Prueba: Skoda Kamiq 1.0 TSI Style


El Skoda Kamiq, objeto de nuestra prueba de hoy, es el SUV de la marca checa más pequeño.
Pero el que sea más pequeño, no implica a que sea demasiado pequeño ya que, comparte la plataforma MQB con, por ejemplo, el Volkswagen T-Roc y no con sus "primos" originales, que podrían ser el Volkswagen T-Cross o el Seat Arona, a los que saca unos 10cm de longitud, más o menos.


Con 4,24 metros se sitúa en un tamaño que cuadrará a muchos potenciales clientes y que, a pesar de ser la alternativa más "pequeña" de la gama SUV de Skoda, lo convierte en una alternativa muy apetecible dentro de un segmento que, en teoría, está a caballo entre el mundo de los urbanos y el mundo de los compactos.



Su imagen exterior es plenamente reconocible y contiene ese aire de familia que comparte con sus hermanos mayores, con un frontal característico que, está más que demostrado, es muy exitoso y a todo el mundo llama la atención. Lo más característico radica en sus grupos ópticos, divididos en dos tipos de faros: de LED para las luces diurnas superiores, que también contienen las luces intermitentes dinámicas, y los faros principales, en nuestro caso y con el acabado Style, también con tecnología LED e inteligentes.


Junto a la característica vista de los faros, la gran parrilla compuesta de varios listones dobles y con el borde en acabado cromado, completa una visión poderosa y enfatiza, un poco más, el carácter dinámico que desprende el Kamiq, con un capó delantero inclinado y con unas prominentes líneas de tensión que desembocan en el logo de la marca situado en el centro. Para finalizar con esa vista, disponemos de un paragolpes elaborado y con un labio inferior, pintado en diferente color al de la carrocería, que le aporta un mayor dinamismo, además de servir como protección para los bajos en esa zona.


En su visión lateral, destacamos una imagen convencional, con líneas de tensión rectilíneas y proporcionadas, con un ligerísimo ademán ascendente. A diferencia de otros SUV de la categoría, no dispone de protecciones en plástico para los pasos de rueda o los bajos, ya que el Kamiq, está muy orientado al asfalto y a pesar de su altura libre respecto al suelo de casi 19cm, no está muy preparado para realizar incursiones fuera de la carretera más allá de caminos en buen estado o situaciones no muy complicadas. De hecho, no existe (ni existirá) ninguna versión con tracción total y todas las versiones son tracción delantera.


Esos pasos de rueda y bajos protegidos, dan paso a una especie de faldón lateral de color gris, que le da cierta continuidad al labio inferior que habíamos destacado en el frontal y que le aporta un plus más de clase a la carrocería. Rematan esa visión unas atractivas llantas de 17 pulgadas y, como no podríamos esperar menos en un vehículo con estas características, unas barras en el techo con acabado cromado.


La zaga es también bastante poderosa, con un paragolpes prominente con una moldura gris a modo decorativo y que simula una especie de doble salida de escape (que en realidad es un "trampantojo"), un detalle que nos aporta un dinamismo intrínseco en el Kamiq en todo su conjunto.


Observamos unos pilotos de tecnología LED y con las luces intermitentes dinámicas, que también son muy característicos en los últimos productos de la marca. Disponemos de un gran portón del maletero que nos permite un acceso cómodo y con el perfil muy bajo, lo que nos facilita la tarea de ubicar objetos voluminosos y pesados.


Lo abrimos y nos encontramos con un espacio muy aprovechable de 400 litros, un maletero que lo sitúa dentro de la media en segmentos superiores, pero bastante más grande de lo que se estila dentro de los B-SUV, en donde se sitúa (se supone) el Kamiq. Tiene sendos huecos portaobjetos en los laterales, para dejar esas pequeñas cosas de uso convencional y que no rueden por el piso mientras circulamos. Pero si hay algo que realmente me llamó la atención, fue una pequeña solución para llegar a cerrar el portón, ya que, ante la imposibilidad de que el portón sea de accionamiento eléctrico, existe una tira de goma en el recubrimiento interior que forma parte de las soluciones prácticas denominadas "Simply Clever".


Si nos incorporamos a las plazas traseras, observamos un espacio inusual en un vehículo de este segmento. Dos adultos, sean de la envergadura que sean, no tendrán ningún problema a la hora de acomodarse en cualquiera de sus cómodas plazas posteriores, ni por anchura, ni por altura, ni por espacio para las rodillas, siendo la plaza central un poco más estrecha e incómoda. También es más incómoda por un túnel central muy voluminoso, algo que no entiendo, si tenemos en cuenta que no existe ninguna versión con tracción total. Pero bueno, es así...


Abrimos las puertas delanteras y, antes de entrar, nos encontramos con otras de las soluciones "Simply Clever" de la marca. Bueno; en realidad es una solución "inspirada" en Rolls Royce y se trata de que en el marco del panel interior de la puerta, nos encontramos con un hueco específico para colocar un paraguas. Es una nota de clase en un vehículo popular de la que deberían aprender muchos de sus competidores directos. También observaremos un aplique que sale del lateral del la puerta que evita que golpeemos y dañemos la pintura cuando salgamos o entremos del vehículo.


Delante nos reciben unos confortables asientos con suficiente sujeción lateral. Es muy fácil encontrar la posición idónea de conducción, gracias a los múltiples ajustes, tanto de los asientos como de la columna de dirección y a pesar de que nuestra posición es de privilegio, gracias a la altura del vehículo, es bastante fácil acceder a esas plazas delanteras.


Nos encontramos con un cuadro de mandos minimalista, sin ningún tipo de artificio que no sea realmente útil. Todo está situado de manera muy simple, ergonómica y es muy fácil de interpretar. Los materiales elegidos para la conformación de ese interior son solventes, agradables al tacto y a la vista y tienen unos ajustes encomiables.


Ante nosotros, nos encontramos con el cuadro de instrumentos digital, configurable desde un simple botón situado en el volante multifunción. Es un cuadro de instrumentos (Virtual Cockpit) opcional que visionaremos en una pantalla de 10,25 pulgadas y que nos ofrece una gran pila de informaciones relevantes e inherentes a nuestra conducción, según lo que queramos ver en cada momento. La verdad es que las diferentes pantallas son muy atractivas y con una calidad de imagen sublime, además de ofrecernos una gran información destacada según nuestra elección, muy fácil y sencilla de interpretar.


En el centro y, como casi siempre, en un lugar de privilegio y destacado, nos encontramos la gran pantalla táctil de 9,2 pulgadas (de las más grandes del segmento) desde la que podremos actuar sobre el equipo de infoocio y visionar, con una gran calidad, elementos de equipamiento como la cámara trasera de ayuda al aparcamiento o las funciones del navegador de nuestro Smartphone, ya que cuenta con conectividad bajo el protocolo Apple Car Play o Android Auto y sistema Mirror Link, que proyecta las imágenes del teléfono a la pantalla.


También se estrena el asistente personal "Laura", no en el Kamiq, sino que poco a poco se irá incorporando a toda la gama Skoda. Con el comando de voz "OK Laura" y lo que queramos hacer en ese momento, el asistente podrá cumplir órdenes sencillas sin la necesidad de pulsar ningún botón, sólo con la voz.


Debajo de esa gran pantalla del equipo de infoocio desde la que podremos controlar diferentes parámetros del vehículo, nos encontraremos los mandos simples del climatizador bi-zona y más abajo, un hueco vacíabolsillos con dos puertos USB en el lateral. Entre los dos asientos, obviamente estará la palanca de cambios, en nuestro caso y con nuestra motorización, disponía de una caja de cambios manual de 6 relaciones, con unas inserciones precisas y un guiado muy suave. Alrededor de esa palanca y según acabados, veremos unos botones que interfieren en el funcionamiento de algunos de los gadgets del Kamiq.


Es un cuadro de mandos muy simple, pero al que no le falta de nada. Todo se activa de manera muy sencilla y la simplicidad de uso está fuera de toda duda. Pero que no se vean botones ni mandos a la vista, no quiere decir que el Kamiq de nuestra prueba, con el acabado Style no estuviera bien dotado de serie, ya que, entre otras cosas, incluía climatizador bi-zona, Virtual Cockpit con pantalla de 10,25 pulgadas, equipo de infoocio con pantalla táctil de 9,2 pulgadas, asistente de arranque en pendientes, alerta de vehículo en ángulo muerto, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, con cámara trasera y alerta de tráfico cruzado, llantas de 17 pulgadas, faros LED inteligentes, intermitentes dinámicos, llamada de emergencia y asistencia, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, frenado de emergencia con detección de peatones y ciclistas, asistente de mantenimiento de carril, detector de fatiga, reconocimiento de señales de tráfico, sensor de presión de neumáticos, apertura y arranque sin llave o Start/Stop, por poner unos pocos ejemplos.


La mecánica que nos tocó probar era el satisfactorio tricilíndrico 1.0 TSI de gasolina con 115cv y 200Nm de par máximo, con el que obteníamos unas prestaciones loables de 195 Km/h de velocidad máxima, una aceleración de 0-100 Km/h en 9,9 segundos y unos consumos en ciclo mixto de tan sólo 5,9 l/100 Km, lo que para un gasolina no está nada mal y más si tenemos en cuenta que no se dispararon en exceso en el transcurso de nuestra prueba. Eso sí, el depósito es bastante pequeño y la sensación que nos daba era la de que era bastante "tragoncete".


No nos ofrece unas sensaciones fulgurantes, tan sólo en las tres primeras marchas hablamos de un vehículo que nos aportará una agilidad suprema y una aceleración considerable, lo que nos permitirá movernos con mucha soltura entre el tráfico.


Una vez que salimos a carretera, adolece de cierta falta de potencia en materia de recuperaciones y es una mecánica que siempre debemos llevar "alegre" si queremos sacar la quintaesencia al SUV compacto de la marca checa. Por lo general es un motor satisfactorio, silencioso y con un buen margen de fuerza si queremos disfrutar de un largo trayecto, pero sí que debemos tener muy claras las cosas antes de realizar una maniobra de adelantamiento, por ejemplo. Es un buen coche para disfrutar de un viaje relajado y con el mayor confort posible, dentro del segmento.


Su comportamiento es sobresaliente en cualquier tipo de carretera. El esquema de suspensiones tiene un tarado muy logrado, con un compromiso justo entre confort y dinamismo, además de incluir "gadgets" que mejoran aún más ese comportamiento, como la incorporación de un diferencial electrónico (XDS+) que ayuda a trazar los virajes más complicados sin que tenga que hacer acto de presencia ningún sistema de seguridad que limite las capacidades del conjunto.


Llama la atención la neutralidad con la que se comporta en curva y lo bien que soporta los cambios de dirección continuados, teniendo en cuenta su altura respecto al suelo y la ligereza que se le presupone al Kamiq. El único fleco que se desmarca del excelente sabor de boca que nos deja su comportamiento es una dirección carente de información y muy artificial. Es directa y fácil de gestionar, pero no nos transmite con certeza lo que ocurre debajo de los neumáticos.


Sin lugar a dudas, el Kamiq es un SUV muy a tener en cuenta y que creo que debería entrar en todas las quinielas. Ya no es que irrumpa de lleno en el segmento de moda, sino que lo hace con unas grandes referencias y con aptitudes y actitudes que harán "sudar" a los más consolidados.


Su contenido tamaño, pero con una gran habitabilidad y espacio, es un buen argumento. Pero no sólo se queda ahí, ya que nos ofrece un gran equipamiento, una imagen muy atractiva, un comportamiento impresionante, una gama mecánica suficiente, una tecnología útil y sistemas de seguridad de última hornada.


Como "peros" debemos poner sobre el papel una dirección muy ligera y carente de información y las contenidas cifras en materia de recuperaciones que obtiene la mecánica del objeto de nuestra prueba. Bueno; también podríamos incluir el precio, ya que 21.400 euros, sin opciones, es una factura a la que no estábamos acostumbrados en un Skoda, pero hay que reconocer que el estigma que tenía la marca, como la firma "barata" del Grupo VAG, ya no se sustenta de ninguna manera y Skoda hace unos grandes productos que poco o nada tienen que envidiar a los de sus "hermanos". Bueno; casi que igual diríamos al contario...


Datos técnicos:

Motor: 1.0 TSI
Potencia: 115cv
Vel Máx: 195 Km/h
Acel 0-100: 9,9 seg

Cons: 5,9 l/100 Km
Precio: Desde 21.400 Euros (Versión probada)




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