sábado, 9 de junio de 2018

Prueba: Volvo XC40 D4 Inscription


Volvo completa su espectro de SUV y todo-camino, con la incorporación del último elemento que le faltaba en su gama de acceso. Al XC90, englobado dentro de los SUV superiores y al XC60, en el segmento de los SUV medios; se une el nuevo XC40, competidor directo del BMW X1, el Jaguar E-Pace o el Mercedes GLA, por ejemplo, aunque en este último caso y viendo como está renovándose la competencia, se ha quedado un tanto desfasado y habrá que esperar a su nueva generación, que no tardará mucho en llegar.


El SUV Volvo más pequeño de la familia ha nacido con un pan debajo del brazo y acumula los éxitos desde su primer año de vida, ya que ha conseguido el galardón de Coche del Año en su segmento. Ese galardón ha sido muy merecido, puesto que la marca sueca ha creado un vehículo muy bien terminado, con una gran dotación tecnológica y de seguridad, una imagen atractiva y una gama de motores bastante acertada, sin menospreciar la versatilidad de una carrocería como esta y con un plus de agilidad en marcha, con la que no cuentan sus hermanos mayores.


No obstante; tiene que competir dentro de los segmentos más demandados y de moda, donde el resto de las marcas de carácter Premium tienen mucho que decir y el XC40, obviamente; quiere su trozo de tarta.

Pero comencemos con su diseño, ya que a pesar de que es plenamente reconocible como un Volvo; sus trazos principales se desmarcan, en cierta manera, de la sobriedad del resto de los SUV de la marca.

El XC40 es diferente. Está orientado a un perfil más joven y dinámico, así que su carrocería, de 4,43 metros; debe jugar un papel importante y destacar sobre las demás en términos visuales, siendo más agresiva y atractiva para este tipo de clientes objetivos.


En el frontal nos encontramos con las características y reconocibles luces de la marca sueca, que en nuestro caso, contaban con iluminación LED y que portaban en su interior las luces diurnas en forma de martillo invertido, denominadas "Martillo de Thor", que también actúan como las luces de intermitencia.



Flanquean una nueva parrilla delantera con el borde cromado y situada en una posición muy vertical, que da la impresión visual de retrotraerse hacia el motor, y parece una boca a punto de engullirnos. Es una percepción, claramente más agresiva y moderna que la que nos proyectan los otros SUV de la marca sueca, con un carácter más relajado.


En el lateral, observamos unas líneas rotundas, con una altura bastante generosa respecto al suelo de 21cm y en donde destacamos, en nuestro caso, unas impresionantes y vistosas llantas de 19 pulgadas con las que, por otra parte, debemos tener cuidado a la hora de no dañarlas contra los bordillos al aparcar, ya que están bastante expuestas.


También nos llama la atención la gran distancia entre ejes, con unos voladizos bastante cortos, que aumenta aún más, esa sensación de dinamismo que nos aporta su carrocería, con una línea de cintura muy marcada y que adquiere un cariz ascendente en los cuartos traseros, en donde también destacamos un alerón posterior bastante generoso y los pilotos posteriores que se funden con los paneles laterales, también marca de la casa.


En la zaga; muy reconocibles los pilotos de tecnología LED y situados en una posición muy visible, que recorren todo el lateral y que acompañan en diseño al portón de maletero con un pliegue, que remata la carrocería de una manera muy vertical y que da la sensación de cola truncada, muy original en un vehículo SUV.


Abrimos ese portón, que en nuestra unidad de pruebas, contaba con apertura y cierre eléctricos, y nos encontramos ante una boca de carga generosa, que nos descubre un maletero con una capacidad de carga de 460 litros y un espacio diáfano, en el que nos encontramos con ganchos para colgar bolsas y algún hueco porta objetos debajo de la base y en los laterales, por lo que la capacidad se verá sensiblemente aumentada.



Las plazas traseras también están muy bien acotadas, con un gran espacio disponible en todos los términos, tanto por altura, como por anchura o espacio para las rodillas, pero mejor para dos adultos, porque como ocurre en la mayoría de los vehículos, la plaza central es un poco más estrecha y casi orientada a niños o personas de menor envergadura. De todas maneras; me llamó poderosamente la atención que las dos plazas laterales traseras, cuenten con espacios para dejar objetos en la base, ya que las puertas no cuentan con bolsos.


En las plazas delanteras, nos reciben unos grandes butacones con regulación eléctrica y perfectamente tapizados en un cuero de alta calidad, que recogen muy bien nuestro cuerpo y tienen una considerable sujeción lateral.


Ante nosotros; un cuadro de mandos minimalista, también marca personal de Volvo, con unos acabados de carácter muy Premium y unos ajustes realmente espectaculares, en el que se emplean materiales y plásticos de altísima calidad y muy agradables en términos visuales y al tacto.



Es un cuadro de mandos muy similar al de sus hermanos mayores, aunque percibimos algunos cambios, por ejemplo, en la consola central entre los dos asientos. En el caso del XC40 prescinden del original botón de arranque y el selector rotatorio del modo de conducción y los sustituyen por botones más convencionales, situados en una posición más lógica y más fáciles de encontrar.


El resto es un cuadro conocido, reducido a la más mínima expresión y en donde la gran pantalla de 12 pulgadas en posición vertical, es la que acumula todo el equipamiento del XC40 y desde donde accederemos a todos los gadgets de los que dispongamos.

Los sistemas más relevantes podremos accionarlos desde el volante multifunción, que en este caso, cuenta con un tamaño perfecto y que aglutina los botones del sistema de control por voz, el Bluetooth, el control de velocidad de crucero, que en este caso, también era adaptativo, el selector de funciones del equipo de audio o algunas funciones del ordenador de a bordo.


En la capilla de relojes nos encontramos con la información proyectada de manera clásica, aunque en formato digital, puesto que según el modo de conducción que activemos, obtendremos un tipo de información concreta y los relojes cambian de configuración. Entre los dos indicadores, podemos obtener la información del ordenador de a bordo, del checking del vehículo e incluso; podremos proyectar la información del sistema de navegación.



El resto de las funciones, deberemos activarlas desde la gran pantalla central, que cuenta con una buena calidad de imagen y es muy rápida de reacciones, además que no parece afectarle demasiado la incidencia de la luz solar. Desde ahí, podremos visionar la imagen 360º que nos ofrece la batería de cámaras alrededor del vehículo y que nos ayuda a la hora del aparcamiento, el navegador, el climatizador, la información del equipo de audio o la información de los diferentes parámetros del ordenador de a bordo.

Pero desde esa gran pantalla de 12 pulgadas, también tendremos que activar los diferentes equipamientos con los que cuenta el coche y son muchísimos, por lo que deberemos acostumbrarnos y estudiar lo que queremos, antes de emprender la marcha, ya que el sistema como tal, tampoco es que cuente con una configuración especialmente intuitiva.



Y es que moverse por los sistemas que disponía nuestra unidad de pruebas, era una tarea en la que debíamos poner todos los sentidos, porque contaba con el máximo equipamiento, tanto de serie, como en opcionales, y solo había un par de gadgets que se quedaron en el tintero. Entre otros elementos disponíamos de navegador, asistente da cambio involuntario de carril, asistente de vehículo en ángulo muerto, control de velocidad de crucero con limitador y adaptativo, ordenador de a bordo, asistente al aparcamiento asistido con sensores perimetrales y cámaras 360º, aviso de tráfico cruzado posterior con frenada automática, Drive Mode con 4 modos de funcionamiento, apertura y arranque sin llave, techo solar panorámico y practicable eléctricamente, apertura eléctrica de portón del maletero, climatizador bi-zona, asistente de arranque en pendientes, control de presión de neumáticos, luces Full Led, tapicería de cuero con regulación eléctrica en los asientos delanteros, frenada de emergencia con detección de peatones, Start/Stop, equipo de audio Harman/Kardon o llantas de 19 pulgadas, por poner unos pocos ejemplos, aunque podríamos seguir escribiendo durante un rato más.


La mecánica de la que disponíamos, era la denominada D4 de ciclo diésel, con 190cv y unos impresionantes 400Nm de par máximo. Estaba asociada a una transmisión automática de 8 relaciones e inherente a la tracción total AWD.


Con esta configuración; obtenemos unas prestaciones muy enérgicas para tratarse de un SUV y conseguimos una máxima de 210 Km/h y una aceleración de 0-100 Km/h en tan solo 7,9 segundos. Por otra parte; los consumos homologados en ciclo mixto sobrepasan por poco los 5 l/100 Km aunque en condiciones normales de conducción, podríamos acercarnos a los 7,5 l/100 Km reales.


Es un motor algo rumoroso en frío o a bajas revoluciones, algo que se dispersa en cuanto emprendemos la marcha, ya que el aislamiento acústico del habitáculo es uno de los factores clave que interfieren en una gran calidad de rodadura que, en términos generales, nos brinda el nuevo XC40.


Su acertada potencia y su abultado par máximo, implica unas reacciones muy activas desde bajas revoluciones y es un motor que empuja desde muy abajo y con contundencia, teniendo también unas recuperaciones frugales, por lo que no tendremos ningún problema a la hora de afrontar una maniobra de adelantamiento o cuando nos encontramos con algún puerto.


En materia de dinámica de conducción, observamos unas suspensiones muy bien calibradas, aunque con un mayor aporte de confort que de dinamismo. En ocasiones percibía una cierta sensación de flotabilidad en el eje posterior, que por otra parte; no provocaba ninguna percepción incómoda de rebote, sino que se sumaba al excelente confort de marcha que se respira en el interior.


A la hora de abordar una carretera revirada, estas suspensiones se comportaban muy bien, haciendo del XC40 un vehículo relativamente dinámico y aplomado, aunque su peso, y su elevada altura respecto al suelo penalizaban, en mayor o menor medida, su paso por curva. Es un coche que nos proyecta una gran sensación de seguridad en todo momento, gracias también al perfecto funcionamiento de la tracción total, aunque mejor si disfrutamos del paisaje y de la conducción pura y dura.



Los modos de conducción actuaban sobre la dureza de la dirección, la caja de cambios y la entrega de potencia del motor. El modo ECO, es el más apropiado en circulación por ciudad, ya que hace que la mecánica vaya muy desahogada y hace los cambios de marcha más rápido. El modo Confort es el que se activará siempre por defecto y el más apropiado para todo tipo de conducción y el modo Dynamic, aumenta de una manera perceptible el rango de revoluciones del motor, endurece el tacto de la dirección y hace que la caja de cambios apure las revoluciones antes de pasar a una marcha superior. Por último; existe un modo de conducción específico Off Road para cuando queramos estirar un poco las piernas. Este modo se debe activar a baja velocidad y cuando circulamos por vías un poco más complicadas, en donde el propio sistema se encargará de hacer que el XC40 sea efectivo fuera del asfalto, regulando la capacidad de tracción o activando el control de descensos si fuera necesario.


Hablando de circulación fuera del asfalto; el XC40 es bastante capaz, precisamente gracias a su altura, haciendo que sus ángulos de ataque, ventral y de salida, sean de los mejores de la categoría. Aunque su modo de conducción Off Road no nos permite realizar una conducción tan extrema; con el XC40 sí podremos hacer algún que otro pinito en el campo siempre y cuando, no intentemos hacer una ruta de trial con él...


En carretera abierta, se nos muestra como uno de los vehículos más confortables con los que nos hemos topado. El confort de marcha y de rodadura favorece una calidad de vida a bordo que tan solo un representante de una marca Premium, como Volvo, es capaz de conseguir. La dirección, independientemente del grado de dureza determinado por el Drive Mode; es bastante directa y comunicativa y el comportamiento general es el de un vehículo muy apropiado para realizar largos trayectos y para viajar de la manera más confortable y segura.



Bajo mi punto de vista; el nuevo XC40 aporta un mínimo de frescura en una gama de vehículos con ciertos matices de sobriedad. Su imagen más agresiva en términos visuales, y una conducción algo más dinámica que la mayoría de los representantes de la marca; atraerán a buen seguro a una generación de posibles compradores que buscan un vehículo muy capacitado, con una gran habitabilidad, seguro, dinámico y con una imagen distinguida, además de obtener una dotación tecnológica puntera y una mecánica poderosa y relativamente frugal, atraídos también por el minimalismo y el buen hacer de los productos de la firma sueca.


El Volvo XC40 reúne muchas cualidades que gustan a los nuevos compradores de este tipo de carrocerías y no me extraña, que en esta ocasión haya sido el vehículo de su categoría, elegido como Coche del Año por los mejores especialistas de Europa. La competencia es realmente feroz y haber sido galardonado con este premio, es un golpe sobre la mesa por parte de Volvo, que continúa su trayectoria de éxitos, ya no solo por ser los coches más seguros; sino que ahora también nos encontramos con otros muchos más factores.


¿El XC40 será el adiós definitivo a los Volvo "aburridos"?. La verdad es que van por muy buen camino...


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sábado, 9 de junio de 2018

Prueba: Volvo XC40 D4 Inscription


Volvo completa su espectro de SUV y todo-camino, con la incorporación del último elemento que le faltaba en su gama de acceso. Al XC90, englobado dentro de los SUV superiores y al XC60, en el segmento de los SUV medios; se une el nuevo XC40, competidor directo del BMW X1, el Jaguar E-Pace o el Mercedes GLA, por ejemplo, aunque en este último caso y viendo como está renovándose la competencia, se ha quedado un tanto desfasado y habrá que esperar a su nueva generación, que no tardará mucho en llegar.


El SUV Volvo más pequeño de la familia ha nacido con un pan debajo del brazo y acumula los éxitos desde su primer año de vida, ya que ha conseguido el galardón de Coche del Año en su segmento. Ese galardón ha sido muy merecido, puesto que la marca sueca ha creado un vehículo muy bien terminado, con una gran dotación tecnológica y de seguridad, una imagen atractiva y una gama de motores bastante acertada, sin menospreciar la versatilidad de una carrocería como esta y con un plus de agilidad en marcha, con la que no cuentan sus hermanos mayores.


No obstante; tiene que competir dentro de los segmentos más demandados y de moda, donde el resto de las marcas de carácter Premium tienen mucho que decir y el XC40, obviamente; quiere su trozo de tarta.

Pero comencemos con su diseño, ya que a pesar de que es plenamente reconocible como un Volvo; sus trazos principales se desmarcan, en cierta manera, de la sobriedad del resto de los SUV de la marca.

El XC40 es diferente. Está orientado a un perfil más joven y dinámico, así que su carrocería, de 4,43 metros; debe jugar un papel importante y destacar sobre las demás en términos visuales, siendo más agresiva y atractiva para este tipo de clientes objetivos.


En el frontal nos encontramos con las características y reconocibles luces de la marca sueca, que en nuestro caso, contaban con iluminación LED y que portaban en su interior las luces diurnas en forma de martillo invertido, denominadas "Martillo de Thor", que también actúan como las luces de intermitencia.



Flanquean una nueva parrilla delantera con el borde cromado y situada en una posición muy vertical, que da la impresión visual de retrotraerse hacia el motor, y parece una boca a punto de engullirnos. Es una percepción, claramente más agresiva y moderna que la que nos proyectan los otros SUV de la marca sueca, con un carácter más relajado.


En el lateral, observamos unas líneas rotundas, con una altura bastante generosa respecto al suelo de 21cm y en donde destacamos, en nuestro caso, unas impresionantes y vistosas llantas de 19 pulgadas con las que, por otra parte, debemos tener cuidado a la hora de no dañarlas contra los bordillos al aparcar, ya que están bastante expuestas.


También nos llama la atención la gran distancia entre ejes, con unos voladizos bastante cortos, que aumenta aún más, esa sensación de dinamismo que nos aporta su carrocería, con una línea de cintura muy marcada y que adquiere un cariz ascendente en los cuartos traseros, en donde también destacamos un alerón posterior bastante generoso y los pilotos posteriores que se funden con los paneles laterales, también marca de la casa.


En la zaga; muy reconocibles los pilotos de tecnología LED y situados en una posición muy visible, que recorren todo el lateral y que acompañan en diseño al portón de maletero con un pliegue, que remata la carrocería de una manera muy vertical y que da la sensación de cola truncada, muy original en un vehículo SUV.


Abrimos ese portón, que en nuestra unidad de pruebas, contaba con apertura y cierre eléctricos, y nos encontramos ante una boca de carga generosa, que nos descubre un maletero con una capacidad de carga de 460 litros y un espacio diáfano, en el que nos encontramos con ganchos para colgar bolsas y algún hueco porta objetos debajo de la base y en los laterales, por lo que la capacidad se verá sensiblemente aumentada.



Las plazas traseras también están muy bien acotadas, con un gran espacio disponible en todos los términos, tanto por altura, como por anchura o espacio para las rodillas, pero mejor para dos adultos, porque como ocurre en la mayoría de los vehículos, la plaza central es un poco más estrecha y casi orientada a niños o personas de menor envergadura. De todas maneras; me llamó poderosamente la atención que las dos plazas laterales traseras, cuenten con espacios para dejar objetos en la base, ya que las puertas no cuentan con bolsos.


En las plazas delanteras, nos reciben unos grandes butacones con regulación eléctrica y perfectamente tapizados en un cuero de alta calidad, que recogen muy bien nuestro cuerpo y tienen una considerable sujeción lateral.


Ante nosotros; un cuadro de mandos minimalista, también marca personal de Volvo, con unos acabados de carácter muy Premium y unos ajustes realmente espectaculares, en el que se emplean materiales y plásticos de altísima calidad y muy agradables en términos visuales y al tacto.



Es un cuadro de mandos muy similar al de sus hermanos mayores, aunque percibimos algunos cambios, por ejemplo, en la consola central entre los dos asientos. En el caso del XC40 prescinden del original botón de arranque y el selector rotatorio del modo de conducción y los sustituyen por botones más convencionales, situados en una posición más lógica y más fáciles de encontrar.


El resto es un cuadro conocido, reducido a la más mínima expresión y en donde la gran pantalla de 12 pulgadas en posición vertical, es la que acumula todo el equipamiento del XC40 y desde donde accederemos a todos los gadgets de los que dispongamos.

Los sistemas más relevantes podremos accionarlos desde el volante multifunción, que en este caso, cuenta con un tamaño perfecto y que aglutina los botones del sistema de control por voz, el Bluetooth, el control de velocidad de crucero, que en este caso, también era adaptativo, el selector de funciones del equipo de audio o algunas funciones del ordenador de a bordo.


En la capilla de relojes nos encontramos con la información proyectada de manera clásica, aunque en formato digital, puesto que según el modo de conducción que activemos, obtendremos un tipo de información concreta y los relojes cambian de configuración. Entre los dos indicadores, podemos obtener la información del ordenador de a bordo, del checking del vehículo e incluso; podremos proyectar la información del sistema de navegación.



El resto de las funciones, deberemos activarlas desde la gran pantalla central, que cuenta con una buena calidad de imagen y es muy rápida de reacciones, además que no parece afectarle demasiado la incidencia de la luz solar. Desde ahí, podremos visionar la imagen 360º que nos ofrece la batería de cámaras alrededor del vehículo y que nos ayuda a la hora del aparcamiento, el navegador, el climatizador, la información del equipo de audio o la información de los diferentes parámetros del ordenador de a bordo.

Pero desde esa gran pantalla de 12 pulgadas, también tendremos que activar los diferentes equipamientos con los que cuenta el coche y son muchísimos, por lo que deberemos acostumbrarnos y estudiar lo que queremos, antes de emprender la marcha, ya que el sistema como tal, tampoco es que cuente con una configuración especialmente intuitiva.



Y es que moverse por los sistemas que disponía nuestra unidad de pruebas, era una tarea en la que debíamos poner todos los sentidos, porque contaba con el máximo equipamiento, tanto de serie, como en opcionales, y solo había un par de gadgets que se quedaron en el tintero. Entre otros elementos disponíamos de navegador, asistente da cambio involuntario de carril, asistente de vehículo en ángulo muerto, control de velocidad de crucero con limitador y adaptativo, ordenador de a bordo, asistente al aparcamiento asistido con sensores perimetrales y cámaras 360º, aviso de tráfico cruzado posterior con frenada automática, Drive Mode con 4 modos de funcionamiento, apertura y arranque sin llave, techo solar panorámico y practicable eléctricamente, apertura eléctrica de portón del maletero, climatizador bi-zona, asistente de arranque en pendientes, control de presión de neumáticos, luces Full Led, tapicería de cuero con regulación eléctrica en los asientos delanteros, frenada de emergencia con detección de peatones, Start/Stop, equipo de audio Harman/Kardon o llantas de 19 pulgadas, por poner unos pocos ejemplos, aunque podríamos seguir escribiendo durante un rato más.


La mecánica de la que disponíamos, era la denominada D4 de ciclo diésel, con 190cv y unos impresionantes 400Nm de par máximo. Estaba asociada a una transmisión automática de 8 relaciones e inherente a la tracción total AWD.


Con esta configuración; obtenemos unas prestaciones muy enérgicas para tratarse de un SUV y conseguimos una máxima de 210 Km/h y una aceleración de 0-100 Km/h en tan solo 7,9 segundos. Por otra parte; los consumos homologados en ciclo mixto sobrepasan por poco los 5 l/100 Km aunque en condiciones normales de conducción, podríamos acercarnos a los 7,5 l/100 Km reales.


Es un motor algo rumoroso en frío o a bajas revoluciones, algo que se dispersa en cuanto emprendemos la marcha, ya que el aislamiento acústico del habitáculo es uno de los factores clave que interfieren en una gran calidad de rodadura que, en términos generales, nos brinda el nuevo XC40.


Su acertada potencia y su abultado par máximo, implica unas reacciones muy activas desde bajas revoluciones y es un motor que empuja desde muy abajo y con contundencia, teniendo también unas recuperaciones frugales, por lo que no tendremos ningún problema a la hora de afrontar una maniobra de adelantamiento o cuando nos encontramos con algún puerto.


En materia de dinámica de conducción, observamos unas suspensiones muy bien calibradas, aunque con un mayor aporte de confort que de dinamismo. En ocasiones percibía una cierta sensación de flotabilidad en el eje posterior, que por otra parte; no provocaba ninguna percepción incómoda de rebote, sino que se sumaba al excelente confort de marcha que se respira en el interior.


A la hora de abordar una carretera revirada, estas suspensiones se comportaban muy bien, haciendo del XC40 un vehículo relativamente dinámico y aplomado, aunque su peso, y su elevada altura respecto al suelo penalizaban, en mayor o menor medida, su paso por curva. Es un coche que nos proyecta una gran sensación de seguridad en todo momento, gracias también al perfecto funcionamiento de la tracción total, aunque mejor si disfrutamos del paisaje y de la conducción pura y dura.



Los modos de conducción actuaban sobre la dureza de la dirección, la caja de cambios y la entrega de potencia del motor. El modo ECO, es el más apropiado en circulación por ciudad, ya que hace que la mecánica vaya muy desahogada y hace los cambios de marcha más rápido. El modo Confort es el que se activará siempre por defecto y el más apropiado para todo tipo de conducción y el modo Dynamic, aumenta de una manera perceptible el rango de revoluciones del motor, endurece el tacto de la dirección y hace que la caja de cambios apure las revoluciones antes de pasar a una marcha superior. Por último; existe un modo de conducción específico Off Road para cuando queramos estirar un poco las piernas. Este modo se debe activar a baja velocidad y cuando circulamos por vías un poco más complicadas, en donde el propio sistema se encargará de hacer que el XC40 sea efectivo fuera del asfalto, regulando la capacidad de tracción o activando el control de descensos si fuera necesario.


Hablando de circulación fuera del asfalto; el XC40 es bastante capaz, precisamente gracias a su altura, haciendo que sus ángulos de ataque, ventral y de salida, sean de los mejores de la categoría. Aunque su modo de conducción Off Road no nos permite realizar una conducción tan extrema; con el XC40 sí podremos hacer algún que otro pinito en el campo siempre y cuando, no intentemos hacer una ruta de trial con él...


En carretera abierta, se nos muestra como uno de los vehículos más confortables con los que nos hemos topado. El confort de marcha y de rodadura favorece una calidad de vida a bordo que tan solo un representante de una marca Premium, como Volvo, es capaz de conseguir. La dirección, independientemente del grado de dureza determinado por el Drive Mode; es bastante directa y comunicativa y el comportamiento general es el de un vehículo muy apropiado para realizar largos trayectos y para viajar de la manera más confortable y segura.



Bajo mi punto de vista; el nuevo XC40 aporta un mínimo de frescura en una gama de vehículos con ciertos matices de sobriedad. Su imagen más agresiva en términos visuales, y una conducción algo más dinámica que la mayoría de los representantes de la marca; atraerán a buen seguro a una generación de posibles compradores que buscan un vehículo muy capacitado, con una gran habitabilidad, seguro, dinámico y con una imagen distinguida, además de obtener una dotación tecnológica puntera y una mecánica poderosa y relativamente frugal, atraídos también por el minimalismo y el buen hacer de los productos de la firma sueca.


El Volvo XC40 reúne muchas cualidades que gustan a los nuevos compradores de este tipo de carrocerías y no me extraña, que en esta ocasión haya sido el vehículo de su categoría, elegido como Coche del Año por los mejores especialistas de Europa. La competencia es realmente feroz y haber sido galardonado con este premio, es un golpe sobre la mesa por parte de Volvo, que continúa su trayectoria de éxitos, ya no solo por ser los coches más seguros; sino que ahora también nos encontramos con otros muchos más factores.


¿El XC40 será el adiós definitivo a los Volvo "aburridos"?. La verdad es que van por muy buen camino...


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