Prueba: Ssang Yong Korando D16T Limited


El nuevo Ssang Yong Korando nos ha sorprendido muy gratamente.
Sin lugar a dudas, estamos hablando de un rival muy serio en el entorno en el que compite, que no es otro que el del segmento SUV, tan de moda en los últimos años. Y no es baladí, ya que está compitiendo dentro de un segmento feroz en el que la marca coreana más longeva ha sabido hacer muy bien los deberes y se lo pondrá muy difícil a sus competidores directos.


¿Por qué creo que se lo pondrá tan difícil?. Pues básicamente porque es uno de los SUV más completos del momento y con un ratio equipamiento-precio muy favorable, algo en lo que los clientes tipo de estos modelos se fijan mucho antes de su compra. Pero no solo se queda ahí, ya que el nuevo Ssang Yong Korando se ha visto completamente renovado y también nos ofrece una imagen atractiva, es más grande y nos brinda una mayor versatilidad que el modelo que nos abandona.


Es un SUV de 4,45 metros en el que también observamos que es más grande en todas las demás cotas. Lo notamos en su amplio habitáculo, en su excelente posición de conducción y en su radio de giro que, a mí personalmente, me resulta bastante amplio. Por otra parte es normal, ya que la carrocería ha crecido más de 4 centímetros y su distancia entre ejes también es bastante mayor, por lo que a la hora de realizar ciertas maniobras o aparcar, debemos tenerlo en cuenta siempre. Pero vamos ha desgranar el coche desde el principio y como hacemos siempre, comenzamos con su exterior.


Todos los paneles que conforman la última edición del Korando son totalmente nuevos y, sin ningún tipo de estridencia, se nos muestra con un diseño actual. El frontal se caracteriza por tener líneas limpias y rectas, con una parrilla baja, que se complementa e integra a la perfección con el nuevo paragolpes. En la zona superior, observamos un perfil característico que contiene el logo de la firma en el centro y una banda cromada sobre un fondo negro brillante que sirve de nexo de unión entre los dos faros delanteros que, cómo no, además de ser de nuevo diseño cuentan con tecnología LED para todas sus funciones.


Son unos faros grandes que contienen también, dentro de la misma tulipa, las luces intermitentes y la iluminación diurna en la parte superior. El paragolpes delantero cuenta sendas toberas en los laterales en apariencia, que le aportan un toque más dinámico. También dispone de una sección inferior que tiene un panel de protección para los bajos y la batería de sensores para ciertos gadgets del vehículo, algo de lo que os escribiré más adelante.


En su visión lateral, nos percatamos de una imagen cúbica tradicional pero muy bien aprovechada, con trazos de tensión en las superficies de las puertas, que rompen con la tónica conservadora del conjunto y nos trasladan un poco más de dinamismo. Esos trazos aumentan la fortaleza visual de los cuartos traseros a la vez que estilizan, en mayor grado, a la totalidad del resto del conjunto. También nos llama la atención una carrocería baja y unas preciosas llantas específicas de 18 pulgadas que completan una vista convencional, pero atractiva.


Ya en la zaga, nos encontramos con un diseño muy aparente, con un nuevo paragolpes que incluye protecciones para los bajos y las luces antiniebla traseras, junto con las luces indicadoras de marcha atrás y los intermitentes. Al igual que me ocurre con otros modelos similares (también coreanos en su mayoría), no acabo de ver con buenos ojos esa posición, ya que creo que están muy expuestas a golpes. Pero en fin, es una opinión personal.


El portón trasero de acceso al maletero está muy elaborado y además de ser bastante grande, nos permite un perfil de carga relativamente bajo, algo que se agradece a la hora de cargar cosas voluminosas y pesadas. Ese portón cuenta con un pliegue adornado, por debajo, con un perfil en color gris que, a imagen y semejanza con el frontal, sirve de nexo de unión entre los dos pilotos posteriores de tecnología LED y con una iluminación muy atractiva en horas nocturnas. Ese pliegue hace las veces de alerón natural que le aporta mucho carisma a esa parte trasera. También un mayor alerón, en la parte superior de la luneta, nos evoca un cierto dinamismo, que nunca sobra en una carrocería de este tipo.


Abrimos el maletero y nos encontramos con un espacio muy bien aprovechado, con huecos portaobjetos en los laterales, ganchos para colgar bolsas y demás enseres o un piso que se puede colocar a dos niveles de altura; con 430 litros de capacidad máxima. A juzgar por la ganancia en tamaño respecto a la anterior generación, es un maletero pequeño y en ese caso no se notan esos centímetros de más que ahora tiene el Korando. Es un maletero que destaca más por profundidad que por longitud y los pasos de rueda posteriores sí que son un tanto intrusivos.


En donde notamos (y mucho) esa mayor longitud de la carrocería es en la habitabilidad (que ya era muy buena en la generación precedente). Nos incorporamos a las plazas posteriores y nos encontramos con mucho espacio vital para viajar, tanto por anchura como por espacio para las piernas, que es realmente inmenso y uno de los mejores de la categoría; como por altura disponible respecto a nuestras cabezas. Los asientos son muy confortables y con nuestro acabado Limited, disponemos de una agradable tapicería de cuero negro. Los respaldos también se pueden ajustar en varios grados para aumentar esa sensación de confort.


Ya en las plazas delanteras, nos reciben unos asientos muy cómodos y con muy buena sujeción lateral, tanto a la altura de nuestras caderas, como de nuestra espalda. La posición de conducción es muy erguida y la encontramos de forma rápida gracias a sus múltiples reglajes.


Delante de nuestro ojos, observamos un cuadro de mandos muy ergonómico, con todos los pulsadores, ruletas y demás muy a mano. También nos llama la atención que, en general, el cuadro de mandos está situado muy alto y es muy fácil de interpretar. Por su parte, la calidad de los materiales utilizados, sin ser de categoría premium, han mejorado cualitativamente, tienen un tacto muy agradable y una visión muy atractiva, además de contar con unos muy buenos ajustes generales.


El cuadro de relojes, en esta ocasión, es totalmente digital y plenamente configurable, según lo que queramos destacar y la información que queramos ver en cada momento. Visualmente es muy atractivo y disponemos de varias pantallas a elegir, que nos muestran una gran información sobre los parámetros del coche, procedente del ordenador de a bordo, y la información inherente a nuestra conducción. Igual son imaginaciones mías, pero parte de su visión y su proyectado de información, creo que está claramente inspirado en el cuadro de relojes que nos ofrece Peugeot en la mayoría de sus modelos nuevos. Sea como sea, es un salto tecnológico muy agradable y visualmente muy atractivo.


En el centro, en una zona de privilegio, disponemos de la pantalla del equipo de infoocio, táctil y con 8 pulgadas. El sistema nos ofrece una información muy sencilla y su resolución es aceptable, además de que los menús disponibles son simples y cuenta con botones y selectores de buen tamaño. El único "pero" es que tarda un poco en moverse entre esos menús y la rapidez no es una de sus virtudes. Por suerte, no disponíamos de muchos "gadgets" en el sistema, ya que, para el mercado nacional, no dispone de navegador ni cosas así. Lo que sí es compatible con los protocolos Android Auto y Apple Car Play.


Debajo nos encontramos con el sistema de climatización bi-zona y varios pulsadores físicos, en forma de teclado, que facilitaban mucho la tarea de actuar sobre él sin tener que desviar la vista en exceso de la carretera. Más abajo disponemos del botón de arranque, una toma de 12V y un hueco vacía bolsillos.


Alrededor del selector de cambios también observamos varios pulsadores y selectores. Además del freno de mano eléctrico y el botón para activar o desactivar el sistema de ayuda de arranque en pendiente, tenemos una ruleta con la que podremos elegir la tracción y varios modos de conducción específicos. En nuestra unidad de prueba, disponíamos de tracción total conectable. En condiciones normales, circularemos tan solo con tracción delantera, pero si las cosas se ponen complicadas, podemos activar la tracción total a un golpe de ruleta.


Desde ese mando, también podemos activar diferentes modos de conducción, a elegir entre Normal o Sport, para una circulación normal o Winter, que adecúa la conducción, el par motor, el ESP y demás, cuando nos encontramos en situaciones deslizantes o con la carretera nevada (como era nuestro caso), siempre circulando a baja velocidad. En modo Sport, apenas se nota mucha diferencia de conducción, pero sí que observamos cómo las revoluciones aumentaban y el cambio de marchas aguantaba más tiempo antes de pasar a la marcha siguiente.


En cuanto al equipo de serie disponible, nuestro acabado Limited (el más dotado de la gama) disponía de climatizador bi-zona, asistente de arranque en pendientes, llantas de 18", sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara trasera, control de velocidad de crucero con limitador, luces LED, ordenador de a bordo, lector de señales de tráfico, asistente de cambio involuntario de carril con alerta, advertencia de fatiga del conductor, control de presión de neumáticos, techo solar practicable eléctricamente, aviso de emergencia y de avería, frenada de emergencia, acceso y arranque sin llave, sensores de lluvia y luces, modos de conducción, tracción total o control de descensos entre otros elementos.


Y vamos ha hablar de la batería de sensores que dominan, entre otros, el sistema de frenada de emergencia, ya que su ubicación, que es la convencional en todos los vehículos, nos pasó una mala factura con el temporal de nieve con el que tuvimos que lidiar y como consecuencia se cubrió. Así que durante un par de horas no teníamos disponible ese sistema tan necesario para minimizar daños en un despiste o algo así. Nunca nos había pasado, pero seguro que será más frecuente de lo que nos imaginamos. Señores fabricantes, hay que tener en cuenta esas pequeñas cosas...


Si hablamos del motor, disponemos de un voluntarioso 1.6 con 136 cv y 325 Nm de par máximo, asociado a una caja de cambios automática de 6 relaciones, que podemos actuar sobre ella de manera secuencial desde las levas existentes detrás del volante que, por cierto, son bastante grandes y son un "vicio" cambiar con ellas, aunque no sea un vehículo deportivo como tal. Obviamente, en esta ocasión, disponemos de tracción total conectable, aunque también podemos elegir al Korando con tracción delantera.


Con esta configuración, obtenemos unas prestaciones suficientes de 180 Km/h de velocidad punta, una aceleración de 0-100 Km/h en unos 11,2 segundos y un consumo homologado de 6,5 l/100 Km en ciclo mixto, aunque ese dato es un poco optimista, ya que es cierto que consume un poco más en condiciones normales.


Es un motor un poco rumoroso en bajas revoluciones o cuando circulamos a baja velocidad, algo que se disipa en su totalidad cuando aumentamos la marcha y circulamos con carreteras convencionales, autopistas o autovías, gracias a la gran insonorización del habitáculo.


Entrega su potencia de una manera muy progresiva, pero no nos ofrece unas muy buenas recuperaciones si no vamos a un ritmo constante y ligero. Si soltamos el pedal del acelerador para que la caja de cambios baje una o dos marchas, ésta actúa de una manera un poco lenta, así que si lo que queremos son unas aceleraciones fulgurantes y una respuesta más instantánea, o bien actuamos de forma secuencial con las levas o bien nos decantamos por la versión de gasolina de casi 200cv.


Fuera del asfalto, podremos acceder a sitios con una baja complicación, ya que su escasa altura respecto al suelo y su gran distancia entre ejes, no nos aconsejan realizar ejercicios muy complicados ni envalentonarnos a pesar de tener tracción total. El Korando se ha orientado, descaradamente y con el paso de los años, a una circulación por carretera y es ahí donde descubriremos a un rutero innato y un SUV extremadamente confortable y cómodo.


Su esquema de suspensiones es de tarado firme, bastante firme, por lo que su comportamiento general es muy neutro y predecible en cualquier tipo de circunstancia. Contiene muy bien las posibles derivas de la carrocería a su paso por curva, aunque cómo siempre decimos en estos casos, no es un vehículo muy específico para realizar una conducción deportiva en un puerto de montaña. En una conducción normalizada, podremos alcanzar niveles de comodidad sensacionales. Por otra parte, la dirección es muy ligera aunque aumentemos el ritmo y deberemos corregir, mínimamente, la trayectoria durante los virajes además de que no nos transmite con fidelidad lo que ocurre debajo de las ruedas.


El Ssang Yong Korando ha ido evolucionando y ha pasado de ser un todo-terreno puro a un SUV familiar con unas altas capacidades en carretera. La corriente general y las modas son las que mandan y contra eso, ni nosotros, ni los chicos de la marca coreana podemos hacer nada. Ahora lo que se lleva es esto; un vehículo con apariencia de todo camino, una gran versatilidad, un gran espacio, motores coherentes y muy cómodos.


Ssang Yong ha sabido evolucionar y han alumbrado una nueva generación del Korando muy atractiva, muy equipada, muy versátil, muy grande y muy cómoda. Y lo ha hecho para competir dentro de un segmento muy voraz en el que nos ofrece un punto más que no nos pueden ofrecer otras marcas. Ese punto a favor es el nivel de equipamiento disponible y tracción total a un precio muy ajustado, además de contar con un habitáculo de los más grandes de la categoría e incorporar nuevas tecnologías en materia de seguridad, confort y conectividad de última hornada, que a buen seguro, convencerá a los compradores y usuarios de este tipo de carrocerías.


El Korando siempre ha sido una buena alternativa de compra y su nueva generación se ha sabido adaptar a los nuevos tiempos y a las nuevas corrientes que están en boga. Ha sido, es y será siempre, un buen producto. ¿Queréis conocerlo más?. Pues os invito a que os acerquéis a vuestro concesionario y lo probéis. No os defraudará.


Datos Técnicos:

Motor: 1.6 Diésel
Potencia: 136cv
Vel máx: 180 Km/h
Acel 0-100: 11,2 seg
Cons: 6,5 l/100 Km
Precio: Desde 32.750 Euros (Versión probada)




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