sábado, 9 de junio de 2018

Subaru Impreza. La quinta generación de un icono.


Subaru es una marca bastante peculiar, cuya máxima es el confort y la seguridad, sin menospreciar la tecnología y la calidad; que mantiene un cierto toque Premium (aunque no lo parezca a simple vista) y con unos productos realmente efectivos y fiables.

Su impronta particular son los motores de tipo bóxer, tanto para mecánicas diésel como para las impulsadas por gasolina y la tracción total, en la que podemos decir, que son unos auténticos decanos y especialistas.


Pero otra de sus especialidades es el dinamismo y deportividad que inspiran sus modelos, ya que a pesar de que en su gama nos encontramos familiares, SUV y todo-terrenos por mayoría, hay que recordar que han sido campeones del mundo de rallyes con uno de sus más icónicos vehículos; el Subaru Impreza.


Mucho ha cambiado la historia desde entonces y el Subaru Impreza de última generación, poco o nada tiene que ver con aquel WRC que pilotaron nuestro "matador" Carlos Sainz, o el aclamado y arriesgado Collin Mc Rae, entre otras divinidades de la competición. ¿O igual nos equivocamos?.


Antes de comenzar el desarrollo de esta quinta generación del Impreza, Subaru llevó a cabo una serie de estudios preliminares para definir con exactitud qué cualidades debía tener el nuevo modelo, qué tipo de cliente era el objetivo o cuáles eran las demandas del mercado pero, sobre todo, para conservar todos los valores tradicionales del Impreza dentro de la gama e incorporar nuevas características que le hicieran destacar aún más sobre el resto de sus competidores.


El resultado no se reduce a la suma de todos esos conceptos, cualidades y valores que todo el mundo da por hecho que debe tener un nuevo automóvil sino que aporta un mayor valor añadido. Al analizar el conjunto, el todo supera a la suma y es necesario encontrar un nuevo criterio. Este nuevo criterio, que ya utilizan también otras marcas y lo tienen muy en cuenta, podemos definirlo como "Calidad Emocional".

La quinta generación del Subaru Impreza lleva este concepto de calidad emocional a un nivel superior para ponerlo al servicio del conductor de un compacto como este; un conductor con las ideas muy claras y una mentalidad diferente, ya que sabe valorar tanto la experiencia al volante como la seguridad, el confort, la tecnología y el dinamismo en todo tipo de superficie sin importar las condiciones atmosféricas. La clave está en saber que sobre suelo seco, con lluvia, con nieve o ante cualquier imprevisto, el Subaru Impreza ofrece siempre el más elevado nivel de seguridad con un comportamiento dinámico, una diversión al volante y una calidad de rodadura que ningún otro modelo (o muy pocos) es capaz de ofrecer.


Obviamente, el nuevo Impreza cuenta con las dos principales señas de identidad de la marca: la legendaria tracción integral permanente simétrica (Symmetrical All-Wheel Drive) que llevan perfeccionando desde 1972 y el motor Boxer de cilindros opuestos. Además de un centro de gravedad más bajo y de la natural ausencia de vibraciones, utilizar un motor Boxer permite colocarlo en línea con la transmisión para obtener la máxima eficiencia a la hora de transferir la potencia a todas las ruedas.


Esta quinta generación del Impreza llega ahora a España tras su lanzamiento en Japón en 2016. Entre sus características más destacadas hay que resaltar la utilización de la nueva plataforma global de Subaru que mejora ostensiblemente la seguridad, el confort de marcha y la agilidad. El uso de esta plataforma elimina prácticamente las vibraciones que llegan al volante, a los asientos o al suelo del habitáculo. Y es que la rigidez torsional del chasis es un 70 por ciento superior y también son más rígidos los puntos de conexión de la suspensión con la carrocería lo que se traduce en una muy mejorada estabilidad y calidad de rodadura. Además, la nueva plataforma permite situar el centro de gravedad 5 mm más bajo, mejorando el comportamiento dinámico y, obviamente, la seguridad activa.


En esta materia, la seguridad ha sido profundamente mejorada atendiendo a cuatro áreas principales: activa, pasiva, preventiva y primaria.

Empezando por esta última, los ingenieros y diseñadores de Subaru han realizado un puesto de conducción en el que la visibilidad es la clave ya que se han minimizado al máximo los puntos muertos reduciendo el grosor de los pilares y aumentando la superficie acristalada, se ha estudiado hasta el más mínimo detalle la ergonomía para que todos los mandos, pantallas y funciones resulten fáciles de manejar y controlar, así como se han diseñado unos asientos que reduzcan el cansancio al mínimo por muy largo que sea el trayecto.


En cuanto a seguridad preventiva, destaca la presencia de la tercera generación del innovador sistema EyeSight que incluye nueve funciones: aviso de colisión, frenada pre-colisión, asistencia a la frenada pre-colisión, control de crucero y de crucero adaptativo, aviso de salida del carril, permanencia en el carril, control del acelerador, aviso de derrapado y aviso de avance del coche delantero.

Por lo que se refiere a seguridad pasiva, la nueva plataforma dispersa la energía en caso de accidente de manera mucho más suave y eficiente, mientras que las mejoras introducidas en el chasis, la dirección, la suspensión y los frenos permiten disfrutar de una conducción más segura, divertida y placentera. También elementos como el reparto activo de par (Active Torque Split) y el reparto activo de par en curva (Active Torque Vectoring) contribuyen a mejorar significativamente la seguridad activa del nuevo Subaru Impreza, sin olvidar las distintas mejoras incluidas en la dirección o los frenos.




El Active Torque Split distribuye el par entre las ruedas delanteras y traseras de acuerdo con la superficie de la carretera y las condiciones de conducción; por otra, el Active Torque Vectoring (ATV) mejora el comportamiento dinámico y la respuesta del vehículo en curva mediante el frenado selectivo de las ruedas interiores y la reducción del par motor que llega a esas ruedas, al tiempo que aumenta el que se envía a las ruedas exteriores. En el 1.6 Sport, el ATV funciona sobre las ruedas delanteras, mientras que en el 1.6-S Executive lo hace sobre ambos ejes.


Con respecto a la anterior generación, el Impreza es ahora más largo, más ancho y más bajo. Sus dimensiones exteriores son 4.460 mm de longitud , 1.775 mm de anchura y 1.480 mm de altura. Como consecuencia de todo ello, el habitáculo es más amplio.


Llegará a España con carrocería de cinco puertas, motor 1.6 Boxer de 114 CV, tracción total simétrica y cambio Lineartronic. Este motor supera la normativa de emisiones Euro 6C y dispone de sistema Auto Stop Start, lo que contribuye a reducir consumo y emisiones. Además, es unos 12 kilos más ligero que antes, lo que no solo reduce el gasto de combustible sino que también aporta ventajas de cara a reducir el nivel de ruido y vibraciones al tiempo que mejora el comportamiento dinámico. Destaca asimismo por su funcionamiento suave y refinado, así como por la agradable respuesta en todo el rango de revoluciones.



Con este motor, el nuevo Subaru Impreza acelera de 0 a 100 km/h en 12,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 180 km/h, todo ello con un consumo combinado de 6,2 l/100 km. No son unas prestaciones fulgurantes, pero más que suficientes para un vehículo de esta categoría.


El cambio de variador continuo CVT Lineartronic, un cambio que a título personal, no es que me haga mucha gracia; es unos 7,8 kilos más ligero y también ha sido optimizado para ampliar su margen de utilización con el objetivo de obtener una aceleración más brillante al salir desde parado, una mejor recuperación al adelantar y una mayor eficiencia de combustible al viajar por autopista.



Habrá dos versiones de acabado: 1.6 Sport y 1.6-S Executive. El 1.6 Sport sale al mercado con un precio de 21.800 euros que, con la actual campaña promocional se queda en 20.400 euros. Por su parte, el 1.6-S Executive costará 24.900 euros a los que hay que reducir 1.700 de campaña promocional, por lo que su precio de partida es de 23.200 euros.



Con este precio tan ajustado, disponemos de un completo equipamiento de serie que incluye, entre muchos otros elementos, el sistema de ayuda a la conducción EyeSight, 7 Airbags (frontales, laterales delanteros, de cortina y de rodilla para el conductor), llantas de 16", reposacabezas activos y ajustables delanteros, control dinámico de comportamiento del vehículo VDC, anclajes ISOFIX, pilotos traseros de LED, sistema HBA de ayuda al cambio de luces largas/cortas, respaldos traseros plegables 60:40, climatizador automático con filtro antipolvo, sistema de información y entretenimiento compatible con Apple Car Play y Android Auto , volante multifunción, Bluetooth, puertos USB y auxiliar, ordenador de a bordo y freno de mano eléctrico con asistente en rampa.



El acabado Executive añade, por ejemplo, faros LED adaptativos, antiniebla delanteros, retrovisores exteriores eléctricos plegables y térmicos, llantas de aleación de 17", asientos delanteros calefactables, volante y palanca de cambios forrados en cuero, climatizador bizona con activación por voz, sistema de información y entretenimiento SUBARU STARLINK y cámara de visión trasera.



Solidez, tecnología, frugalidad, confort, equipamiento y seguridad, con un precio ajustado; son los baluartes de esta generación del Impreza, que arrancará en el mercado de una forma discreta, pero que cuenta con el aliciente de tener una clientela fiel que sabe lo que quiere. Intentaremos probarlo...



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sábado, 9 de junio de 2018

Subaru Impreza. La quinta generación de un icono.


Subaru es una marca bastante peculiar, cuya máxima es el confort y la seguridad, sin menospreciar la tecnología y la calidad; que mantiene un cierto toque Premium (aunque no lo parezca a simple vista) y con unos productos realmente efectivos y fiables.

Su impronta particular son los motores de tipo bóxer, tanto para mecánicas diésel como para las impulsadas por gasolina y la tracción total, en la que podemos decir, que son unos auténticos decanos y especialistas.


Pero otra de sus especialidades es el dinamismo y deportividad que inspiran sus modelos, ya que a pesar de que en su gama nos encontramos familiares, SUV y todo-terrenos por mayoría, hay que recordar que han sido campeones del mundo de rallyes con uno de sus más icónicos vehículos; el Subaru Impreza.


Mucho ha cambiado la historia desde entonces y el Subaru Impreza de última generación, poco o nada tiene que ver con aquel WRC que pilotaron nuestro "matador" Carlos Sainz, o el aclamado y arriesgado Collin Mc Rae, entre otras divinidades de la competición. ¿O igual nos equivocamos?.


Antes de comenzar el desarrollo de esta quinta generación del Impreza, Subaru llevó a cabo una serie de estudios preliminares para definir con exactitud qué cualidades debía tener el nuevo modelo, qué tipo de cliente era el objetivo o cuáles eran las demandas del mercado pero, sobre todo, para conservar todos los valores tradicionales del Impreza dentro de la gama e incorporar nuevas características que le hicieran destacar aún más sobre el resto de sus competidores.


El resultado no se reduce a la suma de todos esos conceptos, cualidades y valores que todo el mundo da por hecho que debe tener un nuevo automóvil sino que aporta un mayor valor añadido. Al analizar el conjunto, el todo supera a la suma y es necesario encontrar un nuevo criterio. Este nuevo criterio, que ya utilizan también otras marcas y lo tienen muy en cuenta, podemos definirlo como "Calidad Emocional".

La quinta generación del Subaru Impreza lleva este concepto de calidad emocional a un nivel superior para ponerlo al servicio del conductor de un compacto como este; un conductor con las ideas muy claras y una mentalidad diferente, ya que sabe valorar tanto la experiencia al volante como la seguridad, el confort, la tecnología y el dinamismo en todo tipo de superficie sin importar las condiciones atmosféricas. La clave está en saber que sobre suelo seco, con lluvia, con nieve o ante cualquier imprevisto, el Subaru Impreza ofrece siempre el más elevado nivel de seguridad con un comportamiento dinámico, una diversión al volante y una calidad de rodadura que ningún otro modelo (o muy pocos) es capaz de ofrecer.


Obviamente, el nuevo Impreza cuenta con las dos principales señas de identidad de la marca: la legendaria tracción integral permanente simétrica (Symmetrical All-Wheel Drive) que llevan perfeccionando desde 1972 y el motor Boxer de cilindros opuestos. Además de un centro de gravedad más bajo y de la natural ausencia de vibraciones, utilizar un motor Boxer permite colocarlo en línea con la transmisión para obtener la máxima eficiencia a la hora de transferir la potencia a todas las ruedas.


Esta quinta generación del Impreza llega ahora a España tras su lanzamiento en Japón en 2016. Entre sus características más destacadas hay que resaltar la utilización de la nueva plataforma global de Subaru que mejora ostensiblemente la seguridad, el confort de marcha y la agilidad. El uso de esta plataforma elimina prácticamente las vibraciones que llegan al volante, a los asientos o al suelo del habitáculo. Y es que la rigidez torsional del chasis es un 70 por ciento superior y también son más rígidos los puntos de conexión de la suspensión con la carrocería lo que se traduce en una muy mejorada estabilidad y calidad de rodadura. Además, la nueva plataforma permite situar el centro de gravedad 5 mm más bajo, mejorando el comportamiento dinámico y, obviamente, la seguridad activa.


En esta materia, la seguridad ha sido profundamente mejorada atendiendo a cuatro áreas principales: activa, pasiva, preventiva y primaria.

Empezando por esta última, los ingenieros y diseñadores de Subaru han realizado un puesto de conducción en el que la visibilidad es la clave ya que se han minimizado al máximo los puntos muertos reduciendo el grosor de los pilares y aumentando la superficie acristalada, se ha estudiado hasta el más mínimo detalle la ergonomía para que todos los mandos, pantallas y funciones resulten fáciles de manejar y controlar, así como se han diseñado unos asientos que reduzcan el cansancio al mínimo por muy largo que sea el trayecto.


En cuanto a seguridad preventiva, destaca la presencia de la tercera generación del innovador sistema EyeSight que incluye nueve funciones: aviso de colisión, frenada pre-colisión, asistencia a la frenada pre-colisión, control de crucero y de crucero adaptativo, aviso de salida del carril, permanencia en el carril, control del acelerador, aviso de derrapado y aviso de avance del coche delantero.

Por lo que se refiere a seguridad pasiva, la nueva plataforma dispersa la energía en caso de accidente de manera mucho más suave y eficiente, mientras que las mejoras introducidas en el chasis, la dirección, la suspensión y los frenos permiten disfrutar de una conducción más segura, divertida y placentera. También elementos como el reparto activo de par (Active Torque Split) y el reparto activo de par en curva (Active Torque Vectoring) contribuyen a mejorar significativamente la seguridad activa del nuevo Subaru Impreza, sin olvidar las distintas mejoras incluidas en la dirección o los frenos.




El Active Torque Split distribuye el par entre las ruedas delanteras y traseras de acuerdo con la superficie de la carretera y las condiciones de conducción; por otra, el Active Torque Vectoring (ATV) mejora el comportamiento dinámico y la respuesta del vehículo en curva mediante el frenado selectivo de las ruedas interiores y la reducción del par motor que llega a esas ruedas, al tiempo que aumenta el que se envía a las ruedas exteriores. En el 1.6 Sport, el ATV funciona sobre las ruedas delanteras, mientras que en el 1.6-S Executive lo hace sobre ambos ejes.


Con respecto a la anterior generación, el Impreza es ahora más largo, más ancho y más bajo. Sus dimensiones exteriores son 4.460 mm de longitud , 1.775 mm de anchura y 1.480 mm de altura. Como consecuencia de todo ello, el habitáculo es más amplio.


Llegará a España con carrocería de cinco puertas, motor 1.6 Boxer de 114 CV, tracción total simétrica y cambio Lineartronic. Este motor supera la normativa de emisiones Euro 6C y dispone de sistema Auto Stop Start, lo que contribuye a reducir consumo y emisiones. Además, es unos 12 kilos más ligero que antes, lo que no solo reduce el gasto de combustible sino que también aporta ventajas de cara a reducir el nivel de ruido y vibraciones al tiempo que mejora el comportamiento dinámico. Destaca asimismo por su funcionamiento suave y refinado, así como por la agradable respuesta en todo el rango de revoluciones.



Con este motor, el nuevo Subaru Impreza acelera de 0 a 100 km/h en 12,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 180 km/h, todo ello con un consumo combinado de 6,2 l/100 km. No son unas prestaciones fulgurantes, pero más que suficientes para un vehículo de esta categoría.


El cambio de variador continuo CVT Lineartronic, un cambio que a título personal, no es que me haga mucha gracia; es unos 7,8 kilos más ligero y también ha sido optimizado para ampliar su margen de utilización con el objetivo de obtener una aceleración más brillante al salir desde parado, una mejor recuperación al adelantar y una mayor eficiencia de combustible al viajar por autopista.



Habrá dos versiones de acabado: 1.6 Sport y 1.6-S Executive. El 1.6 Sport sale al mercado con un precio de 21.800 euros que, con la actual campaña promocional se queda en 20.400 euros. Por su parte, el 1.6-S Executive costará 24.900 euros a los que hay que reducir 1.700 de campaña promocional, por lo que su precio de partida es de 23.200 euros.



Con este precio tan ajustado, disponemos de un completo equipamiento de serie que incluye, entre muchos otros elementos, el sistema de ayuda a la conducción EyeSight, 7 Airbags (frontales, laterales delanteros, de cortina y de rodilla para el conductor), llantas de 16", reposacabezas activos y ajustables delanteros, control dinámico de comportamiento del vehículo VDC, anclajes ISOFIX, pilotos traseros de LED, sistema HBA de ayuda al cambio de luces largas/cortas, respaldos traseros plegables 60:40, climatizador automático con filtro antipolvo, sistema de información y entretenimiento compatible con Apple Car Play y Android Auto , volante multifunción, Bluetooth, puertos USB y auxiliar, ordenador de a bordo y freno de mano eléctrico con asistente en rampa.



El acabado Executive añade, por ejemplo, faros LED adaptativos, antiniebla delanteros, retrovisores exteriores eléctricos plegables y térmicos, llantas de aleación de 17", asientos delanteros calefactables, volante y palanca de cambios forrados en cuero, climatizador bizona con activación por voz, sistema de información y entretenimiento SUBARU STARLINK y cámara de visión trasera.



Solidez, tecnología, frugalidad, confort, equipamiento y seguridad, con un precio ajustado; son los baluartes de esta generación del Impreza, que arrancará en el mercado de una forma discreta, pero que cuenta con el aliciente de tener una clientela fiel que sabe lo que quiere. Intentaremos probarlo...



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