miércoles, 16 de enero de 2019

Prueba: Audi Q3 35 TFSi S-Tronic


Una de las primeras pruebas dinámicas que hicimos en esta web, fue la del espectacular Audi Q3, en aquel caso, con tracción quattro y mecánica diésel. Nos pareció uno de los SUV medios más capaces y atractivos del momento, con unas altas capacidades Off Road, muy equipado, cómodo y un gran rutero sobre cualquier tipo de vía.


Desde aquel entonces, el mundo de los SUV ha evolucionado y se han ido incorporando nuevos sub-segmentos, nuevas marcas, nuevas tecnologías y nuevas visiones, de lo que aún hoy, es el segmento más vendido y lucrativo de todos y para todas las marcas.


El Audi Q3 ha recibido varios restyling y ligeras mejoras desde su nacimiento, pero desde finales del año pasado, se comercializa la nueva generación completa de uno de los Audi más exitosos de todos los tiempos.


Esta nueva generación ha llegado pisando fuerte y ha mejorado muchos enteros en materia de habitabilidad, espacio, tecnologías, diseño, mecánicas y transmisiones todo ello, con la finalidad de conseguir ser de nuevo, uno de los SUV medios de categoría premium más deseados y versátiles del mercado.


Para empezar, actualmente es el todo-camino más grande de su categoría y crece en casi todas las cotas respecto a la generación precedente. Su longitud aumenta hasta los 4,48 metros, también aumenta su tamaño en cuanto a anchura, alcanzando los 1,84 metros y es una pizca más bajo, algo que determina un grado mayor en cuanto a dinamismo a simple golpe de vista. Por su parte, este crecimiento de todos sus planos, hace que la distancia entre ejes también sea algo mayor lo que, instantáneamente, aumenta su habitabilidad y su espacio de carga útil.


Ese es el motivo por el que el maletero, en nuestro caso con apertura eléctrica, tiene una gran capacidad que alcanza los 530 litros, englobados en un espacio diáfano y muy aprovechable, con una bandeja que podemos situar hasta en tres niveles de altura y varios huecos portaobjetos en los laterales. La boca de carga es amplia y el borde esta bastante bien situado para ser un SUV, por lo que debido a esa altura, nos facilita mucho la tarea de cargar objetos voluminosos o pesados.


Cerramos ese maletero pulsando el botón y antes de entrar en el interior, vamos a repasar cómo y qué ha cambiado en cuanto a su imagen, respecto al anterior Audi Q3.


En el frontal nos encontramos con la característica y gran parrilla delantera "Singleframe" (como la denominan en la marca), acaparando todas las miradas, con el borde cromado y los cuatro aros situados en el centro de la misma. Junto con unos nuevos faros más rasgados y de tecnología LED, con una nueva marca visual de la iluminación diurna que también incorporan, además de un paragolpes más profuso y elaborado y un nuevo capó delantero con sendas nervaduras de tensión bastante marcadas; nos sugiere una visión poderosa, deportiva y moderna, pero sin perder un ápice el lenguaje de diseño de Audi, impreso en todos los productos de la marca alemana.


Pasamos al lateral, y gracias a esas nuevas medidas aumentadas, observamos una planta con un mayor empaque, algo condicionado también por unas impresionantes llantas de 18 pulgadas que acentúan por su parte, la gran presencia que tiene esta nueva generación de Q3. Otro ligero matiz, en el que probablemente no reparemos, pero que sutilmente se nos proyecta en nuestra psique, son las líneas de tensión justo por encima de los pasos de rueda, que nos evocan también una gran sensación de dinamismo.


Ya en la zaga, comprobamos que cambian varios trazos ahora más marcados, pero que gracias a los nuevos pilotos traseros, también de tecnología LED y con los intermitentes dinámicos, se nos muestra poderosa y a la vez algo más estilizada, rematando esa gran vista un perfil inferior, de diferente color de la carrocería y con doble salida de escape (simulada), que redondea un conjunto muy atractivo.



El aumento general de tamaño incrementa su capacidad y espacio de carga en el maletero, siendo uno de los mejores representantes del segmento, pero también favorece, ligeramente, la habitabilidad interior, con un espacio muy correcto, para dos adultos, en cuanto a altura, anchura y distancia de los respaldos delanteros hasta las rodillas. En la plaza central nos encontraremos con un túnel de transmisión algo voluminoso y esta posición será más apropiada para niños. Nuestra unidad de pruebas no disponía de tracción total, pero es lo que tiene la fabricación en serie, que ya están preparados para los que sí la monten.


Por otra parte, podíamos desplazar sendas banquetas laterales unos centímetros hacia adelante, por si queremos aumentar ligeramente el espacio de carga, o hacia atrás, si lo que queremos es un mayor espacio para las piernas. Los respaldos también se pueden reclinar unos grados y en el lateral contamos con un bolso vacía-bolsillos en ambos lados.



En el puesto de conducción nos reciben unos asientos muy confortables y con una gran sujeción lateral, a la altura de nuestros hombros y sobre todo, de nuestras caderas. Tienen un mullido bastante bueno y probablemente, sean muy apropiados para realizar largos trayectos sin sensación de cansancio.


Ante nuestros ojos un cuadro de mandos totalmente nuevo y no obstante, ya conocido. De hecho; era bastante similar a lo que conocimos hace unas semanas en el nuevo Audi A1. Sorprende su disposición, muy orientada al puesto de conducción y con todos los mandos muy al alcance de nuestra mano. Es un cuadro de mandos muy minimalista, muy fácil de interpretar y aparentemente básico, en donde todo está destinado para que nos concentremos en el mero hecho de conducir y disfrutar haciéndolo.


Los materiales utilizados son muy atractivos en términos visuales y muy agradables al tacto, con una calidad de ajustes extremadamente buena, sin que haya lugar a dudas de que en un futuro puedan aparecer "grillos" incómodos. Eso no sucederá.




En la capilla de relojes, nuestra versión contaba con un display digital de 10,25 pulgadas, que nos mostraba una información completa y legible, muy fácil de interpretar de un simple vistazo. Opcionalmente podemos adquirir el ya famoso Virtual Cockpit de la marca, y en este caso, dispondríamos de una pantalla de 12, 3 pulgadas, con una visión plenamente configurable y un rango de informaciones muy completo.



En el centro y en una gran posición para acceder a todo tipo de menús que nos ofrece, la pantalla del equipo de infoocio de 8,8 pulgadas en nuestro caso, aunque también de manera opcional, podremos adquirir un sistema más completo que implica una pantalla más grande de 10,1 pulgadas. En cualquier caso es una pantalla táctil a color, con unas grafías muy claras y un manejo entre menús muy intuitivo y sencillo, aunque cuanto más equipamiento de confort montemos, deberemos hacer un ejercicio de memoria para saber concretamente donde debemos buscar.


Otro pequeño problema es que a pesar de que tenga una gran visión general y muy nítida en la mayoría de las situaciones, está muy expuesta a la incidencia de los rayos solares y cómo no; también es propicia a atrapar nuestras huellas dactilares con suma facilidad. Un mal endémico en todos los vehículos actuales con pantalla táctil.


Debajo, una fila de botones muy sencillos, que según el equipo de serie que montemos podrán ser más o menos, pero que en nuestro caso tan sólo contaba con los correspondientes a la intermitencia de emergencia, la desconexión del sistema Start/Stop, el ESP y el Audi Drive Profile, dispuestas cual teclas de piano.



El Audi Drive Profile cuenta con varios modos de conducción predefinidos (offroad, efficiency, confort, auto, dynamic, individual), que modifican la respuesta del motor y la gestión de la caja de cambios. Nos sorprendió que tuviera una función especifica offroad, teniendo en cuenta que tan solo tiene una altura libre respecto al suelo de 14cm y en realidad, no es precisamente un vehículo muy orientado a la práctica del todo terreno, aunque sí que podríamos hacer algún "pinito" fuera del asfalto sin mucho problema, sobre todo si contamos con tracción total, aunque no era nuestro caso.



La unidad de pruebas con la que disfrutamos, era una de las versiones de acceso, pero aún así, contaba con un equipamiento muy atractivo que incluía el equipo de infoocio con pantalla táctil de 8,8 pulgadas, asistente de arranque en pendientes, alerta de vehículo en ángulo muerto, control de velocidad de crucero con limitador, alerta de cambio involuntario de carril, climatizador bi-zona, sensores de luces y lluvia, luces LED con función cornering, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, pack de iluminación ambiente con una amplia gama cromática, llantas de 18 pulgadas, drive profile con varios niveles de conducción, asistente de frenada de emergencia en ciudad con detección de peatones y ciclistas, asistente de precolisión, freno de mano eléctrico o Start/Stop entre otros muchos elementos.


El motor que probamos también correspondía a la mecánica de acceso en gasolina, cuya denominación es 35 TFSi. Se trataba de un bloque 1.5 con turbo que generaba 150cv de potencia y un par máximo de 250 Nm.


Estaba asociado a un cambio de marchas automático S-Tronic de 7 velocidades, que también se podía utilizar de manera secuencial desde el selector del cambio o por medio de levas situadas detrás del volante. Tenía un funcionamiento correcto y un buen escalonamiento de marchas. Transmitía la potencia a las ruedas delanteras, pero como bien sabéis, podemos adquirir nuestro Q3 con la reputada tracción quattro.



De esta manera, nuestro Audi Q3 conseguía unas prestaciones finales muy loables, con una velocidad máxima de 210 Km/h, una aceleración de 0-100 Km en 9,2 segundos y unos consumos ponderados y homologados por la marca en ciclo mixto de 5,7 l/100 Km.

Es un motor al que se le intuye un gran carácter y que comienza desperezándose a partir de las 2.000 rpm. La entrega de potencia la realiza de una manera progresiva pero contundente. Una situación que no te hunde la espalda con el respaldo, pero que si no nos andamos con ojo, podemos estar circulando por encima de los márgenes legales de velocidad en un breve espacio de tiempo y sin darnos cuenta. También nos ofrece unas recuperaciones notables cuando debemos adelantar o subir un puerto de montaña.


No es una mecánica rumorosa en términos generales y sobre todo, porque el aislamiento del habitáculo está muy bien conseguido. No obstante, con la mecánica fría y hasta que el vehículo no adquiera la temperatura ideal de funcionamiento, sí que percibimos un ligero sonido metálico y ligeras vibraciones que proceden de debajo del capó delantero, aunque una vez en marcha, el confort y el silencio de rodadura en todo momento, es la nota predominante.


Pero que el confort de rodadura sea la nota predominante, no está condicionado solo por la baja rumorosidad mecánica o la excelente insonorización del habitáculo, sino que también interviene un esquema de suspensiones muy bien estudiado.


Son de tarado más o menos blando, que absorben muy bien las irregularidades del asfalto o los caminos por los que podamos circular, y no transmite ningún tipo de sacudida ni nada por el estilo al interior del habitáculo. De todas formas, también son lo suficientemente firmes, como para que el Q3 soporte bastante bien los cambios de apoyo continuados.


No es precisamente un coche "tramero" y realmente, está muy orientado y es muy recomendable para realizar largos trayectos por carretera con un confort encomiable. Pero si debemos afrontar algún puerto de montaña con muchas curvas y la carretera rota, el Audi Q3 nos brindará un comportamiento noble y predecible en todo momento, siempre y cuando no queramos sobrepasar los límites de la física, ya que se trata de un SUV y los balanceos de la carrocería se pueden hacer muy evidentes en una conducción deportiva.


Con esto no quiero decir que las ediciones más deportivas o con otro tipo de suspensiones sean iguales, pero con la configuración de nuestra unidad de pruebas, es más satisfactorio disfrutar de un viaje tranquilo y cómodo.



Una dirección muy directa, aunque algo artificial y sobreasistida y un equipo de frenos potente; redondean un concepto que a Audi le está funcionando muy bien y que, a pesar de estar cada vez más descaradamente orientado a una conducción plena por asfalto, sumará muchos nuevos clientes y adeptos, con un diseño más moderno y atractivo, las nuevas tecnologías aplicadas al confort y a la seguridad o unas nuevas mecánicas más eficientes y poderosas.


El segmento SUV es uno de los más grandes y suculentos trozos de pastel en cuanto a ventas y Audi, destaca siempre por ofrecernos productos atractivos, redondos y muy tecnológicos. El nuevo Audi Q3 en su nueva generación, ha ganado muchos activos en cuanto a imagen y se ha adaptado a los nuevos tiempos en materia mecánica y tecnológica. Mantiene su estatus de categoría premium gracias también a unos acabados y ajustes de bandera y como siempre; es un valor seguro en materia de comportamiento y fiabilidad.


Más grande, más atractivo, más tecnológico, más poderoso, más fiable, más confortable, más seguro... Audi siempre da más con cada nueva generación que sale a la venta. ¿Quieres comprobarlo?.


miércoles, 16 de enero de 2019

Prueba: Audi Q3 35 TFSi S-Tronic


Una de las primeras pruebas dinámicas que hicimos en esta web, fue la del espectacular Audi Q3, en aquel caso, con tracción quattro y mecánica diésel. Nos pareció uno de los SUV medios más capaces y atractivos del momento, con unas altas capacidades Off Road, muy equipado, cómodo y un gran rutero sobre cualquier tipo de vía.


Desde aquel entonces, el mundo de los SUV ha evolucionado y se han ido incorporando nuevos sub-segmentos, nuevas marcas, nuevas tecnologías y nuevas visiones, de lo que aún hoy, es el segmento más vendido y lucrativo de todos y para todas las marcas.


El Audi Q3 ha recibido varios restyling y ligeras mejoras desde su nacimiento, pero desde finales del año pasado, se comercializa la nueva generación completa de uno de los Audi más exitosos de todos los tiempos.


Esta nueva generación ha llegado pisando fuerte y ha mejorado muchos enteros en materia de habitabilidad, espacio, tecnologías, diseño, mecánicas y transmisiones todo ello, con la finalidad de conseguir ser de nuevo, uno de los SUV medios de categoría premium más deseados y versátiles del mercado.


Para empezar, actualmente es el todo-camino más grande de su categoría y crece en casi todas las cotas respecto a la generación precedente. Su longitud aumenta hasta los 4,48 metros, también aumenta su tamaño en cuanto a anchura, alcanzando los 1,84 metros y es una pizca más bajo, algo que determina un grado mayor en cuanto a dinamismo a simple golpe de vista. Por su parte, este crecimiento de todos sus planos, hace que la distancia entre ejes también sea algo mayor lo que, instantáneamente, aumenta su habitabilidad y su espacio de carga útil.


Ese es el motivo por el que el maletero, en nuestro caso con apertura eléctrica, tiene una gran capacidad que alcanza los 530 litros, englobados en un espacio diáfano y muy aprovechable, con una bandeja que podemos situar hasta en tres niveles de altura y varios huecos portaobjetos en los laterales. La boca de carga es amplia y el borde esta bastante bien situado para ser un SUV, por lo que debido a esa altura, nos facilita mucho la tarea de cargar objetos voluminosos o pesados.


Cerramos ese maletero pulsando el botón y antes de entrar en el interior, vamos a repasar cómo y qué ha cambiado en cuanto a su imagen, respecto al anterior Audi Q3.


En el frontal nos encontramos con la característica y gran parrilla delantera "Singleframe" (como la denominan en la marca), acaparando todas las miradas, con el borde cromado y los cuatro aros situados en el centro de la misma. Junto con unos nuevos faros más rasgados y de tecnología LED, con una nueva marca visual de la iluminación diurna que también incorporan, además de un paragolpes más profuso y elaborado y un nuevo capó delantero con sendas nervaduras de tensión bastante marcadas; nos sugiere una visión poderosa, deportiva y moderna, pero sin perder un ápice el lenguaje de diseño de Audi, impreso en todos los productos de la marca alemana.


Pasamos al lateral, y gracias a esas nuevas medidas aumentadas, observamos una planta con un mayor empaque, algo condicionado también por unas impresionantes llantas de 18 pulgadas que acentúan por su parte, la gran presencia que tiene esta nueva generación de Q3. Otro ligero matiz, en el que probablemente no reparemos, pero que sutilmente se nos proyecta en nuestra psique, son las líneas de tensión justo por encima de los pasos de rueda, que nos evocan también una gran sensación de dinamismo.


Ya en la zaga, comprobamos que cambian varios trazos ahora más marcados, pero que gracias a los nuevos pilotos traseros, también de tecnología LED y con los intermitentes dinámicos, se nos muestra poderosa y a la vez algo más estilizada, rematando esa gran vista un perfil inferior, de diferente color de la carrocería y con doble salida de escape (simulada), que redondea un conjunto muy atractivo.



El aumento general de tamaño incrementa su capacidad y espacio de carga en el maletero, siendo uno de los mejores representantes del segmento, pero también favorece, ligeramente, la habitabilidad interior, con un espacio muy correcto, para dos adultos, en cuanto a altura, anchura y distancia de los respaldos delanteros hasta las rodillas. En la plaza central nos encontraremos con un túnel de transmisión algo voluminoso y esta posición será más apropiada para niños. Nuestra unidad de pruebas no disponía de tracción total, pero es lo que tiene la fabricación en serie, que ya están preparados para los que sí la monten.


Por otra parte, podíamos desplazar sendas banquetas laterales unos centímetros hacia adelante, por si queremos aumentar ligeramente el espacio de carga, o hacia atrás, si lo que queremos es un mayor espacio para las piernas. Los respaldos también se pueden reclinar unos grados y en el lateral contamos con un bolso vacía-bolsillos en ambos lados.



En el puesto de conducción nos reciben unos asientos muy confortables y con una gran sujeción lateral, a la altura de nuestros hombros y sobre todo, de nuestras caderas. Tienen un mullido bastante bueno y probablemente, sean muy apropiados para realizar largos trayectos sin sensación de cansancio.


Ante nuestros ojos un cuadro de mandos totalmente nuevo y no obstante, ya conocido. De hecho; era bastante similar a lo que conocimos hace unas semanas en el nuevo Audi A1. Sorprende su disposición, muy orientada al puesto de conducción y con todos los mandos muy al alcance de nuestra mano. Es un cuadro de mandos muy minimalista, muy fácil de interpretar y aparentemente básico, en donde todo está destinado para que nos concentremos en el mero hecho de conducir y disfrutar haciéndolo.


Los materiales utilizados son muy atractivos en términos visuales y muy agradables al tacto, con una calidad de ajustes extremadamente buena, sin que haya lugar a dudas de que en un futuro puedan aparecer "grillos" incómodos. Eso no sucederá.




En la capilla de relojes, nuestra versión contaba con un display digital de 10,25 pulgadas, que nos mostraba una información completa y legible, muy fácil de interpretar de un simple vistazo. Opcionalmente podemos adquirir el ya famoso Virtual Cockpit de la marca, y en este caso, dispondríamos de una pantalla de 12, 3 pulgadas, con una visión plenamente configurable y un rango de informaciones muy completo.



En el centro y en una gran posición para acceder a todo tipo de menús que nos ofrece, la pantalla del equipo de infoocio de 8,8 pulgadas en nuestro caso, aunque también de manera opcional, podremos adquirir un sistema más completo que implica una pantalla más grande de 10,1 pulgadas. En cualquier caso es una pantalla táctil a color, con unas grafías muy claras y un manejo entre menús muy intuitivo y sencillo, aunque cuanto más equipamiento de confort montemos, deberemos hacer un ejercicio de memoria para saber concretamente donde debemos buscar.


Otro pequeño problema es que a pesar de que tenga una gran visión general y muy nítida en la mayoría de las situaciones, está muy expuesta a la incidencia de los rayos solares y cómo no; también es propicia a atrapar nuestras huellas dactilares con suma facilidad. Un mal endémico en todos los vehículos actuales con pantalla táctil.


Debajo, una fila de botones muy sencillos, que según el equipo de serie que montemos podrán ser más o menos, pero que en nuestro caso tan sólo contaba con los correspondientes a la intermitencia de emergencia, la desconexión del sistema Start/Stop, el ESP y el Audi Drive Profile, dispuestas cual teclas de piano.



El Audi Drive Profile cuenta con varios modos de conducción predefinidos (offroad, efficiency, confort, auto, dynamic, individual), que modifican la respuesta del motor y la gestión de la caja de cambios. Nos sorprendió que tuviera una función especifica offroad, teniendo en cuenta que tan solo tiene una altura libre respecto al suelo de 14cm y en realidad, no es precisamente un vehículo muy orientado a la práctica del todo terreno, aunque sí que podríamos hacer algún "pinito" fuera del asfalto sin mucho problema, sobre todo si contamos con tracción total, aunque no era nuestro caso.



La unidad de pruebas con la que disfrutamos, era una de las versiones de acceso, pero aún así, contaba con un equipamiento muy atractivo que incluía el equipo de infoocio con pantalla táctil de 8,8 pulgadas, asistente de arranque en pendientes, alerta de vehículo en ángulo muerto, control de velocidad de crucero con limitador, alerta de cambio involuntario de carril, climatizador bi-zona, sensores de luces y lluvia, luces LED con función cornering, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, pack de iluminación ambiente con una amplia gama cromática, llantas de 18 pulgadas, drive profile con varios niveles de conducción, asistente de frenada de emergencia en ciudad con detección de peatones y ciclistas, asistente de precolisión, freno de mano eléctrico o Start/Stop entre otros muchos elementos.


El motor que probamos también correspondía a la mecánica de acceso en gasolina, cuya denominación es 35 TFSi. Se trataba de un bloque 1.5 con turbo que generaba 150cv de potencia y un par máximo de 250 Nm.


Estaba asociado a un cambio de marchas automático S-Tronic de 7 velocidades, que también se podía utilizar de manera secuencial desde el selector del cambio o por medio de levas situadas detrás del volante. Tenía un funcionamiento correcto y un buen escalonamiento de marchas. Transmitía la potencia a las ruedas delanteras, pero como bien sabéis, podemos adquirir nuestro Q3 con la reputada tracción quattro.



De esta manera, nuestro Audi Q3 conseguía unas prestaciones finales muy loables, con una velocidad máxima de 210 Km/h, una aceleración de 0-100 Km en 9,2 segundos y unos consumos ponderados y homologados por la marca en ciclo mixto de 5,7 l/100 Km.

Es un motor al que se le intuye un gran carácter y que comienza desperezándose a partir de las 2.000 rpm. La entrega de potencia la realiza de una manera progresiva pero contundente. Una situación que no te hunde la espalda con el respaldo, pero que si no nos andamos con ojo, podemos estar circulando por encima de los márgenes legales de velocidad en un breve espacio de tiempo y sin darnos cuenta. También nos ofrece unas recuperaciones notables cuando debemos adelantar o subir un puerto de montaña.


No es una mecánica rumorosa en términos generales y sobre todo, porque el aislamiento del habitáculo está muy bien conseguido. No obstante, con la mecánica fría y hasta que el vehículo no adquiera la temperatura ideal de funcionamiento, sí que percibimos un ligero sonido metálico y ligeras vibraciones que proceden de debajo del capó delantero, aunque una vez en marcha, el confort y el silencio de rodadura en todo momento, es la nota predominante.


Pero que el confort de rodadura sea la nota predominante, no está condicionado solo por la baja rumorosidad mecánica o la excelente insonorización del habitáculo, sino que también interviene un esquema de suspensiones muy bien estudiado.


Son de tarado más o menos blando, que absorben muy bien las irregularidades del asfalto o los caminos por los que podamos circular, y no transmite ningún tipo de sacudida ni nada por el estilo al interior del habitáculo. De todas formas, también son lo suficientemente firmes, como para que el Q3 soporte bastante bien los cambios de apoyo continuados.


No es precisamente un coche "tramero" y realmente, está muy orientado y es muy recomendable para realizar largos trayectos por carretera con un confort encomiable. Pero si debemos afrontar algún puerto de montaña con muchas curvas y la carretera rota, el Audi Q3 nos brindará un comportamiento noble y predecible en todo momento, siempre y cuando no queramos sobrepasar los límites de la física, ya que se trata de un SUV y los balanceos de la carrocería se pueden hacer muy evidentes en una conducción deportiva.


Con esto no quiero decir que las ediciones más deportivas o con otro tipo de suspensiones sean iguales, pero con la configuración de nuestra unidad de pruebas, es más satisfactorio disfrutar de un viaje tranquilo y cómodo.



Una dirección muy directa, aunque algo artificial y sobreasistida y un equipo de frenos potente; redondean un concepto que a Audi le está funcionando muy bien y que, a pesar de estar cada vez más descaradamente orientado a una conducción plena por asfalto, sumará muchos nuevos clientes y adeptos, con un diseño más moderno y atractivo, las nuevas tecnologías aplicadas al confort y a la seguridad o unas nuevas mecánicas más eficientes y poderosas.


El segmento SUV es uno de los más grandes y suculentos trozos de pastel en cuanto a ventas y Audi, destaca siempre por ofrecernos productos atractivos, redondos y muy tecnológicos. El nuevo Audi Q3 en su nueva generación, ha ganado muchos activos en cuanto a imagen y se ha adaptado a los nuevos tiempos en materia mecánica y tecnológica. Mantiene su estatus de categoría premium gracias también a unos acabados y ajustes de bandera y como siempre; es un valor seguro en materia de comportamiento y fiabilidad.


Más grande, más atractivo, más tecnológico, más poderoso, más fiable, más confortable, más seguro... Audi siempre da más con cada nueva generación que sale a la venta. ¿Quieres comprobarlo?.