miércoles, 14 de noviembre de 2018

Mercedes-Benz S 560e. Lujo híbrido.


En su momento, tuvimos una ligera toma de contacto con varios modelos exclusivos de Mercedes-Benz la mayoría, versiones AMG. Pero concretamente ese día de pruebas, yo a título personal, pude conducir al Mercedes-Benz S 500 Hybrid con carrocería larga. 


Esta berlina destinada, generalmente a empresarios (ya que me sorprendieron sobremanera las plazas traseras, reclinables, ventiladas y calefactadas, con acceso a internet y televisión...), contaba con la posibilidad de circular de manera eléctrica pura durante algunos kilómetros y a una velocidad contenida, suficientes para desplazarse de la manera más silenciosa y limpia posible por el centro de las grandes ciudades. Aunque enseguida intervenía el motor térmico y en ese caso, no era enchufable, sino que las baterías se autorecargaban.



En esta ocasión, Mercedes-Benz lanza su primer híbrido enchufable de tercera generación, denominado S 560 e. Sus mejoras ofrecen al cliente mayores prestaciones en régimen eléctrico, menores tiempos de carga y una autonomía eléctrica de hasta 50 kilómetros con un consumo homologado de 2,1 l/100 Km. Por su parte, la propulsión híbrida del S 560 e alcanza una potencia conjunta máxima de 476 CV y su introducción en el mercado está prevista para enero de 2019, además de que contará con el distintivo ambiental de la DGT “0 Emisiones”, por lo que podremos acceder al centro de las grandes ciudades sin ningún tipo de restricción.



La propulsión híbrida del S 560 e combina los 367 CV del motor de gasolina V6, con 90 kW de potencia eléctrica. Pero el hecho más importante es que es capaz de recorrer hasta 50 kilómetros en régimen exclusivamente eléctrico gracias a la mayor capacidad energética de la batería de iones de litio. La nueva composición química de las celdas con litio-níquel-manganeso-cobalto (Li-NMC) permite alcanzar una capacidad por célula de 37 Ah en vez de 22 Ah como hasta ahora. 


El convertidor de corriente CC/CC, montado hasta entonces por separado en el maletero, se integra ahora en la carcasa de la electrónica de potencia y, pese al aumento de la capacidad energética en un 50%, la nueva batería es de menor tamaño que la anterior.


Esta nueva batería puede cargarse de 10 al 100% en solo 1,5 horas por conexión a un Wallbox a una potencia de 7,4 kW. Si se utiliza una toma de corriente doméstica convencional es suficiente con un periodo de carga de unas cinco horas.


Los cuatro modos de servicio del sistema de mando híbrido y los cinco programas de conducción a disposición del conductor determinan la interacción entre los componentes técnicos. De ese modo, el conductor se reserva siempre la decisión sobre si quiere disfrutar del dinamismo de su mecánica híbrida o desplazarse optimizando el consumo de esta exclusiva berlina. En este último caso, el equipo de mando limita al mínimo imprescindible el uso del motor de combustión y utiliza la carga de la batería en modo económico durante el recorrido. 


El asistente ECO utiliza para ello los datos de todos los sistemas de asistencia a la conducción, incluyendo el sistema de navegación, además de que el conductor recibe recomendaciones para limitar su acción sobre el pedal del acelerador mediante indicaciones en el visualizador y a través del punto de resistencia que le transmite el propio pedal. La recompensa son los muchos kilómetros recorridos con el motor de combustión apagado y obviamente, en modo totalmente eléctrico.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Mercedes-Benz S 560e. Lujo híbrido.


En su momento, tuvimos una ligera toma de contacto con varios modelos exclusivos de Mercedes-Benz la mayoría, versiones AMG. Pero concretamente ese día de pruebas, yo a título personal, pude conducir al Mercedes-Benz S 500 Hybrid con carrocería larga. 


Esta berlina destinada, generalmente a empresarios (ya que me sorprendieron sobremanera las plazas traseras, reclinables, ventiladas y calefactadas, con acceso a internet y televisión...), contaba con la posibilidad de circular de manera eléctrica pura durante algunos kilómetros y a una velocidad contenida, suficientes para desplazarse de la manera más silenciosa y limpia posible por el centro de las grandes ciudades. Aunque enseguida intervenía el motor térmico y en ese caso, no era enchufable, sino que las baterías se autorecargaban.



En esta ocasión, Mercedes-Benz lanza su primer híbrido enchufable de tercera generación, denominado S 560 e. Sus mejoras ofrecen al cliente mayores prestaciones en régimen eléctrico, menores tiempos de carga y una autonomía eléctrica de hasta 50 kilómetros con un consumo homologado de 2,1 l/100 Km. Por su parte, la propulsión híbrida del S 560 e alcanza una potencia conjunta máxima de 476 CV y su introducción en el mercado está prevista para enero de 2019, además de que contará con el distintivo ambiental de la DGT “0 Emisiones”, por lo que podremos acceder al centro de las grandes ciudades sin ningún tipo de restricción.



La propulsión híbrida del S 560 e combina los 367 CV del motor de gasolina V6, con 90 kW de potencia eléctrica. Pero el hecho más importante es que es capaz de recorrer hasta 50 kilómetros en régimen exclusivamente eléctrico gracias a la mayor capacidad energética de la batería de iones de litio. La nueva composición química de las celdas con litio-níquel-manganeso-cobalto (Li-NMC) permite alcanzar una capacidad por célula de 37 Ah en vez de 22 Ah como hasta ahora. 


El convertidor de corriente CC/CC, montado hasta entonces por separado en el maletero, se integra ahora en la carcasa de la electrónica de potencia y, pese al aumento de la capacidad energética en un 50%, la nueva batería es de menor tamaño que la anterior.


Esta nueva batería puede cargarse de 10 al 100% en solo 1,5 horas por conexión a un Wallbox a una potencia de 7,4 kW. Si se utiliza una toma de corriente doméstica convencional es suficiente con un periodo de carga de unas cinco horas.


Los cuatro modos de servicio del sistema de mando híbrido y los cinco programas de conducción a disposición del conductor determinan la interacción entre los componentes técnicos. De ese modo, el conductor se reserva siempre la decisión sobre si quiere disfrutar del dinamismo de su mecánica híbrida o desplazarse optimizando el consumo de esta exclusiva berlina. En este último caso, el equipo de mando limita al mínimo imprescindible el uso del motor de combustión y utiliza la carga de la batería en modo económico durante el recorrido. 


El asistente ECO utiliza para ello los datos de todos los sistemas de asistencia a la conducción, incluyendo el sistema de navegación, además de que el conductor recibe recomendaciones para limitar su acción sobre el pedal del acelerador mediante indicaciones en el visualizador y a través del punto de resistencia que le transmite el propio pedal. La recompensa son los muchos kilómetros recorridos con el motor de combustión apagado y obviamente, en modo totalmente eléctrico.