Prueba: Seat Mii Electric


Que las cosas están cambiando es un hecho. La tecnología, la actualidad geopolítica, la vorágine laboral, la percepción del éxito, la conectividad, la información, las relaciones personales, las ideologías e incluso; últimamente las enfermedades. Todo se mueve muy rápido y si no estás en la cresta de la ola, no estás ni aquí, ni ahora. Estás fuera.


En el mundo del motor ocurre exactamente lo mismo. No sabemos qué nos brindará el futuro ni por donde van a ir las corrientes ni las modas (el que lo sepa que me lo diga y nos hacemos de oro...), y a la vista está, que los últimos modelos que estamos probando, o bien son híbridos, o eléctricos, o cuentan con algún tipo de micro-hibridación o disponen de tecnología bi-fuel. En esta ecuación, incorporamos a los vehículos con pila de combustible o hidrógeno, aunque no hemos probado ninguno.


¿Cuál será la tecnología con la que nos movamos en un futuro?. Pues yo creo (en mi humilde opinión personal) que será un "mix" de todo un poco y según de qué tipo de vehículo hablemos, o para qué lo utilicemos; funcionaremos con energía híbrida, eléctrica, con pila de combustible, bi-fuel o queroseno. Lo que está claro es que según los planes de los gobiernos; en 2030 o 2050, no deberán existir los vehículos que consuman combustibles fósiles (no lo veo...).


Sea como sea, hay algunas marcas que están experimentando y adelantándose a los acontecimientos y en esta afirmación, destacamos al coche que pasa hoy por nuestras manos. Hablamos del Seat Mii Electric, una de las soluciones más inteligentes, versátiles y coherentes para nuestro día a día, aunque he de advertir que (de momento) es un vehículo tan sólo supeditado a la ciudad y una gran idea como segundo vehículo. Siempre hablaremos en esos términos; como segundo vehículo. Que nos quede claro.


No obstante; tenía muchas ganas de probar este urbano totalmente eléctrico, ya que periodistas y profesionales del motor con los que mantengo relación, ya lo habían probado y tan sólo me habían hablado maravillas de este concepto.


Comenzaremos hablando de su planta, porque aunque sea un vehículo conocido y un viejo "amigo" en la gama Seat, no es precisamente uno de los modelos más vendidos y tampoco es que sea especialmente popular en nuestras calles. Pero claro; hablo de Burgos. Supongo que sea bastante más común en las grandes urbes de nuestra geografía, dada su condición de vehículo urbano por excelencia, fácil de aparcar, práctico y con una excepcional agilidad a la hora de moverse entre un tráfico muy denso.


El Seat Mii es un urbano de manual con 3,56 metros de longitud, pero aún con unas medidas tan contenidas, dado su diseño cúbico, obtenemos un espacio bastante aceptable para que cuatro ocupantes puedan desplazarse sin problema. Tanto sus plazas delanteras, como sus plazas traseras, son suficientes para acomodarnos a la perfección, tengamos la envergadura que tengamos.


Este modelo ya no se fabrica con ningún tipo de motor de combustión. Sólo tenemos esta versión totalmente eléctrica que, curiosamente, es el Seat Mii más potente de la historia con 84cv, ya que antes, disponíamos de potencias de entre 60 y 75cv. El Seat Mii Electric también es el primer vehículo 100% eléctrico de la marca que se fabrica en serie. Además; es uno de los eléctricos actuales más económicos a la hora de la compra, por lo que si podemos disponer de una toma de recarga (que se ofrece de serie con el vehículo, no así su instalación), se nos muestra como la alternativa más coherente para tener como un segundo vehículo.


Delante nos reciben unos asientos cómodos, pero que no tienen apenas sujeción lateral. No nos hace falta, ya que con el Seat Mii no realizaremos ni tramos de rallyes, ni carreras, ni viajes de largo recorrido, así que con que sean unos asientos confortables (que lo son) nos supone un aliciente perfecto para nuestros quehaceres diarios.


Detrás, las plazas son también cómodas y dos ocupantes tendrán suficiente espacio vital en todas las cotas, aunque si somos realmente altos, podremos adolecer de falta de espacio para las piernas, en el caso de que el conductor también lo sea y necesite mover el asiento delantero a su posición más retrasada. No podemos pedir milagros en un coche urbano de menos de 4 metros... Bien en cuanto a altura y bien en cuanto a anchura, si no se monta nadie en el asiento central, claro. Para ahorrar costes y, yo creo que también, por una cuestión de espacio, se ha prescindido de elevalunas eléctricos traseros y en su lugar, disponemos de una ventana abrible de material plástico.


La posición de conducción es muy buena y la encontramos muy rápidamente. Vamos situados muy erguidos, algo que favorece un puesto más natural, obviamente no como en un SUV, pero realmente cómodo. Una de las cosas que nos llamó la atención y que hacía muchos años que no veíamos, fue el recubrimiento de las puertas. En los vehículos actuales, el panel de las puertas recubre la totalidad de la parte interior, pero en el Mii, el panel de las puertas recubre lo justo y lo necesario y lo demás es chapa vista. La verdad es que es muy original y si lo pensamos; en el resto de vehículos se recubre todo por estética, pero no tiene ningún fundamento más, por lo que se encarece el producto de una forma insustancial. En el Mii han optado por dejar parte de la chapa vista y la verdad es que, gracias a un buen acabado y un buen pulido de la superficie, es un toque diferente que le sienta muy bien y, por supuesto, ahorra costes.


Como no podríamos esperar menos, si el habitáculo es, relativamente amplio para cuatro ocupantes en un conjunto tan escueto; la capacidad del maletero es, más o menos, circunstancial. Es de lógica pura. No obstante, disponemos de un espacio de carga de 250 litros, que no está tampoco nada mal, pero que si llevamos encima los cables con los enchufes y demás, pues disponemos del espacio justo para un par de bolsas o mochilas y poco más.


El cuadro de mandos es simple ergonómico y atractivo. Todo está situado muy a mano y a la altura de nuestra visión. Desde la capilla de relojes obtenemos una información muy clara y simple con el velocímetro en el centro y dos relojes laterales más pequeños. Uno de ellos es un potenciómetro y otro es un voltímetro, que nos indican cuando estamos utilizando o recargando la batería por medio de las frenadas regenerativas y el otro nos indica la carga de la batería.


La consola es básica y está fabricada en un plástico muy agradable y decorado de tal forma que nada más sentarnos, nos traslada a un universo muy tecnológico, acorde con la presentación de futuro del concepto Mii Electric. Esa nomenclatura nos la encontraremos en relieve y en color cobre en ese panel.


Agrupado en el centro, nos encontramos con el panel de botones del equipo de climatización, el equipo de audio, que nos sirve también como display de la ayuda al aparcamiento trasero y algunos mandos inherentes a la activación de algunos sistemas con los que cuenta el Mii Electric, como por ejemplo, los asientos delanteros calefactados.


Sobre el salpicadero, observamos una especie de pinza. ¿Para qué?. Pues básicamente es para que podamos acoplar nuestro móvil y dispongamos de toda la conectividad que queramos, además de diferentes aplicaciones de ayuda a la conducción como, por ejemplo, diferentes navegadores.


Delante del selector del cambio automático disponemos de un botón con el que elegir el modo de conducción. Evidentemente, en este vehículo no nos vamos a encontrar ningún modo Sport o un modo Off Road, sino que dispone de tres modos: Normal, ECO, que desconecta la calefacción y ECO+, que limita la respuesta y la velocidad máxima, todo en pos de que la batería se exprima lo máximo posible.

Esa batería es bastante grande, a tenor de lo que se podría estilar en un vehículo urbano con un tamaño tan contenido. Tiene una capacidad oficial de 36,5 KWh, lo que traducido supone una autonomía de 260 Km con una sola recarga, aunque en condiciones normales de conducción se nos transforme en unos 220 Km, una autonomía que no está nada mal para un coche con estas características. También la recarga supone una gran ventaja ya que de manera oficial, podemos cargar la batería en su totalidad en 4 horas, en un enchufe convencional y en, aproximadamente, 1 hora si disponemos de un enchufe rápido de corriente continua.


De esta manera, el Seat Mii Electric consigue unas prestaciones muy aceptables con 130 Km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0-100 Km/h en 12,3 segundos. El motor eléctrico está asociado a una transmisión de 1 velocidad y transmite la fuerza a las ruedas delanteras. Un dato curioso es que no importa la aceleración de 0 a 100 Km/h, sino que la aceleración de 0 a 50 Km/h es capaz de realizarla en poco menos de 4 segundos, algo que, junto con ese tamaño tan contenido, lo confiere como uno de los vehículos más ágiles para circular en un ámbito ciudadano. Lástima de no encontrarme con un deportivo a la salida de un semáforo...


Por su parte disponemos de un equipo de serie muy completo en un vehículo con estas características y, entre otros elementos, contamos con asistente de mantenimiento de carril, sensores de aparcamiento traseros con pantalla a color de 5", asientos delanteros calefactados, lector de señales de tráfico, modos de conducción, ordenador de a bordo, climatizador automático, integración de Smartphone o Seat Connect.


La conducción, como no podríamos esperar menos de un vehículo eléctrico, es suave y relajada en todo momento. La ausencia de ruido de funcionamiento y el confort de marcha es la nota predominante y la inmediatez en reacciones también es un punto favorable.


Se nos presenta como un vehículo perfecto para una utilización urbana y, por circunstancias, una circulación periurbana, en donde su máxima de 130 Km/h es más que suficiente para mantener el ritmo del tráfico en radiales y carreteras que rodean nuestras ciudades.


Su tamaño y sus reacciones desde parado, lo hacen valedor de ser un concepto genial para situaciones de esa índole. La dirección es suave y comunicativa y el sistema de frenada regenerativa, nos procura un margen de utilización y una autonomía más amplia, ya que su funcionamiento es muy correcto. No obstante, en el selector del cambio disponemos de una posición B (Brake) que aumenta las capacidades de regeneración y casi es capaz de detener al conjunto por si sólo.


Obviamente, el esquema de suspensiones está preparado para absorber cualquier tipo de imperfección del piso y contener muy bien las posibles derivas del conjunto. Pero teniendo en cuenta de que el Mii tiene un centro de gravedad bastante bajo y que sus prestaciones máximas lo relegan a una utilización, básicamente, ciudadana, tampoco es necesario que sean más o menos deportivas. Simplemente, nos aseguran un grado de confort muy notable.


En definitiva, el Seat Mii Electric es una de las soluciones y alternativas más apetecibles del momento. Partimos de una base lógica, con una carrocería de tamaño contenido, una autonomía eléctrica de bandera, un equipamiento suficiente y una imagen atractiva, que además, se nos presenta como la alternativa más económica de su segmento, con una factura final de 18.500 euros (19.650 euros para la versión Electric Plus, un poco más equipada).


Bajo un contexto de segundo vehículo y de vehículo específico para el ámbito urbano; el nuevo Seat Mii Electric es la mejor solución actual, la más económica y una de las más inteligentes. Sin duda, tenemos un nuevo ciudadano modelo en la ciudad. Ha llegado el ciudadano Mii Electric.


Datos técnicos: 

Motor: Eléctrico

Potencia: 84cv

Vel Máx: 130 Km/h

Acel 0-100: 12,3 seg

Cons: 260 Km de autonomía

Precio: Desde 18.500 euros (Versión probada)



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