miércoles, 13 de marzo de 2019

Prueba: Volkswagen Touareg V6 3.0 TDI Premium


Ha nacido la tercera generación del buque insignia del segmento SUV de Volkswagen. Desde finales del año pasado, ya se puede adquirir el nuevo Volkswagen Touareg en los concesionarios, que nos llega con una imagen muy renovada, una gran carga tecnológica, pero con cierto aire continuista que lo sigue haciendo reconocible como un Touareg a simple vista.


Su diseño se nos muestra mucho más poderoso y actual, aunque no pierde esa esencia que tantos adeptos ha ganado por todo el mundo, ya que en la categoría premium en la que se mueve, parece ser que no gustan mucho los experimentos extremos en materia de diseño y por otra parte; es un coche alemán y los alemanes, como de todos es bien sabido, tampoco es que sean muy amigos de experimentar cuando algo realmente funciona. No obstante, con pequeños toques y sutiles cambios exteriores, aunque bastante sustanciales, obtenemos una imagen muy moderna y muy premium.



La mayor diferencia visual respecto a la generación anterior y la que cobra la mayor parte del protagonismo, se sitúa en el frontal. En esa zona se han concentrado los mayores cambios que afectan a todo el conjunto, ya que a pesar de que todos los paneles exteriores sean totalmente nuevos, la enorme parrilla frontal de aspecto cromado que se "funde" con los novedosos pilotos delanteros de tecnología LED para todas las funciones y el nuevo diseño del paragolpes; nos ofrecen una imagen mucho más poderosa.


Todo en su conjunto aporta una vista clásica y a la vez, agresiva, que entremezcla una gran sensación de poderío, lujo y cierto dinamismo nada más poner los ojos sobre ella.


En su vista lateral, nos encontramos con un perfil más afilado y contundente. Aunque mantiene las cotas de la batalla (distancia entre los dos ejes), la longitud ha aumentado unos 8 cm y eso se nota, o se debería de notar, en materia de habitabilidad interior. Como veremos después, no parece que haya muchas diferencias en ese aspecto y de momento, lo que observamos son unos voladizos delanteros y traseros aumentados, que le aportan esa mayor presencia y estatus aún con el coche detenido, pero lo penalizan, por otra parte, en una hipotética conducción off road, ya que pierde un poco en cuanto a los ángulos de salida y de ataque.



Dispone de una línea del techo ligeramente descendente que deriva finalmente en un alerón posterior y una línea de tensión ligeramente ascendente, que va aumentando de relieve en su camino desde el embellecedor lateral hasta la zaga. Todo ello nos emula un cierto carácter dinámico, pero sin perder la prestancia ni la neutralidad de su diseño general. Rematan esa vista unas llantas de 18 pulgadas y una evidente altura respecto al suelo de 21,5 cm.


En la zaga, también observamos unos trazos más livianos y finos, que descargan en mayor parte, la rotundidad visual del resto del conjunto. Son nuevos y más afilados, los pilotos traseros con tecnología LED, por supuesto.



Descansan sobre un gran portón del maletero, de apertura y cierre eléctricos, cuyos trazos se disponen en forma de cascada hasta el paragolpes. Ahí observamos una doble salida de escape cromada y una franja continua en la que se sitúan los antiniebla traseros junto con los catadióptricos.


Si abrimos el portón, lo que nos encontramos espacio a raudales. En esta ocasión no contaba con dos plazas suplementarias debajo del piso y contábamos con un espacio enorme de 810 litros con el que podríamos hacer un mudanza si quisiéramos. Realmente impresionante y diáfano, aunque  el perfil de la boca de carga se nos queda un poco elevado.



Nos adentramos en el habitáculo y comenzamos por la segunda fila de asientos. Observamos unos asientos especialmente confortables, en nuestro caso tapizados en buen cuero. Dos personas se sentirán como en el salón de su casa, aunque una tercera, la correspondiente a la plaza central, irá un poco más encajonada debido a la elevación del túnel de transmisión.



Existe mucho espacio en términos generales, pero a pesar del aumento evidente de longitud, nos da la impresión que se han dejado esos centímetros de más en capacidad de maletero. Bien en altura respecto a nuestras cabezas, bien en espacio para las piernas y sobresaliente en anchura y dos ocupantes de 1,80 metros o así, viajarán sin problemas en esas plazas.



Pero había algo diferente a lo que no presté atención en un principio y que después, al subirnos en la zona delantera, evidencié sin ninguna duda. Partimos de la base de que el habitáculo está situado a bastante altura, por lo que hay que, literalmente, subirse al vehículo. Pero me llamó la atención que una vez dentro, la posición de conducción me resultaba algo diferente.



Yo pude hacerme con una situación correcta sin problema, gracias a la infinidad de reglajes, todos eléctricos, tanto de asientos como en el volante. Pero yo tengo una estatura estándar de alrededor de 1.75 metros. Probé la situación de que una persona de envergadura y con más de 1.85 metros de altura se pusiera a los mandos. Se sentaba; pero no se encontraba del todo a gusto y rozaba con la cabeza en el marco superior de la puerta y con el techo panorámico de cristal, que también resta algunos centímetros.


Me resultó bastante curioso que un coche de gran tamaño como este Touareg, disponga de un habitáculo amplísimo a todos los niveles, pero bastante poco preparado para personas muy altas, ya que a pesar de que podrían encontrar la postura ideal y poder conducirlo de forma natural, deberían ir con el asiento muy retrasado y bastante bajo, lo que implica una posición de carácter deportivo, algo que veo bastante incongruente para un vehículo de este tamaño y configuración.



Dicho esto; nada más entrar me llamó poderosamente  la atención el cuadro de mandos y su enorme pantalla táctil, que ya no se debe medir ni en pulgadas, si no que la medida estándar debe ir en hectáreas o algo así...

La marca lo denomina Discover Premium y es un sistema multimedia con una pantalla de infoocio de 15 pulgadas, que se combina con el cuadro de mandos digital, que tiene también un gran tamaño de 9,5 pulgadas. Ambas dos, tienen una calidad de imagen asombrosa y unas grafías muy claras, a salvo de los posibles reflejos de los rayos solares.



La pantalla de 15 pulgadas, obviamente es táctil, se puede buscar información por medio de comandos de voz y además, para algunas cosas, como cambiar de canción o de pantalla o de emisora, lo podemos hacer de manera gestual sin la necesidad de tener que tocarla. Desde ahí podemos consultar muchos parámetros indispensables y a gran tamaño, como el sistema de climatización, las informaciones del tráfico a tiempo real o el equipo de audio, además de las cámaras de ayuda al aparcamiento o el navegador entre otras muchas cosas.


De esta manera; el salpicadero queda despojado absolutamente de casi todos los mandos físicos que sean posibles, orientándonos a un mundo extremadamente tecnológico que será la tendencia desde ahora en todos los coches nuevos. Su funcionamiento es bastante intuitivo y sencillo, gracias a sus menús grandes y visibles y también cuenta con una capacidad de reacción y una gran fluidez entre menús disponibles.



El volante multifunción engloba los pulsadores de los elementos más imprescindibles para que no tengamos que soltar nunca las manos o buscar elementos en el equipo multimedia del coche. Bluetooth, los mandos del equipo de audio, el ordenador de a bordo o el control de velocidad de crucero adaptativo, son muy sencillos de activar y obviamente están muy a mano.




Detrás de ese volante, nos encontramos con la pantalla digital de 9,5 pulgadas, que nos ofrece la información inherente a nuestra conducción de manera muy clara y con dos configuraciones distintas. Una es la visión clásica, con los dos relojes a los flancos y el resto de las informaciones repartidas por el cuadro, y otra es la visión más informativa, en donde la velocidad y las revoluciones pasan a un segundo plano y se le da mayor protagonismo a la información que queramos consultar en el centro, como las imágenes del navegador, los diferentes sistemas de ayuda a la conducción, etc...



¿Entre los dos asientos qué nos vamos a encontrar?. Pues la lógica nos dice que ante todo, veremos el selector del cambio automático. Es un cambio tiptronic de 8 relaciones, que nos brinda un funcionamiento suave e imperceptible entre transiciones y que gestiona de maravilla todo el enorme potencial de la mecánica.


Un poco más retrasado, observamos el mando giratorio desde el que podemos elegir los diferentes modos de conducción en según qué circunstancias estemos circulando.



Podemos elegir entre ECO, Normal, Sport, Individual, Off Road y Snow y en cada uno de ellos, se modifica electrónicamente la entrega de par y de potencia del motor y la gestión de la caja de cambios. Si disponemos de la suspensión neumática (no era nuestro caso) el propio sistema también la configura de forma automática.

Todo el habitáculo cuenta con unos acabados y una calidad de ajustes sublime y nos favorece una gran sensación de lujo a nuestro alrededor, miremos hacia donde miremos. También la tecnología empleada para el confort y la seguridad de los ocupantes y todas las ayudas a la conducción y sistemas de infoocio, juegan a favor de la impresionante percepción premium que tendrán todos los ocupantes.



Entre otros muchos elementos de equipamiento, más otros que habían añadido y otros muchos que podemos adquirir de manera opcional, nuestra unidad de pruebas con el acabado Premium disponía de navegador, aviso de vehículo en ángulo muerto, climatizador de cuatro zonas, techo solar panorámico abrible, asientos delanteros calefactados y ventilados, equipo de infoocio con pantalla táctil de 15 pulgadas, asistente de cambio involuntario de carril, apertura y arranque sin llave, apertura del maletero eléctrica, 6 modos de conducción, asistente de aparcamiento semi asistido, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámaras y aviso de tráfico cruzado, frenada de emergencia con detección de peatones y ciclistas, luces LED inteligentes, asistente de arranque en pendiente, asientos eléctricos con 3 memorias y revestidos en cuero, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, capó activo, iluminación ambiental, llantas de 18 pulgadas o Start/Stop, por poner unos pocos ejemplos, a los que podremos añadir una infinidad de equipos de manera opcional con sobreprecio.


Las opciones mecánicas hasta el momento, son un V6 TDI con dos gamas de potencia, una versión de gasolina y uno V8 TDI que llegará en los próximos meses y será el motor diésel más potente fabricado en Alemania. Nuestra unidad de pruebas disponía de la versión 3.0 V6 TDI con 286cv con un descomunal par máximo de 600 Nm.


Con esta configuración nos brinda unas prestaciones considerables para un vehículo de 4,87 metros de largo y más de 2.000 Kg de peso, como una velocidad máxima de 235 Km/h una aceleración de 0-100 Km/h en tan solo 6 segundos y un consumo homologado por la marca en ciclo mixto de 6,6 l/100 Km. La potencia de la mecánica, como hemos dicho, se gestiona por medio de una caja de cambios automática de 8 relaciones que transmite la fuerza a las cuatro ruedas por medio del sistema de tracción 4 Motion.


Es una mecánica poderosa, que empuja, y mucho, desde muy bajas revoluciones y con la cual, no tendremos problema de entrega en ningún tipo de situación, bien sea al realizar maniobras de adelantamiento, al afrontar un puerto de montaña o en una conducción por pistas. Los 600 Nm de par máximo nos sacarán de cualquier eventualidad. Nunca nos falta respuesta y con solo acariciar el pedal del acelerador, las sensaciones son siempre excelentes, aunque si lo pisamos con contundencia, sin lugar a dudas se nos pegará la espalda al respaldo de los asientos y se olvidará de los buenos modales.



En modo Sport se nota mucho la inmediatez con la que responde y sin apenas darnos cuenta, sobrepasaremos los límites legales de velocidad. En carretera abierta, tenemos ante nosotros a un rutero incansable y extremadamente confortable. Es muy cómodo en todo momento y el esquema de suspensiones absorbe muy bien las imperfecciones del asfalto, aunque por su parte, tampoco lo filtra tanto como para que no percibamos lo que ocurre debajo de los neumáticos.


Esta situación nos viene muy bien cuando conducimos en una carretera rota y con muchas curvas y lo hacemos de una manera dinámica. De acuerdo que el Volkswagen Touareg no es un coche muy específico para ello, pero aún así, se nos descubre un conjunto muy aplomado en curva, que nos aporta una gran sensación de seguridad gracias, por otra parte, a la dirección con endurecimiento en función de la velocidad, que se nos adapta a la conducción a la perfección, nos ofrece un tacto nada artificial y un guiado muy incisivo.



Una de sus mayores lacras en conducción dinámica es su peso y envergadura. A pesar de que la carrocería se eleva más de 21 centímetros respecto al asfalto, ese no es el problema principal. Las inercias provocadas por su peso y longitud, pasan factura en cambios de apoyo continuados y a pesar de que la tracción total, una gran dirección muy directa y todos los sistemas de ayuda a la conducción funcionen siempre a la perfección; el Volkswagen Touareg es un vehículo muy específico con el que podremos desplazarnos muy rápido, pero sin hacer tramos de rallyes. No obstante, en general hablamos de un conjunto muy ágil, con el que se puede ir muy ligero, pero sin locuras.


De hecho; cada vez está más orientado al asfalto, ya que generación tras generación, ha ido perdiendo algo de aire campero, para convertirse en un viajero nato. Debido a su longitud, no es uno de los mejores coches para realizar una conducción Off Road, ya que está limitado en base a la maniobrabilidad.



Su modo de conducción Off Road es específico para realizar alguna ruta leve fuera de la carretera y cuenta con sistemas como el control de descenso de pendientes. También cuenta con un paquete específico Off Road para la carrocería, que se puede adquirir y montarse desde fábrica y que mejoran, ligeramente, las cualidades de este SUV premium en esta materia. Pero cada vez más, los SUV, sean de la firma que sean, están destinados a facilitarnos los trayectos con un confort encomiable y el nuevo Touareg, es realmente un especialista en este campo.


Sin lugar a dudas, esta renovación del buque insignia de la gama SUV de Volkswagen, le ha venido muy bien. La tercera generación de este gigante se nos muestra como una alternativa premium muy atractiva, con un diseño moderno, pero sin perder la esencia original de Touareg; con una carga tecnológica impresionante y un habitáculo de bandera, muy bien acabado, rematado y con materiales de primer orden. 


Uno de los decanos en este segmento debe marcar siempre la pauta y con su tercera generación, el nuevo Touareg ya se siente en condiciones de competir otra vez por el reinado de la categoría, ya que cada vez más, se siguen apuntando muchos más competidores que quieren arañar y alcanzar su estatus. Lo vuelven a tener difícil para quitarle la corona. 


miércoles, 13 de marzo de 2019

Prueba: Volkswagen Touareg V6 3.0 TDI Premium


Ha nacido la tercera generación del buque insignia del segmento SUV de Volkswagen. Desde finales del año pasado, ya se puede adquirir el nuevo Volkswagen Touareg en los concesionarios, que nos llega con una imagen muy renovada, una gran carga tecnológica, pero con cierto aire continuista que lo sigue haciendo reconocible como un Touareg a simple vista.


Su diseño se nos muestra mucho más poderoso y actual, aunque no pierde esa esencia que tantos adeptos ha ganado por todo el mundo, ya que en la categoría premium en la que se mueve, parece ser que no gustan mucho los experimentos extremos en materia de diseño y por otra parte; es un coche alemán y los alemanes, como de todos es bien sabido, tampoco es que sean muy amigos de experimentar cuando algo realmente funciona. No obstante, con pequeños toques y sutiles cambios exteriores, aunque bastante sustanciales, obtenemos una imagen muy moderna y muy premium.



La mayor diferencia visual respecto a la generación anterior y la que cobra la mayor parte del protagonismo, se sitúa en el frontal. En esa zona se han concentrado los mayores cambios que afectan a todo el conjunto, ya que a pesar de que todos los paneles exteriores sean totalmente nuevos, la enorme parrilla frontal de aspecto cromado que se "funde" con los novedosos pilotos delanteros de tecnología LED para todas las funciones y el nuevo diseño del paragolpes; nos ofrecen una imagen mucho más poderosa.


Todo en su conjunto aporta una vista clásica y a la vez, agresiva, que entremezcla una gran sensación de poderío, lujo y cierto dinamismo nada más poner los ojos sobre ella.


En su vista lateral, nos encontramos con un perfil más afilado y contundente. Aunque mantiene las cotas de la batalla (distancia entre los dos ejes), la longitud ha aumentado unos 8 cm y eso se nota, o se debería de notar, en materia de habitabilidad interior. Como veremos después, no parece que haya muchas diferencias en ese aspecto y de momento, lo que observamos son unos voladizos delanteros y traseros aumentados, que le aportan esa mayor presencia y estatus aún con el coche detenido, pero lo penalizan, por otra parte, en una hipotética conducción off road, ya que pierde un poco en cuanto a los ángulos de salida y de ataque.



Dispone de una línea del techo ligeramente descendente que deriva finalmente en un alerón posterior y una línea de tensión ligeramente ascendente, que va aumentando de relieve en su camino desde el embellecedor lateral hasta la zaga. Todo ello nos emula un cierto carácter dinámico, pero sin perder la prestancia ni la neutralidad de su diseño general. Rematan esa vista unas llantas de 18 pulgadas y una evidente altura respecto al suelo de 21,5 cm.


En la zaga, también observamos unos trazos más livianos y finos, que descargan en mayor parte, la rotundidad visual del resto del conjunto. Son nuevos y más afilados, los pilotos traseros con tecnología LED, por supuesto.



Descansan sobre un gran portón del maletero, de apertura y cierre eléctricos, cuyos trazos se disponen en forma de cascada hasta el paragolpes. Ahí observamos una doble salida de escape cromada y una franja continua en la que se sitúan los antiniebla traseros junto con los catadióptricos.


Si abrimos el portón, lo que nos encontramos espacio a raudales. En esta ocasión no contaba con dos plazas suplementarias debajo del piso y contábamos con un espacio enorme de 810 litros con el que podríamos hacer un mudanza si quisiéramos. Realmente impresionante y diáfano, aunque  el perfil de la boca de carga se nos queda un poco elevado.



Nos adentramos en el habitáculo y comenzamos por la segunda fila de asientos. Observamos unos asientos especialmente confortables, en nuestro caso tapizados en buen cuero. Dos personas se sentirán como en el salón de su casa, aunque una tercera, la correspondiente a la plaza central, irá un poco más encajonada debido a la elevación del túnel de transmisión.



Existe mucho espacio en términos generales, pero a pesar del aumento evidente de longitud, nos da la impresión que se han dejado esos centímetros de más en capacidad de maletero. Bien en altura respecto a nuestras cabezas, bien en espacio para las piernas y sobresaliente en anchura y dos ocupantes de 1,80 metros o así, viajarán sin problemas en esas plazas.



Pero había algo diferente a lo que no presté atención en un principio y que después, al subirnos en la zona delantera, evidencié sin ninguna duda. Partimos de la base de que el habitáculo está situado a bastante altura, por lo que hay que, literalmente, subirse al vehículo. Pero me llamó la atención que una vez dentro, la posición de conducción me resultaba algo diferente.



Yo pude hacerme con una situación correcta sin problema, gracias a la infinidad de reglajes, todos eléctricos, tanto de asientos como en el volante. Pero yo tengo una estatura estándar de alrededor de 1.75 metros. Probé la situación de que una persona de envergadura y con más de 1.85 metros de altura se pusiera a los mandos. Se sentaba; pero no se encontraba del todo a gusto y rozaba con la cabeza en el marco superior de la puerta y con el techo panorámico de cristal, que también resta algunos centímetros.


Me resultó bastante curioso que un coche de gran tamaño como este Touareg, disponga de un habitáculo amplísimo a todos los niveles, pero bastante poco preparado para personas muy altas, ya que a pesar de que podrían encontrar la postura ideal y poder conducirlo de forma natural, deberían ir con el asiento muy retrasado y bastante bajo, lo que implica una posición de carácter deportivo, algo que veo bastante incongruente para un vehículo de este tamaño y configuración.



Dicho esto; nada más entrar me llamó poderosamente  la atención el cuadro de mandos y su enorme pantalla táctil, que ya no se debe medir ni en pulgadas, si no que la medida estándar debe ir en hectáreas o algo así...

La marca lo denomina Discover Premium y es un sistema multimedia con una pantalla de infoocio de 15 pulgadas, que se combina con el cuadro de mandos digital, que tiene también un gran tamaño de 9,5 pulgadas. Ambas dos, tienen una calidad de imagen asombrosa y unas grafías muy claras, a salvo de los posibles reflejos de los rayos solares.



La pantalla de 15 pulgadas, obviamente es táctil, se puede buscar información por medio de comandos de voz y además, para algunas cosas, como cambiar de canción o de pantalla o de emisora, lo podemos hacer de manera gestual sin la necesidad de tener que tocarla. Desde ahí podemos consultar muchos parámetros indispensables y a gran tamaño, como el sistema de climatización, las informaciones del tráfico a tiempo real o el equipo de audio, además de las cámaras de ayuda al aparcamiento o el navegador entre otras muchas cosas.


De esta manera; el salpicadero queda despojado absolutamente de casi todos los mandos físicos que sean posibles, orientándonos a un mundo extremadamente tecnológico que será la tendencia desde ahora en todos los coches nuevos. Su funcionamiento es bastante intuitivo y sencillo, gracias a sus menús grandes y visibles y también cuenta con una capacidad de reacción y una gran fluidez entre menús disponibles.



El volante multifunción engloba los pulsadores de los elementos más imprescindibles para que no tengamos que soltar nunca las manos o buscar elementos en el equipo multimedia del coche. Bluetooth, los mandos del equipo de audio, el ordenador de a bordo o el control de velocidad de crucero adaptativo, son muy sencillos de activar y obviamente están muy a mano.




Detrás de ese volante, nos encontramos con la pantalla digital de 9,5 pulgadas, que nos ofrece la información inherente a nuestra conducción de manera muy clara y con dos configuraciones distintas. Una es la visión clásica, con los dos relojes a los flancos y el resto de las informaciones repartidas por el cuadro, y otra es la visión más informativa, en donde la velocidad y las revoluciones pasan a un segundo plano y se le da mayor protagonismo a la información que queramos consultar en el centro, como las imágenes del navegador, los diferentes sistemas de ayuda a la conducción, etc...



¿Entre los dos asientos qué nos vamos a encontrar?. Pues la lógica nos dice que ante todo, veremos el selector del cambio automático. Es un cambio tiptronic de 8 relaciones, que nos brinda un funcionamiento suave e imperceptible entre transiciones y que gestiona de maravilla todo el enorme potencial de la mecánica.


Un poco más retrasado, observamos el mando giratorio desde el que podemos elegir los diferentes modos de conducción en según qué circunstancias estemos circulando.



Podemos elegir entre ECO, Normal, Sport, Individual, Off Road y Snow y en cada uno de ellos, se modifica electrónicamente la entrega de par y de potencia del motor y la gestión de la caja de cambios. Si disponemos de la suspensión neumática (no era nuestro caso) el propio sistema también la configura de forma automática.

Todo el habitáculo cuenta con unos acabados y una calidad de ajustes sublime y nos favorece una gran sensación de lujo a nuestro alrededor, miremos hacia donde miremos. También la tecnología empleada para el confort y la seguridad de los ocupantes y todas las ayudas a la conducción y sistemas de infoocio, juegan a favor de la impresionante percepción premium que tendrán todos los ocupantes.



Entre otros muchos elementos de equipamiento, más otros que habían añadido y otros muchos que podemos adquirir de manera opcional, nuestra unidad de pruebas con el acabado Premium disponía de navegador, aviso de vehículo en ángulo muerto, climatizador de cuatro zonas, techo solar panorámico abrible, asientos delanteros calefactados y ventilados, equipo de infoocio con pantalla táctil de 15 pulgadas, asistente de cambio involuntario de carril, apertura y arranque sin llave, apertura del maletero eléctrica, 6 modos de conducción, asistente de aparcamiento semi asistido, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámaras y aviso de tráfico cruzado, frenada de emergencia con detección de peatones y ciclistas, luces LED inteligentes, asistente de arranque en pendiente, asientos eléctricos con 3 memorias y revestidos en cuero, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, capó activo, iluminación ambiental, llantas de 18 pulgadas o Start/Stop, por poner unos pocos ejemplos, a los que podremos añadir una infinidad de equipos de manera opcional con sobreprecio.


Las opciones mecánicas hasta el momento, son un V6 TDI con dos gamas de potencia, una versión de gasolina y uno V8 TDI que llegará en los próximos meses y será el motor diésel más potente fabricado en Alemania. Nuestra unidad de pruebas disponía de la versión 3.0 V6 TDI con 286cv con un descomunal par máximo de 600 Nm.


Con esta configuración nos brinda unas prestaciones considerables para un vehículo de 4,87 metros de largo y más de 2.000 Kg de peso, como una velocidad máxima de 235 Km/h una aceleración de 0-100 Km/h en tan solo 6 segundos y un consumo homologado por la marca en ciclo mixto de 6,6 l/100 Km. La potencia de la mecánica, como hemos dicho, se gestiona por medio de una caja de cambios automática de 8 relaciones que transmite la fuerza a las cuatro ruedas por medio del sistema de tracción 4 Motion.


Es una mecánica poderosa, que empuja, y mucho, desde muy bajas revoluciones y con la cual, no tendremos problema de entrega en ningún tipo de situación, bien sea al realizar maniobras de adelantamiento, al afrontar un puerto de montaña o en una conducción por pistas. Los 600 Nm de par máximo nos sacarán de cualquier eventualidad. Nunca nos falta respuesta y con solo acariciar el pedal del acelerador, las sensaciones son siempre excelentes, aunque si lo pisamos con contundencia, sin lugar a dudas se nos pegará la espalda al respaldo de los asientos y se olvidará de los buenos modales.



En modo Sport se nota mucho la inmediatez con la que responde y sin apenas darnos cuenta, sobrepasaremos los límites legales de velocidad. En carretera abierta, tenemos ante nosotros a un rutero incansable y extremadamente confortable. Es muy cómodo en todo momento y el esquema de suspensiones absorbe muy bien las imperfecciones del asfalto, aunque por su parte, tampoco lo filtra tanto como para que no percibamos lo que ocurre debajo de los neumáticos.


Esta situación nos viene muy bien cuando conducimos en una carretera rota y con muchas curvas y lo hacemos de una manera dinámica. De acuerdo que el Volkswagen Touareg no es un coche muy específico para ello, pero aún así, se nos descubre un conjunto muy aplomado en curva, que nos aporta una gran sensación de seguridad gracias, por otra parte, a la dirección con endurecimiento en función de la velocidad, que se nos adapta a la conducción a la perfección, nos ofrece un tacto nada artificial y un guiado muy incisivo.



Una de sus mayores lacras en conducción dinámica es su peso y envergadura. A pesar de que la carrocería se eleva más de 21 centímetros respecto al asfalto, ese no es el problema principal. Las inercias provocadas por su peso y longitud, pasan factura en cambios de apoyo continuados y a pesar de que la tracción total, una gran dirección muy directa y todos los sistemas de ayuda a la conducción funcionen siempre a la perfección; el Volkswagen Touareg es un vehículo muy específico con el que podremos desplazarnos muy rápido, pero sin hacer tramos de rallyes. No obstante, en general hablamos de un conjunto muy ágil, con el que se puede ir muy ligero, pero sin locuras.


De hecho; cada vez está más orientado al asfalto, ya que generación tras generación, ha ido perdiendo algo de aire campero, para convertirse en un viajero nato. Debido a su longitud, no es uno de los mejores coches para realizar una conducción Off Road, ya que está limitado en base a la maniobrabilidad.



Su modo de conducción Off Road es específico para realizar alguna ruta leve fuera de la carretera y cuenta con sistemas como el control de descenso de pendientes. También cuenta con un paquete específico Off Road para la carrocería, que se puede adquirir y montarse desde fábrica y que mejoran, ligeramente, las cualidades de este SUV premium en esta materia. Pero cada vez más, los SUV, sean de la firma que sean, están destinados a facilitarnos los trayectos con un confort encomiable y el nuevo Touareg, es realmente un especialista en este campo.


Sin lugar a dudas, esta renovación del buque insignia de la gama SUV de Volkswagen, le ha venido muy bien. La tercera generación de este gigante se nos muestra como una alternativa premium muy atractiva, con un diseño moderno, pero sin perder la esencia original de Touareg; con una carga tecnológica impresionante y un habitáculo de bandera, muy bien acabado, rematado y con materiales de primer orden. 


Uno de los decanos en este segmento debe marcar siempre la pauta y con su tercera generación, el nuevo Touareg ya se siente en condiciones de competir otra vez por el reinado de la categoría, ya que cada vez más, se siguen apuntando muchos más competidores que quieren arañar y alcanzar su estatus. Lo vuelven a tener difícil para quitarle la corona. 


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