miércoles, 13 de febrero de 2019

Prueba: Citroën C5 Aircross Shine 180 PureTech


Indudablemente, este año 2019 lo hemos empezado con mucha fuerza y las marcas de coches no dejan de sacar nuevos modelos a la palestra. Lógicamente, el mercado que más está en boga es el de los SUV y uno que está en una caída libre, parece ser que irreversible, dentro del mercado, es el de las históricas berlinas de tres volúmenes tradicionales.


¿Qué han decidido en el seno de Citroën?. Pues viendo cómo actúa el mercado y teniendo en cuenta que el concepto berlina en la actualidad tan sólo se entiende dentro de un contexto de flotas, vehículos de lujo y vehículos para comerciales de cualquier ámbito; han dejado la complicada labor de mantener ese segmento a las conocidas berlinas de las marcas más premium, y han dado un giro de 180º radical para adaptarse al mercado.


Lo que conocíamos como C5, era una berlina con cierto ademán ejecutivo, un buen tamaño y unas proporciones magnánimas. ¿Qué es ahora un C5?. Pues le han otorgado un apellido tan sugerente como Aircross, y lo han convertido en un auténtico SUV, con un carácter muy bien definido, una apariencia muy original y divertida, siguiendo la estela de los últimos lanzamientos de la marca, unos motores muy aparentes y por supuesto; con las últimas tecnologías aplicadas al mundo del automóvil.


Y lo han debido dejar muy redondo, a tenor del éxito que está teniendo desde el principio de su comercialización. ¿Descubrimos el porqué?.


Para empezar, y como hacemos siempre, hacemos un repaso a su, en este caso, atractiva y original imagen exterior.


En el frontal, sobre todo, vemos cómo se mantiene la línea general de los últimos modelos de la marca gala, aunque en esta ocasión, descubrimos una imagen más poderosa, con unos faros delanteros más grandes y una parrilla mucho más elaborada y contundente.


El gran logo de la firma cromado en el centro, es la base desde la que parte un diseño fornido. Desde ese logo se extiende una banda cromada que desemboca en las luces diurnas de tipo LED y desde donde siempre parte un frontal muy característico que parece ensamblado en varios niveles. Luces diurnas, luces de carretera, que en nuestro caso contaban con tecnología LED, y luces antiniebla.

La parrilla está conformada en los mismos niveles y el diseño se vislumbra en concordancia, siguiendo las pautas de los grupos ópticos y culminando en un paragolpes agresivo, con sendas toberas laterales enmarcadas con una nota distintiva de color a su alrededor. Y es que a pesar de tener un carácter y una fisionomía más seria en apariencia; la personalización y la diversión, no tienen por qué estar reñidas con ese concepto.



En el lateral, las proporcionadas formas nos hacen adivinar una estampa dinámica y amplia, en la que descubrimos que el C5 Aircross es un auténtico SUV de bandera. Destacan unas preciosas llantas de aleación de 19 pulgadas; los famosos Airbump, que a tenor de las críticas percibidas en su aparición con el primer C4 Cactus, han pasado a ser un medio de protección igual de efectivo, pero mejor integrado y que contiene a su vez la misma nota de color que el paragolpes delantero; y por último, una destacada altura respecto al suelo de 23 cm, algo que lo hace muy capacitado en una conducción fuera del asfalto; y unas barras del techo que combinan de nuevo ciertas notas de color y rematan esa imagen tan original de todo el conjunto.



Si nos desplazamos a la zaga, vemos también una estampa muy poderosa y muy reconocible como un componente de la marca francesa. Los faros son de tecnología LED y son de aspecto tridimensional, con una visión característica y única.



El paragolpes trasero contiene sendas hendiduras laterales que enfatizan un carácter más dinámico, al igual que lo hace la doble salida de escape con acabado cromado (en apariencia), junto con el alerón posterior encima de la luneta trasera, que culminan una visión muy atractiva, con la que podemos imaginar cuáles o cómo van ha ser las líneas maestras de los próximos modelos de la firma.


Abrimos el maletero. Con nuestro acabado Shine, el más dotado de la gama, disponíamos de apertura eléctrica y de esa manera, también lo podíamos hacer pasando un pie por debajo del paragolpes y con la llave en el bolsillo. Se nos descubre un espacio de carga muy aceptable de 580 litros hasta la bandeja o 720 litros si desplazamos todos los asientos longitudinalmente los 15 cm de lo que son capaces . Es un maletero diáfano, muy cuadrado y muy aprovechable, con la posibilidad de colocar la base en varios niveles y huecos portaobjetos en los laterales.


Como hemos adelantado, las plazas traseras se pueden desplazar de forma longitudinal de manera independiente y también cuentan con la posibilidad de reclinar los respaldos unos grados. Son tres plazas al uso y como contrapartida a la mayoría de los modelos del mercado, todas ellas disponen de mucho espacio para los ocupantes, incluido el usuario de la plaza central, ya que esa disposición tiene el mismo tamaño que las laterales y además, el túnel central no está muy elevado.



En las plazas delanteras, nos reciben unos asientos grandes y muy especiales. La marca los denomina Advance Comfort y son unos asientos muy cómodos, con un mullido mucho más grueso que los estándar. No tienen mucha sujeción lateral, aunque tampoco importa mucho en un concepto SUV como este.


Ante nosotros, un cuadro de mandos muy moderno y original (como el resto del coche), en el que destacamos una ergonomía superior y un diseño muy atractivo, en el que predominan los materiales de buena calidad, y una muy buena combinación entre plásticos de diferentes texturas, con unos ajustes muy aparentes y la posibilidad de poder personalizarse con diferentes paneles que nos ofrece la marca.


Nos aporta una gran sensación de anchura y se desmarca de otros modelos de la marca francesa, al ser un interior un poco más vertical, con todos los mandos en una posición accesible y posee un cockpit con el que, sin lugar a dudas, te sientes arropado.


La capilla de relojes es digital y configurable, aunque igual, se pasa un poco de originalidad y primero hay que hacerse con la situación y configuración de las diferentes informaciones, muy completas (todo hay que decirlo), que percibimos.


Según el tipo de cuadro que queramos visionar y la información que queramos en cada momento, podemos elegir entre las tres ubicaciones centrales, el qué y donde queremos tener visible los parámetros del ordenador de a bordo, el navegador, los sistemas de acción y equipos de seguridad del coche, la velocidad... En la zona superior vemos un original cuentakilómetros situado en escala ascendente de manera horizontal y por debajo, podemos visionar el lector de señales o el odométro, por poner algunos ejemplos.


El resto de la configuración del cuadro de instrumentación está muy ordenado, con varios huecos portaobjetos, en donde destaca el enorme cofre central entre los dos asientos; y contiene un carácter minimalista, en donde la pantalla del equipo de infoocio es la protagonista indiscutible. Es táctil y de 8 pulgadas y contiene prácticamente toda la información de todos los sistemas que pueda tener el modelo, según el nivel de acabado.

Como observaréis, no tiene ningún tipo de mando físico para el climatizador bi-zona, y es que también es un sistema que se regula de manera digital desde esa pantalla. Por supuesto, podremos ver lo que se nos supone más habitual, como el sistema de navegación o la visión de las cámaras de ayuda al aparcamiento, ya que cuenta con varias cámaras en varios puntos que nos proporcionan una gran visión en 360º y a vista de pájaro del vehículo. Tiene una visión nítida y está bastante resguardada de posibles reflejos del sol.


Debajo, nos encontraremos con algunos botones táctiles de acceso rápido a los diferentes menús del equipo de infoocio y un poco más abajo, ya con botones físicos, alguna de las funciones del sistema de climatización, que no están contempladas en el formato digital que nos ofrece la pantalla.


Entre los dos asientos y en una posición muy elevada y accesible, tenemos el selector del cambio, en este caso, automático de 8 relaciones, con la posibilidad de actuar de manera secuencial por medio de las grandes levas que hay detrás del volante. También disponemos de tres grandes botones para activar el modo de funcionamiento ECO, el modo de funcionamiento Sport o el control de descenso en pendiente.


El modo ECO es muy apropiado en una circulación ciudadana, ya que limita la potencia y la entrega del motor y contiene de esa manera los consumos. El modo Sport pone en guardia a la mecánica, y aumenta de forma ligera el rango de revoluciones de funcionamiento, además de permitir que el cambio estire un poco más antes de pasar a la siguiente marcha, aunque siendo realistas, considero que es una función que sobra en un vehículo con estas características y pretensiones.



Pero donde realmente quería llegar es al mando giratorio denominado Grip Control. El C5 Aircross no cuenta con tracción total, pero sí con este sistema que configura al vehículo y lo prepara para según qué circunstancias.

Tiene un modo de desconexión del ESP, para arrancar sobre hielo y que el sistema no nos frene, pero luego cuenta con configuraciones especificas para circular en superficies deslizantes, bien sea sobre nieve, sobre grava o sobre arena suelta, además de tener una configuración normal para circular tranquilamente por carretera.



Y es que nuestra unidad de pruebas contaba con casi el máximo equipo de serie del que puede disponer el C5 Aircross. Teníamos navegador, climatizador bi-zona, Grip Control, llantas de 19 pulgadas, equipo de infoocio con pantalla táctil de 8 pulgadas, asientos Advance Comfort, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, que funciona tanto en carretera como en ciudad, control de descenso, asistente de arranque en pendiente, asistente de mantenimiento en carril, aviso de vehículo en ángulo muerto, ordenador de viaje, sensores de lluvia y luces, luces LED, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámaras de ayuda con visión 360º y aviso de tráfico cruzado, llamada de asistencia y emergencia Box Connect, lector de señales de tráfico, sensor de presión de neumáticos, techo solar panorámico practicable eléctricamente o Start/Stop entre otros muchos elementos.


Mención aparte tiene el sistema de control de velocidad de crucero adaptativo, ya que funciona de una manera excepcional, tanto en carretera, como en ciudad. Mantiene la distancia con el vehículo precedente, pudiendo incluso hasta detener el coche por completo en caso de que sea necesario. En ciudad, también funciona y cuando nos detenemos en un semáforo, tan solo es necesario acariciar el acelerador para emprender la marcha y olvidarte de nuevo de los pedales.


Bueno; voy ha matizar, ya que si ponemos una velocidad concreta, por ejemplo 50 Km/h, el coche va ha ir a 50 Km/h y se detendrá en cuanto detecte que el vehículo de delante se detiene. Pero lo tiene que detectar, así que si estamos en una ciudad con muchas rotondas y por unos instantes el vehículo delantero de referencia desaparece de nuestro campo de acción, da igual a la velocidad que vayamos que nuestro C5 Aircross se pondrá de nuevo a 50 Km/h. Funciona muy bien y es muy cómodo en ciudad, pero hay que estar atentos a este tipo de circunstancias.


El sistema de mantenimiento de carril también me sorprendió por la sutileza con la que funciona, ya que no es como otros muchos sistemas que pegan un latigazo y te colocan en el medio cuando pisas las líneas, sino que en este caso, te ayuda a mantener el vehículo siempre centrado, incluso antes de que no acerquemos siquiera a los límites de nuestro carril.

La mecánica que tuvimos la fortuna de probar en este caso, era el 1.6 Pure Tech de gasolina más potente, con 180cv y un par máximo de 250 Nm, con el que nuestro C5 Aircross era capaz de obtener unas prestaciones muy loables, alcanzando los 220 Km/h de velocidad punta y acelerando de 0 a 100 en 8,2 segundos, conteniendo los consumos en unos aceptables 5,7 l/100 Km homologados por la marca, aunque siempre sabemos que consumirá un poco más en condiciones reales, pero aún así, dispone de unos consumos contenidos si tenemos en cuenta su envergadura y peso.


Es una mecánica muy voluntariosa y silenciosa en orden de marcha. Nos brinda siempre, una muy buena entrega desde muy bajas revoluciones, pero siempre con una progresividad inherente y muy coherente con el tipo de vehículo. No nos pegará nunca al respaldo del asiento, pero al motor nunca le faltará fuerza.


Si hablamos de dinamismo, tenemos ante nosotros un rutero excepcional. Es un vehículo muy confortable a todos los niveles y tiene una conducción muy agradable sobre cualquier tipo de firme. 


En carreteras bien asfaltadas, el confort y el silencio serán las notas predominantes en cualquier trayecto, lo que sumado a su poderosa mecánica, los mejores asientos del mercado (por lo menos, de los más cómodos), su tecnología y sus numerosos sistemas de ayuda a la conducción; harán que cualquier viaje se nos pase de una manera muy agradable, aunque ya sabéis que es recomendable parar cada dos horas...


En carreteras rotas y reviradas, también gozaremos de altos limites de confort de rodadura, debido a que el esquema de suspensiones es de tarado blando y absorbe a la perfección cualquier tipo de irregularidad y desgaste de la calzada. Aunque en cierta medida, estas suspensiones lo limiten si lo que queremos realizar es una conducción medianamente deportiva. No es un vehículo muy específico para eso, ya que su envergadura y peso, condicionan a que las derivas del conjunto sean más evidentes. Pero si circulamos de una manera normalizada y sin querer emular al mismísimo Sebastian Loeb, el aplomo en su paso por curva es más que satisfactorio.


Fuera del asfalto, los diferentes modos de conducción preparan al tren de rodaje para según qué circunstancias y siempre obtendremos un plus de garantía de éxito en terrenos más complicados, además de contar también, con una de las mayores alturas respecto al suelo del mercado, dentro de su segmento.



Por su parte, la dirección es directa, aunque puede pecar de estar un tanto sobre asistida y el equipo de frenos detiene sin problema y sin aparente desgaste prematuro, al novedoso y original Citroën C5 Aircross.


Definitivamente, el C5 Aircross es un SUV de bandera. Dentro de un segmento mucho más que "trillado" es bastante complicado marcar la diferencia y el nuevo C5 Aircross parece que ha conseguido girar la tuerca un poquito más.


Nos ofrece un diseño innovador, personalizable, poderoso y muy original, que huye descaradamente de los convencionalismos. Cuenta con una gran tecnología en materia de seguridad y confort, además de disponer de una gama mecánica muy aceptable para un vehículo de semejantes características y en el caso que nos ocupa hoy, con el acabado Shine, nos ofrece un equipamiento muy excelso que hará las delicias de todos aquellos que lo quieran absolutamente todo. 


Citroën ha reinventado el concepto C5 y lo ha hecho pegando un puñetazo muy sonoro sobre la mesa. Es una apuesta de la que deben estar muy seguros, porque entra de lleno en el segmento más disputado y con mayor competencia, así que veremos como les va con su osadía. De momento; a nosotros nos ha encantado este soplo de aire fresco.  


miércoles, 13 de febrero de 2019

Prueba: Citroën C5 Aircross Shine 180 PureTech


Indudablemente, este año 2019 lo hemos empezado con mucha fuerza y las marcas de coches no dejan de sacar nuevos modelos a la palestra. Lógicamente, el mercado que más está en boga es el de los SUV y uno que está en una caída libre, parece ser que irreversible, dentro del mercado, es el de las históricas berlinas de tres volúmenes tradicionales.


¿Qué han decidido en el seno de Citroën?. Pues viendo cómo actúa el mercado y teniendo en cuenta que el concepto berlina en la actualidad tan sólo se entiende dentro de un contexto de flotas, vehículos de lujo y vehículos para comerciales de cualquier ámbito; han dejado la complicada labor de mantener ese segmento a las conocidas berlinas de las marcas más premium, y han dado un giro de 180º radical para adaptarse al mercado.


Lo que conocíamos como C5, era una berlina con cierto ademán ejecutivo, un buen tamaño y unas proporciones magnánimas. ¿Qué es ahora un C5?. Pues le han otorgado un apellido tan sugerente como Aircross, y lo han convertido en un auténtico SUV, con un carácter muy bien definido, una apariencia muy original y divertida, siguiendo la estela de los últimos lanzamientos de la marca, unos motores muy aparentes y por supuesto; con las últimas tecnologías aplicadas al mundo del automóvil.


Y lo han debido dejar muy redondo, a tenor del éxito que está teniendo desde el principio de su comercialización. ¿Descubrimos el porqué?.


Para empezar, y como hacemos siempre, hacemos un repaso a su, en este caso, atractiva y original imagen exterior.


En el frontal, sobre todo, vemos cómo se mantiene la línea general de los últimos modelos de la marca gala, aunque en esta ocasión, descubrimos una imagen más poderosa, con unos faros delanteros más grandes y una parrilla mucho más elaborada y contundente.


El gran logo de la firma cromado en el centro, es la base desde la que parte un diseño fornido. Desde ese logo se extiende una banda cromada que desemboca en las luces diurnas de tipo LED y desde donde siempre parte un frontal muy característico que parece ensamblado en varios niveles. Luces diurnas, luces de carretera, que en nuestro caso contaban con tecnología LED, y luces antiniebla.

La parrilla está conformada en los mismos niveles y el diseño se vislumbra en concordancia, siguiendo las pautas de los grupos ópticos y culminando en un paragolpes agresivo, con sendas toberas laterales enmarcadas con una nota distintiva de color a su alrededor. Y es que a pesar de tener un carácter y una fisionomía más seria en apariencia; la personalización y la diversión, no tienen por qué estar reñidas con ese concepto.



En el lateral, las proporcionadas formas nos hacen adivinar una estampa dinámica y amplia, en la que descubrimos que el C5 Aircross es un auténtico SUV de bandera. Destacan unas preciosas llantas de aleación de 19 pulgadas; los famosos Airbump, que a tenor de las críticas percibidas en su aparición con el primer C4 Cactus, han pasado a ser un medio de protección igual de efectivo, pero mejor integrado y que contiene a su vez la misma nota de color que el paragolpes delantero; y por último, una destacada altura respecto al suelo de 23 cm, algo que lo hace muy capacitado en una conducción fuera del asfalto; y unas barras del techo que combinan de nuevo ciertas notas de color y rematan esa imagen tan original de todo el conjunto.



Si nos desplazamos a la zaga, vemos también una estampa muy poderosa y muy reconocible como un componente de la marca francesa. Los faros son de tecnología LED y son de aspecto tridimensional, con una visión característica y única.



El paragolpes trasero contiene sendas hendiduras laterales que enfatizan un carácter más dinámico, al igual que lo hace la doble salida de escape con acabado cromado (en apariencia), junto con el alerón posterior encima de la luneta trasera, que culminan una visión muy atractiva, con la que podemos imaginar cuáles o cómo van ha ser las líneas maestras de los próximos modelos de la firma.


Abrimos el maletero. Con nuestro acabado Shine, el más dotado de la gama, disponíamos de apertura eléctrica y de esa manera, también lo podíamos hacer pasando un pie por debajo del paragolpes y con la llave en el bolsillo. Se nos descubre un espacio de carga muy aceptable de 580 litros hasta la bandeja o 720 litros si desplazamos todos los asientos longitudinalmente los 15 cm de lo que son capaces . Es un maletero diáfano, muy cuadrado y muy aprovechable, con la posibilidad de colocar la base en varios niveles y huecos portaobjetos en los laterales.


Como hemos adelantado, las plazas traseras se pueden desplazar de forma longitudinal de manera independiente y también cuentan con la posibilidad de reclinar los respaldos unos grados. Son tres plazas al uso y como contrapartida a la mayoría de los modelos del mercado, todas ellas disponen de mucho espacio para los ocupantes, incluido el usuario de la plaza central, ya que esa disposición tiene el mismo tamaño que las laterales y además, el túnel central no está muy elevado.



En las plazas delanteras, nos reciben unos asientos grandes y muy especiales. La marca los denomina Advance Comfort y son unos asientos muy cómodos, con un mullido mucho más grueso que los estándar. No tienen mucha sujeción lateral, aunque tampoco importa mucho en un concepto SUV como este.


Ante nosotros, un cuadro de mandos muy moderno y original (como el resto del coche), en el que destacamos una ergonomía superior y un diseño muy atractivo, en el que predominan los materiales de buena calidad, y una muy buena combinación entre plásticos de diferentes texturas, con unos ajustes muy aparentes y la posibilidad de poder personalizarse con diferentes paneles que nos ofrece la marca.


Nos aporta una gran sensación de anchura y se desmarca de otros modelos de la marca francesa, al ser un interior un poco más vertical, con todos los mandos en una posición accesible y posee un cockpit con el que, sin lugar a dudas, te sientes arropado.


La capilla de relojes es digital y configurable, aunque igual, se pasa un poco de originalidad y primero hay que hacerse con la situación y configuración de las diferentes informaciones, muy completas (todo hay que decirlo), que percibimos.


Según el tipo de cuadro que queramos visionar y la información que queramos en cada momento, podemos elegir entre las tres ubicaciones centrales, el qué y donde queremos tener visible los parámetros del ordenador de a bordo, el navegador, los sistemas de acción y equipos de seguridad del coche, la velocidad... En la zona superior vemos un original cuentakilómetros situado en escala ascendente de manera horizontal y por debajo, podemos visionar el lector de señales o el odométro, por poner algunos ejemplos.


El resto de la configuración del cuadro de instrumentación está muy ordenado, con varios huecos portaobjetos, en donde destaca el enorme cofre central entre los dos asientos; y contiene un carácter minimalista, en donde la pantalla del equipo de infoocio es la protagonista indiscutible. Es táctil y de 8 pulgadas y contiene prácticamente toda la información de todos los sistemas que pueda tener el modelo, según el nivel de acabado.

Como observaréis, no tiene ningún tipo de mando físico para el climatizador bi-zona, y es que también es un sistema que se regula de manera digital desde esa pantalla. Por supuesto, podremos ver lo que se nos supone más habitual, como el sistema de navegación o la visión de las cámaras de ayuda al aparcamiento, ya que cuenta con varias cámaras en varios puntos que nos proporcionan una gran visión en 360º y a vista de pájaro del vehículo. Tiene una visión nítida y está bastante resguardada de posibles reflejos del sol.


Debajo, nos encontraremos con algunos botones táctiles de acceso rápido a los diferentes menús del equipo de infoocio y un poco más abajo, ya con botones físicos, alguna de las funciones del sistema de climatización, que no están contempladas en el formato digital que nos ofrece la pantalla.


Entre los dos asientos y en una posición muy elevada y accesible, tenemos el selector del cambio, en este caso, automático de 8 relaciones, con la posibilidad de actuar de manera secuencial por medio de las grandes levas que hay detrás del volante. También disponemos de tres grandes botones para activar el modo de funcionamiento ECO, el modo de funcionamiento Sport o el control de descenso en pendiente.


El modo ECO es muy apropiado en una circulación ciudadana, ya que limita la potencia y la entrega del motor y contiene de esa manera los consumos. El modo Sport pone en guardia a la mecánica, y aumenta de forma ligera el rango de revoluciones de funcionamiento, además de permitir que el cambio estire un poco más antes de pasar a la siguiente marcha, aunque siendo realistas, considero que es una función que sobra en un vehículo con estas características y pretensiones.



Pero donde realmente quería llegar es al mando giratorio denominado Grip Control. El C5 Aircross no cuenta con tracción total, pero sí con este sistema que configura al vehículo y lo prepara para según qué circunstancias.

Tiene un modo de desconexión del ESP, para arrancar sobre hielo y que el sistema no nos frene, pero luego cuenta con configuraciones especificas para circular en superficies deslizantes, bien sea sobre nieve, sobre grava o sobre arena suelta, además de tener una configuración normal para circular tranquilamente por carretera.



Y es que nuestra unidad de pruebas contaba con casi el máximo equipo de serie del que puede disponer el C5 Aircross. Teníamos navegador, climatizador bi-zona, Grip Control, llantas de 19 pulgadas, equipo de infoocio con pantalla táctil de 8 pulgadas, asientos Advance Comfort, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, que funciona tanto en carretera como en ciudad, control de descenso, asistente de arranque en pendiente, asistente de mantenimiento en carril, aviso de vehículo en ángulo muerto, ordenador de viaje, sensores de lluvia y luces, luces LED, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámaras de ayuda con visión 360º y aviso de tráfico cruzado, llamada de asistencia y emergencia Box Connect, lector de señales de tráfico, sensor de presión de neumáticos, techo solar panorámico practicable eléctricamente o Start/Stop entre otros muchos elementos.


Mención aparte tiene el sistema de control de velocidad de crucero adaptativo, ya que funciona de una manera excepcional, tanto en carretera, como en ciudad. Mantiene la distancia con el vehículo precedente, pudiendo incluso hasta detener el coche por completo en caso de que sea necesario. En ciudad, también funciona y cuando nos detenemos en un semáforo, tan solo es necesario acariciar el acelerador para emprender la marcha y olvidarte de nuevo de los pedales.


Bueno; voy ha matizar, ya que si ponemos una velocidad concreta, por ejemplo 50 Km/h, el coche va ha ir a 50 Km/h y se detendrá en cuanto detecte que el vehículo de delante se detiene. Pero lo tiene que detectar, así que si estamos en una ciudad con muchas rotondas y por unos instantes el vehículo delantero de referencia desaparece de nuestro campo de acción, da igual a la velocidad que vayamos que nuestro C5 Aircross se pondrá de nuevo a 50 Km/h. Funciona muy bien y es muy cómodo en ciudad, pero hay que estar atentos a este tipo de circunstancias.


El sistema de mantenimiento de carril también me sorprendió por la sutileza con la que funciona, ya que no es como otros muchos sistemas que pegan un latigazo y te colocan en el medio cuando pisas las líneas, sino que en este caso, te ayuda a mantener el vehículo siempre centrado, incluso antes de que no acerquemos siquiera a los límites de nuestro carril.

La mecánica que tuvimos la fortuna de probar en este caso, era el 1.6 Pure Tech de gasolina más potente, con 180cv y un par máximo de 250 Nm, con el que nuestro C5 Aircross era capaz de obtener unas prestaciones muy loables, alcanzando los 220 Km/h de velocidad punta y acelerando de 0 a 100 en 8,2 segundos, conteniendo los consumos en unos aceptables 5,7 l/100 Km homologados por la marca, aunque siempre sabemos que consumirá un poco más en condiciones reales, pero aún así, dispone de unos consumos contenidos si tenemos en cuenta su envergadura y peso.


Es una mecánica muy voluntariosa y silenciosa en orden de marcha. Nos brinda siempre, una muy buena entrega desde muy bajas revoluciones, pero siempre con una progresividad inherente y muy coherente con el tipo de vehículo. No nos pegará nunca al respaldo del asiento, pero al motor nunca le faltará fuerza.


Si hablamos de dinamismo, tenemos ante nosotros un rutero excepcional. Es un vehículo muy confortable a todos los niveles y tiene una conducción muy agradable sobre cualquier tipo de firme. 


En carreteras bien asfaltadas, el confort y el silencio serán las notas predominantes en cualquier trayecto, lo que sumado a su poderosa mecánica, los mejores asientos del mercado (por lo menos, de los más cómodos), su tecnología y sus numerosos sistemas de ayuda a la conducción; harán que cualquier viaje se nos pase de una manera muy agradable, aunque ya sabéis que es recomendable parar cada dos horas...


En carreteras rotas y reviradas, también gozaremos de altos limites de confort de rodadura, debido a que el esquema de suspensiones es de tarado blando y absorbe a la perfección cualquier tipo de irregularidad y desgaste de la calzada. Aunque en cierta medida, estas suspensiones lo limiten si lo que queremos realizar es una conducción medianamente deportiva. No es un vehículo muy específico para eso, ya que su envergadura y peso, condicionan a que las derivas del conjunto sean más evidentes. Pero si circulamos de una manera normalizada y sin querer emular al mismísimo Sebastian Loeb, el aplomo en su paso por curva es más que satisfactorio.


Fuera del asfalto, los diferentes modos de conducción preparan al tren de rodaje para según qué circunstancias y siempre obtendremos un plus de garantía de éxito en terrenos más complicados, además de contar también, con una de las mayores alturas respecto al suelo del mercado, dentro de su segmento.



Por su parte, la dirección es directa, aunque puede pecar de estar un tanto sobre asistida y el equipo de frenos detiene sin problema y sin aparente desgaste prematuro, al novedoso y original Citroën C5 Aircross.


Definitivamente, el C5 Aircross es un SUV de bandera. Dentro de un segmento mucho más que "trillado" es bastante complicado marcar la diferencia y el nuevo C5 Aircross parece que ha conseguido girar la tuerca un poquito más.


Nos ofrece un diseño innovador, personalizable, poderoso y muy original, que huye descaradamente de los convencionalismos. Cuenta con una gran tecnología en materia de seguridad y confort, además de disponer de una gama mecánica muy aceptable para un vehículo de semejantes características y en el caso que nos ocupa hoy, con el acabado Shine, nos ofrece un equipamiento muy excelso que hará las delicias de todos aquellos que lo quieran absolutamente todo. 


Citroën ha reinventado el concepto C5 y lo ha hecho pegando un puñetazo muy sonoro sobre la mesa. Es una apuesta de la que deben estar muy seguros, porque entra de lleno en el segmento más disputado y con mayor competencia, así que veremos como les va con su osadía. De momento; a nosotros nos ha encantado este soplo de aire fresco.