miércoles, 27 de marzo de 2019

Prueba: BMW X4 xDrive 20d M Pack


En un momento determinado, a alguien se le ocurrió la genial idea de reconvertir y dar un aire más fresco a la visión de los omnipresentes SUV. ¿Cómo hacerlo?. Pues para todos aquellos clientes o posibles clientes a los que la estética SUV no les convence, se sacaron de la manga la misma idea, pero con un aire coupeizado y mucho más deportivo.

El pionero fue el BMW X6, basado en la plataforma del X5, al que le siguieron otras marcas como Mercedes Benz y en los últimos tiempos, se han apuntado al carro las otras dos marcas rivales de categoría premium Audi e incluso Porsche. Pero ahí no se queda la cosa, sino que las marcas generalistas también se están orientando hacia esta corriente en sus nuevo modelos. Y es que si no te inventas algo diferente en un segmento tan superpoblado, es imposible que marques la diferencia.


Sobre la plataforma del BMW X3 también nació una variable de aspecto coupé a la que denominaron X4 y que hace unos meses se renovó por completo. No podíamos dejar pasar la ocasión y os teníamos que ofrecer la prueba dinámica y nuestras impresiones. ¿Vamos a ello?.


El BMW X4 no cambia de concepto. Sigue siendo, a muy grandes rasgos, un X3 con carrocería coupé, aunque en esta ocasión, la zaga se nos torna mucho más estilizada y atractiva y, por supuesto, incorpora lo último en nuevas tecnologías aplicadas al automóvil. Pero vamos a comenzar, como siempre, haciendo un pequeño repaso a la imagen exterior.


Si nos detenemos en el frontal, observamos que no cambia en exceso respecto a la gama X de BMW. Se nos muestra como un frontal poderoso y dinámico, en donde los "riñones" característicos de la firma alemana cobran todo el protagonismo. A partir de ahí, destacamos unos nuevos grupos ópticos, de tecnología LED e inteligentes, con cambio de luces cortas a largas de manera automática y luces diurnas que componen los ya famosos "ojos" de la marca de Münich. Finaliza la sensación de poderío, un nuevo diseño del paragolpes muy profuso y agresivo que conforman y materializa una vista dinámica por antonomasia.


Pero hasta ahí, nos encontramos con una imagen similar a la que nos podríamos encontrar en el X3. Es en su vista lateral en donde nos encontramos las diferencias más evidentes. Sobre todo a partir del pilar B.



Adquiere una silueta impresionante y rotunda pero a su vez, afilada y deportiva. El techo desciende de forma suave y prolongada desde el centro hacia la zaga, lo que conforma ese aire coupeizado y dinámico que tanto gusta. Incluso el alerón posterior sobre la luneta trasera, acompaña en la forma del diseño y se funde discretamente con el techo. Remata esa visión una luna trasera muy inclinada que desemboca en un perfil prominente que también hace la función de alerón y empuja, en cierta medida, el eje trasero hacia el asfalto a alta velocidad y unas enormes llantas de 20", con un diseño bastante deportivo para tratarse de un auténtico SUV.



En la zaga, lo más llamativo y como firma indiscutible del X4, nos encontramos a los pilotos traseros, que son de nuevo diseño, con un aire muy tecnológico y deportivo, además de ser muy afilados. Son de tecnología LED y encajan a la perfección con ese diseño deportivo y dinámico que desprende el conjunto al completo. El paragolpes trasero también es muy voluminoso y contiene una especie de difusor trasero y una doble salida de escape para certificar que es un SUV, sí, pero más deportivo...


Abrimos el portón del maletero (el nuestro con apertura y cierre eléctrico) y descubrimos un espacio de carga muy considerable de 525 litros, con un aspecto muy diáfano, muy aprovechable y con mucho fondo, tan sólo limitado por la altura disponible, debido a la caída del techo y por una altura considerable de la boca de carga respecto al suelo. También contaba con ganchos, carriles para anclar diferentes objetos y que no se muevan, un par de huecos, uno de ellos con red, para que los objetos más pequeños no anden rodando por ahí... Vamos, un maletero muy aprovechable a varios niveles. 


En las plazas posteriores nos encontraremos con bastante espacio, tanto para las piernas, como por anchura, otro cantar es en cuanto a altura. Debido, precisamente, a la pronunciada caída del techo, es bastante probable que las personas más altas rocen con la cabeza en el tapizado del techo. Por su parte, en la zona central encontraremos un regulador digital para el climatizador en las plazas traseras, ya que en nuestro caso, disponíamos de climatizador tri-zona.



Pasamos al puesto de mando. Nada más abrir la puerta nos recibe un perfil cromado y el símbolo M de Motorsports en el marco de la puerta, ya que nuestra unidad de pruebas, contaba con el acabado M-Pack. Eso se notaba en algunos aditamentos del interior, como en la tapicería, que disponía de un ribete en color azul y tenía unos asientos de talle deportivo, con regulación eléctrica y tapicería mixta de cuero y tela. También contábamos con algún distintivo M repartido en varios puntos del interior. Esos asientos tenían una gran sujeción lateral y eran especialmente confortables.  


Nos encontramos ante un cuadro de mandos suntuoso, muy atractivo, ordenado y muy reconocible de otros modelos de la marca, pero que es el último cuadro de mandos que veremos con esta configuración, ya que a partir de la comercialización del nuevo X5, del que ya hicimos una prueba dinámica hace unas semanas, los cuadros de mandos cambian sustancialmente, sobre todo, en lo que se refiere a la información procedente de la capilla de relojes. 


En esta ocasión, observamos el archiconocido cuadro de relojes de dos esferas con la pantalla del ordenador de a bordo en el centro y otros dos relojes auxiliares correspondientes a la temperatura del aceite y la capacidad del depósito de gasolina.



Pero bueno, mantiene y adquiere algo de digitalización en su aspecto general, además de que sus relojes cambian de configuración y color, según sea el modo de conducción que hayamos elegido. La información que nos ofrece es muy completa y clara, además de que en nuestra unidad de pruebas, disponíamos también del sistema HUD que proyecta la velocidad y otras informaciones relevantes sobre la luna delantera para que no tengamos que desviar en exceso la vista de lo que realmente importa. La carretera. 


Por supuesto, la calidad de materiales, muy agradables al tacto y a la vista, y los ajustes, quedan fuera de toda duda. El volante multifunción aglutina los botones de los sistemas que vamos a utilizar más a menudo y tiene un corte deportivo. También cuenta con dos grandes levas detrás, para actuar sobre el cambio automático de 8 relaciones de manera secuencial. 



En la consola central, esta nueva generación del X4 adquiere el nuevo sistema de infoocio de la marca con infinidad de menús disponibles (alguno de ellos opcionales), con una pantalla que puede funcionar de cinco formas diferentes: por medio del mando giratorio iDrive situado entre los dos asientos, por medio del tacto, con los botones que hay debajo, por medio de los comandos de voz o por medio de órdenes gestuales para las funciones más básicas del equipo de audio. Es una pantalla de 10,25 pulgadas, con una altísima definición y el sistema reacciona de una manera muy notable a nuestras ordenes. 



Debajo disponemos del equipo de audio y el sistema de climatización y más abajo, un hueco para dejar la llave digital (en el caso de que la lleve) o el móvil, para recargarlos. Entre los dos asientos vemos el cómodo selector del cambio automático, con el botón del freno de estacionamiento incorporado y en un lateral; los botones correspondientes al control de descensos, la desconexión del sonido de los sensores de aparcamiento y la desconexión del ESP. 


Pero no queda ahí la cosa, ya que también contamos con los botones correspondientes a los diferentes modos de conducción. Hay tres: ECO Pro, Comfort y Sport. Cada uno de ellos afina la respuesta del motor y la caja de cambios para que sea coherente a lo que queremos pedirle en cada momento a este SUV. También se modifica la información referente a la capilla de relojes y nos ofrece lo más relevante que debemos saber en cada tipo de conducción. 



De todas formas estos "gadgets" son la punta del iceberg, ya que el equipo de serie de nuestro BMW X4 era realmente sublime y tenía casi de todo. Entre otros elementos, teníamos navegador, equipo de infoocio con pantalla táctil de 10,25 pulgadas, volante multifunción con levas, Drive Mode con tres opciones, llantas de 20", asientos con ajustes eléctricos y calefactados, asistente de cambio de carril involuntario, alerta de vehículo en ángulo muerto, control de descensos, asistente de arranque en pendientes, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara trasera y alerta de tráfico cruzado, climatizador tri-zona, asistente de frenada de emergencia con detección de peatones, control de velocidad de crucero con función de frenado, sensores de luces y lluvia, luces LED con iluminación adaptativa, portón trasero de apertura eléctrica, apertura y arranque sin llaves, Start/Stop, indicador de presión de neumáticos, llamada de emergencia inteligente, HUD, Pack aerodinámico y de imagen M y otros elementos más de seguridad y confort.


La mecánica a nuestra disposición era un 2.0 de cuatro cilindros diésel, que erogaba 190cv de potencia con un par máximo de unos nada despreciables, 400Nm. Con esta mecánica, el X4 obtiene unos registros prestacionales de auténtico deportivo y alcanza una velocidad máxima de 215 Km/h y una aceleración de 0-100 Km/h en 8 segundos, con un consumo homologado por la marca en ciclo mixto de tan solo 5,4 l/100 Km, algo que no está nada mal, dadas sus dimensiones y peso.


Estaba asociada a un cambio de marchas automático de 8 relaciones, con un funcionamiento suave y preciso, pero con unas inserciones de marcha un tanto lentas; que transmitía la potencia a las cuatro ruedas, ya que de serie, todas la mecánicas disponibles para el BMW X4, cuentan con la tracción total inteligente xDrive


Es un motor que entrega la fuerza de una manera progresiva pero contundente, con mucho empuje desde abajo y con mucha fuerza disponible en toda la gama de revoluciones.  Lástima que el cambio no sea tan apropiado y limite las ganas de volar de la mecánica. No me entendáis mal; las inserciones son precisas e imperceptibles, pero la respuesta de la mecánica y las reacciones desde que cambia hasta que empuja, son algo lentas. 


Si hablamos de dinámica de conducción, sorprende por su aplomo y fluidez en orden de marcha. Es un SUV que se nos muestra algo diferente y su dinamismo también. Su evidente envergadura y peso, hace que la carrocería balancee un poco más de la cuenta y su altura respecto al suelo de 20 cm no ayuda a que sea tan deportivo como su apariencia coupeizada nos representa o nos puede hacer pensar. 


No obstante, un esquema de suspensiones de tarado muy neutro, con un buen compromiso entre confort de rodadura y deportividad, además de la inestimable ayuda de la tracción total; nos permiten ciertas licencias en materia de conducción dinámica, pero siempre teniendo presente el tipo de vehículo que tenemos entre manos.


En carreteras convencionales, el X4 es un rutero muy confortable, con una calidad de rodadura encomiable y un motor muy solvente al que nunca le faltará entrega ni para adelantar, ni a la hora de afrontar un puerto de montaña. 



Si nos pide un poco más de "caña" el cuerpo y nos atrevemos en una carretera rota y con muchas curvas a pisar el acelerador un poco más, el conjunto se nos mostrará relativamente deportivo y si aguantamos sin asustarnos el balanceo inicial, la impresionante tracción y el esquema de suspensiones nos facilitarán un  paso por curva muy bueno. Pero no es un coche específico para realizar "tramos", solo que esa información nos viene muy bien para saber realmente, cuales son los límites de este vehículo en unas condiciones concretas, un despiste o de aparente peligro. 


Fuera del asfalto, la tracción integral o el control de descensos, además de las diferentes ayudas electrónicas o la gran altura de la carrocería respecto al suelo, nos facilitarán la vida si queremos hacer nuestros pinitos Off Road, aunque en nuestro caso concreto, con unos neumáticos descaradamente orientados al asfalto, mejor no hacer experimentos y no salirnos mucho de las vías convencionales. 


Sin lugar a dudas, hablamos de uno de los mejores SUV tanto para circular dentro del asfalto, como fuera de él y uno de los decanos en el segmento. Bueno; realmente el X4 no es uno de los primeros, ya que es el X3 el que se tiene que llevar ese mérito. Pero teniendo en cuenta que el X3 es la base sobre la que se ensambla y fabrica este modelo, también podemos atribuirle los mismos méritos.


Pero si el X3 es igual en casi todos los aspectos; ¿qué diferencia al X4?. Pues básicamente su concepto coupé, con todas las virtudes de un SUV premium del segmento medio, pero con una estética diferenciadora que atraerá a un público más dinámico y jovial, harto o cansado de ver siempre lo mismo bajo un mismo envoltorio y a los que nos les importe tanto el espacio efectivo, sino la imagen, la prestancia y la diferenciación del común de los mortales. Simplemente; un gran acierto. 



miércoles, 27 de marzo de 2019

Prueba: BMW X4 xDrive 20d M Pack


En un momento determinado, a alguien se le ocurrió la genial idea de reconvertir y dar un aire más fresco a la visión de los omnipresentes SUV. ¿Cómo hacerlo?. Pues para todos aquellos clientes o posibles clientes a los que la estética SUV no les convence, se sacaron de la manga la misma idea, pero con un aire coupeizado y mucho más deportivo.

El pionero fue el BMW X6, basado en la plataforma del X5, al que le siguieron otras marcas como Mercedes Benz y en los últimos tiempos, se han apuntado al carro las otras dos marcas rivales de categoría premium Audi e incluso Porsche. Pero ahí no se queda la cosa, sino que las marcas generalistas también se están orientando hacia esta corriente en sus nuevo modelos. Y es que si no te inventas algo diferente en un segmento tan superpoblado, es imposible que marques la diferencia.


Sobre la plataforma del BMW X3 también nació una variable de aspecto coupé a la que denominaron X4 y que hace unos meses se renovó por completo. No podíamos dejar pasar la ocasión y os teníamos que ofrecer la prueba dinámica y nuestras impresiones. ¿Vamos a ello?.


El BMW X4 no cambia de concepto. Sigue siendo, a muy grandes rasgos, un X3 con carrocería coupé, aunque en esta ocasión, la zaga se nos torna mucho más estilizada y atractiva y, por supuesto, incorpora lo último en nuevas tecnologías aplicadas al automóvil. Pero vamos a comenzar, como siempre, haciendo un pequeño repaso a la imagen exterior.


Si nos detenemos en el frontal, observamos que no cambia en exceso respecto a la gama X de BMW. Se nos muestra como un frontal poderoso y dinámico, en donde los "riñones" característicos de la firma alemana cobran todo el protagonismo. A partir de ahí, destacamos unos nuevos grupos ópticos, de tecnología LED e inteligentes, con cambio de luces cortas a largas de manera automática y luces diurnas que componen los ya famosos "ojos" de la marca de Münich. Finaliza la sensación de poderío, un nuevo diseño del paragolpes muy profuso y agresivo que conforman y materializa una vista dinámica por antonomasia.


Pero hasta ahí, nos encontramos con una imagen similar a la que nos podríamos encontrar en el X3. Es en su vista lateral en donde nos encontramos las diferencias más evidentes. Sobre todo a partir del pilar B.



Adquiere una silueta impresionante y rotunda pero a su vez, afilada y deportiva. El techo desciende de forma suave y prolongada desde el centro hacia la zaga, lo que conforma ese aire coupeizado y dinámico que tanto gusta. Incluso el alerón posterior sobre la luneta trasera, acompaña en la forma del diseño y se funde discretamente con el techo. Remata esa visión una luna trasera muy inclinada que desemboca en un perfil prominente que también hace la función de alerón y empuja, en cierta medida, el eje trasero hacia el asfalto a alta velocidad y unas enormes llantas de 20", con un diseño bastante deportivo para tratarse de un auténtico SUV.



En la zaga, lo más llamativo y como firma indiscutible del X4, nos encontramos a los pilotos traseros, que son de nuevo diseño, con un aire muy tecnológico y deportivo, además de ser muy afilados. Son de tecnología LED y encajan a la perfección con ese diseño deportivo y dinámico que desprende el conjunto al completo. El paragolpes trasero también es muy voluminoso y contiene una especie de difusor trasero y una doble salida de escape para certificar que es un SUV, sí, pero más deportivo...


Abrimos el portón del maletero (el nuestro con apertura y cierre eléctrico) y descubrimos un espacio de carga muy considerable de 525 litros, con un aspecto muy diáfano, muy aprovechable y con mucho fondo, tan sólo limitado por la altura disponible, debido a la caída del techo y por una altura considerable de la boca de carga respecto al suelo. También contaba con ganchos, carriles para anclar diferentes objetos y que no se muevan, un par de huecos, uno de ellos con red, para que los objetos más pequeños no anden rodando por ahí... Vamos, un maletero muy aprovechable a varios niveles. 


En las plazas posteriores nos encontraremos con bastante espacio, tanto para las piernas, como por anchura, otro cantar es en cuanto a altura. Debido, precisamente, a la pronunciada caída del techo, es bastante probable que las personas más altas rocen con la cabeza en el tapizado del techo. Por su parte, en la zona central encontraremos un regulador digital para el climatizador en las plazas traseras, ya que en nuestro caso, disponíamos de climatizador tri-zona.



Pasamos al puesto de mando. Nada más abrir la puerta nos recibe un perfil cromado y el símbolo M de Motorsports en el marco de la puerta, ya que nuestra unidad de pruebas, contaba con el acabado M-Pack. Eso se notaba en algunos aditamentos del interior, como en la tapicería, que disponía de un ribete en color azul y tenía unos asientos de talle deportivo, con regulación eléctrica y tapicería mixta de cuero y tela. También contábamos con algún distintivo M repartido en varios puntos del interior. Esos asientos tenían una gran sujeción lateral y eran especialmente confortables.  


Nos encontramos ante un cuadro de mandos suntuoso, muy atractivo, ordenado y muy reconocible de otros modelos de la marca, pero que es el último cuadro de mandos que veremos con esta configuración, ya que a partir de la comercialización del nuevo X5, del que ya hicimos una prueba dinámica hace unas semanas, los cuadros de mandos cambian sustancialmente, sobre todo, en lo que se refiere a la información procedente de la capilla de relojes. 


En esta ocasión, observamos el archiconocido cuadro de relojes de dos esferas con la pantalla del ordenador de a bordo en el centro y otros dos relojes auxiliares correspondientes a la temperatura del aceite y la capacidad del depósito de gasolina.



Pero bueno, mantiene y adquiere algo de digitalización en su aspecto general, además de que sus relojes cambian de configuración y color, según sea el modo de conducción que hayamos elegido. La información que nos ofrece es muy completa y clara, además de que en nuestra unidad de pruebas, disponíamos también del sistema HUD que proyecta la velocidad y otras informaciones relevantes sobre la luna delantera para que no tengamos que desviar en exceso la vista de lo que realmente importa. La carretera. 


Por supuesto, la calidad de materiales, muy agradables al tacto y a la vista, y los ajustes, quedan fuera de toda duda. El volante multifunción aglutina los botones de los sistemas que vamos a utilizar más a menudo y tiene un corte deportivo. También cuenta con dos grandes levas detrás, para actuar sobre el cambio automático de 8 relaciones de manera secuencial. 



En la consola central, esta nueva generación del X4 adquiere el nuevo sistema de infoocio de la marca con infinidad de menús disponibles (alguno de ellos opcionales), con una pantalla que puede funcionar de cinco formas diferentes: por medio del mando giratorio iDrive situado entre los dos asientos, por medio del tacto, con los botones que hay debajo, por medio de los comandos de voz o por medio de órdenes gestuales para las funciones más básicas del equipo de audio. Es una pantalla de 10,25 pulgadas, con una altísima definición y el sistema reacciona de una manera muy notable a nuestras ordenes. 



Debajo disponemos del equipo de audio y el sistema de climatización y más abajo, un hueco para dejar la llave digital (en el caso de que la lleve) o el móvil, para recargarlos. Entre los dos asientos vemos el cómodo selector del cambio automático, con el botón del freno de estacionamiento incorporado y en un lateral; los botones correspondientes al control de descensos, la desconexión del sonido de los sensores de aparcamiento y la desconexión del ESP. 


Pero no queda ahí la cosa, ya que también contamos con los botones correspondientes a los diferentes modos de conducción. Hay tres: ECO Pro, Comfort y Sport. Cada uno de ellos afina la respuesta del motor y la caja de cambios para que sea coherente a lo que queremos pedirle en cada momento a este SUV. También se modifica la información referente a la capilla de relojes y nos ofrece lo más relevante que debemos saber en cada tipo de conducción. 



De todas formas estos "gadgets" son la punta del iceberg, ya que el equipo de serie de nuestro BMW X4 era realmente sublime y tenía casi de todo. Entre otros elementos, teníamos navegador, equipo de infoocio con pantalla táctil de 10,25 pulgadas, volante multifunción con levas, Drive Mode con tres opciones, llantas de 20", asientos con ajustes eléctricos y calefactados, asistente de cambio de carril involuntario, alerta de vehículo en ángulo muerto, control de descensos, asistente de arranque en pendientes, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara trasera y alerta de tráfico cruzado, climatizador tri-zona, asistente de frenada de emergencia con detección de peatones, control de velocidad de crucero con función de frenado, sensores de luces y lluvia, luces LED con iluminación adaptativa, portón trasero de apertura eléctrica, apertura y arranque sin llaves, Start/Stop, indicador de presión de neumáticos, llamada de emergencia inteligente, HUD, Pack aerodinámico y de imagen M y otros elementos más de seguridad y confort.


La mecánica a nuestra disposición era un 2.0 de cuatro cilindros diésel, que erogaba 190cv de potencia con un par máximo de unos nada despreciables, 400Nm. Con esta mecánica, el X4 obtiene unos registros prestacionales de auténtico deportivo y alcanza una velocidad máxima de 215 Km/h y una aceleración de 0-100 Km/h en 8 segundos, con un consumo homologado por la marca en ciclo mixto de tan solo 5,4 l/100 Km, algo que no está nada mal, dadas sus dimensiones y peso.


Estaba asociada a un cambio de marchas automático de 8 relaciones, con un funcionamiento suave y preciso, pero con unas inserciones de marcha un tanto lentas; que transmitía la potencia a las cuatro ruedas, ya que de serie, todas la mecánicas disponibles para el BMW X4, cuentan con la tracción total inteligente xDrive


Es un motor que entrega la fuerza de una manera progresiva pero contundente, con mucho empuje desde abajo y con mucha fuerza disponible en toda la gama de revoluciones.  Lástima que el cambio no sea tan apropiado y limite las ganas de volar de la mecánica. No me entendáis mal; las inserciones son precisas e imperceptibles, pero la respuesta de la mecánica y las reacciones desde que cambia hasta que empuja, son algo lentas. 


Si hablamos de dinámica de conducción, sorprende por su aplomo y fluidez en orden de marcha. Es un SUV que se nos muestra algo diferente y su dinamismo también. Su evidente envergadura y peso, hace que la carrocería balancee un poco más de la cuenta y su altura respecto al suelo de 20 cm no ayuda a que sea tan deportivo como su apariencia coupeizada nos representa o nos puede hacer pensar. 


No obstante, un esquema de suspensiones de tarado muy neutro, con un buen compromiso entre confort de rodadura y deportividad, además de la inestimable ayuda de la tracción total; nos permiten ciertas licencias en materia de conducción dinámica, pero siempre teniendo presente el tipo de vehículo que tenemos entre manos.


En carreteras convencionales, el X4 es un rutero muy confortable, con una calidad de rodadura encomiable y un motor muy solvente al que nunca le faltará entrega ni para adelantar, ni a la hora de afrontar un puerto de montaña. 



Si nos pide un poco más de "caña" el cuerpo y nos atrevemos en una carretera rota y con muchas curvas a pisar el acelerador un poco más, el conjunto se nos mostrará relativamente deportivo y si aguantamos sin asustarnos el balanceo inicial, la impresionante tracción y el esquema de suspensiones nos facilitarán un  paso por curva muy bueno. Pero no es un coche específico para realizar "tramos", solo que esa información nos viene muy bien para saber realmente, cuales son los límites de este vehículo en unas condiciones concretas, un despiste o de aparente peligro. 


Fuera del asfalto, la tracción integral o el control de descensos, además de las diferentes ayudas electrónicas o la gran altura de la carrocería respecto al suelo, nos facilitarán la vida si queremos hacer nuestros pinitos Off Road, aunque en nuestro caso concreto, con unos neumáticos descaradamente orientados al asfalto, mejor no hacer experimentos y no salirnos mucho de las vías convencionales. 


Sin lugar a dudas, hablamos de uno de los mejores SUV tanto para circular dentro del asfalto, como fuera de él y uno de los decanos en el segmento. Bueno; realmente el X4 no es uno de los primeros, ya que es el X3 el que se tiene que llevar ese mérito. Pero teniendo en cuenta que el X3 es la base sobre la que se ensambla y fabrica este modelo, también podemos atribuirle los mismos méritos.


Pero si el X3 es igual en casi todos los aspectos; ¿qué diferencia al X4?. Pues básicamente su concepto coupé, con todas las virtudes de un SUV premium del segmento medio, pero con una estética diferenciadora que atraerá a un público más dinámico y jovial, harto o cansado de ver siempre lo mismo bajo un mismo envoltorio y a los que nos les importe tanto el espacio efectivo, sino la imagen, la prestancia y la diferenciación del común de los mortales. Simplemente; un gran acierto.