miércoles, 8 de agosto de 2018

Prueba: Hyundai Tucson 1.7 CRDi Link


No es que el impresionante y superventas Hyundai Tucson vaya a desaparecer, aunque el modelo que ocupa nuestra prueba de hoy, sí. 


Tras la actualización recibida en 2015, el Tucson ha mantenido un ratio de ventas considerable que le ha permitido alzarse, año tras año, en los puestos de honor dentro del segmento de los SUV medianos. Pero todo se agota y el nuevo Tucson, llegará a nuestro mercado en septiembre, con el comienzo del curso. 


Y llegará con una nueva imagen más moderna, madura y un equipamiento de bandera, ya que podrá incorporar las últimas tecnologías aplicadas al mundo del automóvil. Pero eso ya será otra historia e intentaremos ofreceros una prueba dinámica en cuanto tengamos disponibilidad.


Hoy nos ocupamos del actual Hyundai Tucson, que se nos presenta con una terminación denominada Link, que incorpora un equipamiento bastante aceptable a un precio muy ajustado, ya que las despedidas suelen ser amargas, pero en el mundo del automóvil, ciertamente ventajosas para los potenciales clientes.


Con 4,47 metros de longitud no es un vehículo especialmente voluminoso como para ser un incordio en nuestro día a día, por lo que se convierte en una alternativa versátil para todo. Es muy apto para realizar largos recorridos, gracias a su maletero de 488 litros de capacidad y con formas muy regulares, en el que se puede aprovechar todo el espacio disponible al máximo. También goza de una gran habitabilidad interior en donde cinco ocupantes no tendrán ningún tipo de problema en cuanto a cotas de altura, anchura o espacio para las piernas.


Las plazas delanteras son también muy cómodas, aunque echamos de menos un poco más de sujeción de los asientos. Por lo demás; el puesto de conducción es casi perfecto, con una posición elevada, con todos los mandos muy a mano, muy fácil de interpretar y con una buena cantidad de equipamiento disponible para hacernos la vida más fácil y sencilla.


La marca coreana siempre se ha caracterizado por mantener unos cuadros básicos, con unos materiales resistentes y libres de artificios como pantallas TFT por todos lados, botones para todo y cosas así, que a veces suelen resultar más efectistas que efectivas o necesarias. Hyundai mantiene cierta sencillez y practicidad en ese campo, lo cual no quiere decir que no tenga un equipamiento extenso, como también viene siendo habitual.


Y es que de hecho; el acabado Link cuenta con un equipo de serie muy loable en el que se incluyen elementos como navegador Tom Tom Live, control,de velocidad de crucero con limitador, asistente de arranque en pendientes, llantas de 17 pulgadas, equipo de infoocio con pantalla táctil, asistente de arranque en pendiente, capó activo, control de velocidad de descensos, sensores de aparcamiento traseros y delanteros con cámara de visión trasera, aviso de presión de neumáticos, asistente de lluvia y luces, asiento del conductor con regulación eléctrica, climatizador bi-zona, volante multi función revestido en cuero, indicador Eco de conducción eficiente u ordenador de viaje entre otros elementos de confort y seguridad.


Por su parte, esta mecánica de acceso en diésel 1.7 CRDi que nos tocó probar, con 115cv y un par máximo de 280 Nm; se caracteriza por tener un funcionamiento correcto, con una entrega de potencia bastante progresiva, que nos permite realizar travesías de la manera más relajada posible y con un gasto de combustible contenido. Sus prestaciones son también bastante decentes y más que suficientes, pues con el motor menos potente de la gama, seremos capaces de alcanzar una punta de 176 Km/h y hacer el 0-100 Km/h en unos discretos 13,7 segundos, atesorando unos ajustados consumos de 4,6 l/100 Km. 


Pero lo más sorprendente del nuevo Tucson es, quizás, su nobleza de reacciones en todo tipo de trazadas. Las suspensiones están orientadas a proporcionar a los ocupantes una grata experiencia dentro del habitáculo y contener en mayor parte las derivas que pueda sufrir la carrocería.


Si bien no es un coche para afrontar una carretera de montaña a velocidades "ligeras", tiene un grado de dinamismo importante, que será del agrado de los conductores más jóvenes a los que aún les gusta "divertirse" de vez en cuando. Filtra muy bien las irregularidades del terreno, pero a la vez, hace que el conjunto vaya muy bien aplomado en los virajes.


Nos llamó la atención que nuestra unidad, a pesar de tener una configuración 4x2, montase de serie un botón de control automático de descensos, por si alguna vez tenemos que afrontar una situación peliaguda... No obstante, la misma planta del vehículo y su generosa altura libre respecto al suelo, nos invita a meternos en ciertos "jardines" de vez en cuando, aunque no tengamos la tracción total disponible.


Su funcionamiento es ejemplar y contiene a la perfección el peso y la inercia del vehículo, actuando sobre los frenos y sin necesidad de reductoras, aunque vuelvo a insistir; si os vais a meter queriendo en situaciones comprometidas, mejor decantaros por la tracción total, que siempre os ofrecerá un plus más de seguridad en asfalto y unas garantías mayores fuera de él.


En términos generales, es un vehículo destinado para proporcionar un gran confort de marcha y el esquema de suspensiones, tirando a blando, filtra muy bien las irregularidades del asfalto, pero es lo suficientemente firme como para poder circular más "ligeros" de lo que en apariencia nos sugiere cualquier SUV. Además; ahora que va ha ser sustituido, es un buen momento de compra para todos aquellos que se decanten por adquirir un SUV fiable, atractivo y capaz. No os lo penséis mucho…


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miércoles, 8 de agosto de 2018

Prueba: Hyundai Tucson 1.7 CRDi Link


No es que el impresionante y superventas Hyundai Tucson vaya a desaparecer, aunque el modelo que ocupa nuestra prueba de hoy, sí. 


Tras la actualización recibida en 2015, el Tucson ha mantenido un ratio de ventas considerable que le ha permitido alzarse, año tras año, en los puestos de honor dentro del segmento de los SUV medianos. Pero todo se agota y el nuevo Tucson, llegará a nuestro mercado en septiembre, con el comienzo del curso. 


Y llegará con una nueva imagen más moderna, madura y un equipamiento de bandera, ya que podrá incorporar las últimas tecnologías aplicadas al mundo del automóvil. Pero eso ya será otra historia e intentaremos ofreceros una prueba dinámica en cuanto tengamos disponibilidad.


Hoy nos ocupamos del actual Hyundai Tucson, que se nos presenta con una terminación denominada Link, que incorpora un equipamiento bastante aceptable a un precio muy ajustado, ya que las despedidas suelen ser amargas, pero en el mundo del automóvil, ciertamente ventajosas para los potenciales clientes.


Con 4,47 metros de longitud no es un vehículo especialmente voluminoso como para ser un incordio en nuestro día a día, por lo que se convierte en una alternativa versátil para todo. Es muy apto para realizar largos recorridos, gracias a su maletero de 488 litros de capacidad y con formas muy regulares, en el que se puede aprovechar todo el espacio disponible al máximo. También goza de una gran habitabilidad interior en donde cinco ocupantes no tendrán ningún tipo de problema en cuanto a cotas de altura, anchura o espacio para las piernas.


Las plazas delanteras son también muy cómodas, aunque echamos de menos un poco más de sujeción de los asientos. Por lo demás; el puesto de conducción es casi perfecto, con una posición elevada, con todos los mandos muy a mano, muy fácil de interpretar y con una buena cantidad de equipamiento disponible para hacernos la vida más fácil y sencilla.


La marca coreana siempre se ha caracterizado por mantener unos cuadros básicos, con unos materiales resistentes y libres de artificios como pantallas TFT por todos lados, botones para todo y cosas así, que a veces suelen resultar más efectistas que efectivas o necesarias. Hyundai mantiene cierta sencillez y practicidad en ese campo, lo cual no quiere decir que no tenga un equipamiento extenso, como también viene siendo habitual.


Y es que de hecho; el acabado Link cuenta con un equipo de serie muy loable en el que se incluyen elementos como navegador Tom Tom Live, control,de velocidad de crucero con limitador, asistente de arranque en pendientes, llantas de 17 pulgadas, equipo de infoocio con pantalla táctil, asistente de arranque en pendiente, capó activo, control de velocidad de descensos, sensores de aparcamiento traseros y delanteros con cámara de visión trasera, aviso de presión de neumáticos, asistente de lluvia y luces, asiento del conductor con regulación eléctrica, climatizador bi-zona, volante multi función revestido en cuero, indicador Eco de conducción eficiente u ordenador de viaje entre otros elementos de confort y seguridad.


Por su parte, esta mecánica de acceso en diésel 1.7 CRDi que nos tocó probar, con 115cv y un par máximo de 280 Nm; se caracteriza por tener un funcionamiento correcto, con una entrega de potencia bastante progresiva, que nos permite realizar travesías de la manera más relajada posible y con un gasto de combustible contenido. Sus prestaciones son también bastante decentes y más que suficientes, pues con el motor menos potente de la gama, seremos capaces de alcanzar una punta de 176 Km/h y hacer el 0-100 Km/h en unos discretos 13,7 segundos, atesorando unos ajustados consumos de 4,6 l/100 Km. 


Pero lo más sorprendente del nuevo Tucson es, quizás, su nobleza de reacciones en todo tipo de trazadas. Las suspensiones están orientadas a proporcionar a los ocupantes una grata experiencia dentro del habitáculo y contener en mayor parte las derivas que pueda sufrir la carrocería.


Si bien no es un coche para afrontar una carretera de montaña a velocidades "ligeras", tiene un grado de dinamismo importante, que será del agrado de los conductores más jóvenes a los que aún les gusta "divertirse" de vez en cuando. Filtra muy bien las irregularidades del terreno, pero a la vez, hace que el conjunto vaya muy bien aplomado en los virajes.


Nos llamó la atención que nuestra unidad, a pesar de tener una configuración 4x2, montase de serie un botón de control automático de descensos, por si alguna vez tenemos que afrontar una situación peliaguda... No obstante, la misma planta del vehículo y su generosa altura libre respecto al suelo, nos invita a meternos en ciertos "jardines" de vez en cuando, aunque no tengamos la tracción total disponible.


Su funcionamiento es ejemplar y contiene a la perfección el peso y la inercia del vehículo, actuando sobre los frenos y sin necesidad de reductoras, aunque vuelvo a insistir; si os vais a meter queriendo en situaciones comprometidas, mejor decantaros por la tracción total, que siempre os ofrecerá un plus más de seguridad en asfalto y unas garantías mayores fuera de él.


En términos generales, es un vehículo destinado para proporcionar un gran confort de marcha y el esquema de suspensiones, tirando a blando, filtra muy bien las irregularidades del asfalto, pero es lo suficientemente firme como para poder circular más "ligeros" de lo que en apariencia nos sugiere cualquier SUV. Además; ahora que va ha ser sustituido, es un buen momento de compra para todos aquellos que se decanten por adquirir un SUV fiable, atractivo y capaz. No os lo penséis mucho…


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