miércoles, 10 de julio de 2019

Prueba: Kia Proceed 1.0 T-GDI GT Line



En la anterior generación del Kia Cee´d (así se denominaba, con el apóstrofe incluido), surgieron varias carrocerías, desde la carrocería convencional, hasta la versión familiar. En esa ocasión no existía una carrocería en formato sedan (y ahora tampoco), pero sí una versión con un matiz coupeizado de tres puertas a la que denominaron Pro-Cee´d, orientada a los clientes más jóvenes que querían un compacto con cierto carácter deportivo y dinámico.



La verdad es que este compacto tuvo muchísimo éxito en su versión convencional y bastante también con su carrocería familiar y aquel enorme maletero, pero el Pro-Cee´d no acabó cuadrando sus objetivos y no es que fuera uno de los compactos de tres puertas más deseados entre sus clientes tipo.



Esta nueva generación del Kia Ceed (han eliminado el apóstrofe), que comenzó su andadura en 2018 y de la que ya dimos buena cuenta con nuestra prueba dinámica particular, también tenemos la opción de adquirirla con esa versátil carrocería familiar y de nuevo aparece la versión Proceed. Pero no os equivoquéis, ya que la marca, a tenor de los resultados de ventas del Pro-Cee´d anterior, han dado un giro sustancial al concepto y ahora se nos presenta con una carrocería familiar, pero con un elevado aroma coupé que resulta especialmente atractivo y que hace que se desmarque, de una manera evidente, respecto a la carrocería familiar convencional.



Por consiguiente, además de contar con una dinámica de conducción un tanto más activa, también disponemos de un enorme maletero y una imagen diferenciadora que, como veremos más adelante, incluso se asemeja a uno de los deportivos más deseados del momento.




Comenzamos hablando de su imagen frontal que, en este caso, no se diferencia mucho de lo que nos podemos encontrar en un Kia Ceed de cualquier formato, salvo en pequeños matices que lo hacen un poco más atractivo si cabe. Partimos de la característica parrilla denominada "Tiger Nose" que comparten todos los modelos de la marca coreana. Flanqueándola, observamos los nuevos faros delanteros con tecnología LED para todas las funciones y una modernizada vista de sus luces diurnas, las cuales, armonizan y completan una especie de forma cúbica, que lo reconocen como un artículo de Kia.



Por otra parte, el agresivo diseño del voluminoso paragolpes magnifica esa sensación dinámica del conjunto, con un pequeño y discreto "spliter" en la zona inferior y sendas toberas aerodinámicas en los laterales, bordeadas por un aplique destacado en negro brillante y sendas placas cromadas que ayudan a canalizar el aire con mayor eficiencia hacia el lateral del conjunto.


Es precisamente esa vista lateral la que, probablemente, encandilará a propios y extraños, ya que nos sugiere una especie de atracción instantánea.



Ya no valen esas excusas que he escuchado en infinidad de ocasiones de que las carrocerías en formato familiar parecen coches fúnebres o que para comprar un vehículo familiar, antes se compran un monovolumen o un SUV. El que me diga eso viendo la planta que se gasta este Kia Proceed, miente como un bellaco...




Observamos una línea definida con cierto carácter ascendente desde el pilar A hasta la zaga, además de contar con unos trazos sugerentes y afilados que nos evocan dinamismo lo miremos desde donde lo miremos. En las ventanillas de cortesía traseras, rematan con una especie de aleta de tiburón cromada que no esconde su capacidad decorativa, pero que sigue matizando un poco más ese primer impacto visual que nos provoca.




La caída del techo hacia la zaga es prolongada y muy sugerente y concluyendo su clara percepción coupé, una carrocería que se sitúa muy cerca del asfalto, unas preciosas llantas de aleación de 17 pulgadas y unas taloneras en color negro brillante, que combinan a la perfección con los apliques en ese mismo color de los parachoques delanteros y traseros. También nos damos cuenta de su matiz coupé gracias a que sus trazos se han visto afinados y notamos con claridad que la luna delantera está más inclinada y que debido a ese diseño más afilado, disponemos de una menor superficie de cristal alrededor del vehículo.



De todas maneras, es probablemente el diseño de la trasera lo que más atraiga a todo el mundo, ya que al primer golpe de vista, no podemos evitar acordarnos del espectacular y deportivo Porsche Panamera Sport Turismo o lo que es lo mismo; el Porsche Panamera con carrocería familiar.



Ambas visiones se asemejan de una manera notable gracias a esa fluidez de líneas y la rotundidad de sus trazos, pero sobre todo; por esos pilotos traseros alargados y estilizados de tecnología LED, que se unen por medio de otra tira de iluminación LED que conforma una vista muy tecnológica y atractiva en horas nocturnas.



También vemos un paragolpes voluminoso con sendas hendiduras laterales en negro brillante a imagen y semejanza de lo que habíamos observado con el paragolpes frontal pero que, al igual que la zona baja de ese paragolpes, en esta ocasión tienen tan sólo una mera función estética. La parte baja de ese paragolpes emula una doble salida de escape muy atractiva y que aumenta mucho más ese carácter coupé de la carrocería. En este caso no existe, pero sirve como base para las versiones más poderosas que alcanzan los 200cv de potencia y que sí disponen de un doble escape real.



Por encima del portón del maletero, encontramos un alerón funcional pintado también en negro (al igual que los retrovisores y muchos de los apliques de los que os hemos hablado), con una tercera luz de freno en un formato trapezoidal, que solemos ver en las versiones más poderosas de otros vehículos mucho más deportivos.



Accedemos a ese maletero por medio de un portón que nos queda muy accesible y cerca del suelo, pero que nos permite una boca de carga un poco más angosta de la que podríamos esperar en un vehículo con formato familiar, debido al diseño deportivo de la carrocería.


Es un maletero con una capacidad muy buena, ya que cuenta con 594 litros, en un espacio diáfano y muy aprovechable. Son 31 litros menos que la versión familiar convencional y los dos comparten el mismo espacio tiempo, pero dudo mucho que se solapen las ventas. Lo primero porque el concepto es muy diferente y el público objetivo también. Lo segundo porque la versión familiar convencional se posiciona como una alternativa más asequible y un poco más racional y versátil. En nuestro caso, también disponemos de separadores con arneses para sujetar la carga y que no deambule por todo el piso del maletero.




En los asientos posteriores nos encontramos con un espacio correcto en el que dos personas de cierta envergadura podrán acomodarse a la perfección. Como siempre pasa, la tercera plaza es mucho más angosta e incómoda. La sensación es un poco de claustrofobia, debido a que las ventanillas son pequeñas y el espacio para las piernas, aunque es más que suficiente, nos puede dar esa percepción. Sin lugar a dudas, personas de hasta 1.80 de altura no encontrarán mucho inconveniente para acomodarse. Las plazas delanteras son cómodas y poseen una aceptable sujeción lateral.



Y es que en general, es un coche muy cómodo y amplio, pero nos da un poco la sensación, irreal por otra parte, de falta de espacio, debido a que su diseño deportivo, implica una luna delantera y trasera muy inclinadas, además de tener unas ventanillas pequeñas y una gran cantidad de chapa, por lo que no favorece una mayor luminosidad interior y por lo tanto, esa falsa sensación de ser más pequeño de lo que es.



Ante nuestros ojos, descubrimos un salpicadero conocido en el que encontramos algunas diferencias con respecto al Kia Ceed normal como, por ejemplo, el volante achatado en su zona inferior con la nomenclatura GT Line o el pedalier de aluminio. Por lo demás, está todo igual de bien orientado y solucionado que en cualquier Kia.


La capilla de relojes nos ofrece una información notable y muy sencilla de interpretar. Por su parte, el volante multifunción aglutina los pulsadores de los sistemas y equipamientos que utilizaremos con mayor frecuencia, para que no tengamos que soltar las manos bajo ningún concepto.




En la consola central, en una posición muy visible y de privilegio, nos encontramos con la pantalla del equipo de infoentretenimiento, táctil y compatible con Apple Car Play y Android Auto. Tiene una buena visibilidad y la rapidez del sistema es aceptable, además de incluir de serie en todos los Proceed, sistema de navegación.

Una de las cosas que se agradece, es que también cuenta con botones físicos para la mayoría de las funciones, algo que está, cada vez más, en desuso. Debajo nos encontramos los mandos del sistema de climatización bi-zona y un poco más abajo, una plataforma para cargar el móvil de manera inalámbrica, separada de otro hueco en el que se ubican puertos USB y tomas de 12V.



Todos los mandos están al alcance de la mano y la verdad es que esta nueva generación del Kia Ceed (el Kia Proceed por descontado), destaca por tener una calidad muy notable respecto a acabados, materiales y ajustes, además de haber mimado bastante el concepto de ergonomía.






Entre los dos asientos, en un lateral de la palanca de cambios, teníamos otros pulsadores que servían para desconectar el sistema Start/Stop, el pitido de los sensores de aparcamiento y activar el sistema de aparcamiento semi-asistido que nos permitía seleccionar entre cuatro formas de aparcamiento, tanto en batería como en línea.


De todas formas, nuestra unidad no es que viniera especialmente equipada, sino que en términos generales el Kia Proceed dispone de un equipo de serie bastante abultado en el que se incluyen elementos como navegador, climatizador bi-zona, cargador de móvil inalámbrico, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara trasera y detección de tráfico cruzado, aparcamiento semi-autónomo, llantas de 17 pulgadas, techo solar panorámico practicable eléctricamente, asistente de cambio involuntario de carril, asistente de arranque en pendientes, sensores de lluvia y luces, alerta de vehículo en ángulo muerto, lector de señales de tráfico, luces LED inteligentes, advertencia de colisión frontal, control de presión de neumáticos, control de velocidad de crucero con limitador, ordenador de a bordo, equipo de audio premium JBL, Start/Stop o apertura y arranque sin llave, entre otras muchas cosas más.



La mecánica de nuestra unidad de prueba, era un 1.0 de gasolina que arrojaba 120cv y un par máximo de 172 Nm, asociada a una caja de cambios manual de 6 relaciones, con unas inserciones suaves y bien escalonadas, pero con ciertos recorridos largos en las transiciones entre marchas.




Obteníamos de esa manera, unas discretas prestaciones, que son más que suficientes para la mayoría de los usuarios, como una velocidad máxima de 190 Km/h y una aceleración de 0-100 Km/h en 11, 3 segundos. La verdad es que a tenor de su estética deportiva, se nos quedaba un poco descafeinado, pero el mercado manda y es una de las mecánicas que, suponemos, más se venderán en el seno de la marca (ya no sé si en la gama Proceed). Aunque si hay algo que podamos destacar de este motor, es su consumo en ciclo mixto, que la firma coreana homologa en 5,5 l/100 Km, y que no se dispara en exceso en una conducción real.



Pero vamos ha hablar de dinámica y de sensaciones de conducción, ya que si exceptuamos su poderosa imagen deportiva; es una de las pocas diferencias que encontraremos respecto a la gama Ceed original.




Si nos dejamos guiar por su estética arrolladora y su concepto deportivo y coupé disfrazado de vehículo familiar; el Kia Proceed nos podría engañar y hacernos pensar que es un vehículo "duro" e incómodo en carreteras con firme irregular o bacheadas. Nada más lejos de la realidad. De hecho será, con total probabilidad, uno de los compactos familiares más cómodos que hemos conducido en los últimos tiempos.


El esquema de suspensiones, en nuestro caso, no cambia respecto al que montan el resto de la gama Kia Ceed. Sí que es cierto que se han amoldado a las nuevas circunstancias y a una carrocería más pegada al asfalto, así que mantienen un excelente confort de rodadura, transmitiendo de manera muy leve las imperfecciones de la carretera al habitáculo.



Por otra parte, eso nos brinda una conducción más activa y sabemos con mayor nitidez lo que ocurre debajo de los neumáticos y además, gracias a su más bajo centro de gravedad, nos permite realizar una conducción deportiva con un aplomo y un paso por curva encomiable que a buen seguro, para la mayoría será adictivo.




Es una lástima que la mecánica no acompañe, en cierta manera, a las sensaciones que nos transmite el chasis, la dirección, que nos parece muy comunicativa y directa y un equipo de frenos que aguanta estoicamente un uso intensivo y cuyo pedal tiene un tacto muy bueno, al que hay que acostumbrarse, pero que se dosifica de una manera sobresaliente.



Sin lugar a dudas, su conducción nos deslumbró y el confort que nos brinda en todo momento, no tiene porqué estar reñido con ese dinamismo y aplomo a su paso por curva que su carrocería nos hace adivinar e imaginar. En ese aspecto, hablamos de un coche con un gran equilibrio entre comodidad y deportividad.



Es una muy buena alternativa para todos aquellos que busquen un compacto familiar, con una gran versatilidad, un buen espacio de carga y una imagen diferenciadora que hará girar muchas cabezas a su paso. También está destinado para todos aquellos clientes que además de querer un vehículo con estas virtudes, pretendan sacarle un poco de jugo en un puerto de montaña y divertirse exprimiendo las excelentes cualidades dinámicas del conjunto. Ahora eso sí; en ese caso recomendaría la motorización más enérgica de gasolina que alcanza los 200cv.


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miércoles, 10 de julio de 2019

Prueba: Kia Proceed 1.0 T-GDI GT Line



En la anterior generación del Kia Cee´d (así se denominaba, con el apóstrofe incluido), surgieron varias carrocerías, desde la carrocería convencional, hasta la versión familiar. En esa ocasión no existía una carrocería en formato sedan (y ahora tampoco), pero sí una versión con un matiz coupeizado de tres puertas a la que denominaron Pro-Cee´d, orientada a los clientes más jóvenes que querían un compacto con cierto carácter deportivo y dinámico.



La verdad es que este compacto tuvo muchísimo éxito en su versión convencional y bastante también con su carrocería familiar y aquel enorme maletero, pero el Pro-Cee´d no acabó cuadrando sus objetivos y no es que fuera uno de los compactos de tres puertas más deseados entre sus clientes tipo.



Esta nueva generación del Kia Ceed (han eliminado el apóstrofe), que comenzó su andadura en 2018 y de la que ya dimos buena cuenta con nuestra prueba dinámica particular, también tenemos la opción de adquirirla con esa versátil carrocería familiar y de nuevo aparece la versión Proceed. Pero no os equivoquéis, ya que la marca, a tenor de los resultados de ventas del Pro-Cee´d anterior, han dado un giro sustancial al concepto y ahora se nos presenta con una carrocería familiar, pero con un elevado aroma coupé que resulta especialmente atractivo y que hace que se desmarque, de una manera evidente, respecto a la carrocería familiar convencional.



Por consiguiente, además de contar con una dinámica de conducción un tanto más activa, también disponemos de un enorme maletero y una imagen diferenciadora que, como veremos más adelante, incluso se asemeja a uno de los deportivos más deseados del momento.




Comenzamos hablando de su imagen frontal que, en este caso, no se diferencia mucho de lo que nos podemos encontrar en un Kia Ceed de cualquier formato, salvo en pequeños matices que lo hacen un poco más atractivo si cabe. Partimos de la característica parrilla denominada "Tiger Nose" que comparten todos los modelos de la marca coreana. Flanqueándola, observamos los nuevos faros delanteros con tecnología LED para todas las funciones y una modernizada vista de sus luces diurnas, las cuales, armonizan y completan una especie de forma cúbica, que lo reconocen como un artículo de Kia.



Por otra parte, el agresivo diseño del voluminoso paragolpes magnifica esa sensación dinámica del conjunto, con un pequeño y discreto "spliter" en la zona inferior y sendas toberas aerodinámicas en los laterales, bordeadas por un aplique destacado en negro brillante y sendas placas cromadas que ayudan a canalizar el aire con mayor eficiencia hacia el lateral del conjunto.


Es precisamente esa vista lateral la que, probablemente, encandilará a propios y extraños, ya que nos sugiere una especie de atracción instantánea.



Ya no valen esas excusas que he escuchado en infinidad de ocasiones de que las carrocerías en formato familiar parecen coches fúnebres o que para comprar un vehículo familiar, antes se compran un monovolumen o un SUV. El que me diga eso viendo la planta que se gasta este Kia Proceed, miente como un bellaco...




Observamos una línea definida con cierto carácter ascendente desde el pilar A hasta la zaga, además de contar con unos trazos sugerentes y afilados que nos evocan dinamismo lo miremos desde donde lo miremos. En las ventanillas de cortesía traseras, rematan con una especie de aleta de tiburón cromada que no esconde su capacidad decorativa, pero que sigue matizando un poco más ese primer impacto visual que nos provoca.




La caída del techo hacia la zaga es prolongada y muy sugerente y concluyendo su clara percepción coupé, una carrocería que se sitúa muy cerca del asfalto, unas preciosas llantas de aleación de 17 pulgadas y unas taloneras en color negro brillante, que combinan a la perfección con los apliques en ese mismo color de los parachoques delanteros y traseros. También nos damos cuenta de su matiz coupé gracias a que sus trazos se han visto afinados y notamos con claridad que la luna delantera está más inclinada y que debido a ese diseño más afilado, disponemos de una menor superficie de cristal alrededor del vehículo.



De todas maneras, es probablemente el diseño de la trasera lo que más atraiga a todo el mundo, ya que al primer golpe de vista, no podemos evitar acordarnos del espectacular y deportivo Porsche Panamera Sport Turismo o lo que es lo mismo; el Porsche Panamera con carrocería familiar.



Ambas visiones se asemejan de una manera notable gracias a esa fluidez de líneas y la rotundidad de sus trazos, pero sobre todo; por esos pilotos traseros alargados y estilizados de tecnología LED, que se unen por medio de otra tira de iluminación LED que conforma una vista muy tecnológica y atractiva en horas nocturnas.



También vemos un paragolpes voluminoso con sendas hendiduras laterales en negro brillante a imagen y semejanza de lo que habíamos observado con el paragolpes frontal pero que, al igual que la zona baja de ese paragolpes, en esta ocasión tienen tan sólo una mera función estética. La parte baja de ese paragolpes emula una doble salida de escape muy atractiva y que aumenta mucho más ese carácter coupé de la carrocería. En este caso no existe, pero sirve como base para las versiones más poderosas que alcanzan los 200cv de potencia y que sí disponen de un doble escape real.



Por encima del portón del maletero, encontramos un alerón funcional pintado también en negro (al igual que los retrovisores y muchos de los apliques de los que os hemos hablado), con una tercera luz de freno en un formato trapezoidal, que solemos ver en las versiones más poderosas de otros vehículos mucho más deportivos.



Accedemos a ese maletero por medio de un portón que nos queda muy accesible y cerca del suelo, pero que nos permite una boca de carga un poco más angosta de la que podríamos esperar en un vehículo con formato familiar, debido al diseño deportivo de la carrocería.


Es un maletero con una capacidad muy buena, ya que cuenta con 594 litros, en un espacio diáfano y muy aprovechable. Son 31 litros menos que la versión familiar convencional y los dos comparten el mismo espacio tiempo, pero dudo mucho que se solapen las ventas. Lo primero porque el concepto es muy diferente y el público objetivo también. Lo segundo porque la versión familiar convencional se posiciona como una alternativa más asequible y un poco más racional y versátil. En nuestro caso, también disponemos de separadores con arneses para sujetar la carga y que no deambule por todo el piso del maletero.




En los asientos posteriores nos encontramos con un espacio correcto en el que dos personas de cierta envergadura podrán acomodarse a la perfección. Como siempre pasa, la tercera plaza es mucho más angosta e incómoda. La sensación es un poco de claustrofobia, debido a que las ventanillas son pequeñas y el espacio para las piernas, aunque es más que suficiente, nos puede dar esa percepción. Sin lugar a dudas, personas de hasta 1.80 de altura no encontrarán mucho inconveniente para acomodarse. Las plazas delanteras son cómodas y poseen una aceptable sujeción lateral.



Y es que en general, es un coche muy cómodo y amplio, pero nos da un poco la sensación, irreal por otra parte, de falta de espacio, debido a que su diseño deportivo, implica una luna delantera y trasera muy inclinadas, además de tener unas ventanillas pequeñas y una gran cantidad de chapa, por lo que no favorece una mayor luminosidad interior y por lo tanto, esa falsa sensación de ser más pequeño de lo que es.



Ante nuestros ojos, descubrimos un salpicadero conocido en el que encontramos algunas diferencias con respecto al Kia Ceed normal como, por ejemplo, el volante achatado en su zona inferior con la nomenclatura GT Line o el pedalier de aluminio. Por lo demás, está todo igual de bien orientado y solucionado que en cualquier Kia.


La capilla de relojes nos ofrece una información notable y muy sencilla de interpretar. Por su parte, el volante multifunción aglutina los pulsadores de los sistemas y equipamientos que utilizaremos con mayor frecuencia, para que no tengamos que soltar las manos bajo ningún concepto.




En la consola central, en una posición muy visible y de privilegio, nos encontramos con la pantalla del equipo de infoentretenimiento, táctil y compatible con Apple Car Play y Android Auto. Tiene una buena visibilidad y la rapidez del sistema es aceptable, además de incluir de serie en todos los Proceed, sistema de navegación.

Una de las cosas que se agradece, es que también cuenta con botones físicos para la mayoría de las funciones, algo que está, cada vez más, en desuso. Debajo nos encontramos los mandos del sistema de climatización bi-zona y un poco más abajo, una plataforma para cargar el móvil de manera inalámbrica, separada de otro hueco en el que se ubican puertos USB y tomas de 12V.



Todos los mandos están al alcance de la mano y la verdad es que esta nueva generación del Kia Ceed (el Kia Proceed por descontado), destaca por tener una calidad muy notable respecto a acabados, materiales y ajustes, además de haber mimado bastante el concepto de ergonomía.






Entre los dos asientos, en un lateral de la palanca de cambios, teníamos otros pulsadores que servían para desconectar el sistema Start/Stop, el pitido de los sensores de aparcamiento y activar el sistema de aparcamiento semi-asistido que nos permitía seleccionar entre cuatro formas de aparcamiento, tanto en batería como en línea.


De todas formas, nuestra unidad no es que viniera especialmente equipada, sino que en términos generales el Kia Proceed dispone de un equipo de serie bastante abultado en el que se incluyen elementos como navegador, climatizador bi-zona, cargador de móvil inalámbrico, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara trasera y detección de tráfico cruzado, aparcamiento semi-autónomo, llantas de 17 pulgadas, techo solar panorámico practicable eléctricamente, asistente de cambio involuntario de carril, asistente de arranque en pendientes, sensores de lluvia y luces, alerta de vehículo en ángulo muerto, lector de señales de tráfico, luces LED inteligentes, advertencia de colisión frontal, control de presión de neumáticos, control de velocidad de crucero con limitador, ordenador de a bordo, equipo de audio premium JBL, Start/Stop o apertura y arranque sin llave, entre otras muchas cosas más.



La mecánica de nuestra unidad de prueba, era un 1.0 de gasolina que arrojaba 120cv y un par máximo de 172 Nm, asociada a una caja de cambios manual de 6 relaciones, con unas inserciones suaves y bien escalonadas, pero con ciertos recorridos largos en las transiciones entre marchas.




Obteníamos de esa manera, unas discretas prestaciones, que son más que suficientes para la mayoría de los usuarios, como una velocidad máxima de 190 Km/h y una aceleración de 0-100 Km/h en 11, 3 segundos. La verdad es que a tenor de su estética deportiva, se nos quedaba un poco descafeinado, pero el mercado manda y es una de las mecánicas que, suponemos, más se venderán en el seno de la marca (ya no sé si en la gama Proceed). Aunque si hay algo que podamos destacar de este motor, es su consumo en ciclo mixto, que la firma coreana homologa en 5,5 l/100 Km, y que no se dispara en exceso en una conducción real.



Pero vamos ha hablar de dinámica y de sensaciones de conducción, ya que si exceptuamos su poderosa imagen deportiva; es una de las pocas diferencias que encontraremos respecto a la gama Ceed original.




Si nos dejamos guiar por su estética arrolladora y su concepto deportivo y coupé disfrazado de vehículo familiar; el Kia Proceed nos podría engañar y hacernos pensar que es un vehículo "duro" e incómodo en carreteras con firme irregular o bacheadas. Nada más lejos de la realidad. De hecho será, con total probabilidad, uno de los compactos familiares más cómodos que hemos conducido en los últimos tiempos.


El esquema de suspensiones, en nuestro caso, no cambia respecto al que montan el resto de la gama Kia Ceed. Sí que es cierto que se han amoldado a las nuevas circunstancias y a una carrocería más pegada al asfalto, así que mantienen un excelente confort de rodadura, transmitiendo de manera muy leve las imperfecciones de la carretera al habitáculo.



Por otra parte, eso nos brinda una conducción más activa y sabemos con mayor nitidez lo que ocurre debajo de los neumáticos y además, gracias a su más bajo centro de gravedad, nos permite realizar una conducción deportiva con un aplomo y un paso por curva encomiable que a buen seguro, para la mayoría será adictivo.




Es una lástima que la mecánica no acompañe, en cierta manera, a las sensaciones que nos transmite el chasis, la dirección, que nos parece muy comunicativa y directa y un equipo de frenos que aguanta estoicamente un uso intensivo y cuyo pedal tiene un tacto muy bueno, al que hay que acostumbrarse, pero que se dosifica de una manera sobresaliente.



Sin lugar a dudas, su conducción nos deslumbró y el confort que nos brinda en todo momento, no tiene porqué estar reñido con ese dinamismo y aplomo a su paso por curva que su carrocería nos hace adivinar e imaginar. En ese aspecto, hablamos de un coche con un gran equilibrio entre comodidad y deportividad.



Es una muy buena alternativa para todos aquellos que busquen un compacto familiar, con una gran versatilidad, un buen espacio de carga y una imagen diferenciadora que hará girar muchas cabezas a su paso. También está destinado para todos aquellos clientes que además de querer un vehículo con estas virtudes, pretendan sacarle un poco de jugo en un puerto de montaña y divertirse exprimiendo las excelentes cualidades dinámicas del conjunto. Ahora eso sí; en ese caso recomendaría la motorización más enérgica de gasolina que alcanza los 200cv.


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