Lo demás es historia: Del Kadett al Astra


En nuestro apartado de "Lo demás es historia" os hablaremos de los compactos de Opel que más incidencia han tenido en la historia reciente de la firma alemana. Y es que no hay que olvidar nunca que entre los Opel Kadett y Opel Astra se han vendido más de 24 millones de unidades en todo el mundo, de manera que si uniésemos todos estos compactos, se superarían los 100.000 kilómetros de longitud y formarían una cadena de coches capaz de dar dos vueltas y media alrededor del ecuador. Los compactos de Opel han hecho realidad la movilidad para todo tipo de personas y, las generaciones más recientes, han logrado acercar al mundo de los compactos tecnologías de segmentos superiores.


El nuevo modelo, que debutó en el Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt 2019, no sólo es un campeón por aerodinámica, también se emplaza como el Astra más eficiente de todos los tiempos. Por lo tanto, la generación más joven de la familia Astra continúa la tradición de coches asequibles, confortables y altamente equipados para todos. Pero la tradición de fabricar y acercar modelos compactos al gran público comenzó en 1936 con el alumbramiento del Opel Kadett.


1936-1940: Opel Kadett 1

El primer Opel Kadett causó gran sensación, tanto por su técnica como por su precio. Más de 100.000 unidades de este modelo se construyeron entre 1936 y 1940 en Rüsselsheim, que ya entonces era una de las fábricas de automóviles más avanzadas de Europa.


El primer Kadett, con su revolucionaria construcción de carrocería monocasco, se ofrecía como sedán o convertible por solo 2.100 marcos (1.074 euros). Este modelo alcanzaba casi 100 km/h y no tardó mucho en encontrar un hueco en el corazón del gran público. También encontró el favor de la prensa.


El chasis, con suspensión delantera independiente y trasera con ballestas, provenía del Opel Olympia y el motor de cuatro cilindros en línea, con bloque de hierro fundido, del Opel P 4, que desarrollaba 23 CV con una cilindrada de 1.073 cm3. Las ventajas de adoptar la ingeniería de un sistema modular jugaron un papel clave en su bajo precio.


1962-1965: Opel Kadett A

Un gran maletero y mucho espacio para cuatro personas, además de un nuevo enérgico motor y bajos costes de mantenimiento, fueron la receta seguida para que el Kadett A consiguiese un éxito rotundo. Opel construyó casi 650.000 unidades desde 1962 hasta 1965.


Los contornos de la versión de dos puertas transmitían seriedad (alemana) y modernidad, además de que su baja línea de cintura, unas ventanas panorámicas y el pliegue decorativo que recorría todo el lateral de la carrocería, acentuaban su alargada forma. Las aletas delanteras terminaban al unirse a los faros y las traseras, en sus extremos, tenían forma de aleta. Por otra parte, su espacioso interior impresionó profundamente a los clientes de los coches pequeños convencionales. El maletero era un espacio real de equipaje y la tapa del depósito de combustible estaba en el exterior de la carrocería.


También, con su moderno motor delantero refrigerado por agua tenía otra gran ventaja de diseño frente al Beetle (por ejemplo). El cuatro cilindros de 993 cm3 desarrollaba 40 CV y, desde marzo de 1963, también propulsó al nuevo Kadett Caravan, que era la versión familiar.


1965-1973: Opel Kadett B

La nueva generación medía más de cuatro metros de longitud y, por lo tanto, era mucho más grande que su predecesor. Para el estilo de su carrocería los diseñadores se inspiraron en los populares fastback de americanos.


Pero no solo se incrementó su longitud, también su potencia. Los ingenieros de Opel aumentaron el diámetro del cuatro cilindros en 3 mm y de esta manera, la versión básica, con 1.078 cm3 desarrollaba 45 CV. También estaba disponible el motor 1.1 S, con mayor compresión y 55 CV.

El Kadett B supuso un rápido éxito, con más de 2,6 millones de unidades producidas desde septiembre de 1965 hasta julio de 1973 y su éxito no se limitó a su país de nacimiento. En 1966 los clientes de 120 países de todo el mundo acapararon el 50% de la cuota del Kadett, que se destinó a la exportación.


1973-1979: Opel Kadett C

La familia Kadett C tenía muchas caras: la de un inteligente coche para la familia, un elegante segundo coche con un práctico portón trasero o un competitivo coupé deportivo con pintura de guerra, del que se construyeron un total de 1,7 millones de unidades entre 1973 y 1979.


Con su tracción trasera, el Kadett C debutó en agosto de 1973 con una carrocería de diseño muy limpio y sin artificios y un nuevo rediseño del eje delantero. Sus características visibles en el exterior incluyen una parrilla del radiador plana, el capó del motor con el característico pliegue de la marca y un faldón delantero con forma de alerón.


El poderoso GT/E se presentó en el Salón de Frankfurt de 1975. Su motor de 1.9 litros con inyección desarrollaba 105 CV con los que lanzaba los escasos 900 kg del Kadett a una velocidad máxima de 184 km/h.


1979-1984: Opel Kadett D

La cuarta generación del Kadett tras la postguerra introdujo a Opel en una nueva era en el segmento de los compactos. En el Salón de Frankfurt, pero esta vez de 1979 debutaba el primer modelo de Opel de tracción delantera con un Kadett D que tenía un aspecto más moderno. El conjunto fue realmente convincente y se vendieron más de 2,1 millones de unidades.


Aunque el recién llegado era 126 mm más corto que su predecesor, con 3,91 metros, ofrecía mayor longitud en su interior y significativamente más espacio que muchos de sus rivales. Pero no solo fue su disposición mecánica y chasis, con eje trasero torsional, lo que rompió con la tradición, sino que el Kadett recibió un nuevo motor OHC de 1.3 litros con 60 o 75 CV.

La revolución continuó con sus distintas carrocerías porque, además del espacioso familiar, con un volumen de carga de hasta 1.425 litros, Opel ofrecía versiones dos volúmenes. En enero de 1983 llegó el deportivo Kadett GTE, equipado con un motor de cuatro cilindros y 1.8 litros con 115 CV y una velocidad máxima de 187 km/h. Incluía otras modificaciones técnicas, como: chasis afinado con la altura de la carrocería rebajada, nuevos amortiguadores de dirección y frenos delanteros con discos ventilados.


1984-1991: Opel Kadett E

El segundo Kadett con tracción delantera, fabricado entre 1984 y 1991, fue distinguido como "Coche del Año en Europa” en 1984 y fue un absoluto ganador, además del más recordado y venerado en mi generación. Con unas ventas totales de 3.779.289 unidades a lo largo de toda su vida comercial, se convirtió en el Opel más vendido hasta ese momento y en un verdadero campeón en aerodinámica.


Basado en la ingeniería de su predecesor, pero con un diseño completamente nuevo, el Kadett E estaba listo para una carrera estelar. Con un coeficiente de penetración de 0,39 el Kadett D ya era el mejor en su categoría, pero esta cifra palidecía comparada con la de su sucesor. Tras pasar 1.200 horas de precisa puesta a punto en el túnel de viento, el modelo E logró un sensacional 0,32.


Por su parte, el deportivo GSi, con un Cx de 0,30 y una resistencia aerodinámica (SCx) de 0,57 m2, fue el dos volúmenes y medio más aerodinámico del mundo en su momento e, inmediatamente, su nueva forma agradó al público, lo que lo dirigió hacia un nuevo éxito, que proporcionó al Kadett E unas ventas de 625.000 unidades en toda Europa en 1987.


En ese momento, la versión familiar se había situado en la cima de su categoría y desde el otoño de 1985 se ofreció una variante sedán de tres volúmenes, la primera desde el Kadett C. Además, la versión deportiva GSi se convirtió en un icono, sobre todo cuando en 1987 apareció el legendario motor de 16 válvulas que dejó atrás a todos sus rivales.


1991-1997: Opel Astra F

En 1991 se cambió la nomenclatura por Astra y otra vez dieron en el clavo, ya que unos 4,13 millones de Astra F fueron fabricados entre 1991 y 1997, lo que lo convierte en el Opel más vendido de la historia.


El trabajo de desarrollo se centró en combinar un diseño moderno con mayor espacio interior, confort y respeto por el medio ambiente, que ya empezaba a materializarse, de algún modo, en todos los aspectos de nuestras vidas. Opel también emprendió una ofensiva en el campo de la seguridad, ya que todas las versiones ofrecían en los asientos delanteros cinturones activos con pretensores, regulación en altura y rampas anti hundimiento. También protección ante choque lateral, con dobles barras de acero como refuerzo en todas las puertas y por primera vez, todos los motores contaban con catalizador.


1998-2004: Opel Astra G

En la primavera de 1998 el Astra con un diseño de estilo coupé se ofreció desde un principio con carrocerías de tres, cinco puertas y familiar. Posteriormente se sumaron un sedán de tres volúmenes, un coupé y un descapotable. Su diseño progresivo, chasis dinámico e innovadoras mecánicas, así como una rigidez torsional y a la flexión casi duplicada frente a su predecesor, son algunas de las características de la completamente nueva segunda generación del Opel Astra.


También siguieron empleando mucho tiempo en su seguridad activa, que mejoró notablemente gracias al aumento de la iluminación en un 30% con los faros halógenos H7 transparentes y el completamente rediseñado chasis de Seguridad Dinámica, que combinaba confort con una conducción ágil y segura, incluso a plena carga.


La batalla creció aproximadamente 10cm de longitud, lo que le permitió ofrecer mayor espacio interior, sobre todo para las piernas en las plazas traseras así como un mayor volumen de maletero, con 370 litros.


2004-2009: Opel Astra H

Con una gama de doce motores, con potencias desde 90 a 240 CV, y siete variantes de carrocería, las posibilidades de elección para el Astra H eran excepcionales, así que se vendieron más de 2,7 millones de unidades.


Cuando se presentó, en marzo de 2004, la tercera generación del Opel Astra presumía de un diseño avanzado, gran dinamismo en su conducción y muchas innovaciones técnicas, por lo que de inmediato ganó numerosas comparativas en las publicaciones especializadas en automoción. Los aspectos tecnológicos más destacados del Astra H incluyen el sistema de chasis adaptativo con control electrónico continuo de la amortiguación, hasta entonces sólo presente en automóviles de lujo y exclusivos deportivos, así como los faros delanteros adaptativos con luz de curva dinámica.


El Astra también contaba con altos niveles de seguridad, lo que le permitieron conseguir las 5 estrellas en la protección de pasajeros adultos en los test de EuroNCAP con un total de 34 puntos. Así pues, este superventas fue considerado uno de los modelos más seguros del segmento de los compactos.


2009 – 2015: Opel Astra J

El Opel Astra J no sólo encarnaba la nueva filosofía de diseño de la marca, sino que también fue capaz de ayudar a los conductores con unas tecnologías que antes, contribuyeron decisivamente al éxito de ventas de la berlina media Insignia.


Por ejemplo, el sistema de cámara delantera Opel Eye, heredado de la exitosa berlina alemana, reconoce las señales de tráfico e informa al conductor de los límites de velocidad o las prohibiciones de adelantamiento. También advierte al conductor si va a abandonar involuntariamente el carril. Por otra parte, con el sistema de faros AFL+ el Astra mira más allá y, si es necesario, cambia automáticamente entre la luz larga y de cruce.


El chasis también se puede mejorar con el sistema adaptativo FlexRide, con el que el Astra J saca a relucir su gran dinamismo. Una nueva suspensión en el tren trasero, que mejora el control de las ruedas, garantiza en su conducción mayor diversión, manejabilidad y máximo confort, al que se suma una nueva generación de asientos delanteros desarrollados de acuerdo a los últimos estudios en ergonomía y seguridad AGR (Asociación para Espaldas más Saludables).


Desde 2015: Opel Astra K

Hasta 200 kg más ligero, más espacioso en su interior y más eficiente gracias a su nueva generación de motores. Con todas estas premisas el desarrollo del nuevo Opel Astra exponía un salto cuántico y cualitativo durante su estreno mundial en septiembre de 2015.


Los precios del nuevo Astra con motor de gasolina de 1.4 litros arrancaban desde los 18.800 en España, por lo que no costaba un céntimo más que su predecesor. 53 años después de que se introdujera en el Kadett, un motor con una cilindrada de 1.0 vuelve a estar presente bajo el capó de un compacto de Opel (aunque guardando las distancias, no vayamos a comparar...). Ahora se trata de un tres cilindros con casi el doble de potencia, con 105 CV, gracias a tecnologías como el Turbo y la inyección directa. Este motor también convierte al nuevo Astra en el modelo de gasolina más limpio y con menor consumo de la historia de los compactos de la marca (y de algún que otro competidor actual).


Continúa la tradición comenzada con el Astra G, que les distingue por su tecnología de iluminación, siendo el primer compacto en introducir la iluminación inteligente adaptativa matricial IntelliLux LED, hasta ese momento reservada a modelos de lujo y premium de segmentos superiores. Los sistemas de asistencia a la conducción de nueva generación también incluyen lector de señales de tráfico, asistente de mantenimiento de carril con advertencia de salida de la vía junto al indicador de la distancia de seguridad y alerta de colisión frontal inminente con función de frenado automático. Además, el nuevo Astra K apuesta una vez más por el bienestar con nuevos asientos delanteros ergonómicos, también certificados por la organización AGR. Estos nuevos asientos delanteros pueden mejorarse aún más con función de ventilación y masaje.


En 2019 continúa la misma generación pero con ligeras mejoras, ya que, con unas emisiones de CO2 hasta un 21% menores y con cinco propulsores de aluminio por debajo de 100 g/km de CO2, perpetúa su tradicional liderazgo en eficiencia y aerodinámica, al tiempo que continúa su enérgico rendimiento y elevado confort.


Por lo tanto, este nuevo Astra es el más eficiente de todos los tiempos. Este logro también se debe a su excelente aerodinámica, ya que con un coeficiente de penetración de 0,26, el Sports Tourer es uno de los familiares más aerodinámicos del mundo, mientras el cinco puertas lidera en ese ámbito en su categoría. Pero el nuevo Astra no es solo uno de los coches más aerodinámicos del mundo, sino que también ofrece una gama de tecnologías que le sitúan entre los más avanzados en el segmento de los compactos con, por ejemplo, unos nuevos faros LED extra energéticamente eficientes, una cámara frontal más potente, una cámara de visión trasera digital y perfeccionados sistemas multimedia de infoentretenimiento entre otros.


La verdad es que la historia de los compactos de Opel es realmente longeva y nos llama mucho la atención cómo han ido evolucionando sus modelos estrella a lo largo de los años. Han incorporado nuevas tecnologías, nos han sorprendido con sus diseños y han ensamblado coches cada vez más seguros. Pero sea como fuere; a mí déjame el Kadett GSi con el que tanto soñaba cuando era un "mico".


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