Lo demás es historia: Peugeot 205 GTI Plus.


Enero de 1990. Acaban de terminar los espléndidos años 80 y el sentimiento de bienestar social sigue estando presente. En esa época nacieron auténticos iconos automovilísticos (además de grandes iconos en general) y Peugeot lanzó modelos que llegaron a los corazones de muchos. Uno de ellos fue el icónico 205.


Su historia en los años 80 está repleta de éxitos deportivos y comerciales gracias al también legendario GTI. Bueno; legendarios, ya que la expresión de deportividad absoluta la acuñó en su momento Volkswagen. Versiones que hicieron que los automovilistas redescubrieran el concepto de deportividad, hecho posible gracias a una carrocería muy ligera impulsada por un motor de mayor capacidad, como lo había hecho más de cuarenta años antes el 402 B Ligero. 


Pero, en el caso del 205 GTI, también era muy ágil y reactivo, haciendo las delicias de los mejores paladares de la conducción. Fue un éxito mundial y, a principios de los 90, se presentó una serie especial disponible con los motores de 115 cv en el caso del 1.6 y 130 cv en el caso del 1.9, pero que fue adquirida casi exclusivamente con el motor más grande. Se trataba de una versión especial que combinaba deportividad con un cierto nivel de lujo en el interior: el 205 GTI Plus, una serie especial diseñada solo para unos pocos mercados.


El 205 GTI Plus nació con la clara intención de atraer a una clientela más sofisticada con un producto de acabados más cuidados gracias a los equipamientos y a los materiales utilizados, casi queriendo aspirar a un segmento de lujo. Se caracterizó por el color de la carrocería disponible en un elegante verde Sorrento metalizado que le aportaba clase y elegancia. Un color que a primera vista podía parecer negro, pero que con la luz del sol devolvía reflejos verdes muy intensos, diferenciándose visualmente de los colores más deportivos con los que hasta entonces los clientes compraban el GTI, es decir, blanco, rojo o negro.


El equipamiento interior era el de un coche de un segmento claramente superior, con servodirección y aire acondicionado. Posteriormente, también se se incorporó el ABR, acrónimo francófono que indicaba el precursor del ABS. Un conjunto de equipamientos que encontró su máxima expresión con la incorporación de serie de asientos de cuero, algo muy raro en la época en vehículos de esas características y, sobre todo, de este segmento. 


El deseado 205 GTI Plus desprendía un gran lujo y una marcada deportividad gracias a la capacidad del motor de mayor tamaño de 1.900 cm3, capaz de suministrar 130 CV y un par máximo de 168 Nm. Un motor que fue utilizado por su hermano mayor (con algunos caballos menos) la berlina y el SW 405 SRi pero que, con una carrocería como la del 205, casi permitía despegar. En 1991, Peugeot introdujo en el mercado la versión catalizada del 1.9 y su potencia se redujo a 122 CV, aunque sin perder el placer de conducir ofrecido por la marca.


Hoy, el 205 GTI Plus es una serie especial muy buscada y con un alto valor y la creemos merecedora de entrar en nuestra sección de "Lo demás es historia".



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