Prueba: Volkswagen Taigo R-Line


El Volkswagen Taigo es un nuevo modelo que se fabrica en Pamplona (un dato muy a tener en cuenta) y que se sitúa en la gama entre el T-Cross y T-Roc. La verdad es que creo que le pisará algunas ventas importantes al T-Roc, ya que su belleza y su carrocería estilo coupé, seguro que encandila a más de uno. Antes no existía, pero ahora que existe...


También es más grande, ya que mide de longitud 4,2 metros, con su correspondiente separación entre ejes de 2,5 metros, lo que lo confiere como un gran rutero y muy aplomado en carretera, a pesar de su altura. También se nota en la capacidad del maletero, puesto que aunque tenga cierta caída hacía la zaga por su configuración coupé, disponemos de un espacio de 440 litros, lo que no está nada mal para el segmento en el que se mueve.


Nosotros probamos la versión más poderosa de 150cv, equipada, con la terminación R-Line y el cambio automático DSG, que no me pareció tan "fino" como en otras ocasiones que lo he probado, pero todo a su debido tiempo, porque tiene una explicación lógica.


Su diseño nos evoca una deportividad intrínseca que muy pocos pueden igualar. El acabado deportivo R-Line tiene algo que ver, con unos paragolpes más voluminosos, unas llantas específicas y unos asientos más envolventes, pero de por si, aunque hablemos de la versión Life de 95cv que es la que da acceso a la gama Taigo, es un vehículo que nos imprime un carácter diferenciador gracias a su carrocería de estilo coupé.


Delante nos encontramos con una parrilla muy característica y carismática. Es el único coche de su segmento que dispone de una tira LED (opcional) que recorre todo el frontal de faro a faro y que se enciende de noche junto con las luces cortas distinguiéndolo del resto de los usuarios de la vía. No ilumina como tal, pero remarca estéticamente al poderoso frontal del Taigo y la verdad, le queda muy bien.


El paragolpes frontal es voluminoso e incluye un aplique en negro que enfatiza, aún más, la grandiosidad y el poderío del modelo. Ese aplique se confiere en forma de X y rodea a los faros antiniebla que parecen divididos en tres secciones, además que se iluminan cuando giramos el volante hacia alguna dirección para alumbrarnos esas zonas recónditas a las que la excelente iluminación no llega.

Digo excelente iluminación, porque nuestra unidad de prueba contaba con faros inteligentes IQ-LED que hacían que la noche se convirtiera en día ante nuestros ojos. Disponía de sensor de iluminación, además de que cambiaban de luces cortas a largas y viceversa, según convenía para no deslumbrar al resto de usuarios de la vía y procurarnos siempre una gran visión por la noche. Para terminar, el capó delantero contaba con dos nervaduras muy marcadas que nos indicaban la gran deportividad que nos procuraba la visión del modelo aun estando parado.


Pasamos a la vista lateral y, evidentemente, nos encontramos con un estilo coupé con el techo descendente hacia la zaga, pero como buen representante de R-Line, cuenta con un pequeño alerón por encima de la luna trasera que viste aún más a la carrocería. Las puertas delanteras nos dejan mucho margen de maniobra y cuando las abrimos, desde el retrovisor se proyecta una imagen de cortesía hacia el suelo, pero las puertas para acceder a la zona posterior no me parecieron tan grandes, aunque he de reconocer que nos permiten entrar y salir sin hacer muchos esfuerzos ni genuflexiones.


Tiene una posición de carácter ascendente hacia la zaga, algo que podemos observar claramente en los marcos de las ventanillas, aunque no tiene nervaduras destacables que nos hagan pensar que es más "rudo" de lo que es. Su visión es deportiva, pero no se entretiene en mostrarnos ningún tipo de "floritura" que lo potencie aún más. Los pasos de rueda están protegidos por unos apliques en plástico duro de color negro. Como es un coche orientado a la circulación por carretera, ya que sólo es tracción delantera y versiones "Off Road" no se esperan, no creen necesario cubrir todos los bajos del vehículo con ese material. Por último, disponíamos de unas preciosas llantas específicas para esta versión de 18" (en opción), aunque de serie podemos adquirirlo con llantas de 17".


La zaga es también bastante "potente" y dispone de unos faros LED que abarcan casi toda la trasera y en iluminación nocturna tiene un pequeño toque al todopoderoso Audi Q8 (guardando las distancias). El paragolpes es muy envolvente y dispone de cierto aplique en negro, que contiene por encima una tira de catadióptrico que recorre toda la trasera (al estilo de los modelos más poderosos del Grupo Volkswagen) y sendos apliques cromados en los laterales a modo de salida de escape, pero que es una especie de trampantojo, que le aportan una vista de lo más deportiva.


El portón de acceso al maletero nos permite una apertura muy destacada y, a pesar de lo voluminoso del paragolpes posterior, nos ofrece un perfil de carga bastante accesible. Descubre un espacio de 440 litros de capacidad, algo que está muy bien en este segmento, bastante aprovechables y sin recovecos que puedan dificultar la carga de objetos.


Entramos dentro del habitáculo y nos encontramos con unas plazas traseras cómodas y un mullido bien configurado, con espacio suficiente en distancia respecto a las rodillas del respaldo de los asientos delanteros, una buena altura disponible y no destaca tanto en anchura. Pasa lo mismo con los asientos delanteros, es un coche que no destaca tanto en anchura, a pesar de que tiene cierta presencia y volumen. Esos asientos son confortables también y disponen de "orejeras" laterales y la R de la versión serigrafiada en la zona superior que enfatizan su carácter dinámico, pero no son tan extremos como para afrontar un tramo de rallies.


Ante nosotros se nos muestra un cuadro de mandos sencillo y fácil de interpretar, con unos materiales plásticos de buena presencia, pero básicos, muy agradables al tacto y con pinta de duraderos. La instrumentación es digital en nuestro caso y podemos, por medio del volante multifunción, cambiar la vista de lo que queramos visionar en ese momento hasta en tres pantallas diferentes, con la información imprescindible y pertinente a nuestra conducción en tiempo real.


De hecho, desde el volante podemos activar diferentes "gadgets" con los que contábamos sin tener que soltar las manos, lo cual se agradece. También tenía levas detrás con las que podíamos actuar sobre el cambio DSG automático de 7 velocidades de manera secuencial.


Por supuesto lo podíamos hacer con pulsaciones sobre la palanca de cambios y ahí es en donde me encontré con el problema. Es culpa mía, pero yo gesticulo bastante cuando hablo y en un par de ocasiones, puse el selector de manera manual sin darme cuenta y el Taigo se me revolucionaba muchísimo cuando mis aceleraciones eran contundentes. No obstante, hay algo que no me acabó de convencer mucho y fue cuando probé el cambio manual queriendo. Haciendo una conducción normalizada, empecé con cambio manual pero en muy poco tiempo se me cambió de nuevo al cambio automático. Está muy bien y mejor ir siempre con el cambio automático, pero si queremos "desfogarnos" en una carretera de montaña con muchas curvas o, simplemente, cambiar de forma secuencial, aunque lo activemos, el Taigo no nos mantiene mucho tiempo con ese tipo de cambio.


Ya que estamos hablando de la palanca de cambios, en un lateral de ese selector nos encontramos con algunos botones que activan y desactivan varios elementos de equipamiento. Entre los más destacables tenemos el botón por el que elegiremos los modos de conducción a elegir entre cuatro modalidades y que veremos en la pantalla de 9,2". Podemos elegir entre ECO, Normal, Sport e Individual. Se supone que, electrónicamente, se hacen cambios en la dirección o la respuesta del motor, pero esos cambios son tan sutiles, que realmente creo que podían haber evitado ese elemento de equipamiento.


Delante del selector nos encontramos una bandeja vacía-bolsillos iluminada que también sirve para cargar nuestro smartphone de forma inalámbrica. Encima de la misma, vemos el climatizador bizona con mandos y botones táctiles, fácil de interpretar y de activar, pero en la que tendremos que desviar la vista de la carretera para actuar sobre ello. Bueno; por lo menos el sistema no está supeditado a la pantalla del equipo de infoocio como ocurre con otros modelos modernos. Poco a poco.


En una posición de privilegio y al alcance de nuestra vista y de nuestra mano, disponemos de una gran pantalla del equipo de infoocio de 9,2", aunque en los modelos más básicos la encontraremos de 8". Tiene una vista muy atractiva, con mucha información pertinente y diferentes menús, además de tener unos botones bastante grandes para actuar sin problema sobre ella. También despliega opciones en cuanto detecta que acercamos la mano a la pantalla, lo que facilita mucho el acceso a algunas cosas y, por supuesto, tiene botones físicos en los flancos para simplificar algunas tareas.


Su visión es muy buena en todo momento y, a pesar de su exposición, parece que está a salvo de los reflejos impertinentes de los rayos solares. Desde ahí también podemos visionar de forma nítida las imágenes de la cámara trasera de ayuda al aparcamiento que montábamos en nuestro vehículo cuando insertamos la marcha atrás.


De todas formas, nuestra unidad de prueba era la más poderosa y la más equipada de todas e incluía climatizador bizona, volante multifunción con levas, cambio DSG de 7 relaciones, pantalla del equipo de infoocio de 9,2" compatible con los protocolos Android Auto y Apple Car Play, llantas de 18", control de velocidad de crucero con limitador, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con ayuda de cámara trasera, lector de señales de tráfico, sensor de lluvia y luces, luces IQ-LED inteligentes delanteras y luces LED traseras, cargador inalámbrico de smartphones con protocolo Iq, instrumentación digital, modos de conducción, control por voz, equipo de sonido Burmeister, alarma de cambio involuntario de carril con corrección de la dirección automática, asistente de arranque en pendiente, frenada de emergencia con detección de peatones, control de presión en neumáticos, detector de fatiga, llamada de emergencia o Start/Stop entre otros muchos elementos.


El motor que montábamos era un 1.5 muy sobrado con 150cv y 250 Nm de par máximo y acabado R-Line asociado a un cambio automático DSG de 7 relaciones. Se postula como el más poderoso de la gama actual y con esa configuración, el Taigo puede alcanzar los 215 Km/h de velocidad máxima, hacer un 0-100 Km/h en 8,3 segundos y gastar una media de 6,1 l/100 Km, aunque por las ruedas más grandes y en una circulación normal, es probable que aumentemos ese consumo en uno o dos litros a los 100 Km más.


Independientemente de mi torpeza, el cambio DSG tiene un funcionamiento preciso y funciona muy bien, con cambios de marcha imperceptibles y bastante activo cuando operamos de manera manual, o bien con el selector o bien con las levas detrás del volante. El único problema es que a veces, en modo automático, el coche no reacciona como debiera según nuestras demandas con el pedal del acelerador, pero eso se soluciona con práctica en cambio automático.


Ese motor sube de vueltas con celeridad y es muy agradable de conducir y de dosificar. En cuanto a recuperaciones tampoco anda mal y aunque no se note demasiado, en modo Sport se nos muestra como un motor algo más activo a nuestras demandas con el pedal del acelerador.


El esquema de suspensiones nos ofrece un compromiso muy justo entre confort de marcha y contención. Me llamó la atención que, en velocidades medianamente altas, el coche se "traga" prácticamente cualquier imperfección que nos encontremos en nuestro camino pero a velocidades bajas, nos encontramos con que las suspensiones amortiguan muy bien los baches, pero se perciben más nítidas desde el interior.


Justo lo contrario ocurre con la insonorización del habitáculo. Es un coche muy bien insonorizado a todos los niveles, pero a velocidades bajas no se percibe absolutamente nada, y cuando adquirimos un poco más de marcha, vemos como los ruidos aerodinámicos procedentes del exterior, como el viento, se vuelven un poco más apreciables, sin resultar ser molestos para nada.


Por último, la dirección se nos muestra muy asistida y no supondrá ningún problema a la hora de guiar nuestro vehículo ni a la hora de maniobrar con él, pero está muy asistida y seguramente, nos tengamos que acostumbrar primero a ella. Por su parte el tacto de los frenos siempre es contundente y no supone ningún tipo de aprendizaje previo, parecen resistente y es muy poco probable que sucumban al efecto "fadding" por agotamiento o un uso intensivo.


Sin duda, el nuevo Taigo es un producto redondo para todos aquellos que demanden un SUV, con un toque diferenciador y bien equipado, además de con un maletero solvente. No se vislumbra ninguna versión con tracción total o diferentes motorizaciones. Es un coche de uso diario, con un cierto carácter, amplio, con un motor de los de toda la vida, con un equipo de serie suficiente, compacto y fabricado en España. ¿Qué más le podemos pedir?.


Le robará algunas ventas al todopoderoso T-Roc, pero ya veremos a ver que pasa al respecto. Son dos conceptos diferentes que comparten una misma parcela; ¿cuál de ellos dos te gusta más?.


Datos técnicos:

Motor: 1.5 TSI

Potencia: 150cv

Vel Máx: 215 Km/h

Acel 0-100: 8,3 seg

Cons: 6,1 l/100 Km

Precio: Desde 31.900 euros (versión probada)

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