sábado, 9 de junio de 2018

Mercedes-AMG GT S Roadster. Altas prestaciones a cielo abierto.


Mercedes-AMG está muy activa en los últimos tiempos y, para deleite de los usuarios y sobre todo, entusiastas de la marca; eso es lo mejor que podría pasarnos, ya que babeamos con todas esas novedades deportivas y exclusivas que nos ofrece la firma alemana. 


En primavera, Mercedes-AMG extiende su cartera de vehículos deportivos con el nuevo AMG GT S Roadster, que nace como un atractivo modelo para la conducción a cielo abierto. Con esta nueva incorporación, la familia AMG GT cuenta ahora con, ni más ni menos, que una docena de miembros: cuatro Coupés de dos puertas, tres Roadsters, dos vehículos de competición para clientes privados y tres Coupés de cuatro puertas. 


En este caso, la base de las altas prestaciones del AMG GT S Roadster es la combinación del ligero chasis spaceframe de aluminio, un motor V8 biturbo, un cambio de doble embrague y siete velocidades, un bloqueo de diferencial trasero y una suspensión deportiva.


El motor AMG de 4.0 litros V8 biturbo del AMG GT S Roadster desarrolla una potencia de 522 CV y un par máximo de 670 Nm. La aceleración de 0 a 100 km/h se realiza en 3.8 segundos y la dinámica entrega de potencia continúa hasta alcanzar los 308 km/h de velocidad punta.


Los dos turbocompresores están situados en el interior de la “V”, entre las dos bancadas del motor V8, cuyas ventajas son un diseño compacto, una rápida respuesta de los turbos y unas bajas emisiones gracias a la posición cercana al motor de los catalizadores.


Por otra parte, la potencia se transmite desde el motor hasta la caja de cambios deportiva AMG SPEEDSHIFT DCT 7G, dispuesta en el eje trasero en posición transaxle, por medio del “torque tube”, un árbol de alta rigidez a la torsión que los acopla. Esta disposición favorece un reparto de pesos ideal para la conducción dinámica con un 47% delante y un 53% detrás.


El AMG GT S Roadster también está equipado de serie con el sistema de amortiguación adaptativa AMG RIDE CONTROL. Este sistema completamente automático, controlado eléctricamente ajusta la suspensión de cada rueda de manera individual y permanente adaptándose a cada situación, lo que mejora la seguridad y el confort en la conducción. El ajuste depende del estilo de conducción, el estado de la calzada y del modo de suspensión seleccionado.


También, el afortunado conductor puede configurar el AMG GT S Roadster a su gusto usando el AMG DYNAMIC SELECT controller, con cinco modos de conducción, "C" (Comfort), "S" (Sport), "S+" (Sport Plus), "RACE" y el programa personalizable "I" (Individual).



En todos los modos, se modifican parámetros clave como la respuesta del motor y el cambio, la curva del acelerador, la suspensión deportiva AMG RIDE CONTROL, la dirección, los tres niveles del ESP y la posición de la mariposa del sistema de escape AMG Performance, por si queremos hacer ruido celestial.


Para cambiar con las levas simplemente hay que presionar el botón "M" de la consola central y se activa el modo de cambio manual, en cualquier modo de conducción seleccionado y la configuración de la suspensión también puede seleccionarse de manera específica en función de las necesidades.


Para una mayor efectividad, el AMG GT S Roadster también está equipado de serie con un bloque de diferencial trasero controlado electrónicamente, integrado en la compacta caja de cambios. Su sensible y rápido accionamiento eleva el límite crítico del vehículo a un nuevo nivel, ya que no sólo mejora la tracción de las ruedas motrices, sino que también aumenta la velocidad máxima de paso por curva.


Pero tanto potencial hay que saber detenerlo, así que este modelo cuenta con el sistema de frenos AMG high-performance con discos de material compuestos, de serie, que está adaptado para resaltar las altas prestaciones del AMG GT S Roadster. Sus medidas son 390 x 36 mm con pinzas de 6 pistones delante y 360 x 26 mm y pinzas con un émbolo detrás. Las pinzas están pintadas en rojo con el logotipo "AMG" inscrito en ellas y opcionalmente, puede montarse el sistema de frenos AMG high-performance de material cerámico con discos de 402 x 39 mm delante y 360 x 32 mm detrás. 


En este caso, las pinzas reciben una pintura especial con el distintivo "AMG Carbon Ceramic" pintado en ellas. Con este sistema se consiguen distancias de frenado extremadamente cortas, una precisa presión de frenado y una sobresaliente resistencia al fading, incluso bajo condiciones extremas de conducción. También cuentan con una ventaja añadida y es que los frenos AMG high-performance cerámicos ofrecen sensaciones de competición y reducen su peso en un 40% respecto a los discos de material compuesto convencionales.


Toda una delicia que nos gustaría probar para todos vosotros, pero que por desgracia, creo que se nos torna demasiado complicado. Efectividad pura a cielo abierto. 





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sábado, 9 de junio de 2018

Mercedes-AMG GT S Roadster. Altas prestaciones a cielo abierto.


Mercedes-AMG está muy activa en los últimos tiempos y, para deleite de los usuarios y sobre todo, entusiastas de la marca; eso es lo mejor que podría pasarnos, ya que babeamos con todas esas novedades deportivas y exclusivas que nos ofrece la firma alemana. 


En primavera, Mercedes-AMG extiende su cartera de vehículos deportivos con el nuevo AMG GT S Roadster, que nace como un atractivo modelo para la conducción a cielo abierto. Con esta nueva incorporación, la familia AMG GT cuenta ahora con, ni más ni menos, que una docena de miembros: cuatro Coupés de dos puertas, tres Roadsters, dos vehículos de competición para clientes privados y tres Coupés de cuatro puertas. 


En este caso, la base de las altas prestaciones del AMG GT S Roadster es la combinación del ligero chasis spaceframe de aluminio, un motor V8 biturbo, un cambio de doble embrague y siete velocidades, un bloqueo de diferencial trasero y una suspensión deportiva.


El motor AMG de 4.0 litros V8 biturbo del AMG GT S Roadster desarrolla una potencia de 522 CV y un par máximo de 670 Nm. La aceleración de 0 a 100 km/h se realiza en 3.8 segundos y la dinámica entrega de potencia continúa hasta alcanzar los 308 km/h de velocidad punta.


Los dos turbocompresores están situados en el interior de la “V”, entre las dos bancadas del motor V8, cuyas ventajas son un diseño compacto, una rápida respuesta de los turbos y unas bajas emisiones gracias a la posición cercana al motor de los catalizadores.


Por otra parte, la potencia se transmite desde el motor hasta la caja de cambios deportiva AMG SPEEDSHIFT DCT 7G, dispuesta en el eje trasero en posición transaxle, por medio del “torque tube”, un árbol de alta rigidez a la torsión que los acopla. Esta disposición favorece un reparto de pesos ideal para la conducción dinámica con un 47% delante y un 53% detrás.


El AMG GT S Roadster también está equipado de serie con el sistema de amortiguación adaptativa AMG RIDE CONTROL. Este sistema completamente automático, controlado eléctricamente ajusta la suspensión de cada rueda de manera individual y permanente adaptándose a cada situación, lo que mejora la seguridad y el confort en la conducción. El ajuste depende del estilo de conducción, el estado de la calzada y del modo de suspensión seleccionado.


También, el afortunado conductor puede configurar el AMG GT S Roadster a su gusto usando el AMG DYNAMIC SELECT controller, con cinco modos de conducción, "C" (Comfort), "S" (Sport), "S+" (Sport Plus), "RACE" y el programa personalizable "I" (Individual).



En todos los modos, se modifican parámetros clave como la respuesta del motor y el cambio, la curva del acelerador, la suspensión deportiva AMG RIDE CONTROL, la dirección, los tres niveles del ESP y la posición de la mariposa del sistema de escape AMG Performance, por si queremos hacer ruido celestial.


Para cambiar con las levas simplemente hay que presionar el botón "M" de la consola central y se activa el modo de cambio manual, en cualquier modo de conducción seleccionado y la configuración de la suspensión también puede seleccionarse de manera específica en función de las necesidades.


Para una mayor efectividad, el AMG GT S Roadster también está equipado de serie con un bloque de diferencial trasero controlado electrónicamente, integrado en la compacta caja de cambios. Su sensible y rápido accionamiento eleva el límite crítico del vehículo a un nuevo nivel, ya que no sólo mejora la tracción de las ruedas motrices, sino que también aumenta la velocidad máxima de paso por curva.


Pero tanto potencial hay que saber detenerlo, así que este modelo cuenta con el sistema de frenos AMG high-performance con discos de material compuestos, de serie, que está adaptado para resaltar las altas prestaciones del AMG GT S Roadster. Sus medidas son 390 x 36 mm con pinzas de 6 pistones delante y 360 x 26 mm y pinzas con un émbolo detrás. Las pinzas están pintadas en rojo con el logotipo "AMG" inscrito en ellas y opcionalmente, puede montarse el sistema de frenos AMG high-performance de material cerámico con discos de 402 x 39 mm delante y 360 x 32 mm detrás. 


En este caso, las pinzas reciben una pintura especial con el distintivo "AMG Carbon Ceramic" pintado en ellas. Con este sistema se consiguen distancias de frenado extremadamente cortas, una precisa presión de frenado y una sobresaliente resistencia al fading, incluso bajo condiciones extremas de conducción. También cuentan con una ventaja añadida y es que los frenos AMG high-performance cerámicos ofrecen sensaciones de competición y reducen su peso en un 40% respecto a los discos de material compuesto convencionales.


Toda una delicia que nos gustaría probar para todos vosotros, pero que por desgracia, creo que se nos torna demasiado complicado. Efectividad pura a cielo abierto. 





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