miércoles, 29 de noviembre de 2017

Prueba: Volvo V90 D4 Crosscountry


Volvo ya no es la marca "aburrida" que era antaño, con esos coches cuadriculados que parecían diseñados por un niño de 5 años; nada de eso. La marca sueca a depurado sus diseños hasta convertir a sus coches en unos vehículos sofisticados, atractivos y ciertamente tecnológicos, manteniendo, no obstante, la etiqueta de ser los más seguros del mercado.


En sus últimos lanzamientos, observamos esa impronta nórdica y diferenciadora que destaca ante la sobriedad alemana. El denominador común es el minimalismo llevado al extremo, tanto en sus líneas exteriores, como en el concepto del interior.

El pistoletazo de salida de esta nueva era Volvo, lo marcó el impresionante SUV de representación XC90, que ya pasó por nuestras manos, y se nos presentaba con un diseño totalmente innovador y desconocido hasta la fecha en el seno de la marca sueca.


A partir de ahí, toda una nueva gama de vehículos ha ido naciendo, ocupando todos los segmentos en los que ya tenía presencia y cuyos planes a la vista, es la de aumentar la familia e incorporarse a otros segmentos como el de los SUV compactos, con la futura representación denominada XC40.


Sin salirnos de la gama SUV, hoy nos vamos de ruta con un representante diferente, que no es un todo-camino como tal, pero que sí tiene unas aptitudes camperas muy aceptables y además; mantiene la exclusividad que deben portar todos los productos de Volvo.


De hecho; el coche que os presentamos en la prueba de hoy es la berlina de representación de la marca, con carrocería familiar y una característica altura respecto al suelo que marca la diferencia y nos permite ciertas licencias fuera del asfalto. Esta carrocería se denomina Crosscountry y Volvo la lleva explotando desde hace varios años. Por lo tanto no estamos ante el típico SUV, sino que hoy probamos un concepto denominado Crossover.


A la imponente carrocería del S90 berlina, debemos añadir una línea prolongada del techo que lo convierten en un familiar de, nada más y nada menos, 4,95 metros, por lo que aumenta de una manera exponencial su comodidad y capacidad de carga, además de obtener un grado superior en materia de versatilidad y practicidad de uso. De ahí que pase a llamarse V90, desmarcándose de la berlina como un producto diferente.


Pero si hay un motivo que lo diferencia, y es por eso que añade su sobrenombre, ese es su altura libre respecto al suelo, ya que a pesar de que no lo parezca; el Volvo V90 Crosscountry alcanza los 21cm. Es una distancia superior, teniendo en cuenta que los SUV más preparados para incursiones en terrenos complicados, suelen variar entre los 18 y los 20cm de altura.


¿Esto lo hace un auténtico todo-terreno?. No; porque se ve penalizado por su longitud y su distancia entre ejes, pero sí que nos permitirá afrontar ciertos retos que con otro vehículo de su misma configuración y segmento, serían mucho más complicados, por no decir imposibles.

Si hablamos de diseño, la berlina de representación de la marca nórdica no se ve muy perjudicada con la incorporación del mayor volumen en la zaga, ya que los diseñadores suecos han solucionado muy bien los trazos y han adoptado unas líneas sofisticadas y finas, que, para mi gusto; mejoran sustancialmente la imagen de lo que conocimos en la berlina, mucho más convencional.


Escapan de esa manera de los convencionalismos que solían aplicar en tiempos pasados, en los que se limitaban tan sólo ha añadir un mayor volumen al maletero y hacían que a sus coches familiares se los relacionasen, popularmente, como coches fúnebres. En esta ocasión, se han decantado por aportar un aire tecnológico y moderno a esa trasera y concretar un acabado realmente atractivo y contemporáneo.

Esta versión también se distingue del V90 "normal", por las protecciones de plástico que rodean el contorno del vehículo y que evitan posibles daños y arañazos sobre la carrocería en el caso de que nos decidamos por realizar alguna excursión campestre.

El portón trasero de acceso al maletero es muy amplio, nos queda muy cerca del suelo y es de accionamiento eléctrico, por lo que nos facilitará bastante esas operaciones de carga y descarga, sobre todo, si portamos objetos voluminosos o pesados. Una vez abierto, nos presenta un enorme volumen de carga muy aprovechable y diáfano, de 560 litros pudiendo, además, incluir separadores para ordenar los enseres a nuestro gusto.


Como nota curiosa, también nos llamaron la atención las ruedas, ya que no son del tipo clásico que suelen llevar este tipo de berlinas de representación. En nuestro caso montaba unos neumáticos específicos para todo tipo de firme, en medidas 235/55 R18, que no hacían justicia a la impresionante planta del conjunto, aunque claro; si queremos que sea efectivo también en el campo, hay que hacer este tipo de sacrificios... No es que fueran unas llantas feas, ni mucho menos, pero no eran especialmente vistosas en un coche de estas características.

Una vez en el interior, el espacio y la habitabilidad general es la nota predominante. Las plazas traseras son bastante amplias y el túnel de transmisión no afecta en exceso a la plaza central, por lo que tres adultos podrán viajar muy holgados en esas plazas, tanto en anchura, como por altura respecto a nuestras cabezas.

En la posición de conducción, nos encontramos también con unos muy confortables asientos, tapizados en un cuero excelente y con una gran sujeción lateral, además de la posibilidad de poder regular alguna de sus cotas de manera eléctrica.


Ya acomodados, nos encontramos con un tablero de instrumentos muy envolvente, en donde nos recibe una enorme pantalla vertical de 9 pulgadas, que será el cerebro de todos los elementos de seguridad y confort de los que dispone el V90 Crosscountry. De hecho; no existen botones físicos nada más que para el equipo de audio.


Los materiales predominantes son de un aspecto claro, con elementos y pulsadores metálicos, además de contar con un embellecedor de madera auténtica en la zona del copiloto. Los ajustes no podríamos denominarlos nada más que con el adjetivo de magistrales y el ambiente Premium rezuma por todos los lados a los que miremos.

En nuestro caso, contábamos con una edición relativamente básica del polifacético crossover, aunque no obstante; al ser un vehículo de gama alta, disponíamos de un equipo de serie bastante considerable. Entre otros elementos en materia de seguridad y confort, nuestro Volvo montaba climatizador bi-zona, navegador, asistente al aparcamiento pseudo-autónomo, con sensores de aparcamiento delanteros y traseros y cámara de visión trasera, luces delanteras y traseras con tecnología LED, tapicería de cuero, asistente de cambio involuntario de carril, avisador de vehículo en ángulo muerto, asistente de frenada en ciudad con detección de peatones, control de velocidad de crucero con limitador, asistente de arranque en pendientes, control automático de descensos, ordenador de a bordo, lector de señales de tráfico, apertura y arranque sin llave y puerta de maletero eléctrica, volante multifunción, asistente de emergencia en carretera Volvo On Call, llantas de 18 pulgadas y muchos más elementos que nos procurarán una vida muy confortable y segura a bordo, que además; podremos completar con muchos opcionales más hasta configurarnos nuestro Crosscountry perfecto.


Por otra parte; la mecánica de nuestra unidad de pruebas, era un novedoso 2.0 diésel con 190cv, que se postula como el motor de acceso a la gama y se denomina D4. También podremos elegir otra mecánica diésel (D5) con 235cv y las versiones de gasolina, denominadas T5 y T6 con 254 y 320cv respectivamente.


El D4 ya nos ofrece unas prestaciones considerables y un funcionamiento ejemplar, puesto que alcanza los 210 Km/h y acelera de 0-100 Km/h en 8,8 segundos. Pero lo más interesante es quizás su consumo, ya que se conforma con 5,2 l/100 Km homologados por la marca en ciclo mixto, lo cual no está nada mal para un familiar de casi 5 metros y casi 2.000 Kg de peso.


A pesar de tratarse de la mecánica menos potente, tiene una gran respuesta desde las 2.000 rpm y empuja con gran brío a todo el conjunto sin ninguna aparente pérdida de fuerza en ningún momento. También puede ser debido al gran par que atesora, puesto que con 400 Nm, nos ofrece unas grandiosas recuperaciones y las maniobras de adelantamiento o el afrontar un repecho de la carretera, no suponen ningún problema para el crossover sueco.


En nuestro caso, la mecánica estaba asociada a un cambio automático de 8 velocidades, que gestionaba muy bien la potencia que debía transmitir a las cuatro ruedas del Crosscountry, porque como es obvio; disponíamos de tracción total. También podemos elegir una caja de cambios manual de 6 relaciones con nuestra mecánica de acceso.


La tracción total, por supuesto que es una gran aliada en el momento que salimos del asfalto, pero por otra parte; nos ofrece un plus de seguridad en cualquier tipo de circunstancia o eventualidad que se nos presente.


Sea como sea; el Volvo V90 Crosscountry es un coche muy aplomado y con un rodar extremadamente confortable. De hecho; mi primera impresión al ver la altura y configuración del coche, era la de que nos tendríamos que tomar con mucha calma las curvas, puesto que con semejante altura y tamaña envergadura; estaba seguro que este Volvo se iba a inclinar en exceso. Pero me equivocaba.


La verdad es que en una carretera convencional, el V90 Crosscountry se comporta igual que lo haría su versión berlina, o wagon con menor altura respecto al suelo. Las suspensiones absorben muy bien las imperfecciones del asfalto y en las curvas, el aplomo es muy considerable. De hecho; no parece que vayamos sobre-elevados en ningún momento y sus reacciones son muy neutras.

Por su parte, la dirección nos transmite a la perfección lo que ocurre debajo de las ruedas y es muy directa y precisa en todo momento. No es que sea precisamente, un coche "juguetón" pero nos brinda una gran sensación de seguridad aunque la carretera se nos torne un poco complicada. De todas formas; el V90 Crosscountry es ideal para viajar y disfrutar de ese viaje, sea por donde sea que vayamos circulando. 


Si salimos de la zona de confort, vamos, lo que viene siendo el asfalto; nos encontraremos también con un vehículo capaz de superar ciertos obstáculos siempre y cuando, no sean muy complicados.

La tracción total y el control automático de descensos, nos ayudarán en caminos y zonas con cierta complicación, pero hay que recordar que a pesar de su altura de 21cm; estamos ante una carrocería familiar de 4,93 metros y con una distancia entre ejes de 2,94 metros, algo que nos limita los movimientos en trialeras de dificultad media, puesto que corremos el riesgo de quedarnos empanzados. 

Tampoco destaca por un gran ángulo de ataque ni de salida, por lo que os recomendamos siempre que no intentéis "fardar" de todo- terreno, porque no lo es en absoluto.


Sólo es un vehículo con ciertas capacidades y estética campera, con una imagen diferenciadora y con una gran personalidad; pero que nunca dejará de ser una gran berlina de categoría Premium, con una gran versatilidad, gracias a su carrocería familiar, una tecnología de última hornada, un diseño minimalista y atractivo y una mecánica solvente y frugal, que nos ofrece un gran rodar de marcha, un aplomo y comportamiento muy considerables, una gran sensación de seguridad y un confort de bandera, dentro de un entorno agradable y con ciertos tintes futuristas. 



Eso es el Volvo V90 Crosscountry; un éxito seguro y un seguro para todo.



Prueba: Volvo V90 D4 Crosscountry


Volvo ya no es la marca "aburrida" que era antaño, con esos coches cuadriculados que parecían diseñados por un niño de 5 años; nada de eso. La marca sueca a depurado sus diseños hasta convertir a sus coches en unos vehículos sofisticados, atractivos y ciertamente tecnológicos, manteniendo, no obstante, la etiqueta de ser los más seguros del mercado.


En sus últimos lanzamientos, observamos esa impronta nórdica y diferenciadora que destaca ante la sobriedad alemana. El denominador común es el minimalismo llevado al extremo, tanto en sus líneas exteriores, como en el concepto del interior.

El pistoletazo de salida de esta nueva era Volvo, lo marcó el impresionante SUV de representación XC90, que ya pasó por nuestras manos, y se nos presentaba con un diseño totalmente innovador y desconocido hasta la fecha en el seno de la marca sueca.


A partir de ahí, toda una nueva gama de vehículos ha ido naciendo, ocupando todos los segmentos en los que ya tenía presencia y cuyos planes a la vista, es la de aumentar la familia e incorporarse a otros segmentos como el de los SUV compactos, con la futura representación denominada XC40.


Sin salirnos de la gama SUV, hoy nos vamos de ruta con un representante diferente, que no es un todo-camino como tal, pero que sí tiene unas aptitudes camperas muy aceptables y además; mantiene la exclusividad que deben portar todos los productos de Volvo.


De hecho; el coche que os presentamos en la prueba de hoy es la berlina de representación de la marca, con carrocería familiar y una característica altura respecto al suelo que marca la diferencia y nos permite ciertas licencias fuera del asfalto. Esta carrocería se denomina Crosscountry y Volvo la lleva explotando desde hace varios años. Por lo tanto no estamos ante el típico SUV, sino que hoy probamos un concepto denominado Crossover.


A la imponente carrocería del S90 berlina, debemos añadir una línea prolongada del techo que lo convierten en un familiar de, nada más y nada menos, 4,95 metros, por lo que aumenta de una manera exponencial su comodidad y capacidad de carga, además de obtener un grado superior en materia de versatilidad y practicidad de uso. De ahí que pase a llamarse V90, desmarcándose de la berlina como un producto diferente.


Pero si hay un motivo que lo diferencia, y es por eso que añade su sobrenombre, ese es su altura libre respecto al suelo, ya que a pesar de que no lo parezca; el Volvo V90 Crosscountry alcanza los 21cm. Es una distancia superior, teniendo en cuenta que los SUV más preparados para incursiones en terrenos complicados, suelen variar entre los 18 y los 20cm de altura.


¿Esto lo hace un auténtico todo-terreno?. No; porque se ve penalizado por su longitud y su distancia entre ejes, pero sí que nos permitirá afrontar ciertos retos que con otro vehículo de su misma configuración y segmento, serían mucho más complicados, por no decir imposibles.

Si hablamos de diseño, la berlina de representación de la marca nórdica no se ve muy perjudicada con la incorporación del mayor volumen en la zaga, ya que los diseñadores suecos han solucionado muy bien los trazos y han adoptado unas líneas sofisticadas y finas, que, para mi gusto; mejoran sustancialmente la imagen de lo que conocimos en la berlina, mucho más convencional.


Escapan de esa manera de los convencionalismos que solían aplicar en tiempos pasados, en los que se limitaban tan sólo ha añadir un mayor volumen al maletero y hacían que a sus coches familiares se los relacionasen, popularmente, como coches fúnebres. En esta ocasión, se han decantado por aportar un aire tecnológico y moderno a esa trasera y concretar un acabado realmente atractivo y contemporáneo.

Esta versión también se distingue del V90 "normal", por las protecciones de plástico que rodean el contorno del vehículo y que evitan posibles daños y arañazos sobre la carrocería en el caso de que nos decidamos por realizar alguna excursión campestre.

El portón trasero de acceso al maletero es muy amplio, nos queda muy cerca del suelo y es de accionamiento eléctrico, por lo que nos facilitará bastante esas operaciones de carga y descarga, sobre todo, si portamos objetos voluminosos o pesados. Una vez abierto, nos presenta un enorme volumen de carga muy aprovechable y diáfano, de 560 litros pudiendo, además, incluir separadores para ordenar los enseres a nuestro gusto.


Como nota curiosa, también nos llamaron la atención las ruedas, ya que no son del tipo clásico que suelen llevar este tipo de berlinas de representación. En nuestro caso montaba unos neumáticos específicos para todo tipo de firme, en medidas 235/55 R18, que no hacían justicia a la impresionante planta del conjunto, aunque claro; si queremos que sea efectivo también en el campo, hay que hacer este tipo de sacrificios... No es que fueran unas llantas feas, ni mucho menos, pero no eran especialmente vistosas en un coche de estas características.

Una vez en el interior, el espacio y la habitabilidad general es la nota predominante. Las plazas traseras son bastante amplias y el túnel de transmisión no afecta en exceso a la plaza central, por lo que tres adultos podrán viajar muy holgados en esas plazas, tanto en anchura, como por altura respecto a nuestras cabezas.

En la posición de conducción, nos encontramos también con unos muy confortables asientos, tapizados en un cuero excelente y con una gran sujeción lateral, además de la posibilidad de poder regular alguna de sus cotas de manera eléctrica.


Ya acomodados, nos encontramos con un tablero de instrumentos muy envolvente, en donde nos recibe una enorme pantalla vertical de 9 pulgadas, que será el cerebro de todos los elementos de seguridad y confort de los que dispone el V90 Crosscountry. De hecho; no existen botones físicos nada más que para el equipo de audio.


Los materiales predominantes son de un aspecto claro, con elementos y pulsadores metálicos, además de contar con un embellecedor de madera auténtica en la zona del copiloto. Los ajustes no podríamos denominarlos nada más que con el adjetivo de magistrales y el ambiente Premium rezuma por todos los lados a los que miremos.

En nuestro caso, contábamos con una edición relativamente básica del polifacético crossover, aunque no obstante; al ser un vehículo de gama alta, disponíamos de un equipo de serie bastante considerable. Entre otros elementos en materia de seguridad y confort, nuestro Volvo montaba climatizador bi-zona, navegador, asistente al aparcamiento pseudo-autónomo, con sensores de aparcamiento delanteros y traseros y cámara de visión trasera, luces delanteras y traseras con tecnología LED, tapicería de cuero, asistente de cambio involuntario de carril, avisador de vehículo en ángulo muerto, asistente de frenada en ciudad con detección de peatones, control de velocidad de crucero con limitador, asistente de arranque en pendientes, control automático de descensos, ordenador de a bordo, lector de señales de tráfico, apertura y arranque sin llave y puerta de maletero eléctrica, volante multifunción, asistente de emergencia en carretera Volvo On Call, llantas de 18 pulgadas y muchos más elementos que nos procurarán una vida muy confortable y segura a bordo, que además; podremos completar con muchos opcionales más hasta configurarnos nuestro Crosscountry perfecto.


Por otra parte; la mecánica de nuestra unidad de pruebas, era un novedoso 2.0 diésel con 190cv, que se postula como el motor de acceso a la gama y se denomina D4. También podremos elegir otra mecánica diésel (D5) con 235cv y las versiones de gasolina, denominadas T5 y T6 con 254 y 320cv respectivamente.


El D4 ya nos ofrece unas prestaciones considerables y un funcionamiento ejemplar, puesto que alcanza los 210 Km/h y acelera de 0-100 Km/h en 8,8 segundos. Pero lo más interesante es quizás su consumo, ya que se conforma con 5,2 l/100 Km homologados por la marca en ciclo mixto, lo cual no está nada mal para un familiar de casi 5 metros y casi 2.000 Kg de peso.


A pesar de tratarse de la mecánica menos potente, tiene una gran respuesta desde las 2.000 rpm y empuja con gran brío a todo el conjunto sin ninguna aparente pérdida de fuerza en ningún momento. También puede ser debido al gran par que atesora, puesto que con 400 Nm, nos ofrece unas grandiosas recuperaciones y las maniobras de adelantamiento o el afrontar un repecho de la carretera, no suponen ningún problema para el crossover sueco.


En nuestro caso, la mecánica estaba asociada a un cambio automático de 8 velocidades, que gestionaba muy bien la potencia que debía transmitir a las cuatro ruedas del Crosscountry, porque como es obvio; disponíamos de tracción total. También podemos elegir una caja de cambios manual de 6 relaciones con nuestra mecánica de acceso.


La tracción total, por supuesto que es una gran aliada en el momento que salimos del asfalto, pero por otra parte; nos ofrece un plus de seguridad en cualquier tipo de circunstancia o eventualidad que se nos presente.


Sea como sea; el Volvo V90 Crosscountry es un coche muy aplomado y con un rodar extremadamente confortable. De hecho; mi primera impresión al ver la altura y configuración del coche, era la de que nos tendríamos que tomar con mucha calma las curvas, puesto que con semejante altura y tamaña envergadura; estaba seguro que este Volvo se iba a inclinar en exceso. Pero me equivocaba.


La verdad es que en una carretera convencional, el V90 Crosscountry se comporta igual que lo haría su versión berlina, o wagon con menor altura respecto al suelo. Las suspensiones absorben muy bien las imperfecciones del asfalto y en las curvas, el aplomo es muy considerable. De hecho; no parece que vayamos sobre-elevados en ningún momento y sus reacciones son muy neutras.

Por su parte, la dirección nos transmite a la perfección lo que ocurre debajo de las ruedas y es muy directa y precisa en todo momento. No es que sea precisamente, un coche "juguetón" pero nos brinda una gran sensación de seguridad aunque la carretera se nos torne un poco complicada. De todas formas; el V90 Crosscountry es ideal para viajar y disfrutar de ese viaje, sea por donde sea que vayamos circulando. 


Si salimos de la zona de confort, vamos, lo que viene siendo el asfalto; nos encontraremos también con un vehículo capaz de superar ciertos obstáculos siempre y cuando, no sean muy complicados.

La tracción total y el control automático de descensos, nos ayudarán en caminos y zonas con cierta complicación, pero hay que recordar que a pesar de su altura de 21cm; estamos ante una carrocería familiar de 4,93 metros y con una distancia entre ejes de 2,94 metros, algo que nos limita los movimientos en trialeras de dificultad media, puesto que corremos el riesgo de quedarnos empanzados. 

Tampoco destaca por un gran ángulo de ataque ni de salida, por lo que os recomendamos siempre que no intentéis "fardar" de todo- terreno, porque no lo es en absoluto.


Sólo es un vehículo con ciertas capacidades y estética campera, con una imagen diferenciadora y con una gran personalidad; pero que nunca dejará de ser una gran berlina de categoría Premium, con una gran versatilidad, gracias a su carrocería familiar, una tecnología de última hornada, un diseño minimalista y atractivo y una mecánica solvente y frugal, que nos ofrece un gran rodar de marcha, un aplomo y comportamiento muy considerables, una gran sensación de seguridad y un confort de bandera, dentro de un entorno agradable y con ciertos tintes futuristas. 



Eso es el Volvo V90 Crosscountry; un éxito seguro y un seguro para todo.