sábado, 9 de junio de 2018

Prueba: Mercedes Benz CLS 350d 4Matic AMG Pack


El Mercedes Benz CLS fue toda una revolución cuando salió a la venta, allá por 2005. Con este nuevo modelo, nacía un segmento de berlinas con carrocería de tipo coupé, que más tarde completarían e imitarían otras muchas marcas, dado el éxito que obtuvo este tipo de formato.


Mercedes Benz dio en el clavo con el apurado diseño de esta nueva berlina, que aprovechaba la plataforma del Clase E, pero que tenía un aspecto mucho más afilado, innovador y deportivo. Atrajo a clientes más jóvenes, que demandaban una berlina de representación, pero con un gran carácter y un aporte dinámico, que las configuraciones de una carrocería clásica no les podían ofrecer.


Hoy en día ya son muchas marcas, sobre todo premium, las que han copiado la genialidad de la marca de la estrella con un mayor o menor éxito de ventas, y que incluso; la idea se ha trasladado a segmentos inferiores.

Pero como pionero que es; el CLS sigue marcando el ritmo y este año se ha presentado su tercera generación, que llega con muchos cambios sustanciales, ya no solo a nivel estético, sino que también incorpora los últimos avances en materia de seguridad y tecnología aplicada al mundo del automóvil.

La verdad es que es un vehículo realmente atractivo, cuyo agresivo frontal ha servido de inspiración para el diseño del frontal del nuevo Clase A; otro componente de la gama recién presentado y del que daremos buena cuenta en las próximas semanas.


Aunque antes de que llegue ese día, tenemos que realizar el "test drive" de la nueva generación del espectacular CLS, que es el objeto de nuestra prueba de hoy. En este caso; tuvimos la impresionante fortuna de estrenar esta unidad en exclusiva y los primeros kilómetros los realizamos para ofreceros este artículo.


Así que contamos con un CLS "virgen", con la única mecánica diésel por el momento, denominado 350d, con 285cv de potencia y una ruta trazada, especialmente, para comprobar las virtudes de tal magnánima montura.



Pero antes de comentaros cómo va en materia dinámica; empezaremos hablando de su depurado diseño y de qué manera ha cambiado para adaptarse a los nuevos tiempos. Porta una impresionante carrocería de casi 5 metros de longitud (4,99) y un perfil muy afilado, con líneas suaves y poderosas que nos recuerdan a las de un coupé al uso, solo que con la versatilidad que nos ofrece una berlina de cuatro puertas.


El frontal se nos muestra muy agresivo, con unos faros de tecnología LED y una alta luminosidad, que además son inteligentes y adaptativos. Flanquean una preciosa parrilla delantera con aspecto diamantado y el gran logo de la marca en el centro. El paragolpes delantero también tiene una nota bastante dinámica  y agresiva, gracias a dos grandes bocas de admisión laterales, rematado con un pequeño splitter que favorece su penetración aerodinámica y al asentamiento del morro a velocidades elevadas. Mención especial merece el alargado capó delantero, con alguna nervadura que potencia aún más, la deportividad del conjunto.


En el lateral; es donde observamos en su mayor plenitud esa gran carrocería con líneas suaves y fluidas, que parten de un frontal bajo, que se traslada mediante una sutil y ligera línea ascendente por toda la carrocería y que culmina con una zaga también situada bastante baja, gracias a la prolongación de la luna trasera cuya inclinación comienza desde poco más de la mitad de la carrocería.


Es bastante poco gráfico explicado con palabras, pero no hay nada mejor que observar las imágenes para darnos una idea de la proporcionalidad que desprende un diseño muy deportivo, teniendo en cuenta de que hablamos de una gran berlina de representación.

Las enormes llantas de 19", de nuevo diseño y perfiladas de una manera homogénea para favorecer una gran penetración aerodinámica, que se traducirá en un sensible ahorro de combustible; nos dejan entrever los también enormes discos de freno, algo que aumenta esa sensación dinámica y de potencia, que desprende el CLS incluso estando aparcado.



En la zaga; lo que más nos llama la atención es su gran paragolpes, con sendas aberturas aerodinámicas en los laterales y rematado con una doble salida de escape cromada en los extremos inferiores. Tiene un diseño muy limpio y con un carácter clásico, pero sin perder ese aspecto poderoso que le proporciona una gran anchura de "hombros". Los pilotos son de diseño estilizado y fino, con tecnología LED y fuente de inspiración para la zaga de otro modelo mucho más radical, denominado GT4.



La tapa del maletero está perfectamente integrada y parece que forma parte de la misma inclinación de la luna trasera. Incorpora una especie de pequeño alerón como remate final; otro guiño dinámico que se suma a todo lo que nos transmite el resto de la visión del CLS. Su situación es muy cómoda, aunque ya sabéis lo que opino de las tapas de maletero, que por muy grande que quieran hacer la boca de carga, siempre estaremos limitados a la hora de ubicar objetos y bultos voluminosos.


En este caso, la abertura que nos deja es un tanto angosta, aunque por su diseño, la boca de carga es bastante ancha y accesible. Descubrimos un maletero enorme de 520 litros de capacidad y muy profundo, además de contar con un espacio muy aprovechable y diáfano.



Cuando vamos a acceder al interior, lo primero que vemos son unas puertas sin marco, típico de las carrocerías coupé de pata negra, tanto en las puertas traseras como delanteras. Entramos primero en las plazas posteriores y, como es obvio; debemos doblar el lomo más de la cuenta, ya que el habitáculo está en una situación bastante baja.

Nos reciben unas plazas amplias, muy bien definidas y confortables, además de estar tapizadas en un cuero de primerísima calidad. La marca ha homologado al CLS como un vehículo de 5 plazas, cuando las generaciones anteriores estaban homologadas para cuatro ocupantes. No entiendo el porqué de este cambio de rumbo, ya que la plaza central, continua estando supeditada a niños o personas pequeñas, debido a que es bastante más estrecha y a que el voluminoso túnel de transmisión ocupa bastante espacio vital para las piernas.


De todas formas; las plazas laterales se nos antojan cómodas y grandes, con bastante espacio para las rodillas y un poco menos si hablamos de la altura del techo respecto a nuestras cabezas, debido a su diseño coupeizado y a la prolongada caída del techo hacia la zaga. No obstante; pasajeros de hasta 1,80 metros de altura se podrán acomodar perfectamente.



Delante observamos también unas butacas suntuosas y muy amplias, con regulación eléctrica en todos sus puntos y hasta tres memorias predefinidas. Son unos asientos de corte deportivo, con un mullido perfecto y muy confortables, que nos ofrecen una excelente sujeción en desplazamiento lateral, además de contar con calefacción en tres potencias y ser refrigerados.

El cuadro de instrumentos es el punto de inflexión en la nueva gama de vehículos de Mercedes Benz. La verdad es que la evolución no podía haber sido más acertada y nos acerca a un mundo futuro al que, presuponíamos, llegaríamos unos años más tarde.


Hablamos de un cockpit extremadamente avanzado y especialmente atractivo, en donde los efectos especiales, como la gama cromática de hasta 64 colores que puede iluminar el habitáculo, tienen mucho que decir en cuanto al hipnotismo que nos evoca todo el interior.


Una vez acomodados en los exclusivos asientos delanteros y ajustados todos los parámetros hasta encontrar la posición de conducción correcta; nos rodea un ambiente que mezcla de una manera magistral lo exclusivo, lo clásico y lo tecnológico.



Empezamos con el nuevo volante multifunción, tapizado en cuero y con los radios, en donde se ubican los mandos, de aspecto cromado y metálico. Desde esos mandos, que combinan incluso, selectores táctiles; podemos movernos por todos los menús disponibles del "cerebro" artificial de este Mercedes, además de acceder a elementos indispensables como el Bluetooth, el control de velocidad de crucero adaptativo o los mandos del equipo de audio, sin que tengamos la necesidad de soltar las manos del volante.


Detrás, observamos una pantalla continua, que combina dos pantallas de 12,3 pulgadas cada una. La primera es el panel de información digital, que nos ofrece toda la información relevante del vehículo, del ordenador de a bordo o del lector de señales de tráfico, pudiéndose configurar en varios modos estándar (Clásico, Deportivo y Progresivo), en donde la información adicional se puede modificar y obtendremos, por ejemplo, un panel indicativo de fuerzas G o la información del navegador.


A continuación, la siguiente pantalla pertenece al equipo multimedia y nos ofrece una batería de menús e informaciones realmente apabullante, debido a la impresionante dotación de serie con la que cuenta este modelo de la marca de la estrella. En este caso es táctil, aunque también nos podemos mover por el sistema utilizando el touchpad situado entre los dos asientos. La calidad de imagen de las dos pantallas es una de las mejores y más logradas de los últimos tiempos.

Por su parte; la calidad de ensamblaje, los materiales utilizados y la combinación de los mismos es, simplemente; de las mejores del mercado. Madera tratada, molduras metálicas con acabados cromados y cuero, inundan todo el habitáculo, además de contar con plásticos de muy alta calidad. Todo es muy agradable al tacto y sobre todo, en términos visuales.


Llaman la atención las toberas retroiluminadas de refrigeración, con forma de turbina y que aportan un ambiente realmente moderno y futurista. Por otra parte, en la zona inferior de la consola central se mantiene cierto toque clásico, en perfecta sintonía con el resto del diseño interior y que sirve como una nota diferenciadora y discordante; un reloj analógico del especialista IWC, que contribuye a remarcar el gusto por lo exclusivo de la marca alemana.



Lógicamente; en un vehículo de esta categoría el equipo de serie es realmente abultado y contábamos con elementos como el navegador, equipo de infoocio con pantalla táctil de 12,3 pulgadas, climatizador bizona, tapicería de cuero, asientos delanteros calefactados y ventilados, con ajustes eléctricos y el del conductor con 3 memorias, volante regulable eléctricamente, asistente de mantenimiento de carril, alerta de vehículo en ángulo muerto, ordenador de a bordo, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara de visión trasera, asistente de arranque en pendientes, sistema de control por voz, asistente de frenada de emergencia con detección de peatones, detección de señales de tráfico, aparcamiento asistido autónomo, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, faros delanteros y traseros de tecnología LED, llantas de 19 pulgadas, capó delantero activo, control de presión de neumáticos, Dynamic Select con 5 modos de conducción, acceso y arranque sin llave, techo solar eléctrico o paquete estético AMG, por poner unos pocos ejemplos, a lo que podemos añadir otro sinfín de opcionales para rematar nuestro coche plenamente configurado.


El motor también podríamos decir que es totalmente nuevo, ya que cuenta con varias mejoras respecto a las generaciones anteriores, que le permiten cumplir con las normas anti-contaminación más estrictas. Se trata del 350d, un bloque con 6 cilindros en línea de 3.0 litros que genera 286cv de potencia y un respetable par máximo de 600Nm.


La transmisión, que monta por defecto ya que no existe de momento ningún cambio de marchas manual en la gama, es la conocida 9G-Tronic de 9 relaciones, que tiene un funcionamiento muy suave y una excepcional gestión de las marchas. 

De esta manera, las prestaciones máximas son de un auténtico coupé deportivo, ya que alcanza los 250 Km/h de velocidad punta y puede acelerar de 0-100 Km/h en 5,7 segundos, valores realmente espectaculares para una berlina de casi 5 metros y casi dos toneladas de peso. En lo que sí conseguimos un valor comedido es en materia de consumos, ya que no debemos olvidar que hablamos de una mecánica diésel, así que en este punto, la marca homologa 5,7 l/100 Km en ciclo mixto, algo que no difiere demasiado a los consumos que lograremos en una conducción real.


Su funcionamiento es poderoso, aunque la entrega de potencia en general es progresiva y fácilmente gestionable con el pedal del acelerador, con excepción del modo Sport+, en el que notamos realmente, cómo nuestros ojos aparecen en nuestra nuca, no podemos levantar la espalda del respaldo del asiento en plena aceleración y el mundo que nos rodea se convierte en una amalgama continua de colores sin una forma definida. Simplemente, y en ese caso; la entrega de potencia es brutal.


Y es que contábamos con, lo que en la marca denominan, Dynamic Select, que nos ofrecía hasta cinco modos de funcionamiento: Eco, Comfort, Sport, Sport+ e Individual, en el que podremos configurar los parámetros a nuestro antojo. Cada uno de ellos interfiere de una forma notable en la respuesta del acelerador, en la gestión del motor y la caja de cambios y en la dureza de la dirección y sí montamos el sistema de suspensión neumático (no era nuestro caso), también influye en su dureza.


El esquema de suspensiones de nuestra unidad de pruebas era especial, porque al contar con el AMG Pack, son unas suspensiones con el tarado algo más firme y rebajan el centro de gravedad para aumentar la efectividad. Son firmes, pero no interfieren sobremanera a la hora de trasladar las imperfecciones del asfalto al habitáculo y nos ofrecen un compromiso perfecto entre confort y aplomo.


Por su parte; observamos una dirección muy directa y comunicativa, que favorece (e incita) a tener cierta actitud de conducción deportiva. Los frenos también son poderosos y capaces de detener tanto ímpetu sin apenas esfuerzo, aunque el recorrido del pedal tiene unos primeros centímetros en los que no actúa del todo.


Pero vale ya de comprobar esa conducción normalizada, ya que si casi cualquier vehículo se comporta bien; imaginaros un Mercedes como este... Encaramos nuestra ruta. Ponemos el modo Sport+. Se endurece la dirección, el motor se pone en guardia y se afila la respuesta del acelerador. No hace falta siquiera actuar sobre la transmisión con las levas detrás del volante, ya que la gestión apura todas y cada una de las marchas para ofrecernos ese "punch" que con los otros modos de conducción se nos torna contundente, pero progresivo. 


El espacio-tiempo se comprime y las teorías del recientemente fallecido Hawcking me las paso yo por... ¿En serio que esto es diésel?. Hasta el increíble sonido que emana del escape no tiene nada que ver con una mecánica diésel. Es realmente delicioso y tiene un sonido bastante Racing. 


Enlazamos una curva tras otra. La tracción total 4Matic hace su trabajo a la perfección y no existe ningún ademán de que nuestra montura vaya a sorprendernos con una desbandada de la zaga, incluso; cuando tentamos a la suerte y hundimos el pedal en mitad de una trazada. El conjunto se mueve de forma muy fluida y se asienta perfectamente en las curvas soportando, con un aplomo considerable, los cambios continuos de dirección. 


A pesar de su envergadura, es un conjunto muy ágil en reacciones y la sensación de seguridad que nos transmite es plena en todo momento. La suspensión de tarado firme, ayuda a que el vehículo se comporte de una manera magistral en una carretera revirada, pero cuando dejamos de "jugar" y nos adentramos en carreteras más convencionales, el confort de rodadura también es digno de mención. 


El nuevo Mercedes Benz CLS nos ha sorprendido a muchos niveles. El atractivo diseño afilado, característico y carismático de este modelo desde sus orígenes, ha evolucionado de tal manera, que sirve de referencia para otros modelos de la marca que están llegando y su belleza de líneas, es indudable.



La mecánica sorprende por su respuesta y contundencia, además de por su elasticidad, formando un gran tándem con una transmisión de inserciones suaves y muy bien calibradas, según el modo de conducción con el que estemos circulando. 



Por supuesto, su bajo centro de gravedad, una dirección directa y comunicativa, con muy pocas vueltas de volante, unas suspensiones firmes y un equipo de frenos muy potente; permite a los afortunados propietarios hacer alguna que otra diablura en un puerto de montaña, sin ningún atisbo de miedo o falta de seguridad y aplomo. También es un gran rutero que nos traslada a una clase bussinnes cuando circulamos por carreteras convencionales. 


Este modelo está orientado a todos aquellos usuarios de carácter jovial, con ciertas posibilidades económicas, que tengan una personalidad muy marcada y a los que les apasione conducir; que necesiten una berlina de renombre y representación, con lo último en materia de tecnología y seguridad, un confort digno de los mejores y un comportamiento muy capacitado en cuanto la situación lo requiera. 


Todo esto es lo que nos ofrece el nuevo Mercedes Benz CLS; un pionero carismático al que los años le sientan muy bien y que no se desvirtúa con el paso del tiempo. Tras varias generaciones sigue teniendo un gran atractivo y la solvencia que se ha garantizado en su historia de la que aún; quedan muchas páginas por escribir. ¿Estaremos hablando del George Clooney del mundo del automóvil?. Pensadlo...


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sábado, 9 de junio de 2018

Prueba: Mercedes Benz CLS 350d 4Matic AMG Pack


El Mercedes Benz CLS fue toda una revolución cuando salió a la venta, allá por 2005. Con este nuevo modelo, nacía un segmento de berlinas con carrocería de tipo coupé, que más tarde completarían e imitarían otras muchas marcas, dado el éxito que obtuvo este tipo de formato.


Mercedes Benz dio en el clavo con el apurado diseño de esta nueva berlina, que aprovechaba la plataforma del Clase E, pero que tenía un aspecto mucho más afilado, innovador y deportivo. Atrajo a clientes más jóvenes, que demandaban una berlina de representación, pero con un gran carácter y un aporte dinámico, que las configuraciones de una carrocería clásica no les podían ofrecer.


Hoy en día ya son muchas marcas, sobre todo premium, las que han copiado la genialidad de la marca de la estrella con un mayor o menor éxito de ventas, y que incluso; la idea se ha trasladado a segmentos inferiores.

Pero como pionero que es; el CLS sigue marcando el ritmo y este año se ha presentado su tercera generación, que llega con muchos cambios sustanciales, ya no solo a nivel estético, sino que también incorpora los últimos avances en materia de seguridad y tecnología aplicada al mundo del automóvil.

La verdad es que es un vehículo realmente atractivo, cuyo agresivo frontal ha servido de inspiración para el diseño del frontal del nuevo Clase A; otro componente de la gama recién presentado y del que daremos buena cuenta en las próximas semanas.


Aunque antes de que llegue ese día, tenemos que realizar el "test drive" de la nueva generación del espectacular CLS, que es el objeto de nuestra prueba de hoy. En este caso; tuvimos la impresionante fortuna de estrenar esta unidad en exclusiva y los primeros kilómetros los realizamos para ofreceros este artículo.


Así que contamos con un CLS "virgen", con la única mecánica diésel por el momento, denominado 350d, con 285cv de potencia y una ruta trazada, especialmente, para comprobar las virtudes de tal magnánima montura.



Pero antes de comentaros cómo va en materia dinámica; empezaremos hablando de su depurado diseño y de qué manera ha cambiado para adaptarse a los nuevos tiempos. Porta una impresionante carrocería de casi 5 metros de longitud (4,99) y un perfil muy afilado, con líneas suaves y poderosas que nos recuerdan a las de un coupé al uso, solo que con la versatilidad que nos ofrece una berlina de cuatro puertas.


El frontal se nos muestra muy agresivo, con unos faros de tecnología LED y una alta luminosidad, que además son inteligentes y adaptativos. Flanquean una preciosa parrilla delantera con aspecto diamantado y el gran logo de la marca en el centro. El paragolpes delantero también tiene una nota bastante dinámica  y agresiva, gracias a dos grandes bocas de admisión laterales, rematado con un pequeño splitter que favorece su penetración aerodinámica y al asentamiento del morro a velocidades elevadas. Mención especial merece el alargado capó delantero, con alguna nervadura que potencia aún más, la deportividad del conjunto.


En el lateral; es donde observamos en su mayor plenitud esa gran carrocería con líneas suaves y fluidas, que parten de un frontal bajo, que se traslada mediante una sutil y ligera línea ascendente por toda la carrocería y que culmina con una zaga también situada bastante baja, gracias a la prolongación de la luna trasera cuya inclinación comienza desde poco más de la mitad de la carrocería.


Es bastante poco gráfico explicado con palabras, pero no hay nada mejor que observar las imágenes para darnos una idea de la proporcionalidad que desprende un diseño muy deportivo, teniendo en cuenta de que hablamos de una gran berlina de representación.

Las enormes llantas de 19", de nuevo diseño y perfiladas de una manera homogénea para favorecer una gran penetración aerodinámica, que se traducirá en un sensible ahorro de combustible; nos dejan entrever los también enormes discos de freno, algo que aumenta esa sensación dinámica y de potencia, que desprende el CLS incluso estando aparcado.



En la zaga; lo que más nos llama la atención es su gran paragolpes, con sendas aberturas aerodinámicas en los laterales y rematado con una doble salida de escape cromada en los extremos inferiores. Tiene un diseño muy limpio y con un carácter clásico, pero sin perder ese aspecto poderoso que le proporciona una gran anchura de "hombros". Los pilotos son de diseño estilizado y fino, con tecnología LED y fuente de inspiración para la zaga de otro modelo mucho más radical, denominado GT4.



La tapa del maletero está perfectamente integrada y parece que forma parte de la misma inclinación de la luna trasera. Incorpora una especie de pequeño alerón como remate final; otro guiño dinámico que se suma a todo lo que nos transmite el resto de la visión del CLS. Su situación es muy cómoda, aunque ya sabéis lo que opino de las tapas de maletero, que por muy grande que quieran hacer la boca de carga, siempre estaremos limitados a la hora de ubicar objetos y bultos voluminosos.


En este caso, la abertura que nos deja es un tanto angosta, aunque por su diseño, la boca de carga es bastante ancha y accesible. Descubrimos un maletero enorme de 520 litros de capacidad y muy profundo, además de contar con un espacio muy aprovechable y diáfano.



Cuando vamos a acceder al interior, lo primero que vemos son unas puertas sin marco, típico de las carrocerías coupé de pata negra, tanto en las puertas traseras como delanteras. Entramos primero en las plazas posteriores y, como es obvio; debemos doblar el lomo más de la cuenta, ya que el habitáculo está en una situación bastante baja.

Nos reciben unas plazas amplias, muy bien definidas y confortables, además de estar tapizadas en un cuero de primerísima calidad. La marca ha homologado al CLS como un vehículo de 5 plazas, cuando las generaciones anteriores estaban homologadas para cuatro ocupantes. No entiendo el porqué de este cambio de rumbo, ya que la plaza central, continua estando supeditada a niños o personas pequeñas, debido a que es bastante más estrecha y a que el voluminoso túnel de transmisión ocupa bastante espacio vital para las piernas.


De todas formas; las plazas laterales se nos antojan cómodas y grandes, con bastante espacio para las rodillas y un poco menos si hablamos de la altura del techo respecto a nuestras cabezas, debido a su diseño coupeizado y a la prolongada caída del techo hacia la zaga. No obstante; pasajeros de hasta 1,80 metros de altura se podrán acomodar perfectamente.



Delante observamos también unas butacas suntuosas y muy amplias, con regulación eléctrica en todos sus puntos y hasta tres memorias predefinidas. Son unos asientos de corte deportivo, con un mullido perfecto y muy confortables, que nos ofrecen una excelente sujeción en desplazamiento lateral, además de contar con calefacción en tres potencias y ser refrigerados.

El cuadro de instrumentos es el punto de inflexión en la nueva gama de vehículos de Mercedes Benz. La verdad es que la evolución no podía haber sido más acertada y nos acerca a un mundo futuro al que, presuponíamos, llegaríamos unos años más tarde.


Hablamos de un cockpit extremadamente avanzado y especialmente atractivo, en donde los efectos especiales, como la gama cromática de hasta 64 colores que puede iluminar el habitáculo, tienen mucho que decir en cuanto al hipnotismo que nos evoca todo el interior.


Una vez acomodados en los exclusivos asientos delanteros y ajustados todos los parámetros hasta encontrar la posición de conducción correcta; nos rodea un ambiente que mezcla de una manera magistral lo exclusivo, lo clásico y lo tecnológico.



Empezamos con el nuevo volante multifunción, tapizado en cuero y con los radios, en donde se ubican los mandos, de aspecto cromado y metálico. Desde esos mandos, que combinan incluso, selectores táctiles; podemos movernos por todos los menús disponibles del "cerebro" artificial de este Mercedes, además de acceder a elementos indispensables como el Bluetooth, el control de velocidad de crucero adaptativo o los mandos del equipo de audio, sin que tengamos la necesidad de soltar las manos del volante.


Detrás, observamos una pantalla continua, que combina dos pantallas de 12,3 pulgadas cada una. La primera es el panel de información digital, que nos ofrece toda la información relevante del vehículo, del ordenador de a bordo o del lector de señales de tráfico, pudiéndose configurar en varios modos estándar (Clásico, Deportivo y Progresivo), en donde la información adicional se puede modificar y obtendremos, por ejemplo, un panel indicativo de fuerzas G o la información del navegador.


A continuación, la siguiente pantalla pertenece al equipo multimedia y nos ofrece una batería de menús e informaciones realmente apabullante, debido a la impresionante dotación de serie con la que cuenta este modelo de la marca de la estrella. En este caso es táctil, aunque también nos podemos mover por el sistema utilizando el touchpad situado entre los dos asientos. La calidad de imagen de las dos pantallas es una de las mejores y más logradas de los últimos tiempos.

Por su parte; la calidad de ensamblaje, los materiales utilizados y la combinación de los mismos es, simplemente; de las mejores del mercado. Madera tratada, molduras metálicas con acabados cromados y cuero, inundan todo el habitáculo, además de contar con plásticos de muy alta calidad. Todo es muy agradable al tacto y sobre todo, en términos visuales.


Llaman la atención las toberas retroiluminadas de refrigeración, con forma de turbina y que aportan un ambiente realmente moderno y futurista. Por otra parte, en la zona inferior de la consola central se mantiene cierto toque clásico, en perfecta sintonía con el resto del diseño interior y que sirve como una nota diferenciadora y discordante; un reloj analógico del especialista IWC, que contribuye a remarcar el gusto por lo exclusivo de la marca alemana.



Lógicamente; en un vehículo de esta categoría el equipo de serie es realmente abultado y contábamos con elementos como el navegador, equipo de infoocio con pantalla táctil de 12,3 pulgadas, climatizador bizona, tapicería de cuero, asientos delanteros calefactados y ventilados, con ajustes eléctricos y el del conductor con 3 memorias, volante regulable eléctricamente, asistente de mantenimiento de carril, alerta de vehículo en ángulo muerto, ordenador de a bordo, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara de visión trasera, asistente de arranque en pendientes, sistema de control por voz, asistente de frenada de emergencia con detección de peatones, detección de señales de tráfico, aparcamiento asistido autónomo, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, faros delanteros y traseros de tecnología LED, llantas de 19 pulgadas, capó delantero activo, control de presión de neumáticos, Dynamic Select con 5 modos de conducción, acceso y arranque sin llave, techo solar eléctrico o paquete estético AMG, por poner unos pocos ejemplos, a lo que podemos añadir otro sinfín de opcionales para rematar nuestro coche plenamente configurado.


El motor también podríamos decir que es totalmente nuevo, ya que cuenta con varias mejoras respecto a las generaciones anteriores, que le permiten cumplir con las normas anti-contaminación más estrictas. Se trata del 350d, un bloque con 6 cilindros en línea de 3.0 litros que genera 286cv de potencia y un respetable par máximo de 600Nm.


La transmisión, que monta por defecto ya que no existe de momento ningún cambio de marchas manual en la gama, es la conocida 9G-Tronic de 9 relaciones, que tiene un funcionamiento muy suave y una excepcional gestión de las marchas. 

De esta manera, las prestaciones máximas son de un auténtico coupé deportivo, ya que alcanza los 250 Km/h de velocidad punta y puede acelerar de 0-100 Km/h en 5,7 segundos, valores realmente espectaculares para una berlina de casi 5 metros y casi dos toneladas de peso. En lo que sí conseguimos un valor comedido es en materia de consumos, ya que no debemos olvidar que hablamos de una mecánica diésel, así que en este punto, la marca homologa 5,7 l/100 Km en ciclo mixto, algo que no difiere demasiado a los consumos que lograremos en una conducción real.


Su funcionamiento es poderoso, aunque la entrega de potencia en general es progresiva y fácilmente gestionable con el pedal del acelerador, con excepción del modo Sport+, en el que notamos realmente, cómo nuestros ojos aparecen en nuestra nuca, no podemos levantar la espalda del respaldo del asiento en plena aceleración y el mundo que nos rodea se convierte en una amalgama continua de colores sin una forma definida. Simplemente, y en ese caso; la entrega de potencia es brutal.


Y es que contábamos con, lo que en la marca denominan, Dynamic Select, que nos ofrecía hasta cinco modos de funcionamiento: Eco, Comfort, Sport, Sport+ e Individual, en el que podremos configurar los parámetros a nuestro antojo. Cada uno de ellos interfiere de una forma notable en la respuesta del acelerador, en la gestión del motor y la caja de cambios y en la dureza de la dirección y sí montamos el sistema de suspensión neumático (no era nuestro caso), también influye en su dureza.


El esquema de suspensiones de nuestra unidad de pruebas era especial, porque al contar con el AMG Pack, son unas suspensiones con el tarado algo más firme y rebajan el centro de gravedad para aumentar la efectividad. Son firmes, pero no interfieren sobremanera a la hora de trasladar las imperfecciones del asfalto al habitáculo y nos ofrecen un compromiso perfecto entre confort y aplomo.


Por su parte; observamos una dirección muy directa y comunicativa, que favorece (e incita) a tener cierta actitud de conducción deportiva. Los frenos también son poderosos y capaces de detener tanto ímpetu sin apenas esfuerzo, aunque el recorrido del pedal tiene unos primeros centímetros en los que no actúa del todo.


Pero vale ya de comprobar esa conducción normalizada, ya que si casi cualquier vehículo se comporta bien; imaginaros un Mercedes como este... Encaramos nuestra ruta. Ponemos el modo Sport+. Se endurece la dirección, el motor se pone en guardia y se afila la respuesta del acelerador. No hace falta siquiera actuar sobre la transmisión con las levas detrás del volante, ya que la gestión apura todas y cada una de las marchas para ofrecernos ese "punch" que con los otros modos de conducción se nos torna contundente, pero progresivo. 


El espacio-tiempo se comprime y las teorías del recientemente fallecido Hawcking me las paso yo por... ¿En serio que esto es diésel?. Hasta el increíble sonido que emana del escape no tiene nada que ver con una mecánica diésel. Es realmente delicioso y tiene un sonido bastante Racing. 


Enlazamos una curva tras otra. La tracción total 4Matic hace su trabajo a la perfección y no existe ningún ademán de que nuestra montura vaya a sorprendernos con una desbandada de la zaga, incluso; cuando tentamos a la suerte y hundimos el pedal en mitad de una trazada. El conjunto se mueve de forma muy fluida y se asienta perfectamente en las curvas soportando, con un aplomo considerable, los cambios continuos de dirección. 


A pesar de su envergadura, es un conjunto muy ágil en reacciones y la sensación de seguridad que nos transmite es plena en todo momento. La suspensión de tarado firme, ayuda a que el vehículo se comporte de una manera magistral en una carretera revirada, pero cuando dejamos de "jugar" y nos adentramos en carreteras más convencionales, el confort de rodadura también es digno de mención. 


El nuevo Mercedes Benz CLS nos ha sorprendido a muchos niveles. El atractivo diseño afilado, característico y carismático de este modelo desde sus orígenes, ha evolucionado de tal manera, que sirve de referencia para otros modelos de la marca que están llegando y su belleza de líneas, es indudable.



La mecánica sorprende por su respuesta y contundencia, además de por su elasticidad, formando un gran tándem con una transmisión de inserciones suaves y muy bien calibradas, según el modo de conducción con el que estemos circulando. 



Por supuesto, su bajo centro de gravedad, una dirección directa y comunicativa, con muy pocas vueltas de volante, unas suspensiones firmes y un equipo de frenos muy potente; permite a los afortunados propietarios hacer alguna que otra diablura en un puerto de montaña, sin ningún atisbo de miedo o falta de seguridad y aplomo. También es un gran rutero que nos traslada a una clase bussinnes cuando circulamos por carreteras convencionales. 


Este modelo está orientado a todos aquellos usuarios de carácter jovial, con ciertas posibilidades económicas, que tengan una personalidad muy marcada y a los que les apasione conducir; que necesiten una berlina de renombre y representación, con lo último en materia de tecnología y seguridad, un confort digno de los mejores y un comportamiento muy capacitado en cuanto la situación lo requiera. 


Todo esto es lo que nos ofrece el nuevo Mercedes Benz CLS; un pionero carismático al que los años le sientan muy bien y que no se desvirtúa con el paso del tiempo. Tras varias generaciones sigue teniendo un gran atractivo y la solvencia que se ha garantizado en su historia de la que aún; quedan muchas páginas por escribir. ¿Estaremos hablando del George Clooney del mundo del automóvil?. Pensadlo...


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