miércoles, 26 de diciembre de 2018

Prueba: Volkswagen Tiguan Allspace 1.5 TSi Advance.


Hace un tiempo, al poco de salir a la venta, probamos el nuevo Volkswagen Tiguan, un SUV compacto muy atractivo que se había "masculinizado" en sus trazos y se nos mostraba como uno de los productos y rivales más serios, dentro de un segmento muy competitivo.


Meses más tarde, apareció una versión que aumentaba su tamaño y encajaba como complemento en la gama, entre el Tiguan convencional y el magnánimo Tuareg. Esa versión se denominó Volkswagen Tiguan Allspace y se trataba del mismo SUV compacto, pero con una carrocería más alargada y con dos plazas suplementarias escondidas bajo el piso del maletero.


El Volkswagen Tiguan Allspace, seguramente nació por la necesidad de algunos clientes potenciales que necesitaban algo más de espacio, pero a los que les daba cierta "pereza" adquirir el todo-camino más grande de la gama, bien sea por una evidente diferencia de tamaño o bien, por una evidente diferencia de precio.


El Allspace se diferencia del Tiguan convencional, básicamente, por tener una longitud mayor de 4,70 metros, frente a los 4,48 metros que tiene la versión original, algo que lo hace más versátil al poder incorporar dos plazas más bajo el piso del maletero. Por lo demás; pocas o ninguna diferencia podemos encontrar respecto a la versión que probamos en su momento.



No obstante, vamos ha hacer un repaso rápido a su imagen exterior y después nos detendremos en lo que más nos puede interesar, como su habitabilidad, su mecánica o sus capacidades dinámicas, que ahí, sí que encontramos unas mayores diferencias respecto a la unidad de prueba que os ofrecimos tiempo atrás.

Como hemos dicho al principio, en ésta segunda generación del Volkswagen Tiguan apreciamos una estética mucho más poderosa y potente, que desprende sobriedad y fuerza visual a partes iguales y que es bastante más "masculina" que la generación precedente.


Desde su imagen frontal, ya apreciamos unos trazos predominantes muy rectilíneos y proporcionados, con una parrilla de tres lamas de aspecto cromado con el gran logo de la marca en el centro y un nuevo capó delantero con unas líneas de tensión muy sugerentes que desprenden un cierto toque dinámico y que rompen la relativa sobriedad del conjunto.



Los faros de tecnología LED, también cuentan con un diseño cuadrado que aportan una visión poderosa, aumentada también por el prominente paragolpes delantero que contiene las luces antiniebla y un pequeño protector inferior en diferente color del resto de la carrocería.


En el lateral, además de su más que evidente, aumento de longitud, vemos cómo predominan las líneas neutras, pero profusas, que recorren todo su perfil desde el frontal hasta la zaga. También se destacan, de una manera muy sutil, los pasos de rueda, que en nuestro caso, montaban un neumático con unas preciosas llantas de 17 pulgadas.


La responsabilidad en el aumento de longitud, recae sobre una batalla aumentada y el voladizo trasero, que crecen 11 y 10,5 cm respectivamente y gracias a ello, la versión Allspace es un poco más amplia en sus plazas posteriores, además de aumentar sustancialmente la capacidad del maletero.


En la zaga, también observamos una imagen sobria pero aún así, poderosa. Los pilotos y las luces son de tipo LED, ya conocidas en el Tiguan original y en la zona baja del paragolpes, observamos una doble salida de escape de aspecto cromado, que en realidad son sendos embellecedores, ya que se trata de un "trampantojo". Pero hay que reconocer que le queda especialmente vistoso.


Abrimos el portón del maletero y nos descubre una boca de carga muy amplia y con un perfil bastante cerca del suelo. La capacidad, gracias a sus nuevas dimensiones, es ahora de 685 litros, lo que son 165 litros más que la versión convencional.


Es un espacio de carga diáfano y muy aprovechable, con mucho fondo hasta el respaldo de los asientos traseros y no tanto hacia abajo. Esto está condicionado por los dos asientos suplementarios que esconde y que son aptos para emergencias o dos niños. Estos asientos son de serie en España. Con todas las filas de asientos funcionales, todavía disponemos de un espacio de maletero muy capaz que alcanza los 230 litros, por lo que estamos hablando de un vehículo y una versión, extremadamente versátil.



En las plazas posteriores gozamos de mayor longitud respecto al espacio disponible para las rodillas y en cuanto a altura y anchura, es la misma que la edición de cinco plazas, pero en términos generales, hablamos de un SUV con una amplitud muy destacada dentro del segmento en el que se mueve y dos adultos de envergadura, no tendrán problema en acomodarse en cualquiera de sus plazas (la plaza central, como siempre, es apta para personas más menudas). También se pueden reclinar los respaldos unos grados y desplazar la banqueta unos centímetros.




Delante, nos reciben unos asientos especialmente cómodos y especialmente aptos para realizar largos trayectos sin agotarnos demasiado, aunque no cuentan con una gran sujeción en desplazamiento lateral. Gracias a sus múltiples reglajes, nos será muy fácil encontrar la postura ideal de conducción.


Ante nosotros, un cuadro de mandos conocido. Es muy similar al de otros productos de Volkswagen (o del Grupo VAG) y mantiene un aspecto muy ordenado, ergonómico y simple. Huye de cualquier connato de diseño estrambótico y la sobriedad y la sencillez, es lo que nos encontraremos en ese cockpit.


Los materiales utilizados son en su mayoría plásticos de alta calidad, muy agradables en términos visuales y muy agradables al tacto, con unos ajustes muy sólidos y que, en apariencia, evitarán "grillos" incómodos en el futuro.

Todos los mandos están muy ordenados y al alcance de la mano. En el volante multifunción nos encontraremos los selectores de los equipos más utilizados para que no tengamos que soltar las manos, como el sistema Bluetooth, el ordenador de a bordo o el control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, entre otros muchos.



En el cuadro de relojes, observamos una información muy simple y clara, y en el centro, la pantalla del ordenador de viaje, nos proporcionará la vista completa de otras informaciones complementarias, como los consumos, los sistemas de ayuda a la conducción, la velocidad instantánea en formato digital, odómetro y otras muchas variables muy útiles durante la conducción.



La pantalla del sistema multimedia, está situada en el centro del salpicadero y es algo más grande que la que conocimos en el Tiguan de nuestra prueba anterior, además de que cuenta con los últimos avances y menús que incorporan los modelos más recientes. Es táctil y capacitiva, es decir, que cuando acercamos la mano a la pantalla se despliegan todos los menús. Tiene una muy buena calidad de imagen y el sistema es fácil e intuitivo a la hora de manejarlo.



Debajo nos encontramos con los mandos de la climatización, que en este caso es tri-zona, ya que también cuenta con botones de regulación para las plazas posteriores. Más abajo observamos alguna toma de 12V puertos USB y una bandeja para dejar pequeños objetos con la posibilidad de poderse cargar el Smartphone por medio del protocolo Qi.



Alrededor de la caja de cambios también tenemos algún que otro botón, para activar el sonido de los sensores de aparcamiento, el Start/Stop y por último, el sistema de ayuda al aparcamiento pseudo-autónomo, que en nuestro caso, venía dentro del equipo de serie.

Y es que nuestro Volkswagen Tiguan Allspace, a pesar de contar con la terminación de acceso Advance, disponía de un equipamiento de serie bastante extenso con climatizador automático tri-zona, aviso de cambio involuntario de carril, llantas de 17 pulgadas, equipo de infoocio con pantalla táctil capacitiva de 8 pulgadas, asistente de aparcamiento pseudo autónomo, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara trasera, apertura y arranque sin llave, apertura eléctrica del portón del maletero, navegador, ordenador de a bordo, asistente de mantenimiento de carril, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, asistente de mantenimiento de carril, luces delanteras y traseras LED, sensores de luces y lluvia, freno de emergencia en ciudad, asistente de arranque en pendientes, reconocimiento de señales de tráfico o indicador de presión de neumáticos además de un largo etcétera disponible como equipación de serie.


La mecánica en esta ocasión, es un 1.5 TSI de gasolina, que genera la nada desdeñable cifra de 150cv y un par máximo de 250 Nm, asociada a un cambio manual de 6 relaciones, con un buen escalonamiento y unas inserciones muy precisas, que en nuestra unidad de prueba, transmitía la potencia al eje delantero.


De esta manera, las prestaciones máximas del Tiguan Allspace son muy aceptables, con 200 Km/h de velocidad punta, una aceleración de 0 a 100 Km/h en 10 segundos y unos consumos ponderados en ciclo mixto de 6,8 l/100 Km. Parte de la culpa de tener unos consumos tan ajustados, es que la mecánica cuenta con un sistema denominado "Cylindre on demand", que desconecta dos de los cuatro cilindros cuando la carga y la presión sobre el pedal del acelerador no presagia una demanda de mayor fuerza o potencia por parte del motor.


Es una mecánica silenciosa en términos generales y muy activa desde bajas revoluciones, además de tener unas buenas recuperaciones en todo momento, incluso si estamos circulando en sexta velocidad, algo que en un trayecto largo se agradece y mucho.


Si hablamos en términos dinámicos y en sus maneras de conducción, he de decir que estamos ante un coche muy cómodo, con un gran confort de rodadura y un esquema de suspensiones blando que no deja pasar ni transmitir, ningún tipo de imperfección del asfalto al habitáculo y absorbe muy bien cualquier tipo de irregularidad y eventualidad que nos encontremos.


Pero si la carretera se complica y lo que nos encontramos es una carretera con muchas curvas, mejor tomarlo con algo más de tranquilidad y disfrutar del trayecto, ya que como consecuencia de tener unas suspensiones algo más ligeras y una mayor envergadura que el Tiguan convencional, su comportamiento también se nota un tanto más "nervioso" y se requiere un poco más de concentración si lo que queremos es ir un poco más rápido.


No es un vehículo que genere ningún tipo de inseguridad y en general, realiza muy bien los cambios de apoyo, pero es obvio, que un mayor peso y tamaño influye a que las inercias sean más acusadas. La dirección es también un punto a tener en cuenta, ya que a pesar de ser precisa, está más asistida de lo que nos podríamos esperar y es probable que tengamos que adaptarnos un poco para evitar micro-correcciones durante la marcha.


De todas formas, y con excepción de estos dos últimos puntos de inflexión, el Volkswagen Tiguan Allspace es un SUV muy redondo. Su nuevo diseño es más agresivo y poderoso que la anterior generación y aporta un toque clásico y de mayor empaque, más acorde con el tipo de cliente de este segmento. Por otra parte, los pequeños retoques y diferencias en el frontal respecto a la versión corta, enfatizan una mayor personalidad y una sobriedad inherente en los productos de la marca.


Si nos gustan los productos de Volkswagen, necesitamos mucho espacio, pero con una carrocería relativamente compacta, queremos un gran equipamiento, un motor solvente, potente y frugal y nos gusta viajar con el mayor confort posible, no debemos dudarlo lo más mínimo; el Volkswagen Tiguan Allspace es nuestro coche...


miércoles, 26 de diciembre de 2018

Prueba: Volkswagen Tiguan Allspace 1.5 TSi Advance.


Hace un tiempo, al poco de salir a la venta, probamos el nuevo Volkswagen Tiguan, un SUV compacto muy atractivo que se había "masculinizado" en sus trazos y se nos mostraba como uno de los productos y rivales más serios, dentro de un segmento muy competitivo.


Meses más tarde, apareció una versión que aumentaba su tamaño y encajaba como complemento en la gama, entre el Tiguan convencional y el magnánimo Tuareg. Esa versión se denominó Volkswagen Tiguan Allspace y se trataba del mismo SUV compacto, pero con una carrocería más alargada y con dos plazas suplementarias escondidas bajo el piso del maletero.


El Volkswagen Tiguan Allspace, seguramente nació por la necesidad de algunos clientes potenciales que necesitaban algo más de espacio, pero a los que les daba cierta "pereza" adquirir el todo-camino más grande de la gama, bien sea por una evidente diferencia de tamaño o bien, por una evidente diferencia de precio.


El Allspace se diferencia del Tiguan convencional, básicamente, por tener una longitud mayor de 4,70 metros, frente a los 4,48 metros que tiene la versión original, algo que lo hace más versátil al poder incorporar dos plazas más bajo el piso del maletero. Por lo demás; pocas o ninguna diferencia podemos encontrar respecto a la versión que probamos en su momento.



No obstante, vamos ha hacer un repaso rápido a su imagen exterior y después nos detendremos en lo que más nos puede interesar, como su habitabilidad, su mecánica o sus capacidades dinámicas, que ahí, sí que encontramos unas mayores diferencias respecto a la unidad de prueba que os ofrecimos tiempo atrás.

Como hemos dicho al principio, en ésta segunda generación del Volkswagen Tiguan apreciamos una estética mucho más poderosa y potente, que desprende sobriedad y fuerza visual a partes iguales y que es bastante más "masculina" que la generación precedente.


Desde su imagen frontal, ya apreciamos unos trazos predominantes muy rectilíneos y proporcionados, con una parrilla de tres lamas de aspecto cromado con el gran logo de la marca en el centro y un nuevo capó delantero con unas líneas de tensión muy sugerentes que desprenden un cierto toque dinámico y que rompen la relativa sobriedad del conjunto.



Los faros de tecnología LED, también cuentan con un diseño cuadrado que aportan una visión poderosa, aumentada también por el prominente paragolpes delantero que contiene las luces antiniebla y un pequeño protector inferior en diferente color del resto de la carrocería.


En el lateral, además de su más que evidente, aumento de longitud, vemos cómo predominan las líneas neutras, pero profusas, que recorren todo su perfil desde el frontal hasta la zaga. También se destacan, de una manera muy sutil, los pasos de rueda, que en nuestro caso, montaban un neumático con unas preciosas llantas de 17 pulgadas.


La responsabilidad en el aumento de longitud, recae sobre una batalla aumentada y el voladizo trasero, que crecen 11 y 10,5 cm respectivamente y gracias a ello, la versión Allspace es un poco más amplia en sus plazas posteriores, además de aumentar sustancialmente la capacidad del maletero.


En la zaga, también observamos una imagen sobria pero aún así, poderosa. Los pilotos y las luces son de tipo LED, ya conocidas en el Tiguan original y en la zona baja del paragolpes, observamos una doble salida de escape de aspecto cromado, que en realidad son sendos embellecedores, ya que se trata de un "trampantojo". Pero hay que reconocer que le queda especialmente vistoso.


Abrimos el portón del maletero y nos descubre una boca de carga muy amplia y con un perfil bastante cerca del suelo. La capacidad, gracias a sus nuevas dimensiones, es ahora de 685 litros, lo que son 165 litros más que la versión convencional.


Es un espacio de carga diáfano y muy aprovechable, con mucho fondo hasta el respaldo de los asientos traseros y no tanto hacia abajo. Esto está condicionado por los dos asientos suplementarios que esconde y que son aptos para emergencias o dos niños. Estos asientos son de serie en España. Con todas las filas de asientos funcionales, todavía disponemos de un espacio de maletero muy capaz que alcanza los 230 litros, por lo que estamos hablando de un vehículo y una versión, extremadamente versátil.



En las plazas posteriores gozamos de mayor longitud respecto al espacio disponible para las rodillas y en cuanto a altura y anchura, es la misma que la edición de cinco plazas, pero en términos generales, hablamos de un SUV con una amplitud muy destacada dentro del segmento en el que se mueve y dos adultos de envergadura, no tendrán problema en acomodarse en cualquiera de sus plazas (la plaza central, como siempre, es apta para personas más menudas). También se pueden reclinar los respaldos unos grados y desplazar la banqueta unos centímetros.




Delante, nos reciben unos asientos especialmente cómodos y especialmente aptos para realizar largos trayectos sin agotarnos demasiado, aunque no cuentan con una gran sujeción en desplazamiento lateral. Gracias a sus múltiples reglajes, nos será muy fácil encontrar la postura ideal de conducción.


Ante nosotros, un cuadro de mandos conocido. Es muy similar al de otros productos de Volkswagen (o del Grupo VAG) y mantiene un aspecto muy ordenado, ergonómico y simple. Huye de cualquier connato de diseño estrambótico y la sobriedad y la sencillez, es lo que nos encontraremos en ese cockpit.


Los materiales utilizados son en su mayoría plásticos de alta calidad, muy agradables en términos visuales y muy agradables al tacto, con unos ajustes muy sólidos y que, en apariencia, evitarán "grillos" incómodos en el futuro.

Todos los mandos están muy ordenados y al alcance de la mano. En el volante multifunción nos encontraremos los selectores de los equipos más utilizados para que no tengamos que soltar las manos, como el sistema Bluetooth, el ordenador de a bordo o el control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, entre otros muchos.



En el cuadro de relojes, observamos una información muy simple y clara, y en el centro, la pantalla del ordenador de viaje, nos proporcionará la vista completa de otras informaciones complementarias, como los consumos, los sistemas de ayuda a la conducción, la velocidad instantánea en formato digital, odómetro y otras muchas variables muy útiles durante la conducción.



La pantalla del sistema multimedia, está situada en el centro del salpicadero y es algo más grande que la que conocimos en el Tiguan de nuestra prueba anterior, además de que cuenta con los últimos avances y menús que incorporan los modelos más recientes. Es táctil y capacitiva, es decir, que cuando acercamos la mano a la pantalla se despliegan todos los menús. Tiene una muy buena calidad de imagen y el sistema es fácil e intuitivo a la hora de manejarlo.



Debajo nos encontramos con los mandos de la climatización, que en este caso es tri-zona, ya que también cuenta con botones de regulación para las plazas posteriores. Más abajo observamos alguna toma de 12V puertos USB y una bandeja para dejar pequeños objetos con la posibilidad de poderse cargar el Smartphone por medio del protocolo Qi.



Alrededor de la caja de cambios también tenemos algún que otro botón, para activar el sonido de los sensores de aparcamiento, el Start/Stop y por último, el sistema de ayuda al aparcamiento pseudo-autónomo, que en nuestro caso, venía dentro del equipo de serie.

Y es que nuestro Volkswagen Tiguan Allspace, a pesar de contar con la terminación de acceso Advance, disponía de un equipamiento de serie bastante extenso con climatizador automático tri-zona, aviso de cambio involuntario de carril, llantas de 17 pulgadas, equipo de infoocio con pantalla táctil capacitiva de 8 pulgadas, asistente de aparcamiento pseudo autónomo, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara trasera, apertura y arranque sin llave, apertura eléctrica del portón del maletero, navegador, ordenador de a bordo, asistente de mantenimiento de carril, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, asistente de mantenimiento de carril, luces delanteras y traseras LED, sensores de luces y lluvia, freno de emergencia en ciudad, asistente de arranque en pendientes, reconocimiento de señales de tráfico o indicador de presión de neumáticos además de un largo etcétera disponible como equipación de serie.


La mecánica en esta ocasión, es un 1.5 TSI de gasolina, que genera la nada desdeñable cifra de 150cv y un par máximo de 250 Nm, asociada a un cambio manual de 6 relaciones, con un buen escalonamiento y unas inserciones muy precisas, que en nuestra unidad de prueba, transmitía la potencia al eje delantero.


De esta manera, las prestaciones máximas del Tiguan Allspace son muy aceptables, con 200 Km/h de velocidad punta, una aceleración de 0 a 100 Km/h en 10 segundos y unos consumos ponderados en ciclo mixto de 6,8 l/100 Km. Parte de la culpa de tener unos consumos tan ajustados, es que la mecánica cuenta con un sistema denominado "Cylindre on demand", que desconecta dos de los cuatro cilindros cuando la carga y la presión sobre el pedal del acelerador no presagia una demanda de mayor fuerza o potencia por parte del motor.


Es una mecánica silenciosa en términos generales y muy activa desde bajas revoluciones, además de tener unas buenas recuperaciones en todo momento, incluso si estamos circulando en sexta velocidad, algo que en un trayecto largo se agradece y mucho.


Si hablamos en términos dinámicos y en sus maneras de conducción, he de decir que estamos ante un coche muy cómodo, con un gran confort de rodadura y un esquema de suspensiones blando que no deja pasar ni transmitir, ningún tipo de imperfección del asfalto al habitáculo y absorbe muy bien cualquier tipo de irregularidad y eventualidad que nos encontremos.


Pero si la carretera se complica y lo que nos encontramos es una carretera con muchas curvas, mejor tomarlo con algo más de tranquilidad y disfrutar del trayecto, ya que como consecuencia de tener unas suspensiones algo más ligeras y una mayor envergadura que el Tiguan convencional, su comportamiento también se nota un tanto más "nervioso" y se requiere un poco más de concentración si lo que queremos es ir un poco más rápido.


No es un vehículo que genere ningún tipo de inseguridad y en general, realiza muy bien los cambios de apoyo, pero es obvio, que un mayor peso y tamaño influye a que las inercias sean más acusadas. La dirección es también un punto a tener en cuenta, ya que a pesar de ser precisa, está más asistida de lo que nos podríamos esperar y es probable que tengamos que adaptarnos un poco para evitar micro-correcciones durante la marcha.


De todas formas, y con excepción de estos dos últimos puntos de inflexión, el Volkswagen Tiguan Allspace es un SUV muy redondo. Su nuevo diseño es más agresivo y poderoso que la anterior generación y aporta un toque clásico y de mayor empaque, más acorde con el tipo de cliente de este segmento. Por otra parte, los pequeños retoques y diferencias en el frontal respecto a la versión corta, enfatizan una mayor personalidad y una sobriedad inherente en los productos de la marca.


Si nos gustan los productos de Volkswagen, necesitamos mucho espacio, pero con una carrocería relativamente compacta, queremos un gran equipamiento, un motor solvente, potente y frugal y nos gusta viajar con el mayor confort posible, no debemos dudarlo lo más mínimo; el Volkswagen Tiguan Allspace es nuestro coche...


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