



Este prototipo de superdeportivo biplaza marca el cenit de la celebración de los 50 años de la marca AMG y es la primera vez que se incorpora, prácticamente sin modificaciones, la tecnología híbrida más avanzada y eficiente de la Fórmula 1 en un modelo para carretera.  Este híbrido de altas prestaciones desarrollará previsiblemente una potencia de más de 1.000 CV, y su velocidad máxima superará los 350 km/h sin problema.

El showcar combina las impresionantes prestaciones en el circuito de competición con tecnología híbrida de Fórmula 1, de eficiencia ejemplar y la hace apta para el uso cotidiano (bueno; el uso cotidiano que se le podría dar a una máquina como esta...). 


La división deportiva y de competición,Mercedes-AMG, ha sido la responsable de dirigir la realización del Project ONE y la implementación de este complejo proyecto de desarrollo se llevó a cabo en estrecha cooperación con los expertos en Fórmula 1 de Mercedes-AMG High Performance Powertrains de Brixworth, así como con la empresa Mercedes-AMG Petronas Motorsport, con sede en Brackley. Junto con el AMG GT Concept de cuatro puertas, el Mercedes-AMG Project ONE es otro anticipo de la futura estrategia de propulsión híbrida de altas prestaciones de la marca de automóviles deportivos de Mercedes-Benz.


Desde los inicios del automovilismo deportivo, los ingenieros siempre han soñado con trasladar a la carretera la tecnología de competición. Mercedes‑AMG hace ahora realidad este sueño al más alto nivel.

El sistema de propulsión híbrida enchufable de altas prestaciones del Mercedes-AMG Project ONE procede directamente de la Fórmula 1. Consta de una unidad altamente integrada e interconectada de forma inteligente, formada por un motor de combustión híbrido sobrealimentado y un total de cuatro motores eléctricos. Un motor está integrado en el turbocompresor, otro se encuentra junto al motor de combustión, unido directamente con el cigüeñal, y los dos restantes propulsan las ruedas delanteras.


El motor V6 híbrido de gasolina y 1,6 litros de cilindrada con inyección directa y turbocompresor sencillo con asistencia eléctrica procede directamente del monoplaza de Fórmula 1 de Mercedes-AMG Petronas. Sí, el mismo que conduce Lewis Hamilton.


El motor dispuesto en posición central por delante del eje trasero alcanza sin esfuerzo un régimen máximo de 11.000 rpm, una cota única en un vehículo para carretera. No obstante, esta cifra se mantiene deliberadamente por debajo del límite de revoluciones de la F1 a fin de asegurar una mayor durabilidad y la posibilidad de repostar gasolina Súper Plus convencional en lugar de combustible de competición.

Los motores eléctricos instalados en el eje delantero alcanzan también un régimen excepcional, con hasta 50.000 rpm del rotor. El estado de la técnica convencional son 20.000 rpm.


Por su parte, el motor de altas revoluciones recibe asistencia de un turbocompresor de tecnología punta. La turbina de gases de escape y la turbina del compresor están separadas para asegurar una posición ideal respecto al lado de escape y el lado de admisión del motor, y se unen a través de un árbol de transmisión. En este árbol se ha dispuesto un motor eléctrico de 90 kW de potencia que, en función del estado de servicio, puede impulsar la turbina del compresor hasta un régimen de 100.000 rpm. Por ejemplo, al ponerse en marcha, o después de cambios de carga.


La principal ventaja de utilizar estas técnicas es que se elimina completamente la caída en sobrealimentación, es decir, el retardo en la respuesta a las órdenes del acelerador debida a la inercia del turbocompresor de gran tamaño, algo que ocurre en cualquier motor sobrealimentado. El tiempo de reacción efectivo se reduce considerablemente, siendo más corto que en un motor V8 atmosférico, lo cual es decir mucho.

El turbocompresor eléctrico tiene una segunda ventaja. Aprovecha una parte de la energía sobrante de los gases de escape y la convierte en energía eléctrica, operando como un generador. Esta energía alimenta la batería de alto voltaje de iones de litio (recuperación) o se utiliza en otro de los motores eléctricos como fuente de propulsión adicional. Se trata de otra tecnología que aporta máxima eficiencia y potencia a la Fórmula 1.


A esto se sumarán otros dos motores eléctricos, de 120 kW cada uno, en el eje delantero. El eje delantero con propulsión eléctrica permitirá acelerar y frenar por separado las dos ruedas delanteras y, por lo tanto, configurar una distribución selectiva del par motor para aumentar el dinamismo de conducción. Al mismo tiempo, los motores en los ejes permiten aprovechar de modo ideal la energía de frenado para recuperación. Esta energía se almacena en la batería y está a disposición para aumentar la autonomía en régimen eléctrico. En este caso, cada motor eléctrico cuenta con su propia electrónica de potencia, ubicada en los bajos del vehículo, muy cerca de los motores eléctricos.


El showcar extrae de cada litro de combustible una cantidad de energía notablemente mayor que otros automóviles que existen en el mercado. De este modo, resulta tan austero como potente (quién lo diría...). 

Con este concepto, que con el tiempo veremos si llega a materializarse en un coche de calle tal y como lo conocemos; Mercedes-AMG ha cumplido el sueño de todos los ingenieros del mundo de la automoción, construyendo un coche, que podría ser real en un futuro, con la tecnología aplicada en la más alta competición. 


Este showcar igual tardamos en verlo o simplemente se quedará en un estudio de diseño e ingeniería; pero la tecnología aplicada en su grupo motriz, es más que seguro que se adapte a futuros modelos de calle de la marca de la estrella. Estaremos atentos.