martes, 15 de mayo de 2018

Prueba: Mercedes Benz Clase X 250d 4Matic




Hace aproximadamente un año, Mercedes Benz realizó un estudio de mercado a largo plazo y determinaron, que de aquí a 15 o 20 años, existirá una fiebre por los Pick Up, al igual que existe ahora con los SUV y que hace 15 años también vaticinaron.


Yo cuando leí el artículo me quedé perplejo y era totalmente escéptico respecto a esa afirmación, al igual que lo eran todas aquellas personas (algunos de ellos profesionales y comerciales del sector) a los que se lo comentaba.


Pero las señales indican que no se equivocarán, puesto que durante este año, muchas marcas han ido remozando sus modelos existentes con acabados y equipamientos más parecidos a los de un turismo que a los de un vehículo industrial. También han aparecido varios modelos nuevos, como el Fiat Fullback (basado en la plataforma del L200 de Mitsubishi) y muchos más que se esperan, de marcas que nunca han tenido un representante en este segmento, como Renault, Citroën, Peugeot..., que ya están trabajando en ello.


Otra de las pistas más reveladoras ha sido el cambio de legislación ya que, como vehículos industriales, los Pick Up estaban limitados a 90 Km/h y ahora se consideran iguales al resto y pueden circular a 120 Km/h. Por otra parte; este segmento, curiosamente, ha sido uno de los que más han crecido en número de ventas durante el último año y las previsiones durante el presente, son bastante alentadoras también.

Pero si ya hay una marca fehaciente de que este segmento sufrirá una revolución en los próximos años, es que los mismos que hicieron el estudio de mercado, han desarrollado su propio Pick Up y han comenzado a comercializarlo, generando además una expectativa máxima, a tenor de lo que percibimos por las redes y el interés que suscita un vehículo que hasta hace cuatro días, era solo un vehículo de trabajo.


Hablamos del Mercedes Benz Clase X, el nuevo modelo Pick Up que representa la primera incursión de la marca en estos terrenos. ¿Estará a la altura de los mejores?. ¿Le pasará factura la falta de experiencia en este segmento?. Vamos a intentar despejar esas dudas y algunas más con nuestra prueba de hoy.


Para empezar, de lo que no cabe ninguna duda es que es un auténtico Mercedes, lo miremos desde el ángulo desde donde lo miremos. La parrilla delantera y los faros son especialmente característicos de la marca, sobre todo, por su gran estrella situada en el centro del radiador, flanqueada por sendas lamas plateadas que remarcan la impresionante anchura del vehículo. Esa imagen frontal está muy elaborada y nada más verla nos inspira fuerza bruta y personalidad propia, digna de un vehículo tan especial y poderoso como este.


De hecho; resulta tan poderoso a nivel visual, que fue bastante cómico comprobar como se apartaban los vehículos que nos precedían para dejarnos paso, supongo que por dos motivos; uno para ver en su totalidad todo el vehículo mientras les adelantábamos y otro, por temor a que si no se apartaban, nosotros los pasáramos por encima...

La visión lateral también se nos antoja muy atractiva, gracias en parte a las barras de acero pulido de la caja trasera, que sirven como protección y también, a su discreto cerramiento de fibra con llave, que nos permitirá transportar todo lo que queramos sin temor a que nos lo puedan robar (por  lo menos, tan fácilmente), aunque este es uno de los muchos tipos de cerramientos que podemos montar.


Es una imagen muy norteamericana, que nos evoca a esos grandes Pick Up del nuevo continente que tanto se llevan por esas latitudes. Y digo lo de grandes Pick Up, porque precisamente el Clase X mide, nada más y nada menos, que 5,34 metros de longitud, así que no es que sea precisamente un vehículo muy urbano que digamos.


También llaman la atención sus estriberas laterales, que le aportan aun más ese halo de "tipo duro" para todo y que además, vienen muy bien a la hora de incorporarse al habitáculo, ya que nos queda bastante alto respecto al suelo. No es de extrañar, ya que entre sus medidas, la altura de la carrocería respecto al suelo se sitúa en algo más de 20 cm, por lo que una persona de tamaño estándar como yo (1,73), agradece tener un punto de apoyo para acceder al interior.


La zaga se caracteriza por tener unos pilotos finos de tecnología LED, que bordean un portón de carga muy sólido y capaz de aguantar bastante peso sobre él. Este portón nos descubre una caja perfectamente recubierta, de 2,48 m2  y capaz de alojar hasta 1.016 kg de carga útil (1.039 Kg con caja de cambios manual). También cuenta con carriles laterales y anclajes específicos para sujetar diferentes tipos de carga. Porque a pesar de que hablamos que el nuevo Clase X que tenemos entre manos tiene aspecto recreacional, la verdad es que nos ofrece las mismas soluciones de su versión orientada al trabajo de la línea Pure.



En el interior, las plazas traseras son amplias y dos adultos se encontrarán muy cómodos gracias a las grandes cotas de espacio de las que goza el Clase X. En el puesto de mando, también nos reciben unos excelentes butacones, tapizados en piel y tela, que son eléctricos en ajustes y están calefactados. Es la ventaja de tener una de las versiones más equipadas de la línea Power, que es la más orientada a un uso recreacional.


Nos recibe un cuadro de mandos muy atractivo y moderno, que rezuma una calidad digna de la marca alemana tanto por materiales como por ajustes, aunque en este caso, hablamos de plásticos duros, pero de muy buena calidad y aparentemente, muy sólidos y resistentes al uso más intensivo.


Por todo lo demás; existen elementos que también nos encontraríamos en cualquier producto de la gama Mercedes. El Touchpad central, el equipo de infoentretenimiento o el volante multifunción, son algunos de esos gadgets que nos trasladan a los turismos convencionales de la marca alemana y que además; hacen ganar mucho al Clase X en términos visuales y en una aparente mayor calidad respecto a la competencia.


Una vez acomodados tras el volante, nos llama la atención la luna delantera, ya que nos pareció que estaba muy inclinada, algo que no suele ser habitual en este tipo de carrocerías en las que la aerodinámica juega un papel ciertamente secundario.


Nos sentamos en una situación privilegiada respecto al tráfico, gracias a la altura a la que vamos, y nos encontramos ciertamente cómodos rodeados de mandos que nos resultan familiares. El volante es de cuero y tiene un tacto y tamaño perfecto, ya que procede directamente de los turismos de la marca alemana.

Desde ese volante podremos acceder al control de los elementos más utilizados como el Bluetooth, el equipo de audio, el sistema de control por voz o el ordenador de viaje. Detrás; nos encontramos con las palancas correspondientes a los intermitentes, los limpiacristales..., espera; me falta una palanca...

Parece ser que los ingenieros de Mercedes no quieren ningún elemento a la derecha del volante porque suelen poner ahí el selector del cambio automático y cuando no existe el selector del cambio en esa posición, tampoco hay nada... No es un error como tal, pero la verdad es que para activar los limpia, seguramente activemos primero los intermitentes por defecto, así que hay que acostumbrarse...

En la parte superior del salpicadero, veremos la pantalla táctil del equipo de infoocio con 7 pulgadas, desde la que podremos acceder a los diferentes menús del ordenador de a bordo, el navegador o la visión de las cámaras, ya que en nuestro caso, disponíamos de visión 360º a la hora de aparcar. Si no queremos y rebuscar en la pantalla mientras conducimos, podemos acceder y movernos por el sistema gracias al cómodo Touchpad situado entre los asientos delanteros, que cuenta con una superficie táctil y botones físicos para aceptar y también existen botones físicos en el entorno del lector de CD, que simplifican bastante la tarea de acceder a las funciones más básicas.


El resto del salpicadero está bastante liberado de botones y mandos superfluos, todos son funcionales y de tecnología útil, aunque están en una situación un poco baja. En esa posición nos encontramos con el climatizador bi-zona y justo por debajo, los controles específicos para la elección de la tracción o el control de descensos.


A la hora de elegir la tracción con la que queremos circular según las circunstancias, tenemos un mando giratorio con tres posiciones:
  • 2H: Es la tracción trasera y con la que mayormente circularemos en condiciones normales
  • 4H: Activa la tracción total, apropiada para circular en condiciones de baja adherencia o situaciones complejas fuera del asfalto.
  • 4L: Es la desmultiplicación para todo terreno, que nos permitirá salir de situaciones muy complicadas, transmitiendo el par total a las ruedas con mayor contacto con el suelo, funcionando en condiciones de muy baja velocidad y asegurándonos una tracción superior.

El control de descensos está situado justo al lado y también funciona a la perfección, conteniendo a todo el conjunto a una velocidad contenida de unos 8 Km/h como máximo, haciendo que solo tengamos que estar pendientes de manejar la dirección.


Hay otros botones curiosos que se escapan de lo habitual como uno que deja fija la tercera luz de freno para iluminar el interior de la zona de carga durante la noche y otro que abre de manera eléctrica una ventanilla en el cristal posterior. También contamos con otra peculiaridad situada en el retrovisor interior, que además de ser fotosensible, tiene una brújula digital en el borde superior.

Son esos pequeños detalles los que hacen del Pick Up de Mercedes un modelo muy a tener en cuenta dentro de este segmento. No obstante; nuestra versión era de las más dotadas de serie y contaba con un equipamiento extenso con elementos como el navegador, ordenador de a bordo, aviso de cambio involuntario de carril, asistente de arranque en pendientes, luces delanteras LED, tracción integral acoplable, control de descensos, lector de señales de tráfico, sensores de lluvia y luces, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara de visión 360º, climatizador bi-zona, llamada de emergencia, control de presión de neumáticos, frenada de emergencia con detección de obstáculos, asientos delanteros con ajuste eléctrico y calefactados, estribos laterales, iluminación interior o llantas de 18 pulgadas, entre otros elementos de confort y seguridad.


En cuanto a las mecánicas disponibles, existen dos posibles variantes; el x220d y el de nuestra prueba denominado x250d. El primero tiene 163cv y el segundo 190cv, ambos motores diésel.


Con el 250d hablamos de una mecánica que nos proporciona muy buenas sensaciones desde que emprendemos la marcha, con una gran cantidad de par disponible bajo el pedal del acelerador de nada más y nada menos que 450Nm, que se entrega de forma muy progresiva en un amplio rango de revoluciones.

Está asociado a un cambio de marchas automático de 7 relaciones, con un escalonamiento muy orientado a una circulación off road, aunque no desmerece en carretera, con unas marchas superiores muy largas, aunque tiene un funcionamiento algo lento. Con esta configuración, sus prestaciones finales son bastante respetables, ya que alcanza los 175 Km/h de velocidad máxima y es capaz de acelerar de 0-100 Km/h en 11,8 segundos.

Y como es lógico, muchos pensaréis que un mastodonte así debe consumir mucho. Pues la verdad es que ese dato fue uno de los que más me sorprendieron, puesto que la marca homologa 7,9 l/100 Km, algo que no está muy lejos de los 10 l/100 Km de media, que logramos en una conducción tirando a poco cuidadosa y bastante exigente.


Ahora vamos con las sensaciones de conducción. La verdad es que a pesar de proceder de una categoría de vehículos industriales, la última hornada de Pick Up nos llegan con unas características muy similares a las de cualquier turismo o SUV moderno en una circulación por carretera.

En ese ámbito, el Clase X se nos muestra como un vehículo muy agradable de conducir, gracias a un ambiente interior muy similar al de sus hermanos de gama más convencionales. De todas maneras, el confort es una de sus señas de identidad, ya no por un esquema de suspensiones muy blando y de mucho recorrido que hace que las imperfecciones del asfalto no se perciban desde el interior, sino que también un habitáculo muy bien aislado, nos procura un silencio en orden de marcha, propio de un vehículo Premium.


Y es que su amortiguación recurre a soluciones poco convencionales en este segmento, puesto que la mayoría de la competencia monta ballestas para el eje trasero, mientras que el Clase X monta suspensiones multibrazo, lo que favorece u  mayor confort y un menor efecto rebote en, por ejemplo, un cambio de rasante.


Lógicamente, en carreteras con curvas se nota mucho su tamaño y peso y obviamente, no es un coche que se sienta muy cómodo en esas circunstancias. El aplomo es muy considerable y el confort de rodadura está fuera de toda duda, pero una amortiguación blanda es incompatible con los tramos más revirados.


Si salimos del asfalto y entramos en su terreno, donde un Pick Up como este se encuentra en su salsa; nos encontramos con un auténtico especialista en condiciones Off Road. Es un auténtico todo-terreno puro y su esquema de suspensiones perfectamente adaptado para afrontar los terrenos más complicados, nos invitan a accionar la tracción total y explorar los lugares más inaccesibles para la mayoría de los mortales.


Los caminos rotos, embarrados y con grava, no son ningún reto ni para su potente mecánica, ni para su sistema de tracción ni para sus capacidades excepcionales. Es un todo-terreno que nos pide siempre "guerra" y meternos en zonas más agrestes y complicadas, donde su capacidad de tracción, hará que salvemos situaciones que ninguno de esos SUV tan de moda, con tracción total, serían capaces ni de soñar.


De todas maneras, no quisimos hacer mucho el "cabra", puesto que los neumáticos que montaba nuestra unidad de pruebas estaban muy orientados a un uso por asfalto, y no quisimos tener ningún percance por no contar con los "zapatos" adecuados.


Aunque no hace falta comprobarlo para saber que sus opciones de éxito en las pruebas más extremas, son muy altas, gracias a su elevada altura respeto al suelo, que nos permite un ángulo de entrada de 29º, un ángulo de salida de 24º, un ángulo ventral de 20º y tiene una capacidad de vadeo de unos 60cm. Igual no son cotas excepcionales, porque se ven afectadas por la gran longitud del conjunto, pero aún así; son unas cifras más que respetables.

En definitiva; el nuevo Clase X llega para ser un rival muy duro a batir dentro del segmento. Nos ofrece las mejores condiciones y capacidades fuera del asfalto, pero suma un confort de rodadura superior en viajes por carretera, que muy pocos rivales pueden igualar. También tiene un interior con acabados, ajustes y materiales superlativos, además de contar con elementos, tanto de diseño y de tecnología, que lo equiparan más a un turismo que a un vehículo procedente de un ámbito industrial.


Por otra parte, sus magníficas proporciones y un diseño muy atractivo y poderoso, no dejan indiferente a nadie, siendo capaz de ser un vehículo con dos personalidades; una ruda y campera, en la que se siente muy cómodo manchado de barro hasta el techo, y otra más clásica, donde tampoco desmerece en una cena de gala en el mismísimo Casino de Mónaco.


Con estas credenciales se nos presenta el nuevo componente de la gama Mercedes. La marca alemana no da puntada sin hilo y si ellos dicen que los Pick Up son el futuro; ¿por qué no empezar en el segmento a lo grande?. De momento, supera todas las expectativas.



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Prueba: Mercedes Benz Clase X 250d 4Matic




Hace aproximadamente un año, Mercedes Benz realizó un estudio de mercado a largo plazo y determinaron, que de aquí a 15 o 20 años, existirá una fiebre por los Pick Up, al igual que existe ahora con los SUV y que hace 15 años también vaticinaron.


Yo cuando leí el artículo me quedé perplejo y era totalmente escéptico respecto a esa afirmación, al igual que lo eran todas aquellas personas (algunos de ellos profesionales y comerciales del sector) a los que se lo comentaba.


Pero las señales indican que no se equivocarán, puesto que durante este año, muchas marcas han ido remozando sus modelos existentes con acabados y equipamientos más parecidos a los de un turismo que a los de un vehículo industrial. También han aparecido varios modelos nuevos, como el Fiat Fullback (basado en la plataforma del L200 de Mitsubishi) y muchos más que se esperan, de marcas que nunca han tenido un representante en este segmento, como Renault, Citroën, Peugeot..., que ya están trabajando en ello.


Otra de las pistas más reveladoras ha sido el cambio de legislación ya que, como vehículos industriales, los Pick Up estaban limitados a 90 Km/h y ahora se consideran iguales al resto y pueden circular a 120 Km/h. Por otra parte; este segmento, curiosamente, ha sido uno de los que más han crecido en número de ventas durante el último año y las previsiones durante el presente, son bastante alentadoras también.

Pero si ya hay una marca fehaciente de que este segmento sufrirá una revolución en los próximos años, es que los mismos que hicieron el estudio de mercado, han desarrollado su propio Pick Up y han comenzado a comercializarlo, generando además una expectativa máxima, a tenor de lo que percibimos por las redes y el interés que suscita un vehículo que hasta hace cuatro días, era solo un vehículo de trabajo.


Hablamos del Mercedes Benz Clase X, el nuevo modelo Pick Up que representa la primera incursión de la marca en estos terrenos. ¿Estará a la altura de los mejores?. ¿Le pasará factura la falta de experiencia en este segmento?. Vamos a intentar despejar esas dudas y algunas más con nuestra prueba de hoy.


Para empezar, de lo que no cabe ninguna duda es que es un auténtico Mercedes, lo miremos desde el ángulo desde donde lo miremos. La parrilla delantera y los faros son especialmente característicos de la marca, sobre todo, por su gran estrella situada en el centro del radiador, flanqueada por sendas lamas plateadas que remarcan la impresionante anchura del vehículo. Esa imagen frontal está muy elaborada y nada más verla nos inspira fuerza bruta y personalidad propia, digna de un vehículo tan especial y poderoso como este.


De hecho; resulta tan poderoso a nivel visual, que fue bastante cómico comprobar como se apartaban los vehículos que nos precedían para dejarnos paso, supongo que por dos motivos; uno para ver en su totalidad todo el vehículo mientras les adelantábamos y otro, por temor a que si no se apartaban, nosotros los pasáramos por encima...

La visión lateral también se nos antoja muy atractiva, gracias en parte a las barras de acero pulido de la caja trasera, que sirven como protección y también, a su discreto cerramiento de fibra con llave, que nos permitirá transportar todo lo que queramos sin temor a que nos lo puedan robar (por  lo menos, tan fácilmente), aunque este es uno de los muchos tipos de cerramientos que podemos montar.


Es una imagen muy norteamericana, que nos evoca a esos grandes Pick Up del nuevo continente que tanto se llevan por esas latitudes. Y digo lo de grandes Pick Up, porque precisamente el Clase X mide, nada más y nada menos, que 5,34 metros de longitud, así que no es que sea precisamente un vehículo muy urbano que digamos.


También llaman la atención sus estriberas laterales, que le aportan aun más ese halo de "tipo duro" para todo y que además, vienen muy bien a la hora de incorporarse al habitáculo, ya que nos queda bastante alto respecto al suelo. No es de extrañar, ya que entre sus medidas, la altura de la carrocería respecto al suelo se sitúa en algo más de 20 cm, por lo que una persona de tamaño estándar como yo (1,73), agradece tener un punto de apoyo para acceder al interior.


La zaga se caracteriza por tener unos pilotos finos de tecnología LED, que bordean un portón de carga muy sólido y capaz de aguantar bastante peso sobre él. Este portón nos descubre una caja perfectamente recubierta, de 2,48 m2  y capaz de alojar hasta 1.016 kg de carga útil (1.039 Kg con caja de cambios manual). También cuenta con carriles laterales y anclajes específicos para sujetar diferentes tipos de carga. Porque a pesar de que hablamos que el nuevo Clase X que tenemos entre manos tiene aspecto recreacional, la verdad es que nos ofrece las mismas soluciones de su versión orientada al trabajo de la línea Pure.



En el interior, las plazas traseras son amplias y dos adultos se encontrarán muy cómodos gracias a las grandes cotas de espacio de las que goza el Clase X. En el puesto de mando, también nos reciben unos excelentes butacones, tapizados en piel y tela, que son eléctricos en ajustes y están calefactados. Es la ventaja de tener una de las versiones más equipadas de la línea Power, que es la más orientada a un uso recreacional.


Nos recibe un cuadro de mandos muy atractivo y moderno, que rezuma una calidad digna de la marca alemana tanto por materiales como por ajustes, aunque en este caso, hablamos de plásticos duros, pero de muy buena calidad y aparentemente, muy sólidos y resistentes al uso más intensivo.


Por todo lo demás; existen elementos que también nos encontraríamos en cualquier producto de la gama Mercedes. El Touchpad central, el equipo de infoentretenimiento o el volante multifunción, son algunos de esos gadgets que nos trasladan a los turismos convencionales de la marca alemana y que además; hacen ganar mucho al Clase X en términos visuales y en una aparente mayor calidad respecto a la competencia.


Una vez acomodados tras el volante, nos llama la atención la luna delantera, ya que nos pareció que estaba muy inclinada, algo que no suele ser habitual en este tipo de carrocerías en las que la aerodinámica juega un papel ciertamente secundario.


Nos sentamos en una situación privilegiada respecto al tráfico, gracias a la altura a la que vamos, y nos encontramos ciertamente cómodos rodeados de mandos que nos resultan familiares. El volante es de cuero y tiene un tacto y tamaño perfecto, ya que procede directamente de los turismos de la marca alemana.

Desde ese volante podremos acceder al control de los elementos más utilizados como el Bluetooth, el equipo de audio, el sistema de control por voz o el ordenador de viaje. Detrás; nos encontramos con las palancas correspondientes a los intermitentes, los limpiacristales..., espera; me falta una palanca...

Parece ser que los ingenieros de Mercedes no quieren ningún elemento a la derecha del volante porque suelen poner ahí el selector del cambio automático y cuando no existe el selector del cambio en esa posición, tampoco hay nada... No es un error como tal, pero la verdad es que para activar los limpia, seguramente activemos primero los intermitentes por defecto, así que hay que acostumbrarse...

En la parte superior del salpicadero, veremos la pantalla táctil del equipo de infoocio con 7 pulgadas, desde la que podremos acceder a los diferentes menús del ordenador de a bordo, el navegador o la visión de las cámaras, ya que en nuestro caso, disponíamos de visión 360º a la hora de aparcar. Si no queremos y rebuscar en la pantalla mientras conducimos, podemos acceder y movernos por el sistema gracias al cómodo Touchpad situado entre los asientos delanteros, que cuenta con una superficie táctil y botones físicos para aceptar y también existen botones físicos en el entorno del lector de CD, que simplifican bastante la tarea de acceder a las funciones más básicas.


El resto del salpicadero está bastante liberado de botones y mandos superfluos, todos son funcionales y de tecnología útil, aunque están en una situación un poco baja. En esa posición nos encontramos con el climatizador bi-zona y justo por debajo, los controles específicos para la elección de la tracción o el control de descensos.


A la hora de elegir la tracción con la que queremos circular según las circunstancias, tenemos un mando giratorio con tres posiciones:
  • 2H: Es la tracción trasera y con la que mayormente circularemos en condiciones normales
  • 4H: Activa la tracción total, apropiada para circular en condiciones de baja adherencia o situaciones complejas fuera del asfalto.
  • 4L: Es la desmultiplicación para todo terreno, que nos permitirá salir de situaciones muy complicadas, transmitiendo el par total a las ruedas con mayor contacto con el suelo, funcionando en condiciones de muy baja velocidad y asegurándonos una tracción superior.

El control de descensos está situado justo al lado y también funciona a la perfección, conteniendo a todo el conjunto a una velocidad contenida de unos 8 Km/h como máximo, haciendo que solo tengamos que estar pendientes de manejar la dirección.


Hay otros botones curiosos que se escapan de lo habitual como uno que deja fija la tercera luz de freno para iluminar el interior de la zona de carga durante la noche y otro que abre de manera eléctrica una ventanilla en el cristal posterior. También contamos con otra peculiaridad situada en el retrovisor interior, que además de ser fotosensible, tiene una brújula digital en el borde superior.

Son esos pequeños detalles los que hacen del Pick Up de Mercedes un modelo muy a tener en cuenta dentro de este segmento. No obstante; nuestra versión era de las más dotadas de serie y contaba con un equipamiento extenso con elementos como el navegador, ordenador de a bordo, aviso de cambio involuntario de carril, asistente de arranque en pendientes, luces delanteras LED, tracción integral acoplable, control de descensos, lector de señales de tráfico, sensores de lluvia y luces, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara de visión 360º, climatizador bi-zona, llamada de emergencia, control de presión de neumáticos, frenada de emergencia con detección de obstáculos, asientos delanteros con ajuste eléctrico y calefactados, estribos laterales, iluminación interior o llantas de 18 pulgadas, entre otros elementos de confort y seguridad.


En cuanto a las mecánicas disponibles, existen dos posibles variantes; el x220d y el de nuestra prueba denominado x250d. El primero tiene 163cv y el segundo 190cv, ambos motores diésel.


Con el 250d hablamos de una mecánica que nos proporciona muy buenas sensaciones desde que emprendemos la marcha, con una gran cantidad de par disponible bajo el pedal del acelerador de nada más y nada menos que 450Nm, que se entrega de forma muy progresiva en un amplio rango de revoluciones.

Está asociado a un cambio de marchas automático de 7 relaciones, con un escalonamiento muy orientado a una circulación off road, aunque no desmerece en carretera, con unas marchas superiores muy largas, aunque tiene un funcionamiento algo lento. Con esta configuración, sus prestaciones finales son bastante respetables, ya que alcanza los 175 Km/h de velocidad máxima y es capaz de acelerar de 0-100 Km/h en 11,8 segundos.

Y como es lógico, muchos pensaréis que un mastodonte así debe consumir mucho. Pues la verdad es que ese dato fue uno de los que más me sorprendieron, puesto que la marca homologa 7,9 l/100 Km, algo que no está muy lejos de los 10 l/100 Km de media, que logramos en una conducción tirando a poco cuidadosa y bastante exigente.


Ahora vamos con las sensaciones de conducción. La verdad es que a pesar de proceder de una categoría de vehículos industriales, la última hornada de Pick Up nos llegan con unas características muy similares a las de cualquier turismo o SUV moderno en una circulación por carretera.

En ese ámbito, el Clase X se nos muestra como un vehículo muy agradable de conducir, gracias a un ambiente interior muy similar al de sus hermanos de gama más convencionales. De todas maneras, el confort es una de sus señas de identidad, ya no por un esquema de suspensiones muy blando y de mucho recorrido que hace que las imperfecciones del asfalto no se perciban desde el interior, sino que también un habitáculo muy bien aislado, nos procura un silencio en orden de marcha, propio de un vehículo Premium.


Y es que su amortiguación recurre a soluciones poco convencionales en este segmento, puesto que la mayoría de la competencia monta ballestas para el eje trasero, mientras que el Clase X monta suspensiones multibrazo, lo que favorece u  mayor confort y un menor efecto rebote en, por ejemplo, un cambio de rasante.


Lógicamente, en carreteras con curvas se nota mucho su tamaño y peso y obviamente, no es un coche que se sienta muy cómodo en esas circunstancias. El aplomo es muy considerable y el confort de rodadura está fuera de toda duda, pero una amortiguación blanda es incompatible con los tramos más revirados.


Si salimos del asfalto y entramos en su terreno, donde un Pick Up como este se encuentra en su salsa; nos encontramos con un auténtico especialista en condiciones Off Road. Es un auténtico todo-terreno puro y su esquema de suspensiones perfectamente adaptado para afrontar los terrenos más complicados, nos invitan a accionar la tracción total y explorar los lugares más inaccesibles para la mayoría de los mortales.


Los caminos rotos, embarrados y con grava, no son ningún reto ni para su potente mecánica, ni para su sistema de tracción ni para sus capacidades excepcionales. Es un todo-terreno que nos pide siempre "guerra" y meternos en zonas más agrestes y complicadas, donde su capacidad de tracción, hará que salvemos situaciones que ninguno de esos SUV tan de moda, con tracción total, serían capaces ni de soñar.


De todas maneras, no quisimos hacer mucho el "cabra", puesto que los neumáticos que montaba nuestra unidad de pruebas estaban muy orientados a un uso por asfalto, y no quisimos tener ningún percance por no contar con los "zapatos" adecuados.


Aunque no hace falta comprobarlo para saber que sus opciones de éxito en las pruebas más extremas, son muy altas, gracias a su elevada altura respeto al suelo, que nos permite un ángulo de entrada de 29º, un ángulo de salida de 24º, un ángulo ventral de 20º y tiene una capacidad de vadeo de unos 60cm. Igual no son cotas excepcionales, porque se ven afectadas por la gran longitud del conjunto, pero aún así; son unas cifras más que respetables.

En definitiva; el nuevo Clase X llega para ser un rival muy duro a batir dentro del segmento. Nos ofrece las mejores condiciones y capacidades fuera del asfalto, pero suma un confort de rodadura superior en viajes por carretera, que muy pocos rivales pueden igualar. También tiene un interior con acabados, ajustes y materiales superlativos, además de contar con elementos, tanto de diseño y de tecnología, que lo equiparan más a un turismo que a un vehículo procedente de un ámbito industrial.


Por otra parte, sus magníficas proporciones y un diseño muy atractivo y poderoso, no dejan indiferente a nadie, siendo capaz de ser un vehículo con dos personalidades; una ruda y campera, en la que se siente muy cómodo manchado de barro hasta el techo, y otra más clásica, donde tampoco desmerece en una cena de gala en el mismísimo Casino de Mónaco.


Con estas credenciales se nos presenta el nuevo componente de la gama Mercedes. La marca alemana no da puntada sin hilo y si ellos dicen que los Pick Up son el futuro; ¿por qué no empezar en el segmento a lo grande?. De momento, supera todas las expectativas.



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