Ferrari F12 Berlinetta. Lo más de lo más.


Os tengo que pedir perdón por la tardanza a la hora de volver a empezar ha escribir nuevos artículos pero, es que a pesar de la crisis, el trabajo me ha tenido absorto durante las últimas semanas. Vuelvo con energías renovadas e intentaré que este pequeño rincón del automóvil sea una referencia para todos los que me leéis, aunque sea por casualidad.


En el Salón de Ginebra se presentó lo que será el buque insignia de la marca del "Cavallino Rampante"; el Ferrari F12 Berlinetta. Pretende sustituir al todavía vigente 599 y, como veremos a continuación, tiene muchos argumentos para hacerlo con plenas garantías.


Para empezar tiene un diseño exterior bastante más intimidante y agresivo, con líneas muy marcadas y, en esta ocasión, más afiladas que su predecesor. Es fruto de la colaboración entre la marca y el maestro Pininfarina y las pautas a seguir han sido la aerodinámica sin concesiones y la ligereza de todo el conjunto.


Mantiene una gran boca de refrigeración y unos faros muy inclinados en forma de ceño fruncido, con luces diurnas de Led y, en el capó delantero destaca una abertura que conecta con los bajos del vehículo y compensa la resistencia aerodinámica para evitar que se eleve la carrocería en grandes aceleraciones. También viene bien para la enorme necesidad de refrigeración que tiene el motor. Es una solución que emplea Porsche y, al parecer, es bastante efectiva. También tenemos un "labio" inferior que favorece la canalización del aire por los bajos del vehículo y unas toberas móviles en ambos flancos del parachoques, que sirven para refrigerar los frenos a la vez que mitigan la resistencia aerodinámica del vehículo a grandes velocidades.


En el lateral nos encontramos con una silueta que parece haber sido esculpida por el viento, con unas líneas fluidas y suaves que fusionan las puertas con unas salidas de refrigeración, denominadas "Aerobridge", y que canalizan el aire caliente que desprende el motor hasta el voladizo trasero para generar mayor carga aerodinámica.


Gracias a una combinación de soluciones técnicas, también han conseguido un coche más compacto, con una menor distancia entre ejes y más bajo. Destacan sus míticas llantas de cinco radios dobles en forma de estrella, unas ruedas enormes y unos discos de freno superlativos, los cuales, puedes elegir en dos compuestos diferentes; CCM, que tienen un núcleo de carburo de silicio y son más resistentes a la oxidación y más apropiados para un uso intensivo y los CCB, que tienen un núcleo con base cerámica. Los dos compuestos son muy buenos aunque el más caro CCB tarda mucho en adquirir la temperatura idónea de funcionamiento y tiene un tacto inicial bastante malo. Pero la gestión y el tarado del sistema ABS de Ferrari anula en mayor medida este problema.


La zaga destaca por sus, ya impertérritos, faros redondos, sus cuatro salidas de escape, un difusor trasero, perfectamente integrado en la carrocería y necesario para albergar dos ventiladores que refrigeran a la caja de cambios y por último, una luz antiniebla central de tecnología Led, inspirada en la que utilizan los F1.


Como he dicho antes todas estas soluciones han desembocado en un coche muy compacto, con un centro de gravedad muy bajo y una eficiente aerodinámica, al mismo nivel que los monoplazas de F1. Guardando las distancias, claro.


El chasis ha sido diseñado por otro gran colaborador de la marca; Scaglietti. A pesar de las virtudes de emplear fibra de carbono para este cometido, en Ferrari todavía siguen apostando por el aluminio y se ha diseñado un chasis de tipo "space frame", en el que se combinan perfiles de éste material, con hasta otros 12 materiales diferentes, algunos de ellos totalmente novedosos en el mundo de la automoción. Con ello se reduce el peso del conjunto, favorece un 20% la rigidez de la estructura y el reparto de pesos es más idóneo, con un 46% delante y un 54% detrás.


¿Quién dijo que los motores de muchos cilindros iban a desaparecer?. Pues de momento parece que no, por lo menos en Ferrari. En este caso estamos hablando de un V12 de 6.242cc y, ni más ni menos que, 740cv de potencia a 8.700 rpm, lo que le convierte en el Ferrari más enérgico de la historia.


La caja de cambios capaz de gestionar y dosificar todos esos caballos es una Getrag automática de doble embrague y 7 relaciones, tarada por los ingenieros de la marca. Con todo ello este coche acelera de 0 a 100 Km/h en tan sólo 3,1 segundos y de 0 a 200 Km/h en 8,5, siendo su velocidad máxima de 340 Km/h. Los ecologistas ya estarán afilando los cuchillos, pero tranquilos; para ser un Ferrari con un motor descomunal, tan sólo consume 15 l/100 Km, por lo que ha reducido un 30% de consumo respecto al 599.


Esto se consigue, en parte, gracias a la aerodinámica que hace que el coche tenga un coeficiente de penetración en el aire de 0,29 Cx. También contribuye la optimización de algunos de los componentes del motor, como la inyección a alta presión y el control del aire en la cámara de combustión del cilindro o el ahorro de peso en todo el conjunto.


Pero no todo va a ser potencia, velocidad, motor, consumos y tecnología y tampoco es que el posible consumidor vaya a utilizarlo solo en un circuito; también tiene que ser un coche que se pueda conducir diariamente.


En el interior nos encontramos con un habitáculo biplaza con un gran espacio para los dos ocupantes y una calidad de materiales acordes con lo que se paga por el coche. 

El volante aglutina los mandos necesarios para la conducción y elimina las palancas en la columna de dirección, siguiendo la tendencia del 458 Italia. Cuenta también con el ya famoso "manettino" y dos levas de fibra de carbono para cambiar de marcha detrás del volante.


Se ha eliminado la pantalla multifunción de grafías anticuadas, que utiliza el California o el FF y el entorno del salpicadero minimalista, está orientado claramente al conductor. Pero encima de la tapa de la guantera, el pasajero podrá ver las evoluciones del motor y la velocidad a la que se esté circulando gracias a una pantalla de cristal líquido. El tapizado es de primerísima calidad, los asientos sujetan el cuerpo de forma excepcional, como no podría ser de otra forma, y el equipo de sonido está firmado por JBL, teniendo hasta 1.200W de potencia.


Todo lo que te acabo de contar, es lo que podremos disfrutar (los que tengan dinero para ello) a partir del próximo año ya que, hasta entonces, no se comercializará esta maravilla a un precio aproximado de 330.000 euros.


Os a podido parecer tan sólo una gran evolución de lo que ya conocíamos del Ferrari 599, pero es un coche nacido a partir de una hoja en blanco y aunque emplea soluciones ya conocidas en otros productos de la marca, pero convenientemente actualizadas, !menuda vuelta de tuerca!. 


Creo que será
un coche excepcional en su categoría y además, uno de los últimos representantes con motor V12 de la historia, por lo que se convertirá, automáticamente, en una pieza de coleccionista.

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