martes, 5 de marzo de 2019

Prueba: Seat Tarraco 2.0 TDI Style Plus


Y de momento, queda completada la ecuación. El Seat Ateca, fue el primero en despejar la incógnita de cómo sería el primer SUV de la marca española. Todo un éxito. Más adelante, llegó el coqueto Seat Arona, basado en la plataforma del Seat Ibiza, el Skoda fabia o el Volkswagen Polo, con un aire fresco y una gran orientación urbanita. Ahora nos llega la versión más grande y poderosa de los SUV de Seat, que completa la gama en el segmento superior. Nace el Seat Tarraco.


No nos cabe la menor duda de que seguirán exprimiendo el limón y con el tiempo seguirán llegando otras opciones con carrocerías coupeizadas de todos los tamaños, pero de momento, el nuevo Seat Tarraco es el SUV más grande y capaz de la marca y nos llega con una carrocería muy diferenciada, que será referente en los futuros diseños de Seat.


Desde que llegó Luca di Meo, el CEO de Seat, al seno de la marca y ha comenzado ha marcar sus directrices, Seat tiene una nueva época dorada en el mundo de la automoción y el Tarraco, será uno de sus buques insignia más exitosos, a juzgar por la expectación que ha levantado desde su alumbramiento.


Aprovecha la misma plataforma que alguno de sus "primos" dentro del grupo, como el Skoda Kodiaq o el Volkswagen Tiguan Allspace, que ya probamos en su momento, y con 4,74 metros es el SUV más grande de la marca y, probablemente, uno de los modelos más grandes de la historia de la marca.


No obstante, la posibilidad de albergar hasta 7 ocupantes lo delatan como tal, pero antes de contaros nuestras impresiones sobre el interior, hacemos como siempre un repaso a su diseño exterior.


Todos conocemos los rasgos generales de los Seat de última generación. Esos rasgos tan característicos los estrenó el León y después se fueron adaptando en los diferentes modelos de la gama. Pero el Tarraco va ha estrenar los nuevos trazos de referencia que servirán para los futuros modelos y de eso, nos da muchas pistas desde su visión frontal.


Lo decimos, más que nada, por el nuevo diseño de los faros delanteros y la novedosa firma lumínica que proyecta la luz diurna Led. Son unos faros más estilizados y rasgados, con todas las funciones de iluminación Led e inteligentes. Son mucho más agresivos y dan un perfil más dinámico que debe ser la firma, siempre, de la marca española.



De esta manera, la parrilla delantera adquiere una visión muy potente y poderosa. En esta ocasión cuenta con una rejilla de aspecto cromado de forma trapezoidal y un paragolpes profuso, con trazos muy marcados en el espacio destinado para las luces antiniebla, que simulan una especie de ceño fruncido que aporta un carácter muy agresivo y atractivo, sin lugar a dudas.



En su vista lateral, se evidencia su gran longitud, además de contener unas líneas muy neutras, con un perfil marcado y una gran nervadura que recorre todo el perfil desde la aleta delantera hasta acabar sutilmente en los pilotos posteriores. La altura de la carrocería respecto al suelo, también nos da alguna pista de sus excelente cualidades y capacidades off road, aunque en nuestro caso, tan solo disponíamos de una versión 4x2 y los neumáticos, con unas preciosas, y enormes, llantas de 20 pulgadas, estaban muy orientados a una circulación sobre asfalto.



En la zaga, observamos también unas líneas diferenciadoras con respecto a sus hermanos de gama. En esta ocasión los pilotos posteriores, de tecnología Led, se nos muestras más finos y estilizados, aunque no pierden para nada la personalidad intrínseca de la firma española. Están, virtualmente unidos, por una franja que los da cierta nota de continuidad y emula a ciertos modelos de carácter más dinámico, queriendo transmitir también esa sensación, a pesar de su gran tamaño.


El paragolpes, en este caso, de diferente color de la carrocería, cuenta con un pequeño entramado que sirve de nexo de unión entre los dos catadióptricos y por debajo, una moldura en tonalidad gris, hace el efecto de que nuestra unidad cuenta con una doble salida de escape, que aunque sea ficticia, aporta una nota muy atractiva y culmina una visión diferente y muy atractiva de la trasera.


Abrimos el gran portón del maletero que nos permite un hueco de carga muy amplio, aunque queda un poco alto respecto al suelo. No debemos preocuparnos, ya que en nuestro caso, como disponíamos de apertura y cierre eléctrico, podemos pasar el pie por debajo del paragolpes y por medio de un pequeño movimiento, se abre y cierra de manera automática. Muy cómodo, aunque sigue estando un poco alto...


Descubrimos un enorme espacio de carga de 700 litros. De hecho; no existen muchos SUV actuales del mismo segmento que lo igualen o superen en esta cota. Pero claro; hablo de la versión con 7 plazas, ya que si elegimos nuestro Tarraco tan solo con cinco, la capacidad del maletero es de 760 litros y ese dato, sí que es imbatible. Disponemos de un espacio diáfano y muy aprovechable, sin apenas limitaciones a la hora de ubicar la carga y un par de huecos laterales para evitar que los objetos más cotidianos, rueden por el piso.


Esa capacidad tan versátil, tan solo la obtendremos si tenemos las dos plazas suplementarias abatidas y escondidas y disponemos de la configuración normal para cinco ocupantes. Esa doble plaza trasera queda perfectamente camuflada, pero cuando las replegamos, el maletero aún tiene algo de espacio para un par de maletas de viaje, que alcanza los 230 litros. No obstante, esta tercera fila de asientos se monta de manera opcional y bajo petición a la hora de adquirir nuestro Tarraco.


En las plazas posteriores (o sea, las correspondientes a la segunda fila de asientos), tenemos un buen espacio disponible para dos ocupantes adultos. ¿Por qué tan solo dos adultos?. Porque la verdad es que la anchura disponible entre puertas, no permite que la plaza central sea tan aprovechable. Un mal endémico en la mayoría de los vehículos actuales.


De todas formas, es la única cota en la que podríamos poner algún tipo de pega, ya que la banqueta posterior se puede desplazar, por medio de unos carriles, alrededor de 16cm y los respaldos, tienen varias posiciones de inclinación, por lo que siempre nos asegurarán una  posición muy correcta y un buen espacio para las rodillas. Por altura, tampoco existe ningún problema, incluso si, como en nuestro caso, tenemos montado el techo panorámico que siempre resta algunos centímetros. Personas de hasta 1,90 metros de altura se podrán acomodar sin rozar con la cabeza en el techo.

Accedemos al puesto de mando y al abrir las puertas, vemos la silueta de nuestra montura iluminada en el suelo. Esa es la forma que tiene el Tarraco de darnos la bienvenida.

Nos sentamos en una posición de privilegio, gracias a la altura del habitáculo. Los asientos son muy cómodos, con buena sujeción lateral y obtenemos una buena posición de conducción rápidamente, gracias a los múltiples reglajes, tanto de la butaca como del volante.


Detrás del volante ya no podemos hablar de capilla de relojes, ya que no existe como tal. En su lugar, tenemos una pantalla digital de 12,25 pulgadas, que la marca denomina Digital Cockpit y que nos ofrece una información muy clara y concisa, de cualquier parámetro que podamos o queramos colocar en primer plano. En este sentido, disponemos de varias configuraciones según la información que queramos consultar a tiempo real sobre nuestra conducción. Es muy vistosa y está muy bien protegida de las incidencias solares. Incluso si tenemos el techo solar panorámico abierto.


En una posición elevada y de privilegio, como no podía ser de otra forma, la correspondiente pantalla táctil de 8 pulgadas del equipo de infoocio también nos ofrece informaciones diversas, correspondientes a los diferentes menús de los que dispongamos según nuestro nivel de acabado, además de poder visionar la cámara trasera de ayuda al aparcamiento o sistemas como el navegador. Tiene una gran calidad gráfica y es muy intuitiva de manejar, además de que, opcionalmente, podemos realizar algún tipo de operación, como pasar canciones o emisoras de radio, de forma gestual.


Por lo demás; el resto del habitáculo es muy conocido. De hecho es tan conocido que no encontramos muchas diferencias respecto al del Volkswagen Tiguan AllSpace que probamos hace unas semanas. Todo está muy ordenado, es fácil de interpretar y muy accesible. También nos ofrece una gran calidad de materiales y de buen aspecto visual,  además de contar con muy buenos ajustes.


En el centro, detrás de la palanca de cambios manual de 6 relaciones; observamos un mando giratorio que nos brinda varias opciones de conducción y adecúa el vehículo y la respuesta en según qué circunstancia. Esas opciones de conducción se dividen entre ECO, Normal, Sport e Individual, en las que podemos variar algunos parámetros de manera independiente. Incluso, podemos modificar la dureza de las suspensiones, en el caso de que montemos la suspensión opcional DCC, de regulación electrónica y con tres niveles de dureza predefinidos.


Y es que la versión Style Plus de nuestra prueba, estaba muy bien equipada de serie y entre otros elementos de seguridad y confort, nos encontrábamos con navegador, climatizador trizona, asientos calefactados delanteros y los dos laterales traseros, cámara de visión trasera con alerta de tráfico cruzado, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, asistente de arranque en pendiente, techo solar panorámico practicable eléctricamente, luces Led con funciones inteligentes, llantas de 20 pulgadas, equipo de infoocio con pantalla táctil y gestual de 8 pulgadas, Seat Drive Profile con 4 posiciones, Digital Cockpit, alerta de cambio involuntario de carril, asistente de frenada autónoma con detección de peatones y ciclistas, apertura y arranque sin llave, apertura eléctrica de portón de maletero, asistente de cambio involuntario de carril, alerta de vehículo en ángulo muerto o Start/Stop entre otros muchísimos elementos.


La mecánica que tuvimos la fortuna de probar, era el archiconocido 2.0 TDI del que se extraían 150cv y un par máximo de 340 Nm. Es un motor más que suficiente para mover con brio a un conjunto tan voluminoso y pesado como el Seat Tarraco, además de ser bastante activo en reacciones y tener unas muy buenas recuperaciones.


La velocidad máxima que nos anuncia la marca para este modelo es de unos nada despreciables, 200 Km/h, con una aceleración de 0-100 Km/h en 9,8 segundos y un consumo homologado de 4,9 l/100 Km en ciclo mixto. Son unos valores prestacionales muy aceptables para un vehículo de estas características.


Estaba asociado a una caja de cambios manual de 6 relaciones, con unas inserciones precisas y un gran escalonamiento de marchas, que trasmitía la fuerza a las ruedas delanteras, aunque si lo deseamos, podemos adquirir el Tarraco con tracción total, ya que, como os he indicado anteriormente, por altura y aparentes capacidades todo-terreno, no será.


En materia dinámica, hablamos de un conjunto muy atractivo para realizar largos trayectos sin agotarnos. Lógicamente, su envergadura, tamaño y peso, no lo convierten en un coche dinámico o deportivo, pero es un vehículo excelente, amplio y muy cómodo para viajar.


Me sorprendieron mucho las suspensiones, ya que sin convertir al Tarraco en una tabla, me parecieron bastante firmes para tratarse de un SUV. Esa condición le aportaba un añadido de seguridad y aplomo en todo tipo de circunstancias sobre el asfalto, además de absorber muy bien los rotos del firme, sin que tuviéramos ningún conato de desviación ni sacudida del volante, aunque sí que percibíamos con cierta claridad lo que ocurría debajo de las ruedas.


La dirección era muy directa y comunicativa, de asistencia variable y milimétrica. El equipo de frenos también actúa con un mordiente coherente al tipo de carrocería.


En una conducción relativamente ligera en una carretera con curvas, es un vehículo que se conduce muy bien con "manos" y podemos ir muy rápidos con él, aunque no lo parezca, si sabemos cómo aprovechar las relaciones de la caja de cambios y las revoluciones óptimas de la mecánica. Pero una vez más, debemos tener en cuenta que es un SUV muy grande y las inercias de la carrocería se dejan notar. 


Fuera del asfalto, se adivina como una gran opción para realizar una conducción off road con bastantes probabilidades de éxito, ya que sus suspensiones, a pesar de su firmeza y obviamente, su altura respecto al suelo, favorecen este hecho. No era nuestro caso, ya que la unidad de pruebas tan solo disponía de tracción delantera, pero con unos neumáticos más apropiados y la tracción total, no nos cabe ninguna duda que estaríamos ante un todo-terreno muy capaz.


Definitivamente, el Seat Tarraco nos ha sorprendido mucho. Para empezar; parece que su diseño será el nuevo espejo en el que se miren los futuros modelos de la marca española. Gracias a la plataforma de sus "primos" del grupo VAG es, sin atisbo de duda, el Seat más versátil de la historia, incluyendo si cabe, al casi extinto Alhambra. Es espacioso, con un gran maletero y con una gran habitabilidad, además de contar con una tecnología de primer orden en materia de seguridad y confort. 


En conclusión; el Seat Tarraco es un SUV que llega para engrosar la lista de tantos y tantos que existen en el mercado pero, no es uno más. Es un SUV impresionante a muchos niveles que convencerá a los más viajeros y aventureros. 


martes, 5 de marzo de 2019

Prueba: Seat Tarraco 2.0 TDI Style Plus


Y de momento, queda completada la ecuación. El Seat Ateca, fue el primero en despejar la incógnita de cómo sería el primer SUV de la marca española. Todo un éxito. Más adelante, llegó el coqueto Seat Arona, basado en la plataforma del Seat Ibiza, el Skoda fabia o el Volkswagen Polo, con un aire fresco y una gran orientación urbanita. Ahora nos llega la versión más grande y poderosa de los SUV de Seat, que completa la gama en el segmento superior. Nace el Seat Tarraco.


No nos cabe la menor duda de que seguirán exprimiendo el limón y con el tiempo seguirán llegando otras opciones con carrocerías coupeizadas de todos los tamaños, pero de momento, el nuevo Seat Tarraco es el SUV más grande y capaz de la marca y nos llega con una carrocería muy diferenciada, que será referente en los futuros diseños de Seat.


Desde que llegó Luca di Meo, el CEO de Seat, al seno de la marca y ha comenzado ha marcar sus directrices, Seat tiene una nueva época dorada en el mundo de la automoción y el Tarraco, será uno de sus buques insignia más exitosos, a juzgar por la expectación que ha levantado desde su alumbramiento.


Aprovecha la misma plataforma que alguno de sus "primos" dentro del grupo, como el Skoda Kodiaq o el Volkswagen Tiguan Allspace, que ya probamos en su momento, y con 4,74 metros es el SUV más grande de la marca y, probablemente, uno de los modelos más grandes de la historia de la marca.


No obstante, la posibilidad de albergar hasta 7 ocupantes lo delatan como tal, pero antes de contaros nuestras impresiones sobre el interior, hacemos como siempre un repaso a su diseño exterior.


Todos conocemos los rasgos generales de los Seat de última generación. Esos rasgos tan característicos los estrenó el León y después se fueron adaptando en los diferentes modelos de la gama. Pero el Tarraco va ha estrenar los nuevos trazos de referencia que servirán para los futuros modelos y de eso, nos da muchas pistas desde su visión frontal.


Lo decimos, más que nada, por el nuevo diseño de los faros delanteros y la novedosa firma lumínica que proyecta la luz diurna Led. Son unos faros más estilizados y rasgados, con todas las funciones de iluminación Led e inteligentes. Son mucho más agresivos y dan un perfil más dinámico que debe ser la firma, siempre, de la marca española.



De esta manera, la parrilla delantera adquiere una visión muy potente y poderosa. En esta ocasión cuenta con una rejilla de aspecto cromado de forma trapezoidal y un paragolpes profuso, con trazos muy marcados en el espacio destinado para las luces antiniebla, que simulan una especie de ceño fruncido que aporta un carácter muy agresivo y atractivo, sin lugar a dudas.



En su vista lateral, se evidencia su gran longitud, además de contener unas líneas muy neutras, con un perfil marcado y una gran nervadura que recorre todo el perfil desde la aleta delantera hasta acabar sutilmente en los pilotos posteriores. La altura de la carrocería respecto al suelo, también nos da alguna pista de sus excelente cualidades y capacidades off road, aunque en nuestro caso, tan solo disponíamos de una versión 4x2 y los neumáticos, con unas preciosas, y enormes, llantas de 20 pulgadas, estaban muy orientados a una circulación sobre asfalto.



En la zaga, observamos también unas líneas diferenciadoras con respecto a sus hermanos de gama. En esta ocasión los pilotos posteriores, de tecnología Led, se nos muestras más finos y estilizados, aunque no pierden para nada la personalidad intrínseca de la firma española. Están, virtualmente unidos, por una franja que los da cierta nota de continuidad y emula a ciertos modelos de carácter más dinámico, queriendo transmitir también esa sensación, a pesar de su gran tamaño.


El paragolpes, en este caso, de diferente color de la carrocería, cuenta con un pequeño entramado que sirve de nexo de unión entre los dos catadióptricos y por debajo, una moldura en tonalidad gris, hace el efecto de que nuestra unidad cuenta con una doble salida de escape, que aunque sea ficticia, aporta una nota muy atractiva y culmina una visión diferente y muy atractiva de la trasera.


Abrimos el gran portón del maletero que nos permite un hueco de carga muy amplio, aunque queda un poco alto respecto al suelo. No debemos preocuparnos, ya que en nuestro caso, como disponíamos de apertura y cierre eléctrico, podemos pasar el pie por debajo del paragolpes y por medio de un pequeño movimiento, se abre y cierra de manera automática. Muy cómodo, aunque sigue estando un poco alto...


Descubrimos un enorme espacio de carga de 700 litros. De hecho; no existen muchos SUV actuales del mismo segmento que lo igualen o superen en esta cota. Pero claro; hablo de la versión con 7 plazas, ya que si elegimos nuestro Tarraco tan solo con cinco, la capacidad del maletero es de 760 litros y ese dato, sí que es imbatible. Disponemos de un espacio diáfano y muy aprovechable, sin apenas limitaciones a la hora de ubicar la carga y un par de huecos laterales para evitar que los objetos más cotidianos, rueden por el piso.


Esa capacidad tan versátil, tan solo la obtendremos si tenemos las dos plazas suplementarias abatidas y escondidas y disponemos de la configuración normal para cinco ocupantes. Esa doble plaza trasera queda perfectamente camuflada, pero cuando las replegamos, el maletero aún tiene algo de espacio para un par de maletas de viaje, que alcanza los 230 litros. No obstante, esta tercera fila de asientos se monta de manera opcional y bajo petición a la hora de adquirir nuestro Tarraco.


En las plazas posteriores (o sea, las correspondientes a la segunda fila de asientos), tenemos un buen espacio disponible para dos ocupantes adultos. ¿Por qué tan solo dos adultos?. Porque la verdad es que la anchura disponible entre puertas, no permite que la plaza central sea tan aprovechable. Un mal endémico en la mayoría de los vehículos actuales.


De todas formas, es la única cota en la que podríamos poner algún tipo de pega, ya que la banqueta posterior se puede desplazar, por medio de unos carriles, alrededor de 16cm y los respaldos, tienen varias posiciones de inclinación, por lo que siempre nos asegurarán una  posición muy correcta y un buen espacio para las rodillas. Por altura, tampoco existe ningún problema, incluso si, como en nuestro caso, tenemos montado el techo panorámico que siempre resta algunos centímetros. Personas de hasta 1,90 metros de altura se podrán acomodar sin rozar con la cabeza en el techo.

Accedemos al puesto de mando y al abrir las puertas, vemos la silueta de nuestra montura iluminada en el suelo. Esa es la forma que tiene el Tarraco de darnos la bienvenida.

Nos sentamos en una posición de privilegio, gracias a la altura del habitáculo. Los asientos son muy cómodos, con buena sujeción lateral y obtenemos una buena posición de conducción rápidamente, gracias a los múltiples reglajes, tanto de la butaca como del volante.


Detrás del volante ya no podemos hablar de capilla de relojes, ya que no existe como tal. En su lugar, tenemos una pantalla digital de 12,25 pulgadas, que la marca denomina Digital Cockpit y que nos ofrece una información muy clara y concisa, de cualquier parámetro que podamos o queramos colocar en primer plano. En este sentido, disponemos de varias configuraciones según la información que queramos consultar a tiempo real sobre nuestra conducción. Es muy vistosa y está muy bien protegida de las incidencias solares. Incluso si tenemos el techo solar panorámico abierto.


En una posición elevada y de privilegio, como no podía ser de otra forma, la correspondiente pantalla táctil de 8 pulgadas del equipo de infoocio también nos ofrece informaciones diversas, correspondientes a los diferentes menús de los que dispongamos según nuestro nivel de acabado, además de poder visionar la cámara trasera de ayuda al aparcamiento o sistemas como el navegador. Tiene una gran calidad gráfica y es muy intuitiva de manejar, además de que, opcionalmente, podemos realizar algún tipo de operación, como pasar canciones o emisoras de radio, de forma gestual.


Por lo demás; el resto del habitáculo es muy conocido. De hecho es tan conocido que no encontramos muchas diferencias respecto al del Volkswagen Tiguan AllSpace que probamos hace unas semanas. Todo está muy ordenado, es fácil de interpretar y muy accesible. También nos ofrece una gran calidad de materiales y de buen aspecto visual,  además de contar con muy buenos ajustes.


En el centro, detrás de la palanca de cambios manual de 6 relaciones; observamos un mando giratorio que nos brinda varias opciones de conducción y adecúa el vehículo y la respuesta en según qué circunstancia. Esas opciones de conducción se dividen entre ECO, Normal, Sport e Individual, en las que podemos variar algunos parámetros de manera independiente. Incluso, podemos modificar la dureza de las suspensiones, en el caso de que montemos la suspensión opcional DCC, de regulación electrónica y con tres niveles de dureza predefinidos.


Y es que la versión Style Plus de nuestra prueba, estaba muy bien equipada de serie y entre otros elementos de seguridad y confort, nos encontrábamos con navegador, climatizador trizona, asientos calefactados delanteros y los dos laterales traseros, cámara de visión trasera con alerta de tráfico cruzado, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, asistente de arranque en pendiente, techo solar panorámico practicable eléctricamente, luces Led con funciones inteligentes, llantas de 20 pulgadas, equipo de infoocio con pantalla táctil y gestual de 8 pulgadas, Seat Drive Profile con 4 posiciones, Digital Cockpit, alerta de cambio involuntario de carril, asistente de frenada autónoma con detección de peatones y ciclistas, apertura y arranque sin llave, apertura eléctrica de portón de maletero, asistente de cambio involuntario de carril, alerta de vehículo en ángulo muerto o Start/Stop entre otros muchísimos elementos.


La mecánica que tuvimos la fortuna de probar, era el archiconocido 2.0 TDI del que se extraían 150cv y un par máximo de 340 Nm. Es un motor más que suficiente para mover con brio a un conjunto tan voluminoso y pesado como el Seat Tarraco, además de ser bastante activo en reacciones y tener unas muy buenas recuperaciones.


La velocidad máxima que nos anuncia la marca para este modelo es de unos nada despreciables, 200 Km/h, con una aceleración de 0-100 Km/h en 9,8 segundos y un consumo homologado de 4,9 l/100 Km en ciclo mixto. Son unos valores prestacionales muy aceptables para un vehículo de estas características.


Estaba asociado a una caja de cambios manual de 6 relaciones, con unas inserciones precisas y un gran escalonamiento de marchas, que trasmitía la fuerza a las ruedas delanteras, aunque si lo deseamos, podemos adquirir el Tarraco con tracción total, ya que, como os he indicado anteriormente, por altura y aparentes capacidades todo-terreno, no será.


En materia dinámica, hablamos de un conjunto muy atractivo para realizar largos trayectos sin agotarnos. Lógicamente, su envergadura, tamaño y peso, no lo convierten en un coche dinámico o deportivo, pero es un vehículo excelente, amplio y muy cómodo para viajar.


Me sorprendieron mucho las suspensiones, ya que sin convertir al Tarraco en una tabla, me parecieron bastante firmes para tratarse de un SUV. Esa condición le aportaba un añadido de seguridad y aplomo en todo tipo de circunstancias sobre el asfalto, además de absorber muy bien los rotos del firme, sin que tuviéramos ningún conato de desviación ni sacudida del volante, aunque sí que percibíamos con cierta claridad lo que ocurría debajo de las ruedas.


La dirección era muy directa y comunicativa, de asistencia variable y milimétrica. El equipo de frenos también actúa con un mordiente coherente al tipo de carrocería.


En una conducción relativamente ligera en una carretera con curvas, es un vehículo que se conduce muy bien con "manos" y podemos ir muy rápidos con él, aunque no lo parezca, si sabemos cómo aprovechar las relaciones de la caja de cambios y las revoluciones óptimas de la mecánica. Pero una vez más, debemos tener en cuenta que es un SUV muy grande y las inercias de la carrocería se dejan notar. 


Fuera del asfalto, se adivina como una gran opción para realizar una conducción off road con bastantes probabilidades de éxito, ya que sus suspensiones, a pesar de su firmeza y obviamente, su altura respecto al suelo, favorecen este hecho. No era nuestro caso, ya que la unidad de pruebas tan solo disponía de tracción delantera, pero con unos neumáticos más apropiados y la tracción total, no nos cabe ninguna duda que estaríamos ante un todo-terreno muy capaz.


Definitivamente, el Seat Tarraco nos ha sorprendido mucho. Para empezar; parece que su diseño será el nuevo espejo en el que se miren los futuros modelos de la marca española. Gracias a la plataforma de sus "primos" del grupo VAG es, sin atisbo de duda, el Seat más versátil de la historia, incluyendo si cabe, al casi extinto Alhambra. Es espacioso, con un gran maletero y con una gran habitabilidad, además de contar con una tecnología de primer orden en materia de seguridad y confort. 


En conclusión; el Seat Tarraco es un SUV que llega para engrosar la lista de tantos y tantos que existen en el mercado pero, no es uno más. Es un SUV impresionante a muchos niveles que convencerá a los más viajeros y aventureros.