Abarth 595 Competizione. Pequeño alacrán


La compañía italiana filial de Fiat lleva deleitándonos con sus preparaciones desde el año 1949, año en que fue fundada por Carlo Abarth, un amante de la competición. Empezó produciendo carrocerías para Ferrari y mejorando algunos de los motores de competición. También estuvo asociado con otras marcas como Porsche, Simca o Fiat, que pedían a Abarth mejoras para sus vehículos de calle.


En la década de los 60 se metió de lleno en la competición, preparando coches como el Ferrari Dino o el Porche 904. En el año 71 Abarth fue adquirida por Fiat, convirtiéndose en la sección de competición de la marca y sus filiares Lancia y Autobianchi. Ayudó a preparar modelos como los legendarios: Fiat 124 Abarth, Fiat 131 Abarth, Fiat Ritmo 130 TC y el Autobianchi A112 Abarth. Este fue el más popular (que no el más conocido), ya que los demás estaban fabricados sólo para correr en todo tipo de competiciones y el Autobianchi también se fabricaba para comercializarlo.

Tras grandes éxitos y reconocimientos en estos años Abarth fue olvidada y guardada bajo llave en la última década del siglo XX. Tuvimos que esperar al nuevo milenio, para que la marca resurgiera de sus cenizas, y empezara a destacar con su nombre en un acabado del Fiat Stilo. En el 2007 la marca ve la luz de nuevo, ya en serio, construyendo el Grande Punto Abarth y su versión mas extrema, el S2000.


Actualmente la marca del escorpión se considera una marca independiente, aunque para sus preparaciones toma la base del Fiat 500. El otro modelo de la marca italiana del que toma su base es el Grande Punto, por lo que la oferta de Abarth se queda, quizá, un poco corta y no dispone de ningún vehículo original. Pero con esas bases, la marca deportiva del Grupo Fiat puede hacer auténticas maravillas y son dos modelos muy atractivos y asequibles, más que suficientes para probar el "dulce" veneno del escorpión . No olvidemos que se trata de una preparación específica sobre vehículos de serie de Fiat, aunque es cierto que el nombre de la marca de base no aparece en ninguno de los productos Abarth. Mejora suspensiones, frenos, tubos de escape, añade kits de potencia y accesorios. Lo que podríamos llamar un tuneado perfecto.


El 595 Competizione tiene un precio de partida, quizá, un poco elevado para ser, ante todo, un Fiat 500 "tuneado", ya que nos piden por él 25.950 euros. Lo más caro suele ser muy exclusivo y tener ese halo de perfección, aunque no siempre.


El 595 Competizione se sitúa un escalón por encima del 595 Turismo. Bueno, realmente ese escalón deja por debajo a todos los modelos de la serie 500 si nos referimos a preparaciones, prestaciones y acabados y, teniendo en cuenta que un Abarth 500 "pelado" tiene ya unas grandes aptitudes deportivas y que tiene un precio de salida unos 19.000 euros, vamos a ver lo que añaden al Competizione para llegar a ese precio tan "desorbitado" para un urbano.


El Abarth 595 Competizione monta un motor 1.4 Turbo-Jet que desarrolla 160cv, pero en el Abarth 500 de origen "sólo" tiene 135cv, aún compartiendo la misma mecánica, que tampoco está nada mal.  Este aumento de potencia se debe a una reprogramación de la centralita del motor y un filtro de admisión de aire BMC, un filtro de alto rendimiento que usan muchas de las escuderías de la F1.

La trasmisión, es manual de 5 velocidades de serie aunque se puede adquirir con un cambio automático robotizado con levas detrás del volante. Con un peso pluma de 1.035 Kg, es capaz de alcanzar los 100 Km/h en 7,6 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 209 Km/h. Su consumo medio también es bastante contenido y es de 6,5 l/100 Km.


Los amortiguadores llevan una válvula selectiva de frecuencia FSD con muelles cortos y mas rígidos. Los delanteros son de la marca Cofap, como en el 595 Turismo, y los traseros Koni. Las pastillas de freno también son distintas, en esta ocasión mas blandas, lo que aumenta la potencia de frenado y de esta manera, las pinzas tienen una mayor "mordida", aunque habrá que estar muy pendiente del desgaste. Por su parte, monta llantas de 17" de serie.


En este kit se incluye también unos asientos Sabelt, fabricados en cuero y alcántara que su valor ronda los 2400 euros,
- Faros de xenón,
- Palanca de cambios en aluminio,
- Pedalier de este mismo material,
- Discos de freno perforados,
- Escape Record  Monza.
- Tapones de aceite y de gasolina en aluminio.


Todos estos extras que monta de serie el 595 Competizione sobre el Abarth 500 básico, ascienden hasta los 5.400 euros, eso sí, montados en fábrica. Si queremos todas estas opciones montadas sobre un Abarth 500 "normal", con toda seguridad el precio de las opciones sobrepasara ese precio final. Entonces; ¿por qué no comprarse un Competizione si lo trae ya todo montado?. Es un vehículo que desprende garra, tanto por fuera como por dentro, es muy dinámico, es muy atractivo y viene todo de serie. ¡Y qué coño!, !es una cucada!.



Al volante su posición de conducción es elevada y nos entraran ganas de pegarle un manotazo a la pantalla del navegador, puesto sobre el salpicadero por alguna mala decisión. Pero al arrancar el pequeño motor, se nota enseguida que el corazón del "urbanita" no va en proporción con su tamaño y se nos pasa...

Del tubo de escape salen notas muy evocadoras que nos recuerdan a los deportivos más reputados salidos de la "Bella Italia". Se debe a las válvulas activas que hay en el interior de los escapes, que producen ese ruido bronco y muy, pero que muy, adictivo. Realmente suena muy bien. Circulando con él a una velocidad constante, el sonido puede resultar molesto, pero los aficionados al motor como nosotros podemos acostumbrarnos rápido.


Las medidas del Competizione, con 3,5 metros de longitud, lo engloban, lógicamente, en el segmento A, pero por potencia es comparable a los representantes más radicales y deportivos del segmento B y muchos de los atmosféricos de 200 cv, no son capaces de ganarle en el crono. Por ejemplo, un Clio RS que, por cierto, cuesta 1.000 euros menos, "sudaría" lo suyo para mantener al Abarth 595 Competizione a raya. Sin embargo  el Abarth, está también pensado para conducirlo en el día a día y conducirlo tranquilamente sin preocuparnos del gasto de combustible, con mucha más clase que en el radical modelo francés, por ejemplo.


Saliendo del ámbito urbano, el Competizione también se mueve como pez en el agua por curvas reviradas de los puertos de montaña. Gracias a su distancia perfecta entre ejes, es muy "juguetón" y activo. Las válvulas selectivas de los amortiguadores, de las que os hemos hablado antes, controlan totalmente los movimientos de la carrocería, sepultándonos contra el suelo, evitando el balanceo y que se descoloque la parte trasera del vehículo.

Sólo tenemos que preocuparnos de girar el volante en la dirección correcta, ya que el conjunto es un tiralíneas perfecto, convirtiéndose en uno de los mejores representantes de su segmento en materia de dinamismo. Por no decir, el mejor. Sin duda. También, como aliciente, es un vehículo muy poco visto y es un modelo muy "cool".


El otro día escuché un comentario que se refería a él como un poco femenino, idea que yo no comparto, porqué ¿quién se puede privar de un vehículo divertido, bonito y que su uso en el día a día no sea un problema, tanto en consumos, mantenimiento o aparcamiento?. Supongo que se referiría a un 500 de serie y no a este Abarth capaz de arrancarle las pegatinas de su coche a un golpe de acelerador.


Sabemos que por ese precio podemos subir de segmento y conseguir mas espacio y mas potencia. Nos podíamos decantar por un Seat Ibiza Cupra, un Opel Corsa OPC o cualquiera de esos, pero perderíamos en exclusividad, carácter y en diversión, sobre todo, en curvas. También perderíamos la personalización en colores y accesorios que le podemos incorporar al pequeño Abarth y que lo hacen tan atractivo y apetecible. Pero aún tenemos otra pequeña sorpresa, ya que también tenemos la oportunidad de escogerlo con una carrocería descapotable. Ahora, tú eliges.


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